bethgatter BETH ★

𝘃𝗲𝗻𝗱𝗲𝘁𝘁𝗮: 𝘁𝗵𝗲 𝘀𝗲𝗿𝗶𝗲𝘀 | Jungkook ha sido víctima de las bromas de Taehyung durante meses, ser roomie del famoso youtuber no le ha traído nada bueno. Cansado tras incontables humillaciones, envuelto de distintas emociones, decide saciar su sed de venganza. Y sólo hay una manera de parar las bromas: eliminar su canal o salir desnudo durante su transmisión en vivo. ま (𝟎7) saga: "vendetta".


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.

#taekook #koottom #vkook #taetop
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O1

Hay muchas cuestiones que no dejan a Jeon Jungkook dormir por las noches; ¿Qué se sirve primero: la leche o el cereal? ¿Qué fue primero: la gallina o el huevo? ¿Hay vida fuera de La Tierra? ¿Existen los fantasmas? ¿Y si no todos ven los mismos colores, pero le llaman así porque así se los han enseñado? ¿Hasta cuántos días puede durar sin dormir? (de verdad, son muchas) Sin embargo, aquellas no eran nada, cuando llegaba la principal de todas: ¿Cómo había terminado viviendo en el mismo departamento que un famoso -fastidioso- Youtuber?

Ese era Kim Taehyung, un influencer con más de 6 millones de suscriptores en su canal principal, un chico apuesto, inteligente y gentil que hablaba en sus videos sobre lo nuevo en la moda, nuevas lanzamientos en el cine, reseñas de los libros leídos, y una que otra vez lograba filmar vlogs para mostrar a su público cómo era un día en su ajetreada vida, joven adulta.

El mismo que había ganado su fama mayormente hace apenas 7 meses atrás, al notar que sus vídeos no lograba atraer las mismas vistas que antes y que al público, en general, le agradaba ver principalmente bromas que se gastaban entre propios amigos. Cuando se decidió valiente en hacer lo mismo, no tuvo otra alternativa más que utilizar a Jungkook como su cebo, una víctima que se había convertido en el boom de las redes sociales por sus reacciones transparentes y los gestos siempre tan divertidos que se imprimían en su porcelano rostro.

Al primer vídeo le llegaban más de mil reacciones al día y cientos de miles de comentarios. Fue compartido por más de 600 mil personas, y estaba a nada de alcanzar las 20 millones de reproducciones. Jungkook, el bonito pelinaranja que estudiaba gastronomía, era la verdadera celebridad en ese canal, el cariño que obtuvo por quienes lo deseaban ver de constante era sincero.

Y no es que Jungkook fuese malagradecido por los buenos comentarios que en su tiempo libre se dedicaba en leer, simplemente le traía fastidio tener que estar volteando cada tres segundos a cualquier ángulo existente cuando le tocaba dirigirle la palabra al castaño. Era pesado no saber en qué momento podía estar otra cámara escondida grabando en su dirección, no poder detectar si las palabras del contrario eran reales o si lo que estaba por comer era lo que minutos antes había puesto en su plato. Taehyung siempre fue —y es— muy astuto, inclusive si Jungkook supiera que se la pasaba bromeando 24/7, siempre terminaba cayendo. Era así siempre la historia de esos dos.

Hoy es sábado, Jungkook se quedó hasta media noche realizando sus últimas tareas de la universidad para tener las tardes del fin de semana libres. Y por libres, se refiere en no poner un pie fuera de su habitación y así privarse de temer en ser víctima de otra broma que lo dejará con un corazón enrabietado que tomará lo primero para golpear a Taehyung con la máxima fuerza que obtenga desde lo más adentro de sus entrañas.

No obstante, es demasiado tarde en considerarlo desde sus reconfortantes dulces sueños, puesto que ya tiene aturdidores golpes en su puerta que le obligan inmediato en separar sus largas pestañas rizadas, estirar sus músculos y separarse del lago de saliva que llovió de sus rosados labios la noche pasada mientras caía en su merecedor descanso.

—¡Jungkookie! ¡Jeon Jungkookie! —Se repite en variadas ocasiones como disco rayado detrás del objeto de madera que mantiene invisible al sujeto que lo llama, pero hay que ser demasiados tontos para no saber que se trata de Taehyung. Su voz ronca por la mañana es inigualable— ¡Jungkookie, despierta! ¿Recuerdas que hoy mencionamos que tú harías el desayuno? ¡Jungkookie!

Los golpes con los nudillos no cesan, mucho menos los pensamientos del menor en querer desaparecer.

—Fingiré que no lo he escuchado —murmura contra la suave tela que cubre su almohadón. Queriendo cerrar de nuevo sus ojos y rogándole, implorándole, llorándole a Dios que lo convierta en sordo.

—Jungkookie, sé que me escuchas. Abre la puerta, Jeon Jungkookie. Jungkookie, Jeon, Jungkookie, Kookie-ah, Jungk- —el interminable llamado del castaño termina cuando tiene un joven de baja estatura al frente, con sus cejas hecha una, los labios abultados y dos brazos cruzados que cubrían su pecho bajo la bonita pijama azul de cuadros blancos que resaltaba en su blanquecina piel.

La mirada de Jungkook es de mera molestia, la de Taehyung, claramente de inconfundible diversión.

—Taehyung-ah, yo no prometí nada —el pelinaranja camina por un lado de su roommate, descalzo y tallándose delicadamente sus redondos ojos para que se adaptaran al nuevo nada.

Taehyung lo contempla como un gesto tierno, olvidándose por completo que se trataba del mismo hombre que le soltaba un sinfín de groserías cuando las bromas terminaban o quien le predecía de mil maneras su pronta muerte.

Jungkook abre la puerta del refrigerador plateado que adornaba la pequeña cocina, se queda varado largos minutos frente a él, recordando qué ingredientes son los necesarios para preparar panqués. Lo obtiene fácil; huevos, leche, mantequilla, y harina preparada.

La carcajada de Tae empieza mucho antes de que Jungkook lo espere. El cocinero ve juzgón como aquel hace todo lo posible para que su expresivo rostro no quede al aire y se dobla hasta el suelo para que su risa no se escuche tan fuerte.

—¿Ahora qué? —cuestiona ya molesto— ¿Qué te causa tanta gracia?

Jungkook no logra comprenderlo, por costumbre, termina volteando a cada ángulo que su cuello se lo permite, pero su miope vista no alcanza a detectar nada y la risa que llena sus oídos le hace incrementar su molestia y desnivelar su paciencia.

Al sus preguntas ser ignoradas, no le queda de otra más que seguir con la esperada preparación del desayuno. También siente hambre, por lo que debe empezar ya con su comida si no quiere terminar desmayado a primera hora de la mañana. Vierte cuanta leche cree necesario y le sigue con los huevos, empieza a sentir sospecha. Especialmente cuando alza su vista y la presencia de Kim ya no se encuentra.

Los ojos marrones de Jeon se vuelven un hilo, como un ninja, intentado descubrir la repentina desaparición del youtuber. Le resta importancia cuando dentro de su cuerpo se escucha un fuerte rugido que le interrumpe la corta investigación y le obliga en seguir cocinando.

Rompe el huevo con una sola mano, es magnífico verlo caer perfectamente. Una sonrisa de orgullo se manifiesta sin disimulo en su bonito rostro, se aplaude al notar que ha mejorado sus técnicas justo como se lo han enseñado en la universidad, su profesor Seokjin vaya que es bueno desempeñando su labor, no duda en pulir al joven que destaca entre los demás alumnos.

Entusiasmado sigue con el siguiente huevo, lo siente más ligero que antes, pero ya no tiene sospechas. Seguramente lleva menos contenido, es común que un huevo no sea igual a otro.

Su radiante sonrisa desaparece cuando su pulgar adentrándose al interior del huevo para romperlo, no toca precisamente una clara o una yema, toca algo pequeño y con textura. Micras de segundos transcurren cuando se percata que le ha caído confeti al delicioso desayuno que decidido preparaba antes.

—¡Kim Taehyung! —No tuvo que repetir dos veces cuando la carcajada se escucho incluso más fuerte que antes.

Jungkook se quita molesto el mandil de monos de nievo con sombrero que al inicio se colocó y se dirige hecho prisas a donde su perfecto oído detecta el origen del sonido que lo llena; la sala de estar frente a la cocina.

—¡¿Te parece que podemos estar desperdiciando la comida?! —cuestiona alzando la voz, cerrando sus ojos con fuerza y colocando sus dos puños en los costados de sus curveadas caderas.

—Te ves lindo cuando te enojas —el halago únicamente lo hace enfadar más. Tae obtiene un golpe en su hombro que lo deja adolorido por cuestionables minutos.

—¡¿Te parece que podemos estar desperdiciando la comida, Taehyung-ah?! ¡Respóndeme! —Jungkook se acerca para jalarle las orejas al de tez canela pero no lo tiene.

—Sí —al recibir esa respuesta, Jungkook deja caer su mandíbula hasta el suelo. Taehyung vuelve a reír escandalosamente—. ¡Ni siquiera era comida real! —se queja respingón para intentar defenderse.

Jeon se queda en silencio, intentando analizar lo que el otro tenía para decir.

—La leche…

—La leche era pegamento —explica divertido.

Jungkook pone sus ojos en blanco, Taehyung no se cansa de la divertida reacción. Lo ve como relaja sus manos, llevando la diestra a su frente para intentar calmar sus impulsos de volver a sus amenazas de muerta.

—Así que así van a seguir siendo las cosas, Taehyung-ah —sus acaramelados ojos esta vez se vuelven tan oscuros como el roble, la seriedad la percata Taehyung sin que así lo intente.

Es que ya no sabía ni que número de broma era ya, seguramente sobrepasaba el número 200 ¿o 500? Incluso si no tuviera la cámara en mano, ya no encontraba cansancio en molestar al lindo vecino de cuarto que tenía. Le gustaba extremadamente verlo enfadado con su ceño suavemente arrugado, le aceleraba el corazón observarlo acercarse a él y escuchar los dulces regaños con su nombre dedicado en ellos. ¿Se estaba comportando como un crío de guardería? Ya no lo sabía con consciencia, pero lo que sí sabía es que le guardaba un especial cariño a quien lo había visto desenvolverse desde cero en ese mundo en el que era difícil crecer.

Taehyung la había tenido difícil, pero fue Jungkook quien siempre estuvo ahí para él. Ayudándole a tener grandiosas tomas destacables para sus vídeos, prestándole su computador para editar en profesionales programas de video y regalándole un par de monedas para acercarse a patrocinadores que le ayudasen a tener más alcance con la comunidad en YouTube. Los mismos que tiempo después, le dieron la espalda por tener “mejores prospectos”. Sin embargo, a su lado, estaba siempre un jovencito de hebras color naranja que lo animaban a seguir en lo que tanto amaba.

¡Tú puedes, hyung!
¡Pronto vendrán a ti mejores patrocinadores, no te desanimes!
¡Los bueno tarda en ser descubierto!
¡Eres el mejor en lo que haces, nunca lo olvides, hyungie!

Pero de pronto, para Jungkook, todo eso se había vuelto en su contra. Ya no podía dormir tranquilo sin tener una broma de por medio. No podía respirar calmado a sabiendas que, dentro de nada, una nueva broma se le avecinaba. Y escucharlo así, viéndolo de esa manera, en Taehyung crecía toda una mezcla de extraños sentimientos; arrepentimiento, culpa y sobre todo, temor.

—¿Mande? —la sonrisa del mayor desapareció. Se mostró mas apacible ante la inesperada vuelta de situación.

—Dije que has decidido que así serán las cosas —repite molesto.

—Jungkook, esto no fue tan grav-

—Si quieres guerra, guerra tendrás, hyung —ante lo dicho, un molesto dedo índice apunta hacia esos ojos que bailan ahora por nerviosismo al no saber lo que dentro de aquella inteligente mente maestra se maquinaba.

—¿Guerra?

Ahora, sería Jungkook quien le daría la vuelta y cambiaría la situación de forma radical. De ellos dos, sería Jungkook quien se llevaría la corona, de eso no cabía duda.

—Espera pronto mi venganza —responde firme, ensanchando su pecho y dejando unas piernas contrarias bastante temblorosas.

6 Septembre 2023 01:56 3 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Pavo Pavo Pavo Pavo
Ni modo Taehyung 😘
September 16, 2023, 23:56
M「Ƙım²」 M「Ƙım²」
Ni modo Taehyung, ahora te las aguantas
September 13, 2023, 02:49
Jai Ll Jai Ll
Ni modo tocó venganza
September 06, 2023, 16:45
~

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VENDETTA
VENDETTA

Recopilación de shots en los cuales, Jeon Jungkook y Kim Taehyung en distintas situaciones logran una venganza que desencadena al sexo En savoir plus VENDETTA.