ggukseven Quarantine 7

"𝚀𝚞𝚎 𝚓𝚞𝚎𝚐𝚘 𝚝𝚊𝚗 𝚙𝚎𝚛𝚟𝚎𝚛𝚜𝚘 𝚓𝚞𝚎𝚐𝚊𝚜, 𝚙𝚊𝚛𝚊 𝚑𝚊𝚌𝚎𝚛𝚖𝚎 𝚜𝚎𝚗𝚝𝚒𝚛 𝚊𝚜𝚒́..." Elegante, preciosos y demente, así es Taehyung, la persona perfecta si a la muerte quieres topar. ✧KookTae ✧Historia 100% mía ✧No copias||No adaptaciones ✧Contenido explícito/+21 ✧MiniFic


#97 in Fanfiction Interdit aux moins de 21 ans.

#kooktae #kookv
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✧00|Introducción

》⚠️《


Es bueno iniciar diciendo que este MiniFic lleva un rato haciendo ruido en mi cabeza, después de una lista de Spotify, todo comenzó a encajar, y aqui vamos.


Importante recalcar que en esta historia abunda el contenido explícito, el lenguaje vulgar, entre otras cosas. Aquí no se mostrará un romance, por favor, mi intención no es romantizar nada, se lo que esta bien y mal, solo estoy escribiendo ficción en base a una idea que tenía, de igual forma no busco que generen empatía ni odio con los personajes. No esta de más pedirles que sean respetuosos, si algo no les gusta, están en su derecho de retirarse, pero si se quedan, eviten disfrazar insultos de "opiniones", yo respeto su pensar, pero ustedes respeten mi pequeño pero honesto trabajo.


Dicho eso ¡Gracias por leer! y ¡Bienvenidxs!


[...]


Siempre había dicho que el llorar es todo un arte, lágrimas gruesas, nariz roja e hinchada no podían verse bien en cualquiera, menos cuando enormes mocos resbalaban por la cara hasta perderse en la comisura de los labios deshidratados, así que si, llorar no es cosa fácil, no cuando se pretende lucir espectacular mientras el rostro se contrae con la llegada de un sollozo que escala desde la garganta, se requiere de un equilibrio para que la mirada se vea perdida y desconsolada, con un toque de brillo angelical que conmueva a hombres idiotizados, machitos listos para poner su pecho amplio y consolar el alma devastada, aprovechando la situación para que sus manos desciendan hasta tocar más abajo de la espalda. Lo sabía.


Taehyung tenía claro lo que debía hacer, después de todo, no era la primera vez que lo hacía.


El precioso pelirrojo se acercó a su enorme tocador, se sentó sobre el banco, vio su reflejo en el espejo, peinó su cabello semi largo, acomodó sus pendientes de diamantes al igual que su collar más reciente de perlas sobre su garganta, verificó que su camisa Prada estuviera libre de manchas, odiaba que su ropa blanca se viera dañada, pero para su mala suerte, los colores cálidos iban mejor para su coartada, paso sus dedos por su rostro, limpiando con la yema aquellas gotas de sangre que resbalaban por su cutis perfecto, sonrió sin poder evitarlo, le encantaba sentir como el líquido rojizo salpicaba contra su cara, lamió los residuos del fluido rojo sin poder contenerse, testando ese sabor ferroso que adoraba, su boca se curvó, dejando ver sus dientes blancos, para en segundos cambiar su semblante alegre a uno angustiado, sus ojos enormes y expresivos dejaron atrás la oscuridad, para mostrar un terror que disipaba de ser verdad.


En una esquina de la habitación, yacía un cadáver contra el suelo, un hombre de si al caso cincuenta años, alto, tal vez de más de uno ochenta y cinco metros, cuerpo más que fornido, gordo, se delataba en los brazos grasosos, el bóxer Calvin Klein color negro que se apretaba a las caderas anchas, no dejaba ver las salpicaduras de sangre sobre donde hacía falta un trozó de carne, en la espalda ancha aun se mantenía enterrado un cuchillo filoso de veinte centímetros, marca Nakiri, el utensilio perfecto para rebanar un lomo jugoso, lastimosamente en vez de estar en la suave carne de un cerdo de criadero, estaba en el cuerpo de Kwon JiHoon. Un empresario adinerado, el típico hombre que salía a jugar golf los viernes sociales, usaba trajes italianos hechos a mano, el que desayunaba mimosas con caviar en tostadas ¡puahg! Cosas de ricos, que solo el dueño de la cadena "Stars" podía probar, un varón trabajador, amable y admirable, con una cuenta bancaría grande, algo que no podía compararse con el miserable pene aguado del viejo adinerado.


Si Taehyung pudiera describir con honestidad a su esposo JiHoon, diría que era un imbécil con disfunción eréctil, con más canas en los vellos del pene que en la misma cabeza, un idiota de más de noventa kilos que comía de forma detestable, un amante de la comida chatarra, cerdo inhumano que sacrificaba animales para saciar su hambre, estúpida bestia que enserio se considera lo demasiado adinerado y apuesto como para tener a un "ángel" a su lado ¡Patético! Lo único que el empresario lograba causar en el pelirrojo de veintitrés años, era asco.


No, JiHoon no había conquistado a Taehyung después de ese retiro en Bali, como presumía a todos sus amigos adinerados, la verdad era que el pelirrojo había planeado todo, hasta esa idiota forma en que se toparon.


Nada de lo que pasará mientras Taehyung estuviera en la ecuación, era planeado. Todo era orquestado por un alma que ni el Diablo quería cerca.


Pero eso, es algo que el difunto JiHoon supo muy tarde, para ser exactos, dos segundos antes de que el mismo ángel, como solía decirle a su esposo amado, le clavará el cuchillo de cocina, atravesando hasta el esternón. Pobre señor Kwon, que se fue del mundo con la confesión de que Taehyung tenía que tomar pastillas calmantes, imaginar que era el mismísimo Lee JongSuk quien le penetraba, para que cuando el adinerado magnate temblará como chihuahua asustado ante el repentino orgasmo, el menor se aliviará, corriendo al baño con el pretexto de refrescarse para así vomitar sin control, limpiando su entrada con ímpetu, a nada de vaciar cloro para borrar el esperma del sucio animal adinerado.


Afortunadamente para Taehyung, aquella farsa había terminado, no más sexo asqueroso con el anciano de pene menor a siete centímetros, ¡horror! De solo recordar ese moco de guajolote adentrarse a su entrada, el pelirrojo se asqueaba.


Se levantó del banco, era momento de actuar.


Con pena, Taehyung aventó sus perfumes Dior y Chanel contra el espejo, tumbó su set de maquillaje, viendo como las paletas de colores se estropeaban al chocar contra el suelo de mármol blanco, polvo y escenas nunca pasadas se mezclaban, gritos, llanto, todo se transformaba, las manos largas y delgadas del pelirrojo se encargaron de abofetear contra su cara, era un sacrificio ver sus mejillas hinchadas, pero necesitaba borra la alegría que le daba ver el cuerpo de JiHoon cubierto en sangre, los anillos de oro amarillo lastimaban sobre la propia garganta del menor, no le importaba, incluso disfrutaba sentir la forma en que el mismo moderaba el aire, una ola de excitación le lleno al ver como todo estaba acoplándose a lo que había planeado.


El hermoso pelirrojo se quedó de pie a mitad de la enorme habitación, viendo como la clara escena donde todo lo delataba como el único culpable, ahora lo dejaba como la victima que sufrió, sonrió en grande, complacido de dejar otra obra de arte plasmada en el aire, era un autentico artista, uno que usaba su arte para dejar una pila de cadáveres a sus espaldas. En su defensa, era un trato justo, y necesario, después de todo, sus gustos extravagantes no podían pagarse por si solos, tenía que tomar la ventaja de haber nacido agraciado para así seducir a ancianos adinerados.


A su corta edad, Taehyung ya había enviudado más de tres veces, con una lista de cinco hombres entre los cuarenta y setenta años, todos empresarios, políticos, adinerados despistados que caían ante su dulce mirada, dejando fortunas enormes en sus manos.


¡Oops! Tragedias de la vida, donde las ex parejas de Taehyung morían de forma extraña, súper raro que el señor Bogum, el primer esposo del menor, hubiera muerte en una calmada velada, pero ¿Cómo podrían todos saber que el pelirrojo angelical había envenenado la langosta bien asada? Nadie sospechaba de que el altruista, elegante y educado joven de melena rojiza era el mismo diablo que a hombres adinerados condenaba.


Pobres viejos calenturientos que se acercaban a Taehyung con la ilusión de llevarlo a sus camas, hacerlo su esposo y llenarlo de diamantes, mientras que el pelirrojo solo tenía espacio para concretarles una cita directa con el diablo.


Son cosas que nadie podía saber, más que el pelirrojo y su lista de ex esposos que ahora descansaban lejos de su lado.


—¡Auxilio! ¡Por favor! ¡Ayuda! —gritó el pelirrojo, corrió hasta salir de la habitación, bajó las enormes escaleras de mármol, con gruesas lágrimas bajando hasta perderse bajo el collar de perlas, su traje claro de Prada estaba ligeramente salpicado de la sangre de su "ya difunto" esposo. Vio al chofer, ese que le cogía sin control cuando el viejo asqueroso salía de viaje; para así seguir con su papel—. Yoongi ¡Dios! Algo horrible ha pasado, mi esposo... —odiaba sollozar así, de esa forma rasposa que le dejaba la garganta irritada, pero era necesario, dobló las rodillas, dejando que el chofer le tomará en brazos, pegó su cara al pecho contrario, inhaló el fresco aroma de esa colonia barata. Era una lástima, si Yoongi fuera millonario, sería el hombre perfecto para Taehyung, pero desgraciadamente, solo era un pobre diablo—, alguien ha matado a mi esposo.


Dramático, así fue como Taehyung fingió su desmayó en los brazos de Yoongi. Se mantuvo recostado en el sillón amplio estilo barroco, de vez en cuando abría un ojo, solo para ver como la policía entraba, su enorme mansión fue repleta de hombres ansiosos por mirarle, el viudo una vez más estaba en el ojo del escandalo y eso le encantaba.


Flashes, reporteros en la entrada, un cuerpo siendo retirado, y aun así, todos esperaban por tomar una foto de ese ángel.


La noche entró, Taehyung fingió estar muy mal por lo acontecido, tanto que, a mitad de su interrogatorio, volvió a desmayarse; le creyeron cada maldita palabra, después de todo, el era el apuesto esposo joven que estaba muy, muy, pero muy enamorado de un viejo de cincuenta y dos años, uno que contaba con una cuenta bancaría enorme, sin familia, sin hijos estorbosos o ex esposas fastidiosas. La presa perfecta, o el esposo ideal.


Había ganado, otra vez, Kim Taehyung salió ileso de su "fallido" matrimonio, como se encargaron de decir en las redes sociales, el pelirrojo caminó entre la multitud de personas que aguardaban por él, con sus mejores lentes Gucci cubriendo su mirada extasiada, su abrigo de Mink sobre sus hombros huesudos, las botas de leopardo que contrastaban con el traje blanco, tan elegante aunque estaba "destrozado", saludó con pena, posó para la cámara, sollozó solo cuando sintió miradas extrañas, hizo la escena perfecta. Era lo que todos buscaban.


Todos creían, todos cedían, nadie dudaba, excepto por un hombre que se mantenía en segundo plano, escondido entre la multitud enloquecida, en silencio, solo observando a detalle a Taehyung, descubriendo la falla del pelirrojo, aquello que lo delataba como el culpable.


Lo tenía en sus manos, solo era cuestión de tiempo para tomarlo.


7 Août 2021 01:33:01 3 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Lina Marcela Giraldo Lina Marcela Giraldo
😎😎😎
August 27, 2022, 13:16
Isabel Lopez Isabel Lopez
Jdr, ami acá
June 16, 2022, 20:42
GL Gabriela Labriola
GRACIAS!!!!Ψ( ̄∀ ̄)Ψ
August 07, 2021, 01:48
~

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