simurdiera2 Simur Diera2

SeokJin está enamorado, enamorado como lo estuvieron Adán y Eva. Pero él es un hombre, su amante también Discleimer: Critica sutil al sistema sectario de algunas religiones, no pretende ser ofensivo con tu fe.


Fanfiction LGBT+ Interdit aux moins de 18 ans.

#jimin #seokjin #jinmin #angts #sectas #au #religion #drama #romance
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CONVERGENCIA

El local no se veía tan mal, no había bulla exagerada ni gente particularmente molesta. Era impactante que tampoco tuviera un mal olor. Mesas limpias, una barra sin grasa y un bartender muy atractivo. YoonGi lo presentó como su pareja y tomé el papel del amigo molesto diciendo lo bonitos que se veían. Taehyung se disculpó a medida que la gente iba llegando, dejó un par de tragos y prometió volver al final de la noche.

El bar era agradable, incluso los hombres coquetos lo eran.

—¿Ya viste a alguien que te guste?

—Lo sabía, tu plan era hacerme conseguir un ligue.

—¡Claro que no! —se defiende con falsa indignación— solo traje a mi mejor amigo a un bar gay a celebrar su cumpleaños.

—y a conseguirle un ligue.

—Aish, no. —Me saco la lengua y bebió un trago— si quisiera eso te hubiera presentado a Kook o alguien así.

Seguro que sí. Asentí otorgándole falsa razón. Tampoco era reacio a encontrar compañía para ese día, así que me dediqué a observar a los que iban caminando, los atractivos chicos que reían en una de las mesas o los que estaban al fondo bailando. Nadie llamaba mi atención esa noche.

—¡Oye, hyung, hyung, hyung…! —llamó mi atención Yoongi, golpeando mi brazo incansablemente. Voltee frunciendo el ceño, dirigiendo mi vista hacia donde señalando sutilmente. Y se me secó la boca.

Ahora tenía el cabello de otro color, pero su sonrisa era la misma. Llegó entre otros sonidos su voz y arrastrar tanta confusión que empezaba a creer que era una alucinación, como otras tantas. Dejé el vaso en la barra solo para descubrir que Gi estaba tan o más sorprendido que yo. No era una mentira entonces.

Sentí que algo se revolvía dentro, como una resaca dolorosa que me enviaba a vomitar. Lo miré tanto y tan intenso que uno de sus acompañantes señaló en mi dirección. Volteo a verme y su sonrisa se volvió sorpresa. Mi corazón latió más rápido, desesperado. Dijo algo y caminó hacia mí.

No despegué mi vista de él en ningún momento, temiendo que si lo hacía se desvanecerá de nuevo, no lo hizo. Llegó corriendo y tomó mis manos en la suyas antes de saltar de emoción. Su tacto se sintió muy real, finalmente solté el aire que contenía y sonreí de vuelta. Tire de sus brazos y lo envolví. Me aferro a su aroma, al calor, a su risa incontrolable. También me abrazo fuertemente.

—Mierda, ¿esto es real? —preguntó cuando se alejó, todavía sonriente, ahora también sonrojado.

—Jodidamente real, ¿realmente eres tú, Jin-hyung?

—Lo soy pero Jimin, woah, te ves tan diferente.

—Hice unos cuantos arreglos —soltó mis manos para dar una vuelta. Crop top rojo, pantalones ajustados y botines. Era incluso más atractivo que antes.

—Te sienta bien, muy bien.

—Tengo que verme bien si voy a ir al infierno, mas si el diablo se ve como Lil Nas.

Me reí, él también lo hizo. Y luego llegó el silencio. Había muchas preguntas en ese momento. Desde su cambio de imagen hasta el motivo por el que había llegado a ese bar. No se suponía que estuviera aquí, tampoco que volviéramos a vernos. Ver su sonrisa tan llena de libertad supo a gloria, verlo tan libre, tan feliz quitó un peso en lo profundo de mi ser, un sentimiento que no sabía aún tenía. Me libero de la culpa por lo sucedido en aquel entonces.

—Nunca pensé que volvería a verte, se siente irreal.

—Tampoco pensé que nos veríamos de nuevo, por cómo resultó todo en aquel entonces. —Se mordió el labio y dirigió la vista al techo, sacudió sus manos para darse aire en los ojos— maldición, no debo llorar, arruinaré mi maquillaje.

Tomé su brazo y volví a tenerlo contra mi pecho, como antes. Jimin no forcejeo por separarse, se quedó ahí largo tiempo. Tal vez también pensaba que esto parecía una mala broma. Independiente de eso estaba ocurriendo. Estábamos convergiendo nuevamente en el mismo espacio. Después de varios minutos y una interrupción de YoonGi por un saludo nos alejamos.

—¿Cómo has estado, Jimin? —fue el primero en preguntar— este mundano ha tenido un buen día.

—¡Ah, solo olvídate de eso YoonGi! —se sonrojo— era joven y muy creyente ¿si?

—¿Ya no lo eres?

—Umm, no tanto.

—¿Y por eso estás aquí ahora? ¿te apartaste? —Estaba realmente asombrado. Aún no podía procesar que tenía Jimin frente a mí, con su cabello rubio y algunos tatuajes en su muñeca. Si lo comparaba con la imagen torpe que tenía hacía años, en ese tiempo su forma de vestir era lo más alejado de lo sexy.

—¡Ojalá! —se rió— me encontraron cogiendo y me expulsaron.

—¿Y te hecharon solo por eso? —preguntó sorprendido Gi.

Jimin volvió a reír a carcajadas, con un rastro de dolor. Era difícil ser expulsado.

—Claro que no, fue porque lo hacía con un chico.

Min no dijo nada, solo bebió su trago mirándome de reojo. Jimin era tan distinto, antes no podía decir siquiera una mala palabra. Eso me hizo sonreír.

—¿Con Nam?

—¡Nooooo! —me miró avergonzado y siguió riendo— con él lo hice en Italia, nunca nos descubrieron, lamentablemente ahora está casado.

—Curioso.

—Lo sé, fue impactante —tomó lugar en el banco libre. —Desde entonces no hablé con él.

—¿Entonces como…?

—Te lo contaré, solo si me invitas un trago.

—Es una petición descarada, pero acepto.

Jimin volvió a reír, como en aquel entonces pero mejor.

17 Août 2022 21:06:00 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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