fallen_angel Ángel González

Un chico temeroso se muda a la gran ciudad. Cambiando todo lo que solía conocer, aquel clima gélido de las montañas, el lago congelado, las calles nevadas, el viejo tranvía, el café del centro. Todo por una vida más acelerada, un clima caliente cerca de la costa, más cerca del sur del planeta; todo por perseguir su sueño. Pero tras llegar, una serie de sucesos que le hacen conocer la magia que la hermosa y peculiar isla de Strangelands esconde en lo más recóndito de su territorio. Ahora tiene que dejar atrás sus planes originales para proteger a la ciudad de la oscuridad que está por llegar; pero antes deberá enfrentar algo más grande que un guerrero quebrantado; él mismo…


Fantaisie Fantaisie urbaine Déconseillé aux moins de 13 ans. © Derechos Reservados

#fantasia #magia #superheroes #urbano
0
804 VUES
En cours - Nouveau chapitre Tous les 15 jours
temps de lecture
AA Partager

Capítulo 1: Donde la magia nace

Podrás destruir mi alma y mi energía de una y mil maneras, pero mientras siga aquí no dejaré que destruyas más vidas de las que has destruido


Vociferó el joven de cabellera negra como el vacío, con las puntas del mismo en un hermoso color blanco como la nieve, en traje blanco con brillantes detalles plateados, sosteniendo la brillante espada del fragmento del collar de luz. Mirando desafiante, a la imponente y aterradora figura oscura que tenía frente a él, quien lo miraba dándole total insignificancia a su presencia. Una mirada que solo dejaba ver todo el odio que su destruida alma cargaba. El valeroso héroe no dejaba que aquel terror lo esclavizase y lo limitase a la hora de luchar. El mirar la ciudad destruida, los cuerpos de los otros héroes que yacían inconscientes, los cuales emanaban una amarga y lamentosa sensación.


La sombra se dirigió hacia a el jovenzuelo de extravagante vestimenta, pero un espíritu inquebrantable; lleno con la determinación de acabar con esa pesadilla que parecía jamás tener final, aquel oscuro y despiadado ser tenía un aspecto casi demoníaco; como un espíritu que lleva años asesinando y atormentando por un egoísta e insulso propósito; el cuál es...


Esperen un momento; pero qué mal narrador soy. Creo que me faltó contar varios detalles; la emoción por el combate final me desvió del tema. Bueno, creo que tendré que regresar a los tiempos ancestrales de esta gran isla donde transcurre mí existencia. Tiempo aquel donde las primeras historias que este mágico y deslumbrante sitio tiene para vuestro deleite.


La isla desde el inicio de los tiempos estuvo dividida en dinastías, por cada bioma existente en este lugar, desde las heladas montañas junto con la fría bahía, hasta la cálida y paradisiaca costa, volviendo efímera; o, mejor dicho, inexistente, la paz en sus habitantes.


La paz solo era cosa de sueños y esperanzas de gente ilusa.

Hasta que, desde el anonimato, un poderoso hechicero apareció. Esperanzado y con deseos de convertir esa lejana utopía en realidad, empezó a trabajar para crear un objeto que generaría la magia, la cual traería paz a la isla.


Las horas de descanso eran una burla comparada al tiempo que él trabajó ; tanto para haber sido por una sola alma, ¿Cierto? Lo primero que hizo fue crear un extracto especial, absorbiendo la esencia de los elementos fundamentales de la vida, tras ver que aquel brebaje ofrecía poderes, decidió situarlo en el interior de pequeños pedazos de cuarzo, un mineral del que los hechiceros estaban fascinados por sus propiedades mágicas. Un cristal así era el lugar indicado para almacenar tan poderoso extracto.


El plan parecía ir a la perfección, sin embargo, la magia de estos era inestable, simplemente no servía, no tenía algo que la regulase, a la magia le parecía faltar algo. Fue ahí que entendió el origen de todos los problemas, el equilibrio. Mientras no haya equilibrio en tu vida no importa que tan sabio seas, que tan fuerte seas, que tan poderosas sean tus armas, que tan valiente o cobarde seas; sin el equilibrio no puedes avanzar. Si estos preciados cristales de cuarzo podían alterar incluso la existencia misma, pero al usarlos causan el caos al no haber un equilibrio entre lo bueno y lo malo… entonces, se necesita una parte mala.


Fue así como él creó otros cristales, los de la destrucción, y no, no es lo que parece. Estos collares usaban la magia de la destrucción para equilibrar y traer las cosas “Buenas” al mundo. Aunque para serles sincero, no hay ni bueno ni malo, solo hay existencia.


Trabajando, aquel mago cayó dormido, al despertar se encontró en un hermoso valle, una relajante y confusa sensación de paz y calma le invadía el espíritu. Un fresco aroma de mar se adentraba dentro de su nariz, una vibrante y pacífica paleta de los más hermosos colores existentes iluminaba sus pupilas, un tranquilizante sonido de cristalina agua caer lo hizo perder el miedo.


—¿Es acaso este el paraíso del que tanto me cuentan los sabios?

Se cuestionó a sí mismo, miles de pensamientos y miedos nublaban su mente, hasta que esas voces en su cabeza fueron calladas por una imponente voz fuera de su atormentada cabeza; la cual llamó su nombre, y al elevar la mirada vio a todas las deidades, que representaban cada parte de la vida en aquella isla. Dioses y diosas que representaban a la guerra, dioses de la sabiduría, de la magia, todo lo que había allá abajo en el mundo mortal.


Algunos miraban con furor y desprecio al muchacho, pero otros le miraban con una bondadosa calma, en sus ojos se veía la esperanza. Parecía que alguien iba a afrontar consecuencias por querer jugar y aparentar ser una deidad, el mayor de los pecados en este y todos los dogmas existentes.


Nadie sabe qué fue lo que pasó, en aquella reunión de deidades a la que ni los mismísimos emperadores de cada dinastía habían podido asistir, por alguna razón, de la cuál ni yo supe. El hechicero despertó con una extraña inspiración, como si ahora todo estuviera claro, como si por obra y gracia de los dioses, él ahora tenga todas las respuestas para acabar la guerra.


Tras unos días de trabajo, por fin terminó con la creación más extraordinaria en la isla, o quizás, en el mundo. Diez fragmentos de cuarzo que podían unificarse en uno solo que conceden un poder tan inmensurable que sería capaz de alterar la realidad que vivimos haciendo posible lo imposible, o de lo contrario alterar la existencia a tal grado que podría llevarnos al desequilibrio de la vida. Creó cinco collares del orden y la creación: luz, tierra, agua, aire, fuego. Y otros cinco del caos y destrucción: Oscuridad, roca, huracán, tornado, magma. Por eso mismo él debía elegir con sabiduría a sus fieles guerreros.


Así fue como recorrió cada una de las 10 regiones principales de la isla otorgando al más confiable de cada una, uno de estos fragmentos, desde grandes y fuertes guerreros hasta valerosos sirvientes. Él no distinguió a nadie por su estatus, sino por la pureza de sus almas. Empezaron a luchar juntos contra la injusticia, la hambruna, el abuso.... De la única manera en que podían hacer tanto… Juntos, sin importar los orígenes, colores, creencias e incluso miedos.


Así pasaron muchas cosas con el pasar de los años, el hechicero tuvo que irse a la paz del camposanto, y dejó a un guardián protegiendo tan codiciado poder. Así fue por centenares de años, generaciones de guerreros y guardianes fueron pasando.


Hasta que un día la isla fue tomada por invasores de otros lugares del planeta. Claro, una gigantesca isla en el medio del océano, aparentemente sin dueño, la oportunidad perfecta para adueñarse y tener el reino más grande y poderoso de aquellos tiranos sentados en sus tronos.

Los invasores llegaron directamente a destruir cualquier forma de vida que obstruyera su paso, así fueran pequeños bebés, madres, guerreros, reyes, magos… Nadie estaría a salvo de su trágico final.


Durante su invasión vieron la codiciada magia siendo usada por jóvenes guerreros con brillantes y refulgentes vestimentas esto aunado a la fuerza y habilidad de sus portadores; el ver la poderosa magia en acción hizo que surgiera una enfermiza obsesión por obtenerla; así tuvieran que destruir todo piedra por piedra. El guardián a cargo pudo vislumbrar el oscuro futuro que vendría si él no hacía algo, en un acto de desesperación usó el último recurso… Despojar de sus collares a cada uno de los héroes, con tal de proteger el poder que empezaba a sembrar la discordia; planeó irse lejos con ellos y no dejar que nadie les pusiera una mano encima hasta que las aguas calmasen. ¿Su final?....


Una sangrienta muerte...


Cuando el dios de la muerte se llevó al guardián la magia también se esfumó, y también a manos de los tiranos todo aquel conocimiento de los collares, las hazañas de los valerosos guerreros, los conocimientos de los sabios hechiceros, y de todo lo que se consideraba mundano, fue extinguido en su totalidad. La gran isla avanzó bajo el mando de los vencedores del antiguo continente, hasta que el alma guerrera de sus habitantes despertó para luchar por su libertad. Fue ahí cuando su nación floreció. Pero sin ningún recuerdo de aquel encanto que con tanto fervor defendían. Aquel brillo mágico que ahora son sólo fantasías de la literatura antigua de las tierras de Strangelands.


Así, cientos de años más adelante, en un frío pueblo montañés, la vida de un joven está por cambiar sin vuelta atrás.

29 Mars 2022 19:46:31 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
0
Lire le chapitre suivant Capítulo 2: Cuando la vida cambia

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 3 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!

Histoires en lien