javytaxime14 Javiera Hidalgo

En una casa desolada y antigua, donde el viento gime melancólicamente, el Día de San Valentín de Mary y John toma un giro escalofriante. Mientras se sientan para una cena especial, las sombras bailan inquietantemente, revelando un misterioso relicario que despierta pesadillas enterradas desde hace mucho tiempo. La melodía embrujadora de una caja de música olvidada resurge, acompañada por una figura fantasmal del pasado de John. Juntos, deben navegar por la delgada línea entre el amor y el horror, enfrentándose a secretos que se niegan a permanecer sepultados.


Horreur histoires de fantômes Déconseillé aux moins de 13 ans.

#romance #amorhechizado #melodíatenebrosa #horrorsobrenatural #promesasrotas #romancedepesadilla #ecosespectrales #fantasmasdelpasado #amorquesaliómal #susurrosenlaoscuridad #terror #amor #pesadilladesanvalentín #horror
Histoire courte
18
261 VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

La Melodía Inquietante

El viento aullaba fuera de la casa antigua y deteriorada, haciendo que las ventanas temblaran como un lamento fantasmal. En el interior, la tenue luz de velas titilantes arrojaba sombras inquietantes en las paredes. Mary, una joven con cabello castaño y ojos nerviosos, se sentaba sola en una mesa adornada con una sola rosa carmesí. El Día de San Valentín siempre había sido una ocasión especial para ella y John, su novio, pero este año era diferente. John había estado actuando de manera extraña, distante, y la cena de esa noche tenía el propósito de avivar la llama.


Mary miraba el reloj, el tic tac resonando en la habitación silenciosa. La puerta crujió al abrirse, y John entró, su rostro oscurecido por las sombras. Sus ojos, una vez cálidos y familiares, ahora parecían distantes y fríos.


—Feliz Día de San Valentín —susurró Mary, tratando de ocultar su inquietud.


John murmuró una respuesta, con la mirada fija en el suelo. Algo no estaba bien, pero Mary no lograba dilucidar qué era. Mientras se sentaban a cenar, el aire se volvía denso por la tensión. El único sonido que se oía era el tintineo de los cubiertos contra los platos.


Mary decidió romper el silencio.

—John, ¿todo está bien? Has estado actuando de manera extraña últimamente.


Él levantó la vista, sus ojos penetrando a través de la tenue luz.

—¿Extraña? No, todo está bien —respondió, pero su voz carecía de la calidez que alguna vez tuvo.


Las velas titilantes arrojaban sombras en el rostro de John, haciéndolo parecer casi como un extraño. Mary se estremeció, con una sensación incómoda asentándose en su estómago.


La conversación continuó, pero la atmósfera seguía siendo pesada. Mary intentó desesperadamente aligerar el ambiente. —Te traje algo —dijo, empujando una pequeña caja en forma de corazón a través de la mesa.


Los ojos de John parpadearon con un destello de sorpresa mientras abría la caja. Dentro había un relicario plateado, con una foto de ellos sonriendo en un lado. Pero la reacción de John no fue la que Mary esperaba.


Sus manos temblaron mientras miraba el relicario.

—¿Dónde encontraste esto? —preguntó, con su voz baja y tensa.


Confundida, Mary respondió:

—Pensé que lo habías perdido. Era un regalo de tu abuela, ¿recuerdas?


Una sombra oscureció el rostro de John.

—Lo perdí hace años. Nunca te lo conté.


El corazón de Mary latía con fuerza en su pecho.

—Entonces, ¿cómo terminó en nuestro cajón? ¿Estás haciendo alguna especie de broma?


Los ojos de John se abrieron de la sorpresa, el miedo destellanba en su rostro.

—No, lo juro, yo no lo puse allí. Esto no puede estar sucediendo.


La habitación parecía cerrarse sobre Mary, las sombras volviéndose más amenazadoras.

—¿Qué es lo que no puede estar sucediendo? John, me estás asustando. ¡Dime!


John vaciló, luego habló en voz baja.

—He estado teniendo pesadillas. Pesadillas sobre este relicario, y sobre algo que hice hace mucho tiempo.


El viento afuera aullaba más fuerte, como si la casa misma compartiera la creciente inquietud. La mente de Mary se llenó de preguntas, pero antes de que pudiera hablar, una melodía suave y escalofriante resonó en el aire. Una caja de música, olvidada desde hace mucho tiempo, tocaba una melodía melancólica desde un rincón distante de la habitación.


—¿Qué es eso? —preguntó Mary, su voz apenas un susurro.


Los ojos de John se abrieron con terror. —Es la caja de música de mis pesadillas. Creí que me había deshecho de ella.


La música se intensificaba, llenando la habitación con una presencia de otro mundo. Las sombras parecían bailar al compás de su melodía inquietante, envolviendo a la pareja como un vals siniestro.


—Necesitamos irnos —dijo John, con pánico en sus ojos.


Antes de que Mary pudiera responder, las luces parpadearon y se apagaron, sumiéndolos en la oscuridad. La música continuó, ahora acompañada por un coro de susurros que hicieron sentir escalofríos a Mary.


En la oscuridad, la voz temblorosa de John sonaba.

—Tenemos que encontrar la caja de música y destruirla. Es la única manera de poner fin a esta pesadilla.


Tropezaron a tientas en la oscuridad, sus manos buscando la fuente de la melodía inquietante. El aire estaba cargado de una energía sobrenatural, y el corazón de Mary latía con una mezcla entre miedo y curiosidad.


Al llegar al rincón más alejado de la habitación, la caja de música descansaba en un estante polvoriento, mientras su delicada figura giraba al compás de la melodía inquietante. John tuvo dudas, pero luego, con valentía, alcanzó la caja y la estrelló contra el suelo.


En el momento en que se rompió, la habitación quedó en silencio. El viento afuera dejó de aullar, y las sombras reflejadas en las paredes se retiraron. El único sonido audible era el crujir de la caja de música rota.


Por un momento, Mary y John permanecieron en la oscuridad, recuperando el aliento. Pero luego, de los fragmentos de la caja rota, surgió una figura: una silueta fantasmal que parecía desafiar las leyes del mundo físico.


La figura habló con una voz que resonó en la habitación.

—No puedes escapar del pasado, John. El relicario, las pesadillas, son las consecuencias de tus acciones.


La cara de John se volvió pálida mientras la presencia fantasmal los rodeaba. Mary, paralizada por el miedo, observó cómo la figura apuntaba acusadoramente hacia el relicario en manos de ella.


—Debes expiar tus pecados, John. El relicario es un recordatorio del amor que traicionaste. Hasta que enmiendes tus errores, las pesadillas persistirán.


Con eso, la figura se disipó en la oscuridad, dejando a Mary y John solos con los restos rotos de la caja de música.


A medida que los primeros rayos del amanecer se filtraban por las ventanas, el peso de la noche se disipaba. Las sombras se retiraban y la atmósfera opresiva se desvanecía. Mary y John, exhaustos y sacudidos, se sentaron en medio de los restos de la caja de música rota.


—¿Qué hacemos ahora? —preguntó Mary, con su voz temblando.


John respiró profundamente, con su mirada fija en el relicario en las manos de Mary.

—Enfrentaremos el pasado, juntos. Encontraremos una manera de reparar, de cerrar lo que sea que haya hecho. Y tal vez, solo tal vez, las pesadillas cesarán.


Al abandonar la antigua casa, la luz matutina los bañó con un resplandor cálido, pero los ecos de la noche persistían. El Día de San Valentín, antes una celebración del amor, ahora llevaba consigo un recuerdo inquietante: un recordatorio de que a veces, las cosas más aterradoras no se encuentran en las sombras, sino enterradas en las profundidades del alma.

14 Février 2024 00:00 3 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
15
La fin

A propos de l’auteur

Javiera Hidalgo 🇪🇸: Chilena, viviendo en Santiago, escritora novata (por ahora al menos 😊). Creo que, como escritora, todo lo que necesitan saber es que soy espontánea. También me gusta crear historias en las que le doy una perspectiva única a los personajes y situaciones. /// 🇬🇧: Chilean, living in Santiago, novice writer (for now at least 😊). I think, as a writer, all you need to understand is that I am spontaneous. I also like to create stories where I put a unique spin on characters and situations.

Commentez quelque chose

Publier!
Carolina P. Carolina P.
Me encantó tanto la historia como la narrativa!
February 19, 2024, 20:36
Mario Tejedo Mario Tejedo
Estupenda!
February 17, 2024, 01:39

~