ciguapass Ciguapass

En el fondo siento alivio de que no me preguntara por mi vida amorosa, porque es triste reconocer que de los dos yo me quedé atrás. Puedo compararme con la novia de las primeras horas de la película, el personaje secundario que sólo existe para que los protagonistas puedan avanzar. Fui tu personaje secundario ¿o no, Martín? Es por eso que tu historia continúa con una nueva novia con quien seguro tienes la felicidad que no conseguiste conmigo.


Romance Romance jeune adulte Interdit aux moins de 18 ans. © Todos los derechos reservados

#historia-corta #amor #noviazgo #mejores-amigas #drama #miedo #pasión #inseguridad #sexualidad
1
175 VUES
En cours - Nouveau chapitre Toutes les semaines
temps de lecture
AA Partager

UN TIEMPO ATRÁS

Virgen a los 40

(The 40 years old virgin, 2005)

«Es psicológico, Andrea, sólo está en tu cabeza» —me dijo distraído—. Relájate, relájate —responde a mis quejidos con neutralidad.

Hacía una hora que estábamos intentando «hacerlo».

Se suponía que íbamos a ver una película. Que tonta por haber caído en el truco más cliché de la historia. Debí sospechar que no iba a ser así cuando llegué a su departamento y no estaba su compañero de cuarto, con quien compartía los gastos de la casa. Sólo vimos unos cuantos minutos de la retransmisión de Salvando al soldado Ryan y después pasamos a los besos, a las caricias y a su cuarto.

—Aún no estás relajada —insiste él con voz tranquila, aun intentando poner «eso» en aquella zona.

—Perdón.

Mi corazón late a toda prisa y me siento nerviosa.

El peor momento para recordar a Juan David y nuestro primer intento. Era un chico que me gustaba mucho a los quince años, cuando cursamos juntos la misma clase en bachiller.

Estaba tan nerviosa ese día: los dos a solas en su casa, con la excusa de una tarea. Fue cuestión de tiempo antes de pasar a las insinuaciones, al rose, a las caricias más pronunciadas y a los besos más torpes para chicos de nuestra edad.

Teníamos la misma curiosidad y las mismas ganas de experimentar cosas.

Yo le gustaba; él me gustaba e iba a ser nuestra primera vez, pero bien dicen que las cosas planeadas no siempre resultan.

Y, sin querer, vuelvo a experimentar las mismas sensaciones incómodas de esa ocasión, como en un deja vú.

Se supone que hoy por fin tendría sexo, y no logro calmar ni un poco los nervios.

Quiero hacerlo, Martín me gusta mucho desde antes de que empezáramos a salir y ya hace cuatro meses que somos novios. No puedo posponerlo más.

No puedo hacerle eso a Martín después de tanta paciencia. Meses de noviazgo en la que todo es besuqueos y toqueteos cada vez más intensos. Me siento como una niña cuando lo detengo antes de llegar a tercera base. «Aún no estoy lista» me digo siempre. ¿Creería que soy una mojigata por hacerlo esperar tanto?

Pero ya estamos aquí. Ya había consentido hacerlo. Quiero hacerlo. No puedo dejarlo, simplemente, con las ganas, ¿o sí?

Al sentir como su erección intenta entrar en mí, me tenso de una forma que me es difícil controlar. Duele, duele cuando lo intenta y mi cuerpo trata de alejarse de esa sensación.

Me deslizo hacía arriba como mecanismo de defensa, una vez más.

—No seas niña —me dice tratando de sonar paciente—. Es normal. No has vuelto a tener sexo desde que intentaste con tu ex, ¿o no?

Con esas palabras trata de consolarme y lo volvemos a intentar. Me deslicé. Y lo seguimos intentando hasta que las ganas se fueron y quedó el compromiso de mi parte.

Después de esto, Martín se deja caer sobre mí haciendo un resoplido que es una clara muestra de rendición. ¿Estaba decepcionado?

Se quitó de sobre mí luego de un momento y se sienta en la cama, a mi lado.

—No puedo hacerlo si estás tan nerviosa —dice mientras se bajaba a buscar su ropa para vestirse. Yo hice lo mismo y recogí mis prendas del suelo para cubrirme de inmediato.

—Vamos a intentarlo otro día —aliento, aún algo nerviosa—. Lo que pasa es que hoy no tenía preparada la mente para otra cosa que no fuera ver una película. Además, estoy atormentada con tareas universitarias; pero después de eso, vamos a hacerlo.

—Es normal. Está bien, yo también tengo tarea. —Me dirige una risa forzada.

No está feliz. Lo sé.

Me hace sentir peor el que trate de ser tierno conmigo después de esto.





Nota

Este es un primer borrador, espero puedan perdonar si hay alguna falta ortográfica y demás (estoy en inkspired para mejorar y aprender de ustedes también), es que se me dificultan hacer mis historias desde que mi computadora murió, trabajo con una prestada y, por tanto, no dispongo de tanto tiempo para hacer las debidas correcciones. Espero pulirla más adelante, una vez haya finalizado.

Muchas gracias por leer.

7 Décembre 2021 22:58:27 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
1
Lire le chapitre suivant ¿ESTO PASA CUANDO INVITAS A LA CENICIENTA A LA FIESTA?

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 5 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!