paula-renolfi1621434268 P.R. Whitehallow

En un pueblo perdido, en un mundo que no existe, unas manos salen de la tierra. Nadie recuerda de dónde vinieron... o quizás debería decir que nadie recordaba aquello.


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#pueblo #343 #347 #245 #341
Histoire courte
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Manos

Las Manos siempre fueron la principal atracción del pueblo. Nadie conocía su origen más allá de una vaga leyenda. Y así deseaban que permaneciera. Los Oyentes sabían qué había pasado, y era su deber que aquello se quedara como una simple fantasía.

—¿Qué crees que harían los pueblerinos de saber la verdad?

—Obviamente lo olvidarían —contestó sin pensarlo mucho. Nadie contaba la verdadera historia sin pagar las consecuencias.

—Pero, ¿y si nunca lo dicen? —preguntó con cierto tono tembloroso. Soltó un suspiro molesto.

—Deja de ser paranoico, ¿qué clase de tontería dices? Apenas saben que estamos aquí.

El ruido del viento fue toda la respuesta que obtuvo. Sabía que seguía allí, considerando seriamente sus palabras. Un mal presentimiento empezó a recorrer su cuerpo al escuchar los extraños ruidos que estaba haciendo.

—Les dijiste.

Le negó con la cabeza, agitando las cuentas metálicas que tintinearon a su derecha. El presentimiento se apoderó de su cuerpo. Abrió los ojos.

—¡Tenemos UN trabajo, Alm! —gruñó apretando con fuerza las manos contra los huesos de piedra que lo sostenían. Alm también abrió los ojos, las pupilas brillando del mismo color que su atuendo.

—No podemos ocultarles eternamente que son descendientes de los Titanes, Lam —replicó con los colmillos apretados. La capa blanca se movió, mostrando las manos pálidas de tanto apretarlas.

—A Mal no le va a gustar.

Alm se encogió de hombros.

—Que sea lo que los Grandes deseen.

Lam soltó un chillido exasperado, llevando sus cuatro manos al rostro. Agradeció que el mundo volviera a ser una cacofonía en lugar de un paisaje desolado.

—Nos has condenado, Alm. ¡Los has condenado! —Fue lo último que dijo antes de ponerse de pie para bajar. No planeaba quedarse allí más tiempo.

Las Manos de los Titanes. Las únicas Manos que permanecían encadenadas.

¡Clank!

El estruendo metálico le hizo detenerse. Miró hacia atrás, allí donde había estado Alm segundos antes. Los dedos de piedra sin carne se habían cerrado. Los gritos precedieron a la acción de sus pies. Agarró el borde de su capa rojiza, se acomodó la capucha, haciendo tintinear sus monedas colgantes al darse media vuelta. Corrió.

Sus brazos, delgados y más largos que el de cualquiera, salieron de la capa a medida que aceleraba, buscando las corrientes de energía que le permitieran salir de allí.

Más rápido, más lejos, más rápido…

La tierra se abrió delante de sí. Oyó los dientes destrozando madera, huesos y metal. No quería ver. Tenía que correr. La capa roja ondeando a sus espaldas, las monedas golpeando su grotesco rostro.

Más rápido, más lejos…

26 Août 2021 15:09:22 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

P.R. Whitehallow Escritora aficionada, amante de la fantasía y que desconoce el momento exacto en el que empezó a soñar con sus propias historias.

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Lian Yun Lian Yun
Me encanta la forma en que escribes, tiene un toque intriga y a la vez es súper cuidada ¡Excelente cuento!
September 14, 2021, 12:09

~