goothicbooy eijiキ>> skipdeeath

(...) Creciendo con la curiosidad de probar labios ajenos, deseando descubrir su sabor, su textura. La distancia se había vuelto dolorosa y el odiaba el ardor infernal. Tan simple como avanzar, dificultaba su dulzor, y lo que traería un magnifico sabor a su necesidad lo arreglaba un balazo. Todos los desechos de ti. загрузка/不完整/symphony Portada en proceso. ⋄ No es una historia de amor. ⋄ Proceso de publicación lento. ⋄ No apto para todo público. ⋄ Lenguaje obseno y vulgar. Copias o algún tipo de adaptación estan estrictamente prohibidas sin antes solicitarlo con la autora. 𓂀


Fanfiction Groupes/Chanteurs Tout public.

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Capítulo 01






Symphony


❝ Brillaba en sudor, su loción se mezclaba tan bien con su olor natural alborotando mí necesidad. Éramos cuatro individuos con objetivos que nos forzaban a permanecer. Algunos por pasión, otros por compromiso y yo, únicamente me quedaba por amor. ❞











Lejos de todo lo que le ayudara a resaltar su rostro, corriendo de las cámaras que guardaran su cara como evidencia. Se mantuvo siempre con un bajo perfil, desde su niñez a la adolescencia, fuera de las redes sociales hasta la actualidad, habían pasado diecisiete años y el mundo había cambiado muy rápido, tanto que le fue imposible seguirle el paso.


Taehyung se quedó atrapado en una época que no era suya, cuidando un toca discos como una de sus posiciones más valiosas, viviendo alejado de sus padres como todo un adolecente independiente, apropiándose de la vivienda de sus difuntos abuelos. Su vida se resumía en cumplir con su último año antes de entrar a la universidad y después tirarse a morir en el sillón como un incompetente viendo su vida pasar frente a sus ojos pudriéndose en sueños que no eran suyos.


Diez de la noche y ya estaba camino al trabajo. Vestimenta simple, un abrigo, pantalones anchos y suelos, con una camisa formal sin ser ajustada al cuerpo. Tenía su cabello dorado corto, cuidando la enseñanza que siempre se le habían entregado, actuando como un vejestorio en lo que vendría siendo los mejores años de su vida. Los lentes redondos en la punta de su nariz eran demasiado, y esa expresión tan vaga, desinteresada, intimidaba a cualquiera que lo viera.


Como un imbécil se paró al medio de la calle, esperando que un milagro llegara a su vida y un automóvil lo arrastrara diez kilómetros de su vivienda con tal de faltar al trabajo, evitando obligaciones. Pero siguió avanzando cuando recordó que si sobrevivía volvería a quedar al cuidado de sus padres.


Parecía que la vida lo había escupido justo en el infierno, enfrentando malos comentarios sobre su aspecto y risas por su comportamiento tan lento. Definitivamente no parecía un adolecente.


Arrastro sus pies hasta la puerta de metal, entrando en el callejón oscuro justo detrás del bar nocturno que se disponía a matar sus noches sin nada que hacer. Cambio su abrigo negro por un delantal largo del mismo color, en ningún momento se quitó las gafas y eligió un gorro negro tratando de cubrir un poco su visión, opacando lo que quedaba de su rostro. Era consciente de las cámaras, no estaba dispuesto a voltear, pero por el reojo y con la rapidez que tenía su cerebro para envolverse en situaciones alarmantes, memorizo todos los posibles ángulos que capturarían su posición por donde se encontrara. Su mentón y la silueta de su cuerpo estaban en todas las cintas, a excepción de su rostro completo, si no era algo sobre su rostro o cabeza, era un cubre bocas.


Sus compañeros al verlo no hicieron más que sonreír con calma, indicándole que fuera a la cocina para ayudar con las entregas, atendiendo a los clientes.


Taehyung obedeció, limitándose a asentir con la cabeza. Jugueteo nerviosos con la punta de su delantal y rebuscó en la cocina alguna carta pendiente.


Tomo una nota de pedidos y salió con dos cervezas en su mano. La música lo hizo temblar, la guitarra eléctrica azoto su cuerpo con una corriente desde sus piernas hasta su estómago, la voz rota del vocalista estaba sobre esos instrumentos casi desgarrando su garganta en un volumen increíble, manteniendo su equilibrio aun en una altura casi imposible lo cautivo, apoderándose de sus tímpanos.


Dejo los pedidos en la mesa correspondiente y se hipnotizo por la música.


Cada jueves hasta el domingo llegaban bandas que se apoderaban del escenario cautivando a la gente con su talento. Pero había un grupo en particular que venía todos los días, era la banda principal que daba por finalizado a los nuevos y se quedaban tocado hasta altas horas de la noche acumulando fans, el club se llenaba solo por ellos. Pero la popularidad de los borrachos finalizaba cuando las luces se apagaban y las puertas se cerraban.


Los adolescentes gritando en conjunto y adultos con el mismo gusto por el rock alternativo alzaban sus manos en una mescla de luces volando por el techo, chicas gritándole obscenidades a los jóvenes y arrojándoles regalos, rogando por atención era básicamente lo que ocurría ahora.


Todo el mundo de Taehyung se detuvo en cuanto lo observo y tuvo la oportunidad de que esos ojos negros se mantuvieran firmes sobre su cara, buscando una expresión, una reacción. Guardo con calma sus manos dentro el delantal y el vocalista grito, alzándole una ceja con egocentrismo antes de girar su rostro.


Pero el castaño siguió ahí, de pie. No se movió un centímetro.


Su corazón bombardeo cangre caliente, sus manos cosquillearon cuando las ganas de tocarlo llegaron a su mente y las rodillas se volvieron débiles en cuanto su cabeza trabajo como una maquina deseosa de curiosidad.


La instrumental bajo y el volumen de los parlantes cedió al ruido de la multitud.


El hermoso y destacable vocalista sonrió, curvando esa fina capa de labial rojo que se aplicó antes de subir al escenario, desabrochando un poco su camisa negra por el calor que tenía. El lugar era muy cerrado, había mucha gente junta. Taehyung comprendía sus acciones, pero las fanáticas no lo hacían, gritando nuevamente.


Sus compañeros negaron soltando unas cuantas risas, volviendo el ambiente el algo cómodo y familiar, llegando sus dedos a sus labios sin decir una palabra, tratando de ayudar a su líder, quien se rindió, cerrando unos minutos sus ojos y suspirando aire caliente con frustración, tenía la garganta hecha un lio.


─ Tocaremos la última canción antes de irnos a casa. Hoy nos retiraremos temprano y le daremos el paso a los nuevos grupos que desean presentarse esta noche. ─ Su voz era fina, masculina pero calmada. Le dieron tributo a dos grupos famosos, tocando cuatro canciones en total, pero parecía no ser suficiente, no recibieron respuestas positivas. El bajista y el guitarrista volvieron a reír en conjunto, mientras tanto el baterista solo bajo su cabeza. ─ Como sabrán, nuestro baterista no es un gran conocedor de ese instrumento, está practicando bien. Pero esas fueron las canciones que pudimos practicar el día de ayer, espero hayan disfrutado.


La insistencia siguió y Taehyung deseo mirar con cercanía. Por primera vez corrió al segundo piso, aferrándose al barandal, teniendo una visión amplia con más claridad, ignorando su deber y ocultándose de las cámaras.


El muchacho con el cabello alborotado alzo el micrófono y el culpable se levantó, tomándolo, en un suspiro agotador. Los abucheos no tardaron en llegar.


Aclaro su garganta. ─ Me retirare del grupo, no me presentaré desde la próxima semana, esta banda no es lo mío. Adiós a todos, muchas gracias por el apoyo─. Y le devolvió el micrófono al vocalista, quien parecía impresionado, al igual que sus compañeros. Retirándose del lugar.


El descontento en sus rostros perdidos era un reflejo de lo que todos veían, gritando estupideces y burlándose del fin del grupo, silbando y aplaudiendo con sarcasmo.


Taehyung no vio eso, él se percató del miedo en sus caras, de la ansiedad que tenían y la angustia por las reacciones de los ebrios. Por lo que se veía, ninguno de esos tres jóvenes tenía previsto la pérdida de un miembro en la agrupación, parecían infelices y tan desconcertados.


Latas de cerveza vacías y alcohol fue arrojado al escenario, colillas de cigarro y comida chatarra. Ellos no tenían la culpa de su descontento, pero todos parecían opinar de la misma manera, desquitando su aburrimiento con la boyband.


Si el público no ayudaba, no podían seguir con la función. El deber de un líder era proteger a su equipo ante todo, ya no podían quedarse, no era seguro.


─ Gracias por su tiempo, sigan con el show. ─ El muchacho de los labios rojos curvo una sonrisa por última vez y salió del centro, metiéndose detrás del escenario con sus compañeros siguiéndole el paso. Subieron las escaleras hasta el segundo piso, para llegar a los vestidores, entregándoles el micrófono a unos señores que iniciarían en unos minutos.


No parecían estar bien.


Taehyung intento no seguirlos, pero quería escucharlos. Sus impulsos eran fuertes y se estaba dejando llevar por sus emociones, así que fallo en su intento por marcharse. Media vuelta y ya estaba a un costado del baño, tratando de escuchar una conversación ajena sin filtros.


─...Entonces se fue, el portero me envió un mensaje diciendo que pidió su parte del dinero por el trabajo de hoy y se marchó, como si nada. Ya le aviso a Jin de que no permanecerá en la agrupación, le ofrecieron un lugar en otro grupo como vocalista. ─No podía verlo, pero su tono era áspero, muy molesto.


─ Bueno señores, hasta aquí llego nuestro tiempo de fama.


─ No escupas mierda Jimin, tenemos que intentarlo de nuevo. ─Esa voz fina era fácil de identificar, era el vocalista. Taehyung podía reconocerlo.


─ Soy realista, estamos perdidos. Los únicos interesados por nuestro estilo de música son unos señores alrededor de los cuarenta y nosotros tenemos diecinueve, no pegamos ni con cola. ─ Pisadas, cierres cerrándose con rudeza. No se escuchaba para nada con una conversación tranquila, pero si civilizada hasta el momento. Nadie había gritado o insultado a nadie.


Taehyung miraba sus pies y presionaba sus uñas contra sus muñecas, entregándose dolor para calmar sus nervios. Tenía el impulso de hablar, cometer una ridiculez.


─ Podemos encontrar a alguien joven, pero en otra ciudad. Los de por aquí le van más al pop, que te digo. ─De nuevo la voz rasposa del inicio.


─ Debemos intentarlo. Sé que podemos, lo logaremos.


─ Rick dijo que quería ser el líder desde el inicio, tal vez por eso se fue. Lo opacaste demasiado, Jungkook. ─Otra vez risas y cosas caerse al suelo. Eran un eco en el frio lugar.


─ No pensé que me odiaría tanto, yo no lo pedí en ningún momento. Hasta intente cederle mi puesto.


Jungkook, se llamaba Jungkook.


─ También le quitaste el puesto de vocalista, como no te iba a odiar. Pero seamos realistas, eres mejor que el en todo, solo estaba celoso. ─Un chasquido y puertas cerrase. Parecía que se estaban cambiando ropa en los cubículos de adentro y guardando sus guitarras, alistándose para salir corriendo.


─ ¡Estoy listo! ─Informo un titubeo que parecía ser de Jimin.


─ Él era bueno, solo nos faltaba práctica e ir a su ritmo. Habríamos sido un buen grupo. ─ Su suave melodía tan optimista hiso sonreír a Taehyung, quien alejo su mano de su muñeca malherida, soltando una respiración algo cortada.


─ Eres positivo porque tú quieres vivir de esto, pero nunca seremos un grupo reconocido Jungkook. Debemos bajarnos de la nube, el comienzo ya es lo suficientemente difícil, imagínate lo que sigue─. Otra puerta cerrase y una chaqueta sacudirse.


─ Hoseok, sueño con esto desde que tenía nueve años. Claro que lo lograremos, les prometo que lo hare posible. ─ Hablo ahora con seguridad Jungkook, dejándolos a todos en silencio, soltando suaves suspiros de rendición.


─ Eres un encanto, no puedo decir que no ahora. ─Bromeo de nuevo esa voz rasposa, contestándole al instante.


Algo dentro de Taehyung se removió.


─ Hagámoslo entonces, muchachos. Podemos con esto─. Le siguió el juego a su líder, elevando la emoción en su hablar, remarcando sus palabras con felicidad.


─ Vamos y consigamos a alguien nuevo. Debemos seguir con esto.


─ Vaya día de mierda.


Y manos chocar provocaron un estruendo en el silencio. La puerta fue abierta de golpe y el cuerpo de Taehyung se congelo, alzando la mirada y abriendo sus ojos aterrado, poniendo un pie al frente como defensa.


Un lindo muchacho de cabello rojo y con un delicado delineado decorando sus pequeños ojos lo observo con desconfianza, mirándolo por completo, desde sus pies hasta su cabello, entrecerrando sus orificios como si quisiera ver debajo de todas esas cosas que llevaba encima. El chico tenía una linda perforación en esos carnosos labios y muchos accesorios en su cuello, como anillos adornando sus dedos. Resaltando el plateado en esas uñas pintadas de color negro.


Atractivo.


En cambio a Taehyung con suerte se le veían las manos y estas no dejaban de temblar.


Un muchacho llego detrás, parecía tener el cabello naranja. Su cuello no necesita ningún collar, estaba poblado de tatuajes adornando su piel morena. Sus orejas tenían perforaciones y pendientes largos cayendo. También estaba maquillado, pero de una manera más sutil aun, sus uñas eran más largas que las del otro chico y tenía un esmalte trasparente. Un tatuaje de huesos moldeando sus dedos en su mano izquierda y un pequeño moño tomando una mínima parte de su cabello pintado.


Diablos, sus estilos eran impactantes.


Taehyung retrocedió dos pasos y el pequeño de cabello rojo alzo una ceja. Se apartó hacia un lado y le dio un codazo a su compañero para que hiciera lo mismo, dándole un espacio para que ingresara al baño.


Parecían cargar guitarras y mochilas completas, llenas de cosas. Así que en un rápido movimiento y sin pesarlo mucho, Taehyung ingreso al baño.


─ ¡Te esperaremos afuera, Jungkook! ¡Rápido! ─ Esta vez el colorín grito y Taehyung pego un pequeño salto en su lugar. Escuchando esas tan conocidas risas y pasos a su espalda, bromeando entre ellos y jadeando de cansancio.


Taehyung quería salir corriendo.


Entre pasos torpes termino de recorrer el pequeño pasillo antes de entrar al lugar por completo, cruzando el umbral y deteniéndose justo a unos dos metros de ese chico alto. Este por instinto volteo, haciendo al rubio casi caerse en su lugar.


Era grande, sus hombros eran finos pero anchos al mismo tiempo. Su cabello no era tan largo como se veía en el escenario, además era más claro, un lindo castaño claro. El color de sus labios permanecía en un rojo intenso, toda su vestimenta era oscura. La camisa translucida que traía dejaba ver su cuerpo firme, bien marcado desde su pecho hasta su cadera. Los tatuajes en sus brazos, partes de su cuello y desde su cintura siguiendo camino para abajo lo desconcertaban un poco. Cadenas, ropa ancha y ceja rapada. Impresionante.


Jungkook detuvo lo que estaba haciendo, volteando al chico cubierto, cerrando con amenaza su mano llena de anillos en un modo amenazante.


Taehyung volvió a pellizcar su muñeca con sus uñas y después se encamino hasta los orinales, apegándose a él, tratando de que nada pudiera verse. Entonces, solo entonces, Jungkook bajo su guardia, pero no paso desapercibida su nerviosa manera de actuar.


El vocalista se le quedo mirando y eso lo bloqueo, en cuanto bajo su cremallera toda su vergüenza lleno su cara, haciéndolo cerrar los ojos con fuerza.


Eso no debía estar pasando, así no imagino su encuentro.


El silencio del eco era torturador. Kim no se permitió ver por la humillación cuando tuvo que orinar de verdad al frente del líder, pensé que se iría, pero este le tenía los ojos encima.


Seis segundos y el rubio acabo, subiendo el cierre de su pantalón, no sin antes tomar papel higiénico y limpiarse, escuchando una suave risa detrás.


Entre un bacilo poco creíble, fue al lavamanos. Echo a correr el grifo, humedeciendo su piel, cerrándolo de inmediato. Aplico un poco de jabón en sus palmas y lo esparció bien, entre sus dedos, refregando bien su piel, abriendo nuevamente el agua para limpiar el producto y repitió por última vez su primera acción.


Jungkook volvió a recoger sus cosas, acomodando la mochila en su hombro y tomando un bolso lleno de cables.


─ ¿Trabajas aquí? ─La linda voz fina adorno su capa de nervios subiendo de nivel a uno superior. Taehyung exhalo antes de girar y enfrentarlo. No tenía reacción alguna aunque por dentro estaba ardiendo. Quiso verse carismático como sus amigos, forzó una sonrisa y una rara mueca se dibujó en su cara, borrándola de inmediato, bajando su cabeza.


Asintió, jugando con sus dedos.


Tenía las uñas sangrantes entre medio de ellas, no se limpió muy bien al parecer. Y su muñeca dolía.


Pero Jungkook seguía mirándolo, esperando una respuesta a pesar de que ya la tenía, quería escuchar su voz. Encontraba a ese muchacho tan extraño y misterioso que hasta se le hacía amenazante a cierto punto.


Casi un minuto entero y Taehyung comprendió. Volviendo a asentir, sin embargo Jungkook movió su mano con gracia para que este lo dijera, asintiendo repetidas leves con una sonrisa, animándolo a hablar.


─ S-sí─. Ronca pero dulce, demasiado cálida y tranquilizadora. Cosa que hiso a Jeon elevar sus cejas de la aprobación, deteniendo sus movimientos.


Taehyung gruño, odiaba escucharse.


─ ¿Llevas mucho tiempo en este bar? ─El repentino interés del vocalista lo estaba asustando.


Kim volvió a asentir y Jungkook negó riendo.


─ Bien. ¿Puedo saber tu nombre? ─Volvió a hablar el castaño.


─ Taehyung─. Soltó rápido, arrepintiéndose enseguida. Llevando una mano a su boca.


─ Lindo nombre, Taehyung.


Taehyung. Taehyung no podía creer que al fin dijo su nombre. Se escuchaba tan bien, mejor que en cualquiera de sus sueños.


Jungkook hizo una reverencia y paso por su lado, sacando un cigarro de su bolsillo trasero.


El rubio quería gritar que se detuviera, quería hablar con él, tenía muchas cosas que decirle. No podía irse aún, no podía.


─ Yo. No, digo, y-yo quería. Pero no sabía si podía, digo, yo p-pensaba si, tu. No, no tú─. Taehyung hablo tan rápido como las palabras salieron de su boca antes de que el vocalista cruzara la salida. Parecía que iba a estallar en cualquier instante, no proceso palabras y se trabo en el momento, temblando y renunciando a su misión en el intento.


Jeon giro con una sonrisa y una ceja alzada, intentando no reírse. Parpadeo un par de veces y cruzo sus brazos sobre su pecho esperando a que el muchacho respirara antes de hablar.


─ Tranquilo, puedo esperar.


Los ojos de Taehyung se volvieron brillantes, aguados. Soltando un tembloroso suspiro, relajando su cuerpo, liberándose de un posible ataque de nervios.


─ Quiero audicionar─. Dijo Taehyung, sin quitar ese nerviosismo en su voz.


Jungkook llevo una mano a su mentón, acariciándolo y relamiendo su labio pensativo.


─ ¿Eres bueno?


Kim lo pensó bien. Desde pequeño toco muchos instrumentos, en ellos la batería, pero lo dejo. Era bueno, una academia de música trato de contactarse con su padre a los doce años solicitando un traslado, pero él se negó. Y lo dejo todo, intentándolo con la pintura y el practicando exclusivamente violín.


Volvió a asentir.


El vocalista lo pensó bien, analizando la situación. No tenían mucho que perder, su audiencia era casi buena, no eran reconocidos porque solo tocaba en el bar de manera temporal y la vida se basaba en riesgos.


─ Si está bien. Debes llegar dos horas antes de las seis para la práctica, ven con tu mejor ropa y disponibilidad. Ya mañana veremos si puedes ingresar al grupo como decisión final.


Taehyung quería gritar. Apretó sus puños con fuerza y asintió despacio. Los ojos de Jungkook lo envolvieron y este mismo alzo su mano, detenido su casi festejo.


─ Pero primero, muéstrame tu cara.







11 Août 2022 23:52:20 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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A propos de l’auteur

eijiキ>> skipdeeath 𝐍𝐨 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐛𝐨 𝐡𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐦𝐨𝐫. Querida caperucita: Me haré pasar por la abuela, Cobraremos su pensión y viviremos del cuento. Siempre tuyo, Lobo. goothicbooy / skipdeeath aquí y en wattpad.

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