fedevlg1 Federico Villalonga

Es increible pensar que en la vida pasamos por muchos "efectos mariposa" ¿Me explico? Como es posible que una sola decision, aunque sea diminuta, nos puede cambiar la vida a nosotros y a la gente que nos rodea para bien o para mal. Mi vida se basa en eso, malas decisiones. Hasta que conoci a alguien que fue mi estrella, alguien que ilumino mi vida todos los dias, alguien que ya no esta para iluminar mas.


Romance Suspense romantique Déconseillé aux moins de 13 ans. © Todos los derechos reservados

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Capitulo 1


Eran las seis de la tarde, sabía que tenía que prepararme para ir a la cena de cumpleaños de mi padre pero el dolor de cabeza era mucho más fuerte para dejarme salir de la cama. Mientras estaba recostado trataba de recordar todo lo que paso ayer por la noche, pero nada. Y la verdad prefiero no recordar, me senté al borde de la cama y me quede mirando un punto fijo con la mente en blanco, odiaba esto, sentirme así de vacío. Tener que hacer estupideces con mi vida para poder sentirme lleno por un breve momento ¿Funcionaba? Si. Junte fuerzas para levantarme por completo, ir directo a la ducha y bañarme con una cálida agua caliente.

No me di cuenta lo caliente que estaba hasta que termine de ducharme, el vapor que se creó en el baño casi me imposibilita la vista, como de costumbre me seco el cabello y me quedo mirándome al espejo unos minutos hasta reaccionar. Sabía que se me estaba haciendo tarde pero que más daba, me puse unos pantalones negros, remera blanca fajado dentro del pantalón y una camisa de leñador. Agarre mis lentes de sol pese a que ya se estaba ocultando pero no quería que nadie vea mis ojeras, tome las llaves del departamento y de la moto, procedí a bajar por el ascensor y dirigirme a mi moto. Cuando salgo del ascensor estaba el conserje limpiando las ventanas con un pedazo de tela húmedo, siempre era muy perfeccionista el, seguramente llevaba horas limpiando eso.


—¿Trabajando duro, Luis? — Le pregunto mientras me apoyo en el marco de la entrada del ascensor.


—Ya sabes cuál es mi dicho, si vas a hacer algo, hazlo bien.- Dice sin despegar mirada del espejo y se le notaba frustrado.


—Creo que ese espejo no puede estar más limpio. — El me mira y resopla obviamente frustrado.


—Mira esto, dale ven acá. — Me agarra del brazo y me señala con el dedo un punto en el espejo. — ¿Ves esto?


—Si...un espejo. — Le digo confundido.


— ¡NO! Este maldito puntito de suciedad. No sé con qué lo hicieron pero no puedo quitarlo. Seguro son los nenes del tercer piso. Siempre veo que tocan el espejo. — Comienzo a reírme sin darme cuenta a lo que él me mira confundido.


—Vamos Luis, es solo un espejo, eso ni se nota. Aparte lo dejaste más limpio de lo que estaba. — Le digo mientras camino hacia la puerta, una vez fuera siento como el viento golpea mi rostro lo cual es demasiado relajante. Me subo a la moto y comienzo el viaje hasta la casa de mis padres, eran unos quince o veinte minutos de viaje por suerte pero eso nunca me molestaba, en mi moto podría estar horas y horas andando. Me sentía libre. Pero de lo que no me sentía libre era de volver a ese viejo barrio al cual estaba atado por ciertos lazos familiares, un lugar con más recuerdos malos que buenos.

Una vez frente a la entrada me quedo sentado en la moto pensando si entrar o no. En el garaje podía ver algunos autos estacionados así que obviamente había visitas.

La última vez que vine a este lugar fue hace como nueve meses, lo recuerdo bastante bien. Vine a ayudar a remodelar una zona de la casa pero más que hacer trabajo me la pase escuchando lo decepcionado que estaba mi padre sobre mí. Como era un bueno para nada, del enojo le di un golpe en el rostro, lo cual el no tardó mucho en devolvérmelo. No me siento orgulloso de eso, por suerte estaba mi hermano y mi madre para separarnos, no quería estar acá pero ella fue la que me suplico para que venga. No podía decirle que no.


— ¡No puede ser! Pero si es el mismísimo Tyler Miller. Pensaba que te había tragado la tierra.- Dice una voz femenina la cual reconozco al instante. Me doy vuelta y estaba ella parada detrás mío con unos bolsos de compra.


—Jess... ¿Cómo va todo? — Alcanzo a decir no sé si sorprendido todavía o incómodo.


—Bien, volviendo de hacer unas compras. Viernes de pizza ¿Recuerdas? Los chicos están en casa, siguen preguntando por vos. Y yo también te extraño. — Termina de decir mirándome de arriba hacia abajo. Tuvimos muchos momentos juntos, era obvio a lo que se refería. — ¿Vienes?


—No puedo, lo siento. Es el cumpleaños de mi padre y prometí estar acá.


—Pffff no es necesario que me mientas, todos sabemos cómo te llevas con él.


—No se lo prometí a el obviamente. De todas formas no me esperen, no voy a ir. Lo siento Jess, ya sabes cómo son las cosas...Ya no quiero ser el mismo caos que era.

— ¿Seguro de eso? Porque todos hablan del famosísimo Tyler, todas lo quieren ver en las fiestas, se emborracha a más no poder y siempre termina peleándose con varios chicos porque supuestamente le coquetea a sus novias.


—Eso es mentira.


— ¿Que parte de todo lo que dije? Inlcuso hay videos.— Pregunta cruzándose de brazos.


—Ellas son las que me coquetean.... —Término de decir y ella comienza a reírse por un rato largo a lo que yo empiezo a negar con la cabeza sonriendo.


—No cambias más. Eres el mismo idiota solo que prefiere salir con otro grupo de gente. Pero aquí te seguimos esperando y. — Se acerca caminando hacia mí y me susurra al oído. — Yo te sigo esperando, hay una cosa de la que me gustaría hablarte. — Me da un beso en la mejilla y se va caminando a su casa que era a unas dos cuadras.

Tengo una historia con ella, no fuimos novios pero siempre nos buscábamos y terminábamos acostándonos juntos, siempre la misma rutina. Borrachos y drogados, nos mirábamos un segundo y eso era mucho para decirnos ¿Vamos a tener sexo o qué?

Sin darme cuenta estaba frente a la puerta a punto de tocar el timbre, lo cual no dudo y presiono el botón. Veo como una sombra se viene acercando a la puerta ya que esta tiene unos cristales que permiten ver todo borroso. Por su forma de caminar era el idiota de mi hermano.


— ¡Llegó el príncipe de la casa!- Dice gritando al propósito. Perfecto, yo que quería pasar desapercibido ahora todos saben que estoy acá. Una vez dentro me pongo a saludar a los invitados que estaban sentados con una copa de vino blanco en sus manos. Mayormente eran hermanos de mi padre, sus mujeres y sus hijos. Notaba que me miraban con cierta curiosidad pero no le di demasiada importancia.

Veo a mi madre saliendo de la cocina con una sonrisa de oreja a oreja viniendo hacia mí, me abraza muy fuerte y yo a ella.


—Gracias por venir corazón. — Alcanza a decirme para ir de nuevo a la cocina, seguramente estaba con muchas cosas.


— ¿A mí no me saludas? — Me doy vuelta y era mi prima, Charly. Nos tenemos demasiado cariño, desde chicos nos la pasábamos juntos, ella venía a dormir acá o yo a su casa. Básicamente éramos como hermanos. Cuando su madre falleció con mi hermano no dudamos en pasar más tiempo con ella desde pequeños.


— ¡Charly! — Le doy un abrazo. — ¿Cómo va todo? Escuche que ya solo te falta la tesis para recibirte.


—Escuchaste bien Tyler, apruebo eso y oficialmente tengo mi doctorado en medicina. Me tengo mucha confianza, incluso los profesores me tienen mucho cariño.


—Sé que lo vas a lograr. — Estuvimos charlando mucho con Charly y mi hermano, recordando muchas de las travesuras que hacíamos de chicos o hasta hace unos años. Me pareció raro que no estaba mi padre pero recordé que a esta hora siempre estaba en una reunión con los directores del hospital. Seguramente en unos minutos bajaba con nosotros, lamentablemente.

De la nada se genera un silencio y todos comienzan a aplaudir y gritarle cosas con cariño a mi padre, quien estaba bajando las escaleras vestido con pantalón formal, camisa, chaqueta y saco. Siempre formal, tenía un buen estilo el viejo.

Una vez saludado a todos viene hacia nosotros, a mi hermano Aron lo saluda con un abrazo, lo mismo a Charly, quienes lo felicitaban por unos sesenta años cumplidos. Le quiso hacer el famoso tirón de oreja pero solo llego a contar hasta treinta al ver que su oreja ya estaba roja e hinchada. Una vez que llega hacia mí me mira de arriba abajo.

—Tyler, viniste. Me sorprende. —Dice seriamente


—No pareces muy feliz. — Le digo sonriendo mientras le estrecho la mano y el me da un abrazo corto, lo sentí muy obligado al hacerlo pero dicen por ahí que la intensión es la que cuenta.


—Bueno, luego vuelvo con ustedes. —Termina de decir para ir a sentarse junto a sus hermanos.


—No puede faltar esto. — Dice Charly y saca de su bolso una botella de whisky sonriendo inocentemente.


—Te amo Charly, no sé cómo no fuiste tú mi hermana, y yo viviendo con este idiota de acá. — Alcanzo a decirle mientras nos reímos y Aron me golpeaba jugando. Fuimos al patio trasero con unos vasos y hielo y comenzamos a tomar de a poco mientras nos contábamos nuestro día a día.

La noche se ponía muy interesante para mi gusto.


19 Septembre 2022 22:44 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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