Histoire courte
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Dejarte ir

Usar faldas a escondidas era una tortura.

Solía usarlas por qué eran lindas y cómodas, tenían el espacio que los apretados pantaloncillos no. Suspiró cerrando la maleta para meterla bajo su cama.

"Muchas gracias hyung, le compraré algo en agradecimiento."

Recordatorio, comprarle algo a Yoongi.

Movió el colchón para cubrir la madera debajo. Gracias a la diosa luna por qué su madre no sabía de aquel espacio en el mueble.

Se dejó caer sobre el colchón cuando escuchó la voz de su madre por el pasillo.

— ¿Bebé?— Le llamó con aquel toque cariñoso, mientras asomaba su cabeza por la puerta.

— ¿Sí?

— Yoongi está afuera.

¿Yoongi?

Se levantó un poco de la cama para verla.

— ¿Afuera?— Preguntó confundido. La mujer asintió y luego cerró la puerta.

Jimin se levantó para ponerse calcetines y un pantalón, hacía frío. Después de quitarse la falda se había quedado solo en calzones.

Caminó por el pasillo con flojera hasta llegar a la puerta.

— ¿Yoongi afuera...?— Abrió esperando a que el chico estuviera frente a la puerta esperando por él.

Y no, no estaba.

¿Yoongi no estaba afuera? ¿Su madre le mintió?

Asomó la cabeza para ver si se sentó en alguna parte de la banqueta o abajo del árbol, pero no. Él no estaba ahí.

Iba a volver a entrar, pero no pudo. Un eufórico grito le llamó la atención.

— ¡Si hyung!— Jungkook había gritado. Su vecino había gritado de felicidad. Él era muy curioso, claro que debía ver de reojo.

Según era de reojo, pero no lo fue. Vió cuando el chico saltó a los brazos de alguien. Vió como esa persona lo sostenía muy fuerte de su cintura para que no cayera.

Hubiera ignorado el resto. El ardiente beso que siguió después de dos vueltas que dió el chico más alto.

Pero no pudo. Yoongi, su Yoongi estaba besando a su vecino.

¿PERO QUÉ MIERDA?

¿EN QUÉ MOMENTO?

¿NO ERAN AMIGOS?

— ¿Jimin?— Su madre a su espalda le hizo cerrar la puerta con fuerza y salir corriendo.

No corrió a su habitación. Brincó a la cama de su madre y se cubrió con las colchas y almohadas que decoraban la cama. Sintió su corazón acelerado y su nariz mojada. Sabía que estaba llorando pero no lo entendía.

Jisoo no dijo nada al ver cómo las cosas que cubrían el cuerpo de su hijo se movían con fuerza, además el fuerte llanto de él. Cerró la puerta para darle su espacio.


































No. No contestaría sus llamadas.

Habían pasado dos días. Los cuales lo ignoraba en clases y cuando lo llamaba al celular.

— No debes estar enojado con él, te aseguro que te iba a decir.— Jin le regañó colgando la llamada. El sonido le molestaba.

— No hyung.— Negó mientras veía la pantalla encenderse de nuevo y su dedo deslizando la pantalla para colgar.— Somos amigos, mínimo, me hubiera dicho sus planes o algo.

Jin negó.

— Son solo amigos Jimin, él tiene libertad de hacer cosas por su parte.— Miró a su menor.— Sin necesidad de que lo ayudes.

Jimin boqueó un par de veces, pero no dijo nada.

— ¿Porqué mierda no apagan eso?— Namjoon llegó después de unos minutos en silencio. Sus mayores tenían tres años de rommies, los había conocido un año atrás por ser atropellado por el moreno con la bicicleta.

— ¡NO HYUNG!— Gritó Jimin al ver cómo el mayor tomaba el celular para responder.

— ¿Quién molesta tanto? ¿Quién eres?

¿Jimin?

— Oh, ¿Estás molestando a mi chico?— Namjoon miró a Jimin y luego a Jin.

¿Tu chico?

— Sí, mi chico.— Gruñó molesto.

Jimin no tiene a nadie, seguro perdió el celular.

— ¿Qué tan seguro estás de eso?

— ¡Ya cuelga!— Gritó rojo de la vergüenza.

Namjoon colgó la llamada y bloqueó el número.

— Kim Namjoon, estás en serios problemas.— Jin miró al moreno y sonrió sin mostrar sus dientes.

— Todo sea por proteger a mi niño.— Miró a Jimin.— ¿Era Yoongi?— Le preguntó y el menor asintió.— ¿Primera pelea de novios o qué pasó?

— ¿Novios? ¿Pelea? ¡No hyung! ¡Yoongi solo es mi amigo!

— Un amigo que te gusta.— Respondió el moreno. Jin se había quedado en silencio solo escuchando.

— No, no me gusta.

— Bien, no te gusta, pero estás celoso.— Señaló.— ¿O me equivoco?

— ¡Hyung!— Gritó pidiéndole ayuda a Jin pero solo negó.— ¡Hay razón para estar enojado!

— No la hay, no conozco el problema, pero sé que no lo hay.— Respondió seguro.

— ¡Yoongi jamás me dijo que es gay, jamás me dijo que le gusta mi vecino!— Explotó.— ¡Al chico que siempre me escuchó decir que me hacía maldades de pequeño y que por su culpa cortaron mi cabello por una goma de mascar!

— ¿Algo más?

Jimin solo puchereó antes de soltarse a llorar. Se sentía tan dolido. Tantas cosas que le contó a Yoongi, contándole experiencias y los gustos de chicos que le gustaban, además de los raros fetiches que le llamaban la atención por los vídeos porno. Tantas noches de desvelo escuchando las canciones de rap que tanto le gustaban al pálido.

Todo, absolutamente todo se sentía como un golpe en su pequeño y sensible corazón.
































Al día siguiente, Yoongi estaba afuera de su casa esperándolo.

— Te estuve llamando.— Se puso de pie mientras metía sus manos en los bolsillos de su chaqueta.

— Puedes irte.— Pasó de largo para subir los escalones y entrar. Sin embargo, fue tomado del brazo.

— ¿Qué pasa contigo, Jimin?— Preguntó preocupado. Lo miró directamente a los ojos, buscando una respuesta.

— Nada, absolutamente nada. ¿Qué me puede pasar?

Trató de soltarse del agarre del mayor pero no pudo.

— Te necesito, no seas así.— Yoongi suplicó.— Necesito de tu atención, te extraño.— Directo, atrevido y sincero cómo siempre.

— Debiste pensarlo antes de irte con él.— Escupió molesto. No se dejó intimidar por esos dos centímetros más de altura. Se acercó lo suficiente para decirle.— Debiste considerar ser su novio si quieres estar conmigo.

— ¿Por qué?— Yoongi lo miró directamente a los ojos de nuevo.

Dios. Si no fuera Yoongi, existiría esa tensión sexual que tanto le gustaba a Jimin. Pero no, no era el momento y no era con él.

— Yo no comparto lo que es mío.

La sinceridad de sus palabras le calaron en lo más profundo a Yoongi. Lo sabía bien, Jimin a sido su mejor amigo por siete años, su cajita de secretos y sorpresas. Su modelo de prendas íntimas, sexys y tiernas.

Yoongi lo soltó.

Yoongi lo dejó ir.

























Jimin era el mismo de siempre en todos lados, pero ya no era lo mismo. Ya no iba con su fuerte de seguridad a un lado. Yoongi era su confianza andante.

El mayor ya no insistió hablar con él desde aquel día.

Desde aquel día hasta el día de hoy, ya eran dos meses. Dos largos meses dónde se hizo el fuerte para poder volver a sus rutinas de su hogar.

Ya no se vestía lindo.

Ya no escribía sus lindos comentarios en su club de fans.

Ya no era nadie.

— Tienes que ser tú, solo sonríe y siente como las cosas fluyen.— Aconsejó.

— ¿Te funcionó?— La chica le preguntó mirando a su enamorado a cinco metros.

— Tú solo sigue lo que te digo, todo funciona.

Nayeon asintió confiada y fue hasta Seung. No importaba como terminarán las cosas, al final, lo valiente era lo que contaba.
















No llores, no llores, no llores.

Una semana más pasó.

Jin de vez en cuando le mostraba las fotos que Jungkook subía a sus redes sociales. Muchas fotos con Yoongi.

Una foto le hizo sentir mal y jamás pudo expresar lo que sintió al ver.

Era una foto de Yoongi de espalda sin camisa, su brazo y hombros tenía marca de mordeduras, además de unos cuantos arañazos.

No podía ni imaginarse lo que pasó.

— Seguro fue algo ardiente, Yoongi tiene pinta de que aguanta tres rondas.— Jin chilló al leer los comentarios de Instagram.

— Ya hyung, póngame atención.— Jimin insistió.

— Siempre que veo las fotos de Instagram me dices lo mismo Jimin.— Le regañó.— No todo gira en torno a ti.

Jimin se levantó molesto de la cama de su hyung.

»— ¡Jimin, ¿A dónde vas?!— Le gritó al verlo salir corriendo.— ¡Es media noche y vives lejos!

— ¡No me importa!— Gritó antes de tomar su mochila del sillón y salir de la casa.
























Jimin llegó a su casa empapado. No le importaba quedarse una semana solo, le importaba más su estabilidad mental que andar escuchando cosas sobre Yoongi y su buena vida.

Tropezó en el último escalón para poder subir.

— Debes ver por dónde caminas.— Le regañaron al azotar en el suelo. Jimin se asustó al sentir unas manos en su brazo.

— ¿Quién eres?— Preguntó confundido. Todo estaba oscuro y él era más ciego que una persona con astigmatismo, de noche.

— ¿Quién más podría ser?— El desconocido sacó su celular y le enseñó la pantalla para darle luz.

Jimin no estaba prestando atención a su acción de ofrecerle visión, sino que se quedó mirando la foto de fondo. Fueron solo unos segundos hasta que todo se quedó en total oscuridad de nuevo.

— Deberías ir a casa.

— Es muy noche para molestar a mis padres.— Respondió dando unos pasos detrás de él, en lo que abría la puerta.

— Yo no te quiero aquí, vete.

— ¿Estás seguro de eso?— Jimin se detuvo cuando la llave dió vuelta, volteo a verlo en total oscuridad y alzó su mano para buscarlo.

Tocó una parte de su hombro y luego lo soltó.

— Quiero que te vayas.

A Yoongi le importó poco su orden. Rodeó la cintura de Jimin para abrir la puerta y con su otro brazo lo abrazó, empujándolo hasta hacerlo entrar.

Dicen que el calor del momento te hace actuar de forma instintiva.

— Eres mío, Park Jimin.

Jimin quiso soltarse y salir corriendo, pero Yoongi era un año mayor que él y dos centímetros más alto, su fuerza no era la misma y sus pensamientos tampoco. No esperó a que Yoongi le diera vuelta y lo tomara de las piernas para subirlo hasta que rodera su cintura.

»— Yo solo deseo lo que es mío.— Susurró después de cerrar la puerta y caminar.

Subió las escaleras aún con Jimin en sus brazos. El menor estaba nervioso. ¿Qué demonios le pasó a Yoongi? ¿Dónde estaba su Yoongi tímido y sonrojado? ¡Aquel chico que con un besito en la mejilla se ponía rojo y temblaba de los nervios!

Ya no había rastro de él.

El pálido cerró la puerta de su habitación y se acercó a la cama, se recostó de a poco sobre el colchón con él encima. Jimin quería huir. Alguien estaba poseyendo a Yoongi.

— ¿Qué piensas hacer?— Preguntó asustado cuando sintió las manos del mayor en su cintura. Hasta el momento no había sentido frío, ni aún así estando empapado.

Las manos frías alzaron la playera que llevaba mojada para tocar la piel de su cintura.

— Quiero cumplí todos tus deseos, Min Mochi.

¡SANTO DIOS!

Jimin no pudo decir nada. Sus labios fueron apresados por los delgados de Yoongi. Era obvio que el mayor no lo dejaría ir.

5 Mars 2023 05:19 4 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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agustdtsuga 19 Lynosaurio, grr 💞 Aroha & Army Only Yoonmin shipper 06/03

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BS Bibiana Sandoval
Que pasó no entendí, 😅 quiero venganza de Jimin esto no se puede quedar así, ya después de la venganza que se queden juntos, necesitooo otro capítulooo por favor
March 28, 2023, 01:05
SM Sil Mj
Que paso acá, quería leer acción 😏🤭 sinceramente quería una pequeña venganza, de jimin con solecito, unos celos jiji
March 14, 2023, 19:03
em elisa mora
Qué? Que pasó por qué terminó? Después de acostarse con el otro viene a embarrarse con jimin que carajillos le pasa?! No q muy feliz con su novio? No no no esto no puede quedarse así, no es justo! Jimin pateale las bolas y q que se vaya. (⁠ ⁠≧⁠Д⁠≦⁠) no eres plato de 2a mesa! En fin me quedo indignada y ya.
March 08, 2023, 06:47
PR Paloma Rojas
Aquí termina? No entendí nada 😭
March 05, 2023, 07:05
~