cantabile Darcy Cantabile

Ya está, finalmente lo había arruinado. Elegir a la esposa del CEO como su amante no había sido la decisión más inteligente de su vida. Aunque no es que fuera conocido por su cerebro. Aiden, una prometedora estrella del mundo de los dramas estaba realmente en aprietos. Las opciones eran pocas: Reconocer que era un mujeriego sin causa o aprovechar esa foto algo ambigua de una pelea que había tenido con el mesero de un restaurante en la que parecía que lo estaba besando y salir del clóset con todo y novio. Un contrato y un chico bastante poco dispuesto para la farsa ¿Logrará el fuego encenderse entre ellos dos o será el mundo quién los quemará primero?


LGBT+ Interdit aux moins de 18 ans.

#odio #amor #contrato #amorporcontrato #famoso #actor #superestrella
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Capítulo 1: Quizás estaba ligeramente fuera de mis cabales.

Jueves, 5 a.m.

Sentado en el asiento trasero de la van, apreté ligeramente el teléfono celular entre mis manos y me mordí el labio inferior. Borracho, seguía bastante borracho, el mundo continuaba girando lentamente, mientras las luces pasaban silenciosas a nuestro alrededor. Hice un esfuerzo por centrar la cabeza.

¡Pero cómo había podido ser tan estúpido!

—¡Cómo puedes ser tan estúpido! — Ben, mi manager, hizo eco a mis pensamientos y golpeó salpicadero, sobresaltándome —Dejarte fotografiar con la esposa del CEO, debes ser imbécil. Y también te metiste una pelea ¿Qué mierda tenías en la cabeza? ¿Quién era ese chico?

Sí, no intentaré conservar mi dignidad en este asunto y decir que no iba saliendo a medio vestir del hotel de dónde Ben me había arrastrado antes del amanecer y me había refregado su tablet en la nariz con el brillo tan alto que llegaba a nivel quema córneas, mostrándome una foto en dónde salía yo en una pose claramente sugestiva con la esposa de mi jefe. En un inicio había soltado una risa ¡No podía ser más ridículo! Estaba jodido, definitivamente estaba jodido.

—Estaba borracho...— dije y luego comencé a buscar alrededor por una botella de agua— De hecho creo que sigo ebrio, déjame despertar al menos... — Tomé la tablet y solté una maldición entre dientes mientras intentaba bajarle el brillo. Las fotos eran inconfundibles, ahí yo con mi mejor cara de mierda abrazando a la mujer de mi jefe y ella dejándome besos en el cuello mientras yo me reía como el imbécil que era. Luego venían un par de fotos mías discutiendo con un chico de cabellos oscuros y otra dónde claramente lo estaba empujando, pero la última era bastante interesante, porque él se había sujetado de mi cintura quizás para no perder el equilibrio, pero por el ángulo, parecía que nos estábamos besando...bastante apasionadamente, se me escapó una risa amarga, eso sería la comidilla de todo el mes para los medios.

—El CEO va a matarte, ya lo sabes, el fotógrafo me dijo que no había nada que le pudiéramos ofrecer para detener esto de llegar a la prensa, la premisa era demasiado buena para perdérsela. Si quieres desaparecer por ahí antes de que el jefe te destroce, te recomendaría vender tu apartamento y esconderte en el subterráneo por lo menos unos diez años.

Me quedé mirando la foto unos segundos sin pensar realmente en nada y entonces, mientras comenzaba a perder los nervios, algo se iluminó en mi mente que en ese minuto estaba definitivamente ahogándose en alcohol —Pues... resulta que le tenemos algo mejor, simplemente tenemos que remover algunas capas.

—¿Qué? ¿Vas a grabar una porno? — Ben estaba a punto de lanzarme algo, pero entonces me incorporé de mi asiento y le puse la tablet al frente. Lo escuché maldecir y frenar bruscamente, suerte para mí que a esas horas realmente no había nadie en la autopista. Ben miró la foto con una ceja enarcada, mientras continuaba maldiciéndome y entonces le dije.

—Vamos a sacarme del clóset.

Lo escuché soltar una risa burlona, estaba seguro de que estaba rodando los ojos aunque no podía verlo correctamente —En serio, Aiden, no estoy de humor para tus bromas estúpidas, un mujeriego como tú...

Lo corte en seco negándo—No estoy de broma, entre que el CEO me castre y me arruine para siempre y que el mundo me queme un poco por ser gay, definitivamente lo segundo salvará mi culo mucho más. Puede que pierda un par de fans, pero piénsalo suena definitivamente mejor que ser la aventura amorosa de una mujer casada —me encogí de hombros y moví su tablet frente a sus ojos — Y esta foto me favorece bastante, simplemente tenemos que encontrar a este chico.

Ben, se quedó en silencio por un largo minuto, y yo me vi incapaz de seguir ahí de pie, así que me senté con un suspiro, seguro me iba a maldecir nuevamente y encerrarme por ahí en una granja al estilo amish, pero se volteó de repente y me dio una mirada intensa —No eres tan estúpido.... para ser un completo imbécil.

Le hice una pequeña reverencia mientras sonreía con sarcasmo —Gracias por eso.

—El placer es todo mío — Ben me sonrío de vuelta sin quitarme la vista de encima —Pero ¿Estás seguro de que podrás soportar una farsa así? Si te llegan a encontrar nuevamente con... — comenzó a regañarme de nuevo.

Levanté las palmas intentando detenerlo —¡Lo haré! ¡Lo juro! ¡Lo dejaré dentro de mis pantalones! Además después de esto Maryse no querrá verme de nuevo... — dije soltando un suspiro, estaba más que seguro de que se enteraría de las buenas nuevas con bastante facilidad.

Me dio la primera mirada algo tranquila en toda la noche—Más te vale. Por cierto ¿Quién es ese chico? ¿Lo conoces?

Me encogí de hombros —Es un mesero... en algún restaurant que estuve ayer.

—Estupendo... —maldijo entre dientes, sonreí un poco mientras lo miraba, creo que la razón por la que nos llevábamos bastante bien era que ninguno de los dos tenía una lengua muy fina que digamos —¿Y cómo lo vas a convencer de que te acompañe en la farsa? A no ser que tenga tendencias al sadomasoquismo dudo mucho que te tenga gran cariño después de golpearlo, tendrás suerte si no quiere demandarte, genio.

—Pues le daremos lo que quiera, es un chico común, seguro habrá algo que necesite desesperadamente y que no será un gran problema para nosotros— dije con seguridad mientras miraba mi teléfono con el ceño fruncido.

Maryse había demorado en enterarse bastante menos que yo, me mandó nuestra foto más comprometedora y un mensaje bastante escueto: "Sabes que tienes mucho más que perder".

Rodé los ojos, lo tenía más que claro, gracias por el recordatorio. Estaba a punto de declararme gay sólo por evitar la bomba, está bien, no es que no hubiera besado nunca a un chico, ni que no lo hubiera disfrutado. Mi juventud había sido bastante libertina, no había faltado nada. Era un actor, era famoso, las oportunidades me llegaban a las manos.

Y no las iba a dejar pasar.

Ben se detuvo en su apartamento, se bajó con un suspiro mientras se rascaba la cabeza con frustración, tengo que decirlo, para sus cuarenta años no estaba nada mal, excepto por la pancita de la que siempre se quejaba, seguramente yo y mi mal comportamiento lo teníamos comiendo mal de pura ansiedad.

Me senté en su sofá mientras él me traía un vaso de agua —Entonces... ¿era completamente necesario acostarse con la esposa del jefe después de los premios?

—El jefe se fue de viaje... y ese vestido rojo...— le dije como quién no quiere la cosa.

—A veces desearía que se te cayera el pito ¿Sabes? — dijo sentándose a mi lado y encendiendo la televisión.

—Espero que no tanto como tu cabello... — le dije en un claro intento por molestarlo, la verdad es que no había perdido prácticamente nada de pelo. Fijó sus ojos oscuros en mi rostro y me miró entrecerrándolos.

—No amigo, no quieres irte por ese camino, a no ser que quieras ver tus fotos en el matinal en las próximas dos horas, así que piensa cuidadosamente tus próximas palabras.

—Tú también quedarías sin trabajo si yo caigo...

—¡Yay por mí! — dijo con sarcasmo elevando ambas manos —Al menos mi úlcera estomacal dejará de crecer.

—¿Tienes una úlcera?

Enarcó una ceja y poniéndose de pie me lanzó una almohada a la cara —Duérmete, duérmete y pasa la borrachera o lo que sea que tengas o la próxima noticia tuya que salga será la de tu muerte — dijo exasperado mientras cerraba la puerta de su cuarto de un portazo.

El apartamento de Ben era pequeño, pero funcional. Tenía un cuarto, una cocina americana y lo más maravilloso de ese apartamento era Fortuna su gato siamés. Dijo que lo había llamado así, para así a modo de decretar la fortuna en su vida, no sé hace cuánto se le había metido en la cabeza todo eso de las energías, pero por dios que lo creía fervientemente. Al contrario de su dueño, el gato me tenía bastante cariño, se acurrucó contra mi cuerpo apenas me acomodé en el sofá y de alguna manera más que dormir creo que me desmayé.

Me despertó el olor a pan tostado proveniente de la cocina y el hambre que me rugía en el estómago, caminé hacia la cocina con pereza y me serví un café mientras Ben terminaba de poner los platos —Buenos días, ángel del país — me dijo con pesado sarcasmo, poniéndo frente a mí un par de tostadas.

Le sonreí con sequedad mientras le rozaba intencionadamente la mano —Buenos días mi amor, ¿Dormiste bien?

Me miró fijamente enarcando una ceja —¿Practicando? El periodista acaba de llamarme, me dijo que quería una respuesta antes de las doce ¿Estás seguro de que quieres hacerlo?

Asentí con lentitud —Lo estoy, le di varias vueltas anoche pero no tenemos escapatoria, tendremos que encontrar a ese chico ahora mismo, si la prensa lo encuentra primero estamos perdidos.

Ben asintió y levantó su teléfono para comunicarse —Fred, amigo mío, lo hablamos con Aiden y creemos que ha llegado el momento de reconocer las cosas como son — dijo mientras me miraba con seriedad, le sonreí un poco mientras me comía el pan, estaba hambriento y algo dormido aún.

Iba ya por la segunda tostada cuando Ben volvió con el teléfono en la mano y expresión de frustración — No se cómo mierda puedes estar tan tranquilo.

—Soy un actor ¿Recuerdas?

—¿Entonces estás realmente preocupado?

Lo miré unos segundos y me encogí de hombros —No es la primera vez que estoy en problemas después de todo... ahora lo que más me preocupa es que encontremos a ese chico cuánto antes.

Asintió y se llevó el pan a la boca. Lo divertido de que estuviera tan ebrio es que la verdad es que no recordaba completamente la pelea ni el lugar. Tuvimos que pasar por varios lugares con la foto del chico (yo completamente cubierto con gorra y mascarilla) hasta que finalmente dimos con un nombre: Callum.

Callum, un universitario de último año que entraba a trabajar a las dos ese día. No nos quedó alternativa que sentarnos a esperarlo, mientras Ben enviaba furiosamente mensajes por su celular yo me dediqué a mirar alrededor intentando recordar porqué diablos se supone que había pelado con ese chico, pero no tenía recuerdo alguno. No, la verdad es que recordaba algo, su rostro sonrojado y su mirada algo avergonzada, sentí un peso en el estómago ¿Qué se supone que había hecho? Quizás Ben tenía razón y sí iba a demandarme después de todo.

Lo que me faltaba.

Mi teléfono sonó y supe al instante que la bomba había sido lanzada: Mi nombre aparecía en la primera página de las web de chismes, para su buena suerte, mi acompañante salía de espaldas y era mi rostro el que lucía en todo su esplandor, bajo el titular: ¿Quién es el chico misterioso que esta besando Aiden Merrey?

Y lo sabía, tenía veincuatro horas para dar una aclaración. Y tenía que ser con el famoso Fred, el puto Fred. Esa era la condición, él tendría la exclusiva. Me mordí el labio, mientras inspiraba profundamente, mierda, mierda, me lo merecía completamente pero aún así, por dios que a veces deseaba desaparecer completamente.

Deseaba sentarme en un café sin que nadie estuviera mirándome excesivamente, Ben había llamado un par de guardias y había pedido vaciar el café, los miré apostillarse en la puerta, donde la gente también se había comenzado a amontonar nuevamente. También miré el rostro sorprendido del chico cuando entró y le preguntó al dueño que estaba pasando ahí y me señaló.

Vi como se le entreabría la boca mientras yo me ponía de pie fingiendo la sonrisa más serena que tenía y me acercaba a él —Nos volvemos a encontrar, Callum, es un gusto conocerte.

1 Décembre 2022 11:22:28 1 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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KR Karen Rose
Me ha gustado bastante. Muy buena la trama!
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