axel-melgarejo1625109491 Axel Melgarejo

TOUHOU PROJECT ES PROPIEDAD DE ZUN, NO BUSCO LUCRAR CON ESTE FANFIC, POR FAVOR APOYEN AL MATERIAL ORIGINAL El pequeño Danny Donson se ha mudado con su familia desde la ciudad de Nueva York a la ciudad de Tokio despues de que su padre consiguiera un empleo como medico en una importante empresa. acomodandose a su nuevo hogar dentro de una pequeña zona urbana cercana a un ancho y espeso bosque, Danny se hace amigo de una muchacha que vio al llegar a su nuevo hogar. de largo Cabello Oscuro, casi volviendose violeta, y llevando los atuendos de una sacerdotiza, la misteriosa Reimu Hakurei solo es vista por Danny y por nadie más. Sus padres no creen que ella exista ni tampoco que el destartalado santuario esté habitado por alguien. las visitas continuan hasta que un día la casa de Danny es acechada por un extraño demonio que siguió a Danny hasta donde "Los limites" terminan. confiando más en un duo famoso que pretende expulsar o explicar el mal que acecha la casa de Danny, la familia Donson se encuentra bajo las amenazas de una gran amenaza cuyas intenciones son más grandes que solo apoderarse de la casa de los Donson y que solo la misteriosa Sacerdotiza del Templo Hakurei puede resolver pero ¿Podrá hacerlo o solo será un producto de la imaginación de Danny como sus padres creen?


Fanfiction Anime/Manga Interdit aux moins de 18 ans.

#touhou #reimu
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PROLOGO: EL VIAJE A JAPON

Desde el cielo se veía agradable, no imponente como lo era Nueva York, pero si agradable y tranquilo aunque las apariencias siempre engañaban y el pequeño Danny Donson, de seis años de edad, había aprendido a corta edad, en el colegio público del Bronx, que no debía fiarse de las primeras impresiones. De piel blanca, con cabello castaño corto y ojos azules, Danny era un muchacho que apenas entendía la gravedad de los acontecimientos que rodeaban su vida. De la noche a la mañana había pasado de vivir en un apestoso apartamento, dentro de uno de los vecindarios más pobres de Nueva York, a mudarse a una de las casas más costosas del lejano país del Japón. Su padre le contó que los años de esfuerzo trabajando y estudiando medicina finalmente rindieron frutos, posiblemente si hubiese tenido unos cuatro años mas habría entendido el sacrificio casi inhumano de su padre al tener que trabajar en el turno nocturno de un Súper Burger y asistir a la universidad de medicina, en parte gracias a la ayuda monetaria de casi toda su familia junto con la miseria que cobraba en aquel sitio; pero al tener seis años aceptó aquel cambio como si fuese algo natural. James Donson creyó que nunca lograría el titulo tras haberlo peleado por más de siete años y si no fuera porque sus padres tenían una buena pensión jubilatoria, difícilmente habría logrado ese cambio. Podría no ser un millonario como los que salían en la televisión, pero tampoco era un hombre que vivía en la miseria. Su familia era considerada clase media y, tras varios años, pudo conseguir el título de doctor junto a un nuevo trabajo como medico de una pequeña empresa privada cuya sede se encontraba en Tokio. La paga era buena, comparado con lo que ganaba en ese apestoso puesto de hamburguesas, y los horarios le parecían aceptables, ya estaba acostumbrado a no estar tanto tiempo en su casa, por lo que aceptó el ofrecimiento partiendo esa misma noche a Japón.

“Nuestro país es un poco más exigente que el suyo señor Donson” le contó su jefe, Hasayo Mirabi, con una sonrisa profesional “Sin embargo, algo me dice que un hombre como usted podrá soportar la presión sin problema alguno.” Su rostro se endureció y Donson creyó que le daría una advertencia sobre algún supuesto problema de comportamiento que pudiese darse a futuro, sorprendentemente Hasayo le dijo en cambio: “Sin embargo debo advertirle algo muy importante sobre el lugar en donde usted vivirá. Se encuentra cerca de una zona boscosa y campestre que a usted o a su familia pueden parecerles atractivas. Aun así, bajo ninguna circunstancia debe usted de ir por allí, evítelo en lo posible. Repito, por ningún motivo se adentre a ese bosque.”

Sorprendido y asustado ante tal advertencia, Donson solo se limitó a preguntarle:

“¿Por qué? ¿Acaso hay algún lunático que aceche en esos lugares?” la sonrisa de Hasayo volvió a aparecer y le respondió con un tono tranquilizador: “Oh, no es por nada tan terrible como eso, pero hay zonas en nuestro país que aun tienen animales salvajes que pueden merodear tranquilamente por los bosques. Odiaría que usted o su familia se encuentren con un Gato de los montes o un tigre blanco hambriento, por favor entienda que nos preocupamos por su seguridad.”

Fuese cierto o no lo que Hasayo le contó, Donson ya tenía experiencia con las amenazas humanas como para no tomar precauciones en su nuevo hogar: ventanas reforzadas junto a varias alarmas y muchas cerraduras arreglarían el problema. Era una verdadera lástima que la ley Japonesa les prohibiera poseer armas de fuego, pero si Donson hubiese querido tener un rifle, una escopeta o una ametralladora en su casa entonces se hubiese mudado al estado de Texas hace años atrás.

Las ruedas del avión tocaron tierra sobre el asfaltado pavimento de la pista de aterrizaje y la señal de ajustarse los cinturones se apagó dejando en claro que el vuelo había terminado. Tras unas largas horas de vuelo, finalmente la familia Donson había llegado a su nuevo hogar en el pequeño país del Japón.

Las grandes urbes Japonesas eran interminables, más de lo que el pequeño Danny estaba acostumbrado de la ciudad de Manhattan, por fortuna cuando llegaron a las cercanías de donde sería su nuevo hogar, Danny quedó asombrado por el frondoso bosque que acompañaba la carretera y cuya extensión parecía interminable. Al mismo Donson le parecía increíble que hubiese territorio virgen en aquella zona de la ciudad y pudo comprender la preocupación de Hasayo al advertirle sobre los peligros que rodeaban su boscosa propiedad. Una Van de color verde con grandes cantidades de polvo, varias chapas de pintura desaparecidas de sus costados y todas las ruedas quitadas, posiblemente por varios ladrones oportunistas, le dio una idea a Donson de cuan peligroso era ese bosque. No tardaría en decirle a su esposa que se mantuviese alejada de esa zona y que no dejara a Danny pasear por la zona, fuese en solitario u acompañado. Podría no estar todo el día en su hogar, pero eso no significaba que dejaría su familia sin atender ni cuidar.

Cuando estaban cerca de llegar a su nuevo hogar, en un vecindario casi cerrado, pasaron por las cercanías de un templo abandonado y rotoso que tenia a una muchacha de cabello negro largo sujeto por un moño rojo, llevaba un kimono blanco con unos pantalones anchos rojos y se encontraba barriendo la entrada de aquel destruido lugar. Danny sonrió al verla y, por un minuto, le pareció que ella lo había visto. Mostrándose sorprendida, le devolvió la sonrisa junto al saludo. Danny pensó, por un espacio de segundo, en preguntarle a su padre por qué alguien barrería la entrada de un templo destartalado, sin embargo se olvidó de aquel detalle al ver su nuevo hogar que se encontraba a solo diez metros de distancia. Lo que Danny nunca supo fue que solo él había visto a aquella muchacha, ni su padre o su madre la vieron cuando pasaron por las ruinas de lo que alguna vez fue el santuario de los sacerdotes Hakurei.

20 Janvier 2024 23:20 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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