iamfrancontreras Fran Contreras M.

En esta serie de relatos interrelacionados vamos a conocer a cada uno de los seis integrantes de la escuadra denominada «los arcanos de Nisos», un grupo de maestros que tendrán su aparición en obras posteriores de este mismo universo. Así como una breve descripción de esta región ambientada en el antiguo Egipto.


Fantaisie Fantaisie sombre Déconseillé aux moins de 13 ans.

#magia #arcanos #presagio
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Rashidi: el tercer ojo

El plano onírico estaba tan revuelto que Rashidi despertó exhausto y empapado en sudor de madrugada. Su tercer ojo le hizo ver realidades que no deseaba conocer, aquella que escapaba de sus sentidos sensoriales y presagiaba un grave peligro. No recordaba una noche tan perturbadora.

A la mañana le tocaba afeitarse la cabeza y, en un momento que se suponía era de tranquilidad, se apoderó de él la ansiedad cuando recordó los temblores en la tierra, las criaturas que emergían del suelo y la oscuridad extendiéndose durante su premonición. Un ligero sobresalto provocó que el peluquero le hiciese un corte en la parte superior de la cabeza. Aceptó las disculpas, y él mismo las pidió de vuelta por su sobresalto que provocó aquel desafortunado incidente.

Pensó que el ajedrez podría ayudarle a volver a los básicos del noble arte de la adivinación al tiempo que aliviaba su mente, así que pidió a uno de sus alumnos jugar contra él, haciéndolo el maestro con los ojos vendados. El ajedrez tiene una alta relación con la adivinación. Las numerosas posibilidades que ofrece son carentes de azar y llenas de ingenio y conocimiento. Aislarse de sus sentidos le obligaba a guiarse por su instinto extrasensorial para predecir las intenciones del oponente en base del conocimiento del mismo y de su entorno, como así debe hacerse en las artes adivinatorias.

—Caballo a E7 —Rashidi nombraba las posiciones donde deseaba ir colocando sus fichas para que otro alumno las moviese por él, concluyendo la partida con el resultado esperado—: Jaque mate.

—¿Cómo sabía donde colocar sus piezas? —preguntó el joven, de nombre Boris.

—Instinto, aquel del que entiendo vos carecéis —replicó con rudeza Rashidi mientras su alumno bajaba la cabeza—. No es nada malo, al fin y al cabo hay ciertos dones con los que se debe nacer. Entrenar la adivinación sin talento es, en más ocasiones que menos, una pérdida de tiempo.

El alumno asintió en silencio, asustado; el gran maestro, aunque tenía un físico débil y enclenque, el escrutinio de su mirada era intimidante. Para él, es sencillo ver en los ojos de sus semejantes los pensamientos que sus palabras pretenden ocultar. Su carácter frío no busca ser desagradable, sino realista. Sin embargo, eso a veces era un problema para sus alumnos, ya que perdían la fe en su propio aprendizaje, lo que dificultaba en gran medida su formación.

«No debe invadiros la preocupación, pues en vos veo un prometedor futuro como erudito. Por ello os insto a tomar ese rumbo. Recordad que el hombre que camina por la senda equivocada jamás se encuentra a sí mismo por muy válido que sea» estas palabras resonaron en la mente del estudiante mientras Rashidi lo miraba a los ojos. Un extraño hormigueo recorrió su estómago al ver la sonrisa de su mentor. Él sabía que las había escuchado.

Agradecido, Boris hizo una reverencia antes de marcharse a continuar con sus obligaciones.

Con la mente más relajada, pudo ver a uno de los sirvientes de camino a informarle: el archimago deseaba verle.

Sin más demora, Rashidi se dirigió hacia su despacho situado en la última planta de la pirámide en la que vivían. Al cruzarse con el informador le hizo saber que ya conocía el deseo de su superior y continuó caminando por largos pasillos en los que tantas veces se había detenido a analizar sus crípticos escritos de los que, algunos de ellos, ni siquiera el gran archimago conocía su significado.

Frente a la puerta de su despacho, los guardias vestidos con largas túnicas blancas y armados con una alabarda se hicieron a un lado, conocedores de qué hacía allí. Al abrirse las puertas de la enorme sala se veía al director apoyando las manos sobre una mesa de cristal llamada el espejo del mundo, a través del cual se mostraba la realidad de aquello que su propietario le pidiese.

—¿Queríais verme? —Rashidi hincó una rodilla en el suelo ante la presencia de su superior, agachando la mirada.

—Sé lo que habéis visto, y no deberíamos ser los únicos en saberlo —replicó el director después de pedir a los guardias que cerrasen la puerta y ésta estuviese sellada.

—Las premoniciones, como bien sabéis, no deben ser tomadas de manera literal, pero jamás había sentido tanto dolor en mi tercer ojo como esta noche.

—Lo sé maestro Rashidi, por ello debemos analizar vuestra visión entre todos, de modo que podamos conocer el alcance de lo que nos depara el futuro.

Entendiendo las circunstancias, el maestro de la adivinación se llevó la mano al corazón con la vista aun fija en el suelo.

—Informaré al resto de que debemos reunirnos entonces, gran director.

—Rashidi, estamos en una situación tal que mejor dejar los cargos y formalidades a un lado. Hasta que todo se esclarezca, llamadme Darwishi.

2 Septembre 2023 00:01 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Adryan Rex Adryan Rex
Tremenda forma de empezar ❤️ espero con ansias el siguiente capítulo 🥰
September 02, 2023, 17:00

  • Fran Contreras M. Fran Contreras M.
    Gracias! Espero de verdad que os sigan gustando después :) September 02, 2023, 22:20
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