la_holly_de_suga Min Holly

Un trabajo de mierda, un apartamento de mierda y un edificio de mierda con paredes de cartón. Los vecinos de Jimin hacen demasiado ruido, pero en las madrugadas, cuando todo está en silencio , Jimin no puede dormir escuchando a su vecino en sus sesiones nocturnas de auto-placer. Escuchando a Yoongi detrás de la pared. 🚪Historia original 🚪No se permiten adaptaciones


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 21 ans.

#yoongi #jimin #yoonmin #smutt #yoonminfanfic
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Jimin no podía dormir. Había demasiado ruido. Eran las malditas tres de la mañana en su apartamento de mierda y él simplemente no podía pegar un ojo.

Porque había mucho ruido.

Golpes contra una endeble pared de no más de quince centímetros de grosor y ni siquiera era de concreto. El edificio era una real porquería, pero era barato y lo único que podía pagar con su miserable salario y con lo miserable venían los ruidos que hacían sus vecinos por las cuatro esquinas, literalmente. El vecino del departamento de arriba hacía fiestas los viernes y el ruido era tanto que incluso los propios muebles de Jimin vibraban por lo fuerte del bajo en los parlantes. El vecino de abajo le gritaba todos los putos días a su mujer y Jimin podía oír hasta el roce de los zapatos del viejo culo borracho cuando se arrastraba dentro y empezaba a insultar a la pobre mujer que era su esposa. Gracias al séptimo cielo que no tenían hijos, o nunca vería el final de eso.

Otros ruidosos eran los vecinos de al lado, a la izquierda. Un par de universitarios peleoneros que cada dos días estaban gritándose por quien debía levantarse primero los lunes y preparar el desayuno o a quien le tocaba sacar la basura los miércoles o si la tarea de alguna materia era para jueves o viernes o una mierda así. Siempre eran las mismas cosas con las mismas personas en el mismo edificio hecho de cartón.

Pero el vecino al otro lado… justo en la pared a la derecha, el que estaba haciendo ruido esta noche y no era nada parecido a los ruidos que todos los demás hacían. Y extrañamente todos los otros vecinos estaban en silencio a esa hora de la madrugada, excepto él. Él y sus ruidos obscenos, haciendo eco en todo el departamento de Jimin y en su cabeza.

Joder

Jimin estaba cansado, tenía sueño y tenía que levantarse en dos horas para ir a trabajar a una fabrica de refacciones que pagaba una mierda por las horas que Jimin pasaba de pie frente a una banda en movimiento, pero era lo único que había y al menos tenía techo y comida. Pero el vecino no hacia nada más que gemir y gruñir como si estuviera follando con alguien, pero no se oían más voces, solo el profundo gruñido excitado de su vecino. Min Yoongi. El hombre caliente y sabroso, que vivía al otro lado de su delgada pared de yeso y que cada tarde, cuando Jimin volvía del trabajo, estaba en su puerta, como si esperará por él, solo para saludarlo y preguntarle por su día, pero no hacía nada más que eso. Saludar y sonreír como un puto modelo de comercial de pasta de dientes y luego volvía adentro de su propio apartamento y no se escuchaba nada más el resto de la noche hasta que se hacía tarde en la madrugada y comenzaba a follarse al aire porque nunca se escuchaba a otra persona con él y Jimin pasaba horas de interminable tortura, imaginando que su sexy vecino gemía y gruñía así, pero con Jimin debajo de él, desnudo, caliente y dispuesto. Todo abierto de piernas y con el culo lleno de la polla de su vecino, Min Yoongi.

Mierda.

Jimin necesitaba cerrar los ojos y dormir, no imaginarse que le golpeaban el culo hasta partirlo en dos. Pero cómo se suponía que iba a hacer eso si se escuchaba tan claro cómo Yoongi se deshacía en ruidos lujuriosos y probablemente se masturbaba con su mano derecha tan duro que todo el jodido edificio podía oírlo también.

Jimin vio el reloj digital en su mesita junto a la cama. Las tres con treinta y cinco y su vecino seguía en su sesión de pajas desde hace mas de media hora. Jadeando y susurrando palabras inentendibles y como cada madrugada, Jimin se revolcaba en su propia cama tratando de adivinar lo que decía su vecino en el calor del éxtasis, las cosas sucias que probablemente murmuraba mientras estaba ido de excitación, jalándose la polla tan fuerte y rápido y Jimin volvía a imaginar que en lugar de su mano le follaba el culo a él, así de rápido y así de duro. Jesús.

Jimin estaba completamente mal, completamente despierto. Y completamente duro, cachondo y necesitado. Ya había pasado un tiempo desde la última vez que folló con alguien y su poco discreto vecino lo ponía mal. Tanto que, sin darse cuenta, se levantó de la cama, de puntitas para evitar ser escuchado, porque hasta para tirarte un pedo tenías que ser silencioso, a menos que quisieras que todo el edificio se enterará de tus flatulencias.

Aparentemente al vecino detrás de la pared no le importaba. Estaba en una de sus mejores sesiones por todo el ruido que estaba haciendo. Por eso Jimin caminó como una bailarina, sobre la punta de sus dedos, pasos cortos y medidos para no hacer crujir el piso y delatarse como un fisgón.

Se pegó a la pared y puso la oreja en el frio yeso, aguantando la respiración, con ambas manos apoyadas en la pared y los ojos cerrados. Escuchando, solo escuchando. Y ahí estaba, tan claro como si la pared no existiera.

Ahh… mmmm… oh joder. Ah, sí, sí… ahhhh…

Y el sonido acuoso del lubricante. Seguramente haciendo mas agradable el deslizamiento de los delgados dedos de su vecino envueltos en su polla.

Ugh…. Joder… mierda… sí, sí, sí…. Ahhhhh.

Y así, el vecino de Jimin se había corrido, gruñendo como animal, con un gemido largo y placentero. Jimin podía saberlo porque no era la primera vez que lo escuchaba y tampoco era la primera vez que se acercaba a la pared y husmeaba. Mucho menos era la primera vez que fantaseaba con reemplazar a la experta mano que le daba placer a su vecino, pero nunca se atrevió a nada más. Ni siquiera a masturbarse en silencio cuando todo quedaba quieto y él quedaba de pie en su habitación, con una erección dentro de los calzoncillos y las putas ganas de follar. No se atrevía a que su vecino lo escuchara de vuelta y se diera cuenta de que lo estaba espiando, aunque fácilmente lo escuchara hasta el vigilante en la caceta en la entrada del edificio unos pisos más abajo. Así que se volvió de regreso a su cama, parado sobre las puntas de sus dedos y dando pasos raros como en esas caricaturas de misterio en las que el personaje se escabulle para que el monstruo no lo descubra huyendo, pero como en las caricaturas, Jimin dio un paso en falso y todo el sigilo se fue a la mierda.

Jimin se sostuvo por poco de la mesa junto a su cabecera antes de caer al suelo, pero no pudo tragarse a tiempo el jadeo asustado que se formó en su garganta. Mierda ¿Y si lo escuchó? ¿Y si su vecino, Min Yoongi se dio cuenta de que lo estaba espiando?

Jimin se lanzó a su cama de un salto y se metió debajo de las mantas, como si pudieran protegerlo de algo, de alguien. De su vecino al otro lado de la pared.

Entonces esperó y esperó y esperó. Cualquier cosa que le indicara que el hombre lo había descubierto espiando, pero nada. Ya no se escuchó nada, ni siquiera el susurro del viento y eso era casi imposible en un edificio con paredes tan delgadas como el papel. Ni un zancudo, ni una mosca, ni un estornudo y después de mucho tiempo, Jimin se durmió.

***

Jimin había dormido apenas una hora, una puta hora y ya la alarma le estaba taladrando los oídos. Las cinco jodidas de la mañana y él tenía que levantarse para ir a trabajar. El pitido inmundo sonaba como una alarma de tsunamis, pero Jimin había aprendido que, si no era así, casi siempre se quedaría dormido y no llegaría a tiempo a la fábrica.

Se levantó de mala gana y se quedó viendo a la pared. La de la derecha, la que lo separaba de su vecino caliente que se masturbaba en las madrugadas y hacía que Jimin se mantuviera despierto imaginando cosas.

¿Se habrá dado cuenta de que Jimin lo estaba escuchando anoche?

Jimin no tenía tiempo de pensar en una respuesta. Se le hacía tarde y tenía que correr. Cuando salió al pasillo de su piso se detuvo un segundo, viendo hacia la puerta del vecino, pero él nunca estaba afuera cuando Jimin se iba. Bajó las escaleras y salió a la calle.

Otras diez horas en un trabajo de mierda, con una paga de mierda para poder vivir en un apartamento de mierda.

Entonces, Jimin estaba de vuelta en su casa. Cansado, hambriento y con sueño. Dormir poco le estaba pasando factura y Jimin no tenía cómo pagarla, ni cómo deshacerse de todo ese ruido odioso que venía de todos lados. El vecino de arriba tenía otra de sus fiestas, los vecinos de abajo estaban peleando de nuevo, los universitarios de al lado ensayaban para una exposición y Jimin ya se sabía de memoria el tema sobre el que iban a exponer en la clase del segundo bloque o algo así. Pero el vecino al otro lado no se oía para nada, ni siquiera había estado en la puerta cuando Jimin llegó del trabajo, así que debía estar fuera por la noche.

Probablemente eso era bueno. El ruido era un poco, solo un poco menos que de costumbre, pero Jimin se sentía extraño, no escuchar al vecino era extraño.

Jimin preparó fideos instantáneos para cenar y luego se metió en la cama. Estaba cansado y quería dormir. El vecino fiestero había acabado la fiesta mas temprano que de costumbre, la pareja de abajo a lo mejor ya se había matado entre sí porque estaban en silencio y los universitarios aparentemente tampoco estaban en casa. Era la noche en que Jimin aprovecharía el silencio y podría dormir.

Y se durmió. Tan profundo y pesado que casi no escuchaba el ruido, un mero susurro al otro lado de la pared. Jimin abrió los ojos en la oscuridad, uno primero y luego el otro, agudizando los oídos y escuchando.

¿Estás ahí? Sé que estás ahí. Sé que me escuchas todas las noches.

Viendo a su reloj digital junto a la cama, Jimin supo la hora. Eran casi las tres de la mañana. Otra vez. Todo estaba mortalmente quieto, excepto por el susurro. El que venía del otro lado de la pared a su derecha. Del lado de su vecino Min Yoongi.

Jimin prestó atención entonces. Una cremallera siendo abierta, el roce de la tela siendo quitada, una silla arrastrándose y un gemido. Un maldito gemido tan alto que dudaba que el hombre en la luna no lo haya escuchado también.

Extrañé verte esta tarde. Tenía cosas que hacer, pero ya estoy aquí. Mngh.

Mierda.

Su vecino estaba hablando con alguien, pero ¿con quién?

Ven aquí. Sé que quieres escuchar como me hago una paja y es por ti. Cada noche me masturbo pensando en ti.

Oh, joder. ¿A quién le decía esas cosas? No había manera de que supiera que Jimin le espiaba. Las paredes eran delgadas, pero no transparentes y Jimin se aseguraba de ser tan silencioso como un fantasma cuando se pegaba a la pared. A excepción de anoche, no había cómo Yoongi adivinara lo que Jimin hacía.

Pero… si era así, entonces el hombre sexy del departamento de al lado se masturbaba por él. Fantaseando con él.

Jimin dudó en levantarse de la cama y acercarse para poder escuchar mejor. ¿Y si se daba cuenta? No. Jimin no se movería de su cama esta vez. No había manera de que el vecino estuviera susurrando esas cosas para él. Pero Jimin ya estaba caliente con la idea de escuchar a su vecino autocomplaciéndose como cada noche. Ya estaba jodidamente duro debajo de las sábanas y estaba totalmente desnudo, porque hacia calor. Un maldito calor infernal. La sábana se levantaba en una pequeña carpa a la altura de su polla y se oscurecía con la mancha de presemen que brotaba de su punta.

Ahhhh… No sabes lo que me pone, imaginar que estás en mi cama y que es tu culo el que follo en lugar de mi mano. Me encanta pensar en que estás tan apretado que me correría en poco tiempo dentro de ti.

Joder. Joder. Joder.

Estaba hablando sucio y en voz alta, sin importarle que todos los otros vecinos escuchen lo que está diciendo y Jimin ya estaba sacando los pies de la cama. No iba a enterarse de todos modos. Si caminaba despacio y sin arrastrar los pies, Min Yoongi no se daría cuenta de que estaba ahí, del otro lado de la pared, escuchando todas las cosas que decía.

Pasos de bailarina. Uno, dos, tres. Respirando despacio y poco profundo para que no lo descubrieran. Hasta que llegó a la pared y puso con cuidado ambas manos a la altura de su cabeza, sosteniéndose sigilosamente porque estaba completamente excitado y tembloroso.

Sí. Eso es. Escúchame. Escucha e imagina todo lo que quiero hacerte… Ahhh…. Mmmm… Quiero probarte, quiero sentir lo apretado que estás. Como me tomas hasta la raíz y me dejas follarte una y otra vez. Lento y profundo. Agradable. Llenándote hasta el fondo… Uhg…. Sí. Quiero oírte gemir mi nombre cada vez que te la meta y pedir más….

Jimin se tapó la boca con una mano para no gemir. No sabía con quien hablaba Yoongi. Quizás estaba solo haciendo un juego de rol a través de una llamada telefónica, por eso Jimin no escuchaba a nadie más. Pero eso no le impedía estar totalmente duro y caliente. Le dolía la polla y le palpitaba el agujero de imaginar todas las cosas que ofrecía Min Yoongi, aunque no fuera a él. Y entonces, bajó la otra mano y se masturbó. Era áspero al principio, pero el presemen aliviaba la fricción. Acarició lentamente de arriba abajo y disfrutó del cosquilleo en el vientre mientras se mordía los nudillos para no dejar salir ningún sonido, para que su vecino no se diera cuenta de que él estaba ahí, a solo una endeble pared de distancia, escuchando su boca sucia y disfrutando de ello. Esta noche, Yoongi era más vocal y quizás por eso Jimin fue tan osado de masturbarse en el momento cuando antes no se lo había permitido por miedo a ser escuchado.

¿Puedes sentirlo? Imagina. Imagínalo todo. Mi polla dentro de ti, jodiendo tu lindo culito y tú chillando como una gata en celo porque te gusta. Te gusta que te estire y te gusta el sonido que hacen mis bolas chocando con esas nalgas redondas y jugosas que tienes. Siiiiii.

Jimin jadeó, sólo un pequeño jadeo inaudible, porque lo necesitaba y no podía detenerlo. Su mano se movía frenéticamente al mismo ritmo que la de Yoongi, porque sí, podía escuchar como el lubricante resbalaba y hacía un sonido pegajoso con cada pasada de la mano sobre la polla. Jimin no estaba usando lubricante, así que no podría ser escuchado ¿verdad?

Solo aguantó con los labios apretados, sintiendo que pronto se correría. Cerrando los ojos con fuerza y con la frente contra la pared en un débil intento de mantenerse en pie. Le temblaban las piernas y la polla le palpitaba a punto de explotar. Estaba a nada de venirse escuchando cómo su vecino se masturbaba y le decía todo tipo de cosas a algún desconocido en algún lado.

Vamos. Ya casi. Estoy a punto de correrme y quiero que imagines que lo hago dentro de ti. Sí… ahhhh… córrete para mí, córrete para que yo lo haga.

Jimin bombeó su puño en su polla sólo una vez más y se corrió, mordiéndose la lengua para no gemir y aguantando la respiración hasta sentirse mareado por un segundo. Mientras su semen chorreaba de la pared y luego… el familiar gruñido de su vecino al correrse. Y se escuchó tan cerca que casi hubiera jurado que le gruñía al oído y podía hacerse una imagen muy clara de cómo se vería él, cubierto del cuerpo de Yoongi, su sudor y su semen. Inhaló una respiración profunda y casi se desplomó sobre sus rodillas cuando escuchó:

¿Te gustó? Dime Jimin, ¿te gustó que nos masturbáramos juntos?

Se escuchó el chirrido de una silla otra vez y luego el crujido de la cama y entonces nada. Silencio total y ensordecedor.

***

Jimin no quería volver al edificio de apartamentos.

Estaba mortificado. En la mañana se levantó al sonar de la alarma demoniaca y se fue a trabajar sin problemas. Su vecino de al lado nunca estaba afuera en las mañanas, pero casi siempre lo estaba en las tardes y aunque ayer no estuvo, no era garantía de que hoy tampoco estuviera.

Jimin rezaba para que no estuviera. Porque no sabía cómo reaccionar. Simplemente saludar y decir alguna cosa estúpida como: “Hola vecino. Gusto en verlo. Por cierto, anoche lo escuché mientras se masturbaba como todas las noches y le escuché llamándome desde detrás de la pared ¿Lo hará de nuevo hoy?” Jimin no podía decir eso. Ni que estuviera loco ¿o lo estaba? Porque algo dentro de él estaba enredado en una expectativa de que sucediera de nuevo. Que Min Yoongi se masturbara a todo volumen en la madrugada como cada noche y que le volviera a decir cosas sucias a él. A Jimin. Que dijera su nombre de nuevo junto con todas las cosas sucias que le prometía en el calor del placer.

Todo lo que Jimin llevaba imaginando por meses y nadie sabía. Porque nunca le ha dicho a nadie que le gusta su vecino sexy del departamento de al lado. Delgado, no demasiado alto, cabello negro desordenado, piel blanca inmaculada y la polla mas grande que Jimin haya visto nunca a través de unos pantalones. En eso sí, Jimin sabía que no se podía equivocar, porque su vecino usaba pantalones ajustados y su enorme polla se notaba como si llevara mallas elásticas y no mezclilla. Y a Jimin se le hacía la boca agua, pero no sabía si el vecino estaba interesado. No hasta anoche.

Jimin llegó al edificio y se escabulló por las escaleras como una vil rata de alcantarilla. Como si así pudiera evitar encontrarse con Yoongi a dos metros de su puerta en el pasillo de su piso. Pero cuando llegó al rellano, el pasillo estaba vacío y su vecino no estaba y Jimin se sintió aliviado y un poco decepcionado. Estaba acostumbrado a ver a su vecino todas las tardes al llegar a casa y esta era la segunda vez consecutiva que no estaba. Debería sentirse afortunado de evitar la vergüenza de verlo a los ojos. Hermosos ojos negros, por cierto. Y lo hacía, pero también se sentía desilusionado. Un poco.

Por la noche, Jimin no podía dormir. Miraba la pared derecha de su habitación como si pudiera abrir un hueco en ella y ver a través, saber si el vecino estaba ahí. Pero no podía y nuevamente todo estaba en silencio.

Eran pasadas las tres de la madrugada y no se escuchaba un solo sonido y Jimin se metió debajo de las mantas y contó ovejas para conciliar el sueño, hasta que lo oyó. Nuevamente el crujido de la ropa y el chirrido de una silla siendo arrastrada cerca de la pared y luego los susurros y los gemidos, junto con el sonido de la piel acariciando la piel.

Hola Jimin. Lamento la tardanza, pero ya estoy aquí. Desnudo y caliente por ti, por mi lindo vecino de al lado ¿Quieres jugar un rato conmigo?

Jimin no supo en que momento, pero ya estaba caminando no tan sutilmente hacia la pared, acercándose para poder escuchar mejor.

Eso es. Mi hermoso y dulce vecino ¿Sabes por cuánto tiempo te he deseado? Desde el día en que te vi por primera vez. Con esos pantalones ajustados y esa camiseta que te quedaba enorme, con tus mejillas redondas y esos ojos tan bellos. Eres precioso… y tu culo… joder, tienes un culo jugoso y que me muero por follar ¿Quieres? ¿Qué te folle hasta el amanecer y te haga venir una y otra vez hasta que pidas que pare? Puedo hacerlo. Sí.

Oh mierda.

Jimin ya estaba duro y deseoso y si el vecino ya sabía que Jimin estaba ahí, justo del otro lado, escuchando cada palabra y cada sonido, podía simplemente disfrutar. Gimió y esta vez no se tapó la boca, no se contuvo. Se dejó escuchar.

Umnghh… Ahí está. El dulce sonido que he deseado escuchar. Déjame oírte más, déjame imaginarlo aquí, como si te tuviera debajo de mí. Tócate para mí. Toca tu lindo cuerpo, piensa que son mis manos las que lo hacen.

Jimin lo hizo. Se tocó y acarició, imaginando las manos que hacían sus propios sonidos al otro lado de la pared. Gimiendo en voz baja, pero con deseo, con las ganas de mirar al hombre detrás de la pared y que lo follara hasta quedar seco.

—Ahhhh…. Mierda — Jimin murmuró maldiciones, mientras acariciaba su polla cómo la noche anterior, sintiendo el inconfundible calor que se acumulaba entre sus muslos y se extendía hacia su vientre. Se sentía muy bien, pero quería más. —Oh sí. Sí, sí, sí…

Entonces lo escuchó de nuevo.

¿Por qué no vienes aquí y lo hacemos realidad? Deja que te folle, que joda ese rico agujero codicioso por mi polla. Estoy tan listo y te quiero tanto Jimin. Ven a mí. A mi cama, a mi gran polla caliente y dura.

Jimin lo pensó. Cruzar al otro lado. Salir por su puerta y caminar unos cuantos pasos hasta el departamento del vecino. Si iba y lo hacían, Jimin por fin se quitaría las ganas, pero eso significaba que harían mucho ruido y todo el edificio los escucharía ¿Jimin quería eso?

Joder. Él quería follar con Min Yoongi, tanto que los ruidos no le importaban. Ya había tenido que soportar él a los demás, ahora que ellos se taparan los oídos si no querían enterarse como la polla de su vecino empujaba dentro de él como una bestia.

Jimin se apartó de la pared sin decir nada y caminó a paso ligero hacia la puerta de entrada al departamento, tomando una camiseta extra grande que cubría su desnudez y asomó la cabeza por el hueco de la puerta. Mirando a ambos lados por si alguien pasaba y luego salió al pasillo. Cinco pasos a la derecha y ya estaba frente a la puerta de su vecino y se encontró con que estaba entreabierta.

¿Lo estaba esperando?

Estaba mal.

Jimin debería darse la vuelta y volver a su departamento. Encerrarse y olvidarse de Yoongi y sus palabras sucias y calientes detrás de la pared, pero no lo hizo. Empujó la puerta y caminó hasta el centro de la habitación. Una sola pieza igual que la suya. Sin divisiones entre la cocina, la sala y el dormitorio, solo una puerta que conduce a un minúsculo baño.

Jimin miró hacia la pared que divide su departamento de este y ahí estaba él, sentado en una silla recostada a la pared, completamente desnudo y acariciando su gran polla. En eso Jimin no se equivocó. Era grande y gruesa y cubierta de venas y estaba ahí, dura y larga, llamándole para que se acercara y se sentara sobre ella.

—Aquí estás. —dijo Yoongi sin dejar de acariciarse. —Ven aquí.

Jimin se acercó lentamente. Dubitativo sobre si ir y montar a horcajadas en esos muslos duros y firmes o ponerse de rodillas y tragarse todo lo que le alcanzara en la boca. Pero se lo pensó mejor y se dirigió a la cama, despacio y moviendo el culo como un pavorreal. Si lo iba a hacer, iría por ello desde el principio.

Se quitó la camiseta y se puso a cuatro patas en el medio del colchón. El cabecero rechinó y Jimin supo que lo oirían en el distrito vecino, pero… al diablo. Estaba caliente y quería la polla de Min Yoongi. Cúlpenlo.

—Es hora de que tú vengas —dijo Jimin coqueto, balanceándose hacia atrás y hacia adelante. Probando qué tanto ruido podrían hacer.

Jimin vio como Yoongi se ponía de pie y en dos pasos se acercaba a la cama, cerniéndose sobre él con todo su cuerpo.

—No sabes cuanto he deseado esto.

—¿Cómo sabías que estaría escuchándote del otro lado? ¿Cómo sabias que yo sabía lo que haces? —Jimin quería saber. Pensó que siempre había sido silencioso al acercarse a la pared.

—Tienes pies de bailarina. Sigiloso, pero aun así este edificio es un puto colador. Podía escucharte.

Jimin se rio, pero la risa murió cuando la polla de su vecino se frotó entre sus nalgas. Larga y caliente, provocando, pero sin intentar entrar en él. Jimin gimió.

—Mmmm… sí. Esto es lo que he querido escuchar —dijo Yoongi y volvió a frotarse entre las nalgas de Jimin —Te he querido en mi cama todas las noches, he querido follarte y oír mi nombre en tu boca mientras te corres.

La mano de Yoongi bajó por el cuerpo de Jimin y sintió escalofríos. También había querido eso. Abrir las piernas para su guapo vecino, aunque pareciera una puta. De todos modos, estaba ese dicho que decía algo sobre que la que no es puta no disfruta. Jimin quería disfrutar.

—Abre las piernas —instruyó Yoongi y Jimin se abrió como una flor, con el culo al aire y la polla rozando las sábanas y luego chilló. Sí, chilló como un ratón. La lengua de Yoongi le lamía el agujero, como si fuera un helado mientras, al mismo tiempo le ahuecaba las bolas y las apretaba un poco.

Jimin jadeó.

Umnghh oh, joder.

La lengua de Yoongi se movió, más rápido, más profundo, más húmeda, hasta que las piernas de Jimin temblaron y creyó que iba a correrse y entonces paró y Jimin se quejó.

—Pequeña perra necesitada. —se burló Yoongi, azotando las nalgas de Jimin cuando intentó frotarse contra él —Veamos si puedo hacerte chillar mas fuerte con mi polla dentro de tu culo.

Jimin no hizo ningún ruido. El aire se le quedó atascado en los pulmones y le dolió el culo. La polla de Yoongi era enorme y llegó hasta el fondo de su cuerpo de un empuje. Y luego se retiró y entró de nuevo. Mas duro, hasta que las bolas de Yoongi le abofetearon los muslos.

Yoongi gruñó en su oído, apretando la almohada por encima de la cabeza de Jimin.

—Vamos Jimin. Deja que todos te oigan. Deja que sepan cuanto te gusta ser follado por el vecino de al lado —Yoongi empujó de nuevo una y otra y otra y otra vez dentro del agujero de Jimin haciéndolo gemir tan alto que casi le dolieron los oídos. Pero quería más y entonces gimió más.

—Oh… ohhh… Yoongi. Sí, sí, sí… mas duro. Dame más duro —gritó —Ahhh sí.

El cabecero acribilló la pared y el piso chirrió mientras la cama se deslizaba hacia adelante y hacia atrás. El sonido de palmadas rápidas cada vez que las caderas de Yoongi chocaban con los muslos de Jimin y los gemidos y gruñidos vibraban en las paredes.

—Joder. Estás tan apretado. Tu culo asfixia mi polla tan bien, tan delicioso. Sí.

Jimin se volteó en un movimiento fluido y quedó debajo de Yoongi frente a frente. Mientras Yoongi seguía follándolo como un animal y él gemía de gusto.

Yoongi se inclinó y lo besó. Un beso sucio lleno de dientes y saliva. Deseo y lujuria y los sonidos seguían y seguían.

—Córrete Jimin. Quiero verte como te corres con mi polla golpeando tu culo. Quiero oírte gemir como una pequeña zorrita. Aprieta mi polla y ordéñame.

Jimin gimió desde el fondo de su garganta y se vino tan fuerte que le dolieron las bolas. Untándose el pecho y la barbilla de semen y apretando el culo con fuerza en espasmos imposibles de detener hasta quedar sin aliento.

—Oh, mierda —gruñó Yoongi —Tómalo, sácame todo —Embistió solo unas pocas veces más en el sensible agujero de Jimin y se vació en él — Joder, joder, joder. Eso se siente bien, tan bien ¿Puedes sentirlo? — dijo con voz entrecortada antes de quedarse quieto tan dentro de Jimin que parecía no querer volver a salir.

Jimin lo sintió. Cada chorro de semen caliente en su interior haciéndolo gemir de placer por la sensación.

Cuando Yoongi sacó su polla gastada Jimin siseó por el ardor, pero seguía sonriendo y jadeando.

—Esto es mejor que escucharte detrás de la pared —bromeó poniéndose de lado para ver a Yoongi a los ojos.

—Sí —coincidió Yoongi — Es mejor que oírte tragarte los gemidos mientras te masturbas espiándome.

—Tú lo haces pensando en mi ¿Qué dice eso de ti?

Ambos se rieron y Yoongi volvió a besar a Jimin que le devolvió el beso, contento y saciado.

—Y probablemente nos ha escuchado hasta el Papa en Roma.

—Y nos hemos desquitado de los vecinos ruidosos —agregó Jimin.

Antes de que Yoongi respondiera se oyó un golpe en la pared de al lado y un grito enfurruñado.

—Si ya dejaron de follar como animales, ¿podrían dejar dormir? Me duele el culo solo de oír como se la metiste a Jimin hasta el fondo.

Jimin se sonrojó y metió la cara en el hueco del cuello de Yoongi. Avergonzado y un poco divertido.

—Ponte tapones en los oídos si no quieres oír Hoseok. O consigue quien te la meta a ti también. —Yoongi le devolvió el grito a su vecino de al lado.

Así era la vida en ese edificio. La vida de Jimin y la de todos los inquilinos. Con paredes delgadas y ninguna privacidad.

Así era enterarse de todo lo que sucedía detrás de la pared.

19 Février 2023 03:21 16 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

Min Holly 🔰 Army 🐣 Jimin biased 🖤💛 YoonMin shiper Escritora novata desde 2021 Libro #1 de Élite: pedir PDF

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KL Karian Loredo
Me encantó 💜 y el final eepicoo jajaja 🤣🤣
May 29, 2023, 18:50
Danae Danae
Me encanto, y la última parte me hizo reír jajaja AME 😂💜
May 08, 2023, 03:39
Min Luna YM Min Luna YM
Me encanto, me identifico con ambos solo con lo de las paredes delgadas que hasta oyes cuando se ducha el vecino o cuando estornuda JAJAJAJAJJAJA
March 28, 2023, 01:34
PL Park Lovely
Me encantooooo, gracias!!
March 05, 2023, 06:54
mo martinez mo martinez
JAJAJAJ AME
February 27, 2023, 23:13
MC Minn Chelly
En un momento pensé q yoongi estaba muerto y penaba a las 3 para jalarsela.🤣🤣
February 20, 2023, 02:42

  • M G Mimi Gigi
    JAJAJAJA pensé lo mismoooo jajajajajajjajajaja un alma en pena que se enamoro antes de partir ajajajjajajaj February 21, 2023, 03:23
  • P L Park Lovely
    Por un momento también creí que esto terminaría siendo un thriller jajajaja March 05, 2023, 06:53
Melina Kim Melina Kim
Lo amé 💜 jajajaaa muy bueno 😄
February 19, 2023, 23:58
MYGI7 YMJP MYGI7 YMJP
Me encantó ♥️ jajaja
February 19, 2023, 23:36
Aymee Rdz Aymee Rdz
Increíble como todo lo que escribes ❤️
February 19, 2023, 21:24
NS Nicol Sánchez
Me gustó muchooooo 💕
February 19, 2023, 13:44
AO Alejandra Osuna
Me encantó jaajaja
February 19, 2023, 10:19
Mechupan todoslapija Mechupan todoslapija
Me encantóoo
February 19, 2023, 07:10
CA Conya A
JAJAJJA, AMÉ. Gracias.~
February 19, 2023, 03:53
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