queen_c 𝗪𝗵𝗶𝘁𝗲 𝐐𝐮𝐞𝐞𝐧

Iryna Vasilenko es una madre con cuatro hijos, los cuales, por culpa de la guerra, han tenido que abandonar su casa en busca de un refugio que pueda por lo menos resguardarlos de todo el dolor que hay en las calles. Ella lo dará todo por sus hijos, ya que son su vida, y el único recuerdo que tiene de su marido…..


Action Tout public. © COPYRIGHT *ESTA HISTORIA ES TOTALMENTE MIA* *No permito copias de mi historia ni de la portada*

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Nada más que una madre

*Primero de todo, quiero dar todo mi apoyo a aquellas personas que lamentablemente lo están pasando mal en estos momentos y también a aquellas que han tenido que salir a combatir para poder proteger su país, su casa… Ojalá todo acabe, aunque el daño ya esté hecho ♥*


Són tiempos difíciles… Eso es lo que he estado escuchando desde que la tensión entre los dos países se ha hecho visible.

Quizás los de fuera no lo podían ver, pero esto no ha empezado este año, ni el anterior, ni el otro... . Esto es de hace mucho, mucho tiempo.


Yo, Iryna Vasilenko, era una cajera en un supermercado. Mi sueldo jamás ha sido fenomenal, pero por lo menos, no pasaba hambre.

Después de unos años, conocí a quién fue mi marido, que lamentablemente hoy en día está muerto por culpa de una bomba… Su nombre era Iván, y me enamoré perdidamente de sus ojos azules y de su pelo oscuro. Y de ahí, tuve a los que son mis hijos; Mariya Vasilenko, Lesya Vasilenko, Pavlo Vasilenko y Roman Vasilenko.

Todos son menores de edad. Podría decir que no pasan de los 14 años, así que te puedes imaginar como debe ser mi situación…. ¿Cómo le voy a explicar a unos niños tan pequeños el por qué de todo esto? O de cómo murió su padre ... . O también porque hemos de huir…


La verdad es que no tenía previsto nada de lo que pasó, y sí que me arrepiento de solo una cosa; De no haber aprovechado el momento para estar en familia…

¿No sabéis por qué digo eso? Entonces os lo podéis imaginar…

Lo típico que suele pasar, que no esperas que todo acabe así…

La verdad que todo esto me ha dejado muy tocada, pero mientras sigan existiendo mis hijos, jamás me pensaré rendir… Nadie ni nada les va a arrebatar la vida de mis pequeños… Mientras yo siga aquí.


Comienzos


23 de febrero de 2022….


-Vamos mis amores, hay que ir a estudiar.-Dije mientras les preparaba sus desayunos.


Siempre me han encantado las mañanas de Kiev, ya que aunque el clima sea gélido, las personas no son así para nada.


-¡Mamá! Mariya no deja al osito en paz…-Murmuró la preciosa niña de ojos grises mientras agarraba el vestido gris de su madre.


-¡¡¡El señor copitas también es mío…!!!-Exclamó Lesya mientras abrazaba con fuerza el oso de peluche blanco.


-Oh, vamos, dadme al señor osito y id a desayunar ya, que vais a llegar tarde a la escuela.-Ordené yo mientras cogía con suavidad el peluche que una de mis hijas tenía en sus diminutos brazos.


Aunque no lo pareciera, me encantaban las peleillas que había en casa… Demostraba el calor que había ahí. Y también era el hogar donde yo pasé más de 12 años viviendo.


En ese momento, el reloj de mi móvil marcó en punto, algo que hizo que tuviera que llevar a mis hijos corriendo hacía la escuela.


Cuando llegué, observé que había más padres de lo normal, algo que hizo que me extrañara.


-¿Pasó algo?-Pregunté confundida.


Natasha, una madre de unas gemelas, me miró con los ojos vidriosos.


-Hay rumores de que va a estallar una guerra…-Murmuró ella mientras se tocaba la cara con preocupación.


-No digas eso.. Siempre hemos tenido conflictos, pero, no ha sido nada del otro mundo… No te preocupes anda…-Dije.


Y en ese momento, me fundí en un gran abrazo con la que había sido mi amiga de toda la vida.


Ojalá hubiera pensado de otra manera ... . Pero fue mi error confiarme tanto.


Después de dejar a los pequeños donde debían estar, pasé casi todo el día por las calles de Kiev, observando con una gran sonrisa el maravilloso paisaje de la ciudad que me tenía enamorada… La ciudad la cual me había criado.


Y cuándo exactamente fueron las 15:00, recibí la llamada de la escuela avisando de que las clases habían acabado, ya que el gran temor de la “guerra” hizo que todo el mundo estuviera alerta. Así que di la vuelta, y tranquilamente fui a buscarlos.


Más tarde, cuando por fin llegamos a casa, pude escuchar el sonido de la hebilla del cinturón, lo que hizo que mi corazón diera un vuelco


-Niños…-Murmuré mientras cerraba con sigilo la puerta de la entrada.-Vamos a darle una sorpresa a papá, vamos.-


Y cuando los cinco llegamos, pude ver a mi marido con la ropa que solía llevar habitualmente para ir por casa; una camiseta básica blanca, un pantalón corto azul y unas chanclas blancas.


-¡¡¡¡¡PAPÁÁÁ!!!!-


Todos comenzamos a abrazar a Iván, el cual cautivado por esa gran bienvenida, comenzó a abrazarnos con fuerza mientras les daba besos en la cabeza a sus hijos. Y a mí, en la mejilla.


Jamás olvidaré esos preciosos momentos que aún, hace que mi corazón palpite de alegría…


Mucho más tarde, en la noche, me encontraba acostando a mis hijos junto con mi marido.


-Dobryy vechir (Buenas noches)-Dije mientras los miraba con cariño.


Y fue cuando nos fuimos a la cama que Iván se giró para poder verme.


-¿Te he dicho que eres preciosa…?-Susurró mientras comenzaba a besarme en el cuello.


-Siempre me lo dice mi marido.. El cual es el único que quiero que me lo diga.-Contesté mientras me hundía en ese ambiente tan placentero.

Era tanto amor, tanta pasión lo que sentíamos el uno hacia el otro… Que nunca habíamos podido pasar ni una noche separados.


-¿Siempre juntos…?-Dijo él mientras levantaba el dedo pulgar.


-Para siempre, mi vida.-


Siempre hacíamos el pacto con el meñique, ya que para nosotros tenía un valor más allá del papel o de cualquier cosa en el mundo…. Eran nuestros sentimientos, nuestras ilusiones ... . Lo era TODO.


Y fue en ese entonces cuando los dos, mientras nos abrazamos, caímos profundamente dormidos.


………


……

*BOOOM…*


*BOOOM…*


De repente, me levanté sobresaltada. Y pude ver, que por la mirada aterrada de mi marido, era ciertamente lo que yo pensaba….


-¿¡Cómo es posible que estén lanzando bombas?!-Grité aterrada mientras me levantaba de la cama.


-Así que era verdad…-Murmuró este aún petrificado.


-¡Iván POR FAVOR, NO TE QUEDES AHÍ!-Le dije mientras lo balanceaba.


-Tranquila por favor… Lo primero que debemos hacer es prepararnos para abandonar esta casa.-


-¿Levantó a los niños?-Pregunté.


-No, déjalos que duerman… Mañana por la mañana nos iremos. Por el sonido, aún están lejos.-Exclamó él con seguridad.


-¿Todo saldrá bien.. Iván?-


En ese mismo momento, él me abrazó con tanta fuerza que pude escuchar como su corazón palpitaba rápido por los nervios.


-Todo va a ir bien, Iryna.-


Pero nada mejoró por la mañana… Todo se volvió cuesta abajo… Todos nuestros sueños, ilusiones… Se habían esfumado junto a las casas que habían quedado destruidas por las bombas…


8 de la mañana...


Podíamos escuchar como los gritos se iban intensificando, algo que hizo que los niños mirarán por la ventana.


-¡Hay mucha gente que se va!-Exclamó sorprendido Pavlo.-¿Por qué pasa eso?-


Palidecí, ya que no sabía cómo decirle a un niño de tan solo 9 años que la guerra había comenzado.


-Pavlo… Escucha..-Murmuré mientras me rascaba la nuca.- ¿Quieres ir una temporada a Europa?-


-¿A Europa? ¡Pero si tenemos que ir a la escuela! Tenemos un examen muy importante.-Contestó el de ojos azules mientras miraba a su madre.


-Iryna, vámonos ya…-Exclamó Iván mientras sacaba a los niños al pasillo.


-¿Mamá? ¿De verdad iremos a Europa aun haberte dicho eso…?-Preguntó él con una mirada triste.


-No hay tiempo cariño… Vámonos.-Dijo esta mientras cogía la pequeña mano de la criatura.


Pero en ese instante, el niño se soltó y miró directamente a su madre.


-¡¡Quiero despedirme de mis amigos mamá!!-Gritó este.


En ese momento, el sonido de disparos hizo que la familia comenzara a ponerse más nervioso.


-¡VÁMONOS!-Gritó ella cogiendo a la fuerza al niño, el cual había comenzado a llorar.


Después de bajar todas las escaleras y abrir la puerta del portal, pudieron encontrar como muchas personas corrían de un lado a otro sin saber qué hacer.


-¡Vámonos a la estación!-Ordenó Iván mientras cogía de la mano a sus hijos y se iba corriendo acompañado de su mujer.


Nosotros corríamos y gracias a la adrenalina del momento, no nos paramos ni un momento. Tengo que decir que el miedo a que pudieran acabar con la vida de mi familia era más fuerte que el dolor de mis pies descalzos.


Cuando pudieron llegar hacia la estación, encontraron muchas más familias, las cuales estaban intentando tranquilizarse entre ellas.


Pero en ese momento, la mujer notó como alguien estiraba de su vestido. Cuando se giró, pudo ver que eran las hijas de Natasha. Natalka y Nataliya.


-¡Qué alegría veros!-Dijo Iryna mientras les daba un gran abrazo.


-Es un gusto poder volver a verla.-Dijo cortésmente la hermana mayor.


Natalka tenía aproximadamente 16 años, y era la hija más mayor de Natasha. Físicamente, era idéntica a su madre; ojos azules con una piel más blanca que la propia nieve. Su pelo castaño claro estaba despeinado por no haberse peinado.


-¿Dónde está vuestra madre?-Preguntó Iryna algo confundida.

Pero la mirada baja de la adolescente hizo entender que algo había pasado.


-Nataliya, quédate con Pavlo. Ahora vengo.-Le dijo la joven mientras llevaba a la pequeña en brazos y la soltaba delante del niño.

Y después, cogió la mano de Iryna y se la llevó a otra parte para poder hablar con ella.


Flashback


*Booom….*


*BOOOOM…*


-¿Qué ha sido eso?!-Se preguntó Natasha mientras se levantaba rápidamente de la cama.


-Tata… Se escuchan ruidos fuertes que no me dejan dormir ... .-Murmuró la pequeña mientras abrazaba rápidamente a su conejo de peluche.


Y fue en ese momento cuando la joven, asomándose por la ventana, pudo ver como en la calle reinaba el pánico, lo que hizo que se asustara y fuera rápidamente a la habitación de su madre.


Al intentar abrir el pomo, pudo observar que estaba cerrado por dentro.


-¡¡MAMÁ, MAMÁ!! ¡¡La guerra ha comenzado…! ¡¡Debemos irnos de inmediato!!-Gritó Natalka dando golpes en la puerta.


Pero como no había ninguna contestación, decidió romper el pomo y así pudo abrir. Y allí, en la cama, con una sonrisa en el rostro, pudo observar a su madre.


Cuando se acercó y sacudió a su madre, pudo notar como su piel estaba gélida.


-¡¡¡¡¡¡¡MAMAAAAAAAA!! ¡¡POR FAVOR ...!!-Gritó Natalka llorando desconsoladamente.


Fue en aquel preciso instante el cual se dio cuenta de que en las sábanas había pastillas de diferentes midas, al igual que dos botes aún con esos medicamentos.


-N-No me jodas…-Murmuró.


Y temblando, cogió los botes, los cuales ponía en uno “Ansiolíticos” y en el otro “Analgésicos”.


-¡¡MIERDAA, MAMÁA!!!-


Pero sin detenerse, cerró los ojos de la difunta, y rápidamente fue a buscar a su hermana pequeña.


FIN DEL FLASHBACK


-Nosotras estábamos durmiendo cuando comenzó este horror… Al escuchar las bombas y los tiroteos, tuve que levantarme rápidamente de la cama. Y como veía que mi madre no se levantaba, fui a su habitación… Y la encontré en la cama sin pulso..-Suspiró ella intentando parecer más fuerte.-Tengo la sensación de que ella fue la primera en escuchar todo esto, y con el miedo y la desesperación, ya que no teníamos ningún lugar donde ir, se suicidó con una sobredosis de analgésicos a la vez que ansiolíticos….-


La mujer horrorizada tocó su frente, la cual estaba caliente, e intentó calmarse de tanto estrés que estaba pasando.


-Lo siento… ¿Qué le contaste a la pequeña?-


-Le dije que mamá iba a venir más tarde… Que ella me exigió que fuéramos hacia la estación de inmediato… Pero la verdad es que no sé qué haré cuando pasen los días…¿Qué le voy a decir a una niña tan pequeña..? ¡¡Si yo tampoco lo entiendo…!! No acabo de entender nada de lo que está pasando..-Exclamó mientras los nervios se iban apoderando de ella.


Entonces, la mujer abrazó a la joven lo más fuerte que pudo, y la otra comenzó a llorar en su hombro, humedeciendo el jersey que llevaba puesto.


-No te preocupes… Saldremos de aquí.-Le dijo ella mientras le daba palmaditas en la espalda.


-¿De verdad podemos ir con vosotros..?-Preguntó ella secándose las lágrimas.


-Por supuesto. Estamos todos unidos en esta guerra.-insistió ella mientras la miraba.


Y la sonrisa triste de la adolescente apareció en sus mejillas. Era como cuando sale el sol en medio de una espesa niebla.


-Gracias ... . Lo recordaré toda mi vida..-Murmuró ella.


Y así pasamos los días.. No nos movimos de allí ni un minuto, ya que el miedo que teníamos de que vinieran a matarnos era más grande que la propia hambre.

Gracias a dios que había gente la cual comida no le sobraba, eso nos evitó morirnos por falta de alimento.

Aunque estuvimos durante un tiempo enterándonos de todo gracias a una pantalla que alguien había puesto y así, podíamos estar siempre al día.


Pero un día, unos militares llenos de cenizas y con algunas heridas entraron rápidamente hacia donde nos encontrábamos.


-Necesitamos… Refuerzos…-Dijo este intentando recuperar el aire.


-Todos los hombres de 18 a 25 años que vengan conmigo. Y aquellos que tengan experiencia militar también.-Dijo el otro, el cual parecía ser alguien de un alto rango.


-Señor…¿Estaremos bien los demás?-Preguntó un niño algo asustado.

Con la mirada más cálida que tenía lo miró fijamente y después, suspiró.


-No les diré que estarán bien, porque lamentablemente no lo sé… Pero lo único que os puedo decir es que huyáis. Iros de aquí, y conseguid un vuelo…. Y por ahora no volváis.-Dijo mientras miraba a la gente que había allí.


De repente, una explosión se escuchó cerca de donde estaban, haciendo que todo el mundo, aterrorizada, cogieran sus cosas y se fueran lo más rápido que podían hacia el aeropuerto.


-¡¡RÁPIDO!!-Gritó el soldado. Y entonces algunos hombres lo siguieron.


-¡Yo también iré!-Gritó Iryna.


-Señorita.. No puede ir. Debe quedarse con sus hijos.-Contestó el capitán.


-Pero debo luchar por mi país….¡POR MI CASA!…-


Y en ese mismo momento, Iván la cogió por los hombros y la abrazó.


-Por favor..Iryna.. Huye con los niños…-Le dijo el hombre intentando tranquilizarla.


-Iván por favor.. No me hagas esto. ¡¡No me dejes sola!!-Dijo ella mientras sus lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos claros.


-Deja que me ocupe yo por favor… Pozvol' mne zashchitit' tebya.. (Déjame protegerte)-Le dijo él mientras tocaba sus labios con cariño.


-¿Usted es ruso?-Exclamó el militar mientras lo miraba.


-Sí. Pero donde pasé los mejores años de mi vida fue en Ucrania.-Y después de decir eso, miró a su mujer y le guiñó un ojo.- No se piense que yo voy a proteger las tierras por temas políticos, porque sino está muy equivocado. Yo voy a protegerlas porque es mi casa… ¡Y voy a salvar a mi familia, al igual que voy a salvar el futuro de mis hijos aquí presentes!-Exclamó este mientras enseñaba como sus hijos estaban detrás de él.


-De acuerdo. Venga con nosotros.-Contestó este conmovido.


-Prométeme que cuando se acabe todo volverás con nosotros…-Dijo la mujer mientras alzaba el dedo pulgar.


-Te lo prometo, y te daré la vida que tú te mereces…-Le contestó su marido mientras le daba un intenso beso.


Por desgracia, fue la última vez que pude verle…. El miedo que tenía en esos momentos fue algo que jamás olvidaré… Eran tantas cosas… Tantos problemas…. Y la gota que derramó el vaso fue el problema del abastecimiento.. Fue tan grande que tuve que huir junto a los seis niños… Decidí que el mejor lugar donde podía llevar a esas pobres criaturas indefensas, era en el aeropuerto… Que quizás con suerte, les podrían llevar a Europa o en alguna otra parte del mundo fuera del peligro…


-¿Cuándo llegaremos…?-Preguntó Natalka cansada.


Las dos mujeres llevaban a los pequeños niños en los hombros, ya que el sueño que tenían era tan intenso que sus diminutas piernas no respondían.


-Pronto llegaremos… No te rindas por favor…-Contestó la mujer intentando aguantar. Pero en el fondo, sabía que en el momento que pudieran parar, caería del agotamiento. Que llevaba.


Y después de unos minutos, pudieron ver el aeropuerto lleno de personas.


-Mierda…-Murmuró la mujer.-Debemos darnos más prisa.-le gritó la mujer a Natalka.


-Ya lo hago… ¡Vamos Nataliya!-Le gritó su hermana a la pequeña.


Pero estaba la niña tan cansada de estar andando tanto, que cayó desplomada al suelo.


-¡NATALIYA!-Gritó Natalka mientras iba corriendo a auxiliar a la de pelo castaño.


Cuando la pudieron levantar, notaron como su piel había palidecido. Y sus labios estaban secos, al igual que sus ojos.



-¿Cuándo llegaremos…?-Preguntó la pequeña mientras cerraba los ojos.


-¡Pronto! Pero por favor.. Aguanta…-Le dijo Natalka mientras le daba suaves golpecitos en la cara.


Y en ese mismo instante, la mujer cogió a la pequeña en brazos.


-¡Vámonos hijos!-Gritó la mujer mientras corría.


-¡Te voy a ganar Leya!-Exclamó Pavlo mientras salía escopeteado hacía su madre.


Entonces, cuando por fin pudieron llegar hacia el aeropuerto, unos hombres comenzaron a correr hacía Iryna, atraídos por los gritos desesperados de esta.


-¡AYUDENME POR FAVOR…!-Les dijo a los oficiales.


Y en ese momento, unos médicos cogieron a la pequeña y se la llevaron.


-Tranquila señorita… Dígame, ¿Estos són sus hijos?-- preguntó el hombre observando a los cinco niños.


-De ellos cuatro… La más grande nada más tiene 16 años, y es hermana de la pequeña que se acaban de llevar…-


-Dime pequeña…-Dijo el hombre acercándose a Natalka.-¿Dónde están tus padres…?-


-Muertos, señor… Mi hermana y yo no tenemos a nadie… Y la única familia que teníamos les hemos perdido el rastro…-Le dijo la joven con lágrimas en los ojos.


-Por favor… Salve la vida a estas pobres criaturas… Se lo juro.. Aunque tenga que ponerme a hacer cualquier cosa… No permita que su futuro quede destruido como nuestras casas…-Le rogó la mujer mientras agachaba la cabeza.


-Ojalá pudiera hacer algo.. Pero de verdad, este es el último avión que nos queda, y que yo sepa está lleno…-Dijo este mientras miraba hacía otro lado.


-POR FAVOR….¡¡POR FAVOR CAPITÁN!!-Gritó la mujer agachándose.


Fue tanta la conmoción que tuvo el hombre, que se dirigió rápidamente hacía el avión. Y después de algunos minutos, volvió.


-De acuerdo. Podrán subir todos al avión. Pero debe ser ahora.-


-¡Yo no quiero…!-Exclamó Natalka mientras miraba a Iryna.-No me iré sin usted…. Por favor, venga con nosotros…-


Y entonces, la rubia cogió las manos de la joven, las cuales estaban cubiertas de tierra y algunos arañazos.


-Debes cuidarlos… Por favor, cuídalos y estad siempre juntos…-


-No quiero irme sin usted… ¡¡Venga por dios…!!-Exclamó la joven mientras comenzaba a llorar.


-Pequeña niña.. No llores… Estaré contigo y con ellos cuando todo esto acabe. Te lo prometo. Pienso adoptarte a ti, y a tu hermana… Jamás vais a estar solos. Pero ahora mi deber es proteger el país… ¿De acuerdo…?-Murmuró ella mientras le daba besos en las mejillas.


Y cuando el capitán cogió la mano de la joven y se la llevó arrastras, comenzó a gritar más fuerte el nombre de Iryna, algo que hizo que el corazón de la mujer quedara hueco.


-Y vosotros… Portaros bien con ella…¿De acuerdo?-


-Mamá… ¿Acaso no vienes…?-Preguntó Mariya.


-Me reuniré más tarde… No te preocupes princesa...-Le dijo su madre acariciando su mejilla.


Entonces, vinieron las azafatas a llevarse a Mariya, Lesya, Roman y Pavlo. Los niños no dejaban de mirar confundidos a su madre, pero Iryna debía aguantar sus ganas de llorar para no preocuparlos.


Y cuando el avión arrancó, una parte de la madre estaba por fin en paz… Ya que sus hijos podrían estar lejos de toda esa masacre.


-Debo encontrar a Iván…-Murmuró la mujer mientras entraba dentro del aeropuerto.


Pero la casualidad hizo que el móvil de la mujer sonara, algo que hizo que ella lo cogiera de inmediato.


Iryna: -¿¡Iván?!-


??: -¿Usted es la mujer del soldado…?-


Cuando la joven escuchó la voz de otro hombre en la línea donde su marido debía estar, comenzó a ponerse nerviosa.


Iryna: -¿Quién es usted? ¿¡Y dónde está Iván?!-Gritó la mujer desesperada.


Soldado:-Por favor.. Escúcheme.. Soy un soldado y el cual ha resultado herido en la caída de las bombas que acaba de pasar hace un momento… E Iván está aquí…-Murmuró este mientras se escuchaba que hablaba ruso con alguien.


Iván: -¿Iryn… Iryna…?-


Iryna: -¡Dios nos salve….! ¿¡Dónde estás cariño?!... ¿¡Cómo estás?!-


Iván:-Mi vida… Por favor… Jamás te olvides que te amo… Pero yo… Yo…-


Entonces, una explosión hizo que la voz de su marido se apagara para siempre, y lo único que se pudo escuchar en esos últimos segundos, fue el cómo se colgó la llamada.


-¡¡¡¡¡IVÁÁÁÁN!!!!!!!-


Lamentablemente, esa vez fue la última en que pude escuchar la voz de mi marido…. Ya que una bomba, acabó definitivamente con su vida…. Dejándome completamente sola en ese sitio… Sin saber que hacer… Sin saber donde ir… Y sobre todo… Fue el día donde mi corazón definitivamente se rompió y jamás, pudo volver a recuperarse.

Después, parece ser que la vida no me quiso en el aeropuerto, ya que por desgracia, salí solamente herida de la explosión que hubo allí, lo que hizo que tuviera que huir….


Y ahora, es cuando por fin… Entramos en mi percepción ... . Todo lo anterior, son cosas que pasé… Recuerdos duros de tiempos difíciles e injustos…


Iryna se encontraba caminando por el bosque donde había ido en dirección al aeropuerto. Su cara estaba toda ensangrentada por las heridas del impacto de la bomba. Además, que, pudo escapar de unas ruinas… Aunque no todo fue tan bien.. Ya que de un ojo (la izquierda) no veía nada bien.


-Debo llegar.. No puedo pararme…-Murmuró esta mientras continuaba caminando.

Fue en ese entonces cuando pudo escuchar disparos, lo que hizo que continuara caminando entre árboles y matorrales.


Y al llegar, pudo ver algo que le sacó una sonrisa. Y eran las barricadas junto con mucha gente que estaban con banderas mientras gritaban que se pararan.


-No estoy sola…-Murmuró mientras posaba sus manos en su cara, ya que la alegría de ver a gente viva hizo que se emocionara y le salieran lágrimas manchadas de tierra.


Entonces, con todas sus fuerzas, continuó caminando hacía las barricadas y así, poder unirse a esa multitud.


Pero cuando llegó, sus piernas dejaron de responder y su vista se nubló por la falta de sueño, agua y alimento.


Después de unas horas, la mujer abrió los ojos, y se encontró con algunos enfermeros, los cuales la estaban mirando directamente.


-¿Dónde… Estoy?-Preguntó Iryna mientras se tocaba el ojo, el cual había sido tapado por un parche.

-Tranquilícese, señorita… Está protegida en un búnker. Y nosotros, somos médicos estadounidenses que hemos venido a ayudar.-


-por fin habéis venido a ayudarnos… ¿Por qué tardasteis tanto…?-Murmuró la mujer sin fuerzas.


-Es muy difícil de explicar… Porqué esta situación, si no actuamos correctamente, puede perjudicarnos a nosotros. Aunque por otros ámbitos sí que nos afecta ya…-Le dijo el médico mientras se tocaba la nuca.


-Pero ahora debe ponerse bien…-Dijo otra sanitaria.


-¿Para qué? Si ya no tengo nada.. Los años de esfuerzo y de alegría se esfumaron… Prefiero que me maten ya.-Contestó cansada.


-Me han dicho algunas personas que usted, señorita Iryna, es una mujer fuerte y luchadora. Capaz de hacer milagros si se lo propone. ¡No se rinda ahora!-Exclamó otro sanitario mientras la miraba con sus ojos achinados.


Desde ese momento, me di cuenta de que tenían razón. No debía rendirme, ya que aún había muchas personas que necesitaban ayuda…. Muchos niños que poder sacar de la tortura, y por supuesto… La casa de mi familia que tenía que defender con uñas y dientes… Porque aunque no estuvieran físicamente a mi lado, los notaba siempre presentes…Sobre todo a mi marido, el cual se sacrificó para poder salvarnos…


-“Estamos todos unidos en esta guerra.”-


El recuerdo de lo que le dijo la mujer a Natalka, apareció como si fuera una señal… Como si Iván le estuviera recordando de que no debía rendirse… Porque sino, su muerte hubiera sido en vano.


………


……


23 de marzo de 2022….


Mensaje de la televisión:

“Las tropas enemigas no consiguen entrar a la capital de Ucrania… Intentan e Intentan, pero no consiguen hacer frente a todos los ucranianos y a los aliados que han venido a ayudarles… Y como si fuera poco todo esto, su propia población comienza a alzarse y a ir contra los policías y el estado .... Lo que provoca que haya muchísimas más muertes de personas inocentes…

Podemos observar por fin, diferentes personas de diferentes partes del mundo, comienzan a unirse para poder parar la guerra.. Para que no haya más cadáveres en las calles… Los gobiernos intentan apaciguar a las masas enfurecidas, pero hay tanta frustración, tanto dolor ... . Que es imposible pararlos si no es hacer lo que ellos quieren; LA PAZ.”


…………………


………………..


Unos años más tarde…..


-Señorita Vasilenko, ya puede coger un vuelo para ir a América. Este sitio no es idóneo para poder vivir… Además que resulta peligroso por tanta toxicidad que hay en el aire…-Le dijo un hombre.


-No me voy a ir… Además.-Dijo ella mientras sacaba de su viejo bolsillo la foto de su familia.-No he superado todavía el dolor… No podría abandonar Kiev ni aunque me arrastraran… ¡Preferiría que me mataran antes!-Exclamó está mirando seriamente al piloto.


-Entonces lo que dice Natalka es verdad.. Usted es un hueso duro de roer.-Dijo el hombre mientras se reía debajo de su mascarilla.


-Eso lo solía decir mi marido.-Contestó mientras se reía y tosía.


-Que sepa que usted es una heroína…. Alguien que jamás será olvidada…Y que sus hijos recordarán con admiración. Al igual que todo este conflicto…Y sobre todo, a la población entera.-


Pero los ojos de la mujer miraron al suelo, y después, volvieron a mirar al de ojos verdes.


-No soy ninguna heroína…Y no quiero que mis hijos me recuerden así. Solamente soy una persona normal que defiende su casa de aquellos que quieren hacer daño.-


FIN


Esta es la historia inventada de Iryna, pero muchas y muchas personas, hombres y mujeres, niños y niñas, han tenido que vivir cosas así y peores….


Está historia está creada para poder concienciar a la gente de que esto no es ningún juego, que aunque pase lejos de nosotros, nos afecta. O nos puede afectar tarde o temprano…

Y sobre todo, también está creada para poder apoyar a las personas que están huyendo del infierno llamado Guerra. DE CUALQUIER GUERRA.


Quiero recordar que la historia de Iryna NO ESTÁ CREADA para apoyar a nadie (políticamente hablando), sino PARA PODER APOYAR a los que de verdad sufren…. “LAS PERSONAS INOCENTES QUE LAMENTABLEMENTE SON LAS VÍCTIMAS”.


Espero de todo corazón que haya podido este relato, llegar al corazón de alguien…Y si es así, mi misión estará cumplida.


Gracias por leer.






9 Mars 2022 22:33:19 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

𝗪𝗵𝗶𝘁𝗲 𝐐𝐮𝐞𝐞𝐧 𝓢𝓸𝔂 𝓾𝓷𝓪 𝓰𝓻𝓪𝓷 𝓪𝓯𝓲𝓬𝓲𝓸𝓷𝓪𝓭𝓪 𝓪 𝓵𝓪 𝓮𝓼𝓬𝓻𝓲𝓽𝓾𝓻𝓪 𝔂 𝓻𝓮𝓬𝓸𝓻𝓻𝓸 𝓮𝓼𝓽𝓮 𝓵𝓪𝓻𝓰𝓸 𝓬𝓪𝓶𝓲𝓷𝓸 𝓹𝓪𝓻𝓪 𝓬𝓸𝓷𝓿𝓮𝓻𝓽𝓲𝓻𝓶𝓮 𝓮𝓷 𝓾𝓷𝓪 𝓰𝓻𝓪𝓷 𝓮𝓼𝓬𝓻𝓲𝓽𝓸𝓻𝓪 𝓺𝓾𝓮 𝓹𝓾𝓮𝓭𝓪 𝓽𝓻𝓪𝓷𝓼𝓶𝓲𝓽𝓲𝓻 𝓼𝓮𝓷𝓽𝓲𝓶𝓲𝓮𝓷𝓽𝓸𝓼 𝓪 𝓶𝓲𝓼 𝓵𝓮𝓬𝓽𝓸𝓻𝓮𝓼. 𝓓𝓲𝓬𝓱𝓸 𝓽𝓸𝓭𝓸 𝓮𝓼𝓽𝓸, ¡𝓑𝓲𝓮𝓷𝓿𝓮𝓷𝓲𝓭𝓸𝓼 𝓪 𝓶𝓲 𝓹𝓮𝓻𝓯𝓲𝓵 𝔂 𝓮𝓼𝓹𝓮𝓻𝓸 𝓺𝓾𝓮 𝓸𝓼 𝓰𝓾𝓼𝓽𝓮𝓷 𝓶𝓲𝓼 𝓱𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪𝓼!

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Denyer Joseph Denyer Joseph
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April 15, 2022, 23:52

  • 𝗪𝗵𝗶𝘁𝗲 𝐐𝐮𝐞𝐞𝐧 𝗪𝗵𝗶𝘁𝗲 𝐐𝐮𝐞𝐞𝐧
    ¡Muchas gracias! 😊 Me alegro que pueda gustar. Por favor, si tienes algo más que decir (positivo o negativo), ¡¡Me encantaría leerlo, ya que así podría mejorar las próximas historias!! April 17, 2022, 16:00
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