Constantemente pensé en tu voz como la melodía que más abruma mis sentidos, ese sonido que desde la distancia o en cercanía, en los buenos y malos momentos aún puede estremecer mi piel y alertar a mis latidos.
Te pensé como magia, elixir y agonía, como un torbellino y como la paz que calma mis heridas. Se podría decir que pensé mucho en tus formas y esquemas, soñé con conocer tu esencia, tus perfumes y la elegancia de tus pasos con los míos.
Te soñé, anhele y desee… en cierta forma me permití hacerlo, confiar y dejarme llevar por las ideas dulces que susurraban a mi oído. Yo pensé en lo nuestro como algo especial...
Nuestras conversaciones capaces de intrigarme, tu historia capaz de cautivarme, en un momento te abrí mi corazón y no pudo haberse sentido mejor. Para mí lo nuestro era único y especial.
Me descubrí envuelta en la esencia de un sentimiento cautivador y estable, dulce aunque con una resistencia espeluznante, la idea de un sentimiento constante y tan apasionante me asustó y traté de negarle. Pero al final me dejé llevar por algo que mi corazón cantaba, que mis sentimientos murmuraban y mi mente constantemente dibujaba.
Escribo desde mi presente, conmemorando, honrando y recordando tan especiales momentos y sensaciones que aún atesoro en mi corazón, que mi mente se niega a soltar y que al estar sola vuelvo a abrazar.
Para mí, eres un ser especial, alguien único que poco a poco se ganó mi corazón; no sé cómo empezó, tal vez fue la primera vez que te presté atención o tal vez fue cuando vi cómo sonreías al mirarme reír, pero hubo algo por lo cual me enamoré de ti.
Yo te adoré, te admiré de un modo que no podría haberlo hecho con alguien más, te contemplé con amor, suspirando anhelos por complacer tu quisquilloso corazón. Pensé muchas formas para conquistarte desde la inocencia de un corazón enamorado, me ingenié por mostrarte cuán cálida y sincera puedo ser.
Por meses y a través de acciones y mensajes traté de mostrar lo tierno y lo salvaje. Porque si me amaras quisiera que lo hagas por quien soy…
¿Cómo puede ser? Contigo no sentía miedo a mostrarme, me sentía cómoda enseñándote mi interior, fui un libro abierto desde el prólogo hasta la conclusión.
El tiempo no estaba a mi favor, y cada hora contigo se tornaba en una ambrosía, no podría haber pedido algo mejor, contigo las horas corrían y yo tan sólo quería frenarlas y contemplar lo que quisiera que durara toda la vida.
¿Me puedes culpar por sentirme así? Contigo yo estaba en el paraíso, mirarte sólo me sonrojaba y mis gestos exponían la timidez que mostraba. El nerviosismo se hacía presente cada vez que quería expresar en palabras lo que decía con mis actos y gestos cara a cara. Mientras más lo pienso, todo eso fue porque ya te amaba…
Resplandece el sol en tu mirada,
con el tiempo siendo cómplice de tus caprichos
con las olas rozando tus secretos,
y el viento susurrándote al oído.
Enloquecen tu sonrisa y tus detalles,
desde la comisura de tus labios
hasta la lista sin fín de tus encantos
que encadenan mis suspiros a tu esencia y su perfume.
Eres éxtasis, placer y tranquilidad,
eres arte, magia y elegancia sin calcular
sin buscarlo enamoras y conquistas,
y sin pensarlo te quedaste con mi corazón...
Decidí observar la pila de poemas que escribí pensando en tí, respiro profundo y me acerco a ellos, es el recuerdo que me quedó de lo vivido, los recuerdos de papel...
Merci pour la lecture!
Nous pouvons garder Inkspired gratuitement en affichant des annonces à nos visiteurs. S’il vous plaît, soutenez-nous en ajoutant ou en désactivant AdBlocker.
Après l’avoir fait, veuillez recharger le site Web pour continuer à utiliser Inkspired normalement.