Histoire courte
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Capítulo único

m o o n


La habitación estaba casi en silencio y a oscuras. Afuera, los grillos tocaban una melodía bastante relajante, el viento soplaba suavemente y se colaba entre las hojas de los árboles causando un murmullo tranquilizador.



Por la ventana se colaba la tenue luz de luna que impactaba sobre el pecho desnudo del muchacho de piel blanca y parte del rostro del chico que estaba recostado en él.

Las manos del más pálido estaban ceñidas a la cintura de su acompañante y sus labios dejaban suaves besos sobre el cabello de este.


—¿Te quedaste dormido al fin, mi amor?


—No — respondió levantando su mirada, perdiéndose en los pequeños ojos felinos de su amante —No voy a dormir hasta que te vayas, YoonGi.


El mencionado soltó una risita y se inclinó un poco para alcanzar los labios del contrario, permitiéndose saborearlos, disfrutar de su suave textura y el sabor a miel que estos poseían; después de todo no sabía cuanto tiempo pasaría para estar nuevamente con TaeHyung entre sus brazos.


—Dices eso todas las veces que nos encontramos y siempre terminas profundamente dormido — le molestó mientras acariciaba su espalda, TaeHyung hizo un puchero pero no se atrevió a llevarle la contraria pues sabía que era cierto, aún así esa noche quería mantenerse despierto.


—Mantenme despierto, hyung.


—Ya te he hecho el amor al menos cinco veces en lo que va de la noche ¿No estás cansado?


Su rostro se tornó rojo y se escondió en el pecho del mayor mientras sonreía ampliamente.


—No me refería a eso — susurró, YoonGi soltó una risita y le besó la mejilla alentándolo a hablar —Quiero escuchar una de tus historias, las extraño.


—¿El sol y la luna?


—Por favor.


YoonGi se acomodó mejor en la cama, manteniendo a TaeHyung acurrucado en su pecho, lo admiró por unos segundos y sonrió con nostalgia. Realmente Kim TaeHyung era el amor de su vida, nunca iba a dejar de amarlo.

Se aclaró la garganta y comenzó con su relato.


Hace mucho tiempo existieron dos amantes; MyeongSuk y SeongJin, ellos eran dos jóvenes que se habían amado casi desde el primer momento en el que se habían conocido. Su amor era incluso más viejo que Dios mismo, por eso cuando Dios creo la tierra y fue consciente del gran amor que estos se tenían decidió honrarlos volviéndolos la luz que alumbraría el camino de los seres humanos pues sólo un amor tan brillante podría guiarles por buen camino.


Fue así que Dios los convirtió en los astros más importantes de la bóveda celeste; MyeongSuk fue transformada en una bella mujer de piel tan blanca como la nieve y de cabello plateado, la llamó Luna y la colocó en el firmamento. A SeongJin lo transformó en un hombre corpulento y de cabello dorado, como la miel pero mil veces más brillante, lo llamó Sol y también lo colocó en el firmamento, sin embargo los colocó separados y es que era necesario que MyeongSuk alumbrara las penumbras de la noche y que SeongJin resplandeciera cuando el cielo era claro.

Por ello no podían estar juntos, ya no podían verse ni tocarse como ellos querían, ahora estaban alejados y se estaban volviendo locos el uno sin el otro.


Por las noches, MyeongSuk estaba sola en el oscuro cielo, lloraba todo el tiempo por no poder ver a su amado, sus lágrimas se convirtieron en pequeños diamantes que terminaron por llamarse estrellas y le acompañaron en su dolor tratando de consolarla.

En los días, SeongJin trataba de soportar la lejanía, sintiéndose cada día más débil por la falta que MyeongSuk le hacía, cuando esto pasaba, las nubes le protegían cubriéndolo para que las culpasen a ellas de que el Sol no brillara con tanta fuerza.


Dios sintió pena por ellos así que les permitió juntarse cuatro veces al año, de ahí nosotros podemos disfrutar de los eclipses. Habló con ellos planteándoles una analogía que decía más o menos así:


"Tú, SeongJin das luz y calor a los hombres por el día, pero cuando debes irte le estás dando paso a la luz de MyeongSuk. No importa que no estés con ella, la estás dejando brillar por si misma. Lo mismo ocurre contigo, MyeongSuk. Ambos deben ocultarse cada vez que el otro va a salir para dejarle brillar, pero diganme ¿Eso ha afectado su amor?"


Realmente no lo había hecho, su amor seguía intacto, se mantenía tan fuerte y puro como el primer día.

Entonces ambos estuvieron un poco más tranquilos y siguieron con sus vidas y su tarea de alumbrar la bóveda celeste.


Al atardecer, cuando SeongJin comenzaba a ocultarse, siempre trataba de quedarse un poco más para ver a MyeongSuk llegar, maravillándose con su hermosura y suspirando de lo enamorado que estaba de ella.

Al amanecer, MyeongSuk lograba quedarse unas cuantas horas en el cielo, admirando como SeongJin brillaba en el firmamento, llenándose de regocijo al poder sentir también el calor que desprendía.


Su amor se ha mantenido intacto, cuatro veces al año se encuentran y lo reafirman para continuar mirándose desde lejos y amándose con tanta fuerza que sus corazones permanecen unidos.


TaeHyung soltó un suspiró y se acomodó, provocando que YoonGi sintiera las lágrimas sobre su pecho, causando que le abrazara con más fuerza aún.


—Te extraño tanto, hyung — murmuró TaeHyung entre sollozos, aferrándose con fuerza al pecho del mayor, YoonGi tuvo que resistir para no soltarse a llorar también pues nada le dolía más que ver de esa forma a la persona que más había amado en su vida.


— También te extraño, TaeTae. No sabes cuanto, no he dejado de pensar ni un momento en ti desde que me fui.


— ¿Por qué te fuiste, YoonGi? ¿Por qué me dejaste?


Aquello fue todo para el mayor, el chico rompió en lágrimas mientras besaba el cabello de TaeHyung, lo acomodó mejor sobre si para poder abrazarlo propiamente. Ambos lloraron por un largo rato, mostrando sin tapujos el dolor de sus corazones pues se amaban y se extrañaban a cada segundo. TaeHyung no había sido el mismo desde que YoonGi se había ido, ahora se sentaba durante las noches a esperar a que él regresara, regocijándose cuando lo hacía y llorando cuando no.


Porque en los planes de TaeHyung no se hallaba el que YoonGi le abandonara de aquella manera tan cruel, sin embargo tampoco en los planes de YoonGi se encontraba el dejar a TaeHyung ¿Cómo podría dejarlo cuando el significaba todo en su vida?


— Perdóname, amor. Debí hacerte caso.


— Nunca lo haces — murmuró soltando una risita que se vio algo opacada por un sollozo.


— Lo haré la próxima vez ¿De acuerdo? — decir aquello le dolió en el alma pues YoonGi sabía que probablemente no la habría, porque sabía que TaeHyung debía seguir sin él aunque le doliera, él debía tener una vida feliz. Debía dejarlo tener una vida feliz porque no había nada que Min YoonGi amara más que la sonrisa de Kim TaeHyung.


Aún sabiendo eso, YoonGi se rehusaba a irse una vez más, no podía estar un minuto más sin TaeHyung pero no era justo lo que le estaba haciendo. Tal vez lo mejor sería que se fuera para siempre y no volviera nunca más pues la vida ya le había dicho que TaeHyung y él no estaban destinados.


— Tae...— le llamó haciendo que el menor alejara su rostro de su cuello, le miró con tanta adoración que estuvo a punto de arrepentirse de hablar — TaeHyung, eres el amor más grande de mi vida ¿Lo sabías? Te amo tanto y...Lamento haberme ido así, supongo que tenía que hacerlo pero quiero que sepas que te amo, te amo con todo mi corazón y no hubo momento en el que eso cambiara. Siempre serás para mí mi tesoro más preciado, el amor de mi vida, mi niño precioso de sonrisa cuadrada.


— ¿Por qué suena a una despedida? — preguntó con la voz quebrada — No vas a irte ¿O si?


— No voy a irme nunca, Tae. Sé que me mantendrás junto a ti durante mucho tiempo ¿Verdad?— TaeHyung asintió mientras sentía las lágrimas bajar por su rostro nuevamente — No llores, mi amor. Voy a estar contigo siempre que me necesites pero necesito que seas feliz ¿Entiendes? No puedo estar en paz si no eres feliz, TaeHyung.


— Soy feliz contigo, YoonGi. Te necesito a mi lado para ser feliz ¿No puedes entenderlo? Quiero que vuelvas y que todo sea como antes, quiero sentarme contigo por las noches mientras te observo escribir alguna canción, quiero que me llenes de abrazos y besos cuando tenga un mal día, quiero que tomes mi mano mientras caminamos por el parque, quiero que me llames más de cien veces porque no sabes en donde estoy, quiero verte al dormir y al despertar. Quiero que estés conmigo como antes. Te quiero conmigo.


— Lo sé, mi vida. Sé que si y creeme que quiero lo mismo, te extraño a cada segundo y me maldigo a mí mismo por no haberte escuchado, debí haberte escuchado pero... Estabas molesto y... Yo sólo quería hacerte feliz y llevarte una rebanada de tu pastel favorito. Sólo... Yo solamente quería hacerte feliz, Tae.


— Lo hiciste, YoonGi. Me hiciste la persona más feliz del universo, lo haces todavía, no puedo explicar con palabras la felicidad que siento cuando estoy contigo— juntó sus frentes mientras hablaba, haciendo que sus labios rozaran entre si.


— Muestramelo entonces, TaeHyung. Hazme saber cuanto me amas, yo haré lo mismo.Te mostraré cuanto te amo y lo feliz que me haces.


TaeHyung selló sus labios en un beso cargado de emociones, dejandole saber todo lo que sentía sin necesidad de pronunciar palabra alguna. Sin embargo aquello no hizo más que hacer las cosas más difíciles para YoonGi pues ahora no quería alejarse.


Entre besos y caricias, YoonGi volvió a hacerle el amor, dejando marcas en todo su cuerpo para que TaeHyung recordara que le había pertenecido a él, sabía bien que a partir de aquella noche debía dejar que el menor siguiera con su vida, que fuera feliz. Él ya no podía seguir siendo así de egoísta.


Tae se había quedado dormido después de haberle dicho muchas más palabras bonitas a YoonGi, este besó sus labios y se soltó a llorar nuevamente, en silencio mientras contemplaba al gran amor de su vida.


— Se feliz, mi amor. Por favor no me olvides nunca pero se feliz, quiero que encuentres a alguien que te haga tan feliz como yo. Te amo, Kim TaeHyung, te amo y nunca voy a dejar de amarte. Voy a esperar por ti todo el tiempo que sea necesario, espero que no llegues pronto. Te amo tanto, mi sol y estrellas.


●◉◎☽◎◉●


Por la madrugada TaeHyung despertó sintiéndose extrañamente vacío, supo la razón de su sentir cuando se percató que él lado izquierdo de su cama estaba vacío.


Lloró nuevamente hasta que sus ojos se secaron por completo, hasta que el dolor en su crorazón aminoró un poco y hasta que su alma finalmente aceptó aquello:


Min YoonGi se había marchado, esta vez seguramente para siempre. Porque justo como en la historia que él solía contarle acerca del sol y de la luna, YoonGi tenía que marcharse para que TaeHyung pudiera brillar, para que pudiera seguir adelante y rehacer su vida. Para que pudiera ser feliz nuevamente.


TaeHyung aún escuchaba la voz de YoonGi susurrándole en el oído: "Por favor no me olvides nunca pero se feliz"


Sonrió con nostalgia mientras miraba la luz de luna que se colaba por la ventana.


— No voy a olvidarte nunca y tampoco dejaré de amarte. Nunca voy a dejar de amarte, luna de mi vida.


s u n

Habían pasado cuatro años desde que YoonGi se había ido de su vida, tres desde que había dejado de verlo. Le había costado demasiado trabajo dejarlo ir de pronto pero conforme pasaba el tiempo podía sobrellevarlo, trabajó en ello hasta que ya no lloraba por las noches aunque claro siempre dedicaba unos minutos de su semana para preparar un par de tazas de chocolate caliente y sentarse en el porche de su casa a platicar con él acerca de lo que había hecho en ese tiempo.


Afortunadamente no había tenido que pasar por todo aquello solo pues Jeon JungKook su ex compañero de la universidad y un amigo bastante cercano se había portado bastante bien con él, incluso prestaba su auto para que TaeHyung pudiese visitar a YoonGi que era justo lo que estaban haciendo en ese momento.


El chico de cabello cenizo estaba sentado en el césped, JungKook también pero estaba un metro atrás dándole privacidad pero sin dejar de mirarlo pues siempre le había gustado resolver todo lo que TaeHyung expresaba con la mirada.


De pronto el mayor de los dos se giró y le sonrió de esa manera tan única, derritiendo por completo el corazón de JungKook.


— Kookie ¿Puedes acercarte?— el castaño asintió mientras se recorría para quedar sentado junto a Tae — Lo conoces bien, hyung. Era nuestro amigo, ustedes dos solían pelear a cada momento por cosas tontas. —JungKook sonrió ante el recuerdo de aquello y asintió — Bueno... Él ha sido bastante bueno conmigo, Yoonie. Me ayudó incluso cuando yo lo corrí de la casa unas cuantas veces, siempre estuvo cuidando de mí. Aprendió... Él aprendió a entender a mi destrozado corazón justo como tú hiciste en aquellos días cuando mi abuela murió, hizo que entendiera que siempre estarás conmigo aunque no pueda verte y... Supo como arreglar todas esas partes rotas. Antes de irte me dijiste que querías que alguien me hiciera tan feliz como tú lo habías hecho ¿No es así? — dijo con la mirada un tanto perdida, luego miró nuevamente a su acompañante y le sonrió —Él lo está haciendo, hyung. JungKook está haciéndome feliz, estoy feliz y... No te he olvidado, yo...— sin poder evitarlo se quebró y comenzó a llorar, JungKook le abrazó por la espalda y dejó que llorara todo lo que quisiera mientras susurraba palabras que le hicieran sentir mejor y repartía besos en su cabeza.


Pasó un momento antes de que pudiera calmarse del todo, cuando finalmente lo hizo suspiró profundamente y le dedicó una sonrisa de agradecimiento a su novio para luego reposar una mano sobre el frío mármol que tanto le recordaba a la piel de su YoonGi.


—Voy a ser feliz, hyung y nunca voy a olvidarte, por favor no me olvides nunca tampoco — murmuró, sacó una pequeña fotografía de su bolsillo y la beso antes de dejarla sobre aquella lápida —Siempre voy a amarte.


Se levantó y miró a JungKook, este no estaba molesto, al contrario siempre alentaba a Tae a que siguiera recordándole, sabía que él nunca tomaría el lugar de YoonGi pero tampoco es como si estuviera buscando aquello pues sabía que si TaeHyung había logrado enamorarse de él era porque estaba haciendo algo bien siendo el mismo sin intenciones de opacar su pasada relación.


Sabía que Tae aún lo amaba pero no se molestaría por aquello, estaba bastante cómodo con ello de hecho y es que estaba seguro de que TaeHyung le amaba a él también.


—¿Te molesta si me despido de él? —preguntó JungKook sorprendiendo a TaeHyung pero este no se negó y simplemente asintió sonriendo antes de acariciar su mejilla y darse la media vuelta para caminar rumbo al auto, JungKook esperó a que estuviera algo alejado para sentarse un poco más cerca de la tumba —Hyung... Te juro que voy a cuidarlo bien ¿De acuerdo? Yo realmente lo amo y no dejaría que le pasara nada, espero que no estés molesto con ello. Te prometo que mis intenciones con él son... Las mejores, en verdad quiero tenerlo en mi vida. Me gustaría que aún estuvieras aquí hyung, aunque no lo creas yo te extraño también, me hacen falta tus consejos... Sé que todo esto que estoy diciendo no lo estoy diciendo a la nada, sé que estás escuchándome en algún lugar así que te pido que si estás de acuerdo en que intente hacer a TaeHyung el hombre más feliz del planeta me des una señal, sólo una pequeñita, por favor. Nada me dejaría más tranquilo que saber que soy lo suficientemente bueno para él.


Sin decir nada más se levantó del pasto y acomodó las flores que adornaban la tumba de Min YoonGi, poniendo especial cuidado en los girasoles pues sabía que en vida eran sus favoritos pues le recordaban a TaeHyung.

JungKook se dio cuenta de que su celular se había caído y cuando lo levantó se encontró con aquella señal pequeñita que había pedido; un anillo dorado con un diamante en forma de corazón, parecía haber estado ahí muy poco tiempo pues no se veía percudido o maltratado, era como si lo hubieran sacado de una joyería y colocado ahí a propósito.


Se le hizo un nudo en la garganta pero sonrió.


—Muchas gracias, hyung.


Porque aquello no había sido mera casualidad, porque YoonGi estaba consciente de que los sentimientos que JungKook tenía por TaeHyung eran sinceros y viceversa.


Y Min YoonGi no podía estar más feliz pues su lindo chico de sonrisa cuadrada era realmente feliz, y para YoonGi no había cosa mejor que ver sonreír a su pequeño ángel, su sol y estrellas, el amor de su vida. Su Kim TaeHyung.


—Sé feliz, mi amor. Te prometo que no voy a olvidarte. Nunca.


ғ ɪ ɴ




11 Mai 2021 02:20:53 2 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
7
La fin

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❱ http:˚♡ stardust! ❱ http:˚♡stardxxst! ˚ˑؘ 🍓 ·˚ ₍ get to know ˗ˏˋally booˎˊ˗ ✧˖°࿐ hufflepuff. infp. pisces. 99. bi. mis lectores se llaman starbies

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Kim liz Kim liz
JODER ESTOY DESTROZADA 😭😭😭😭😭
May 17, 2021, 22:42
iaMbIRD iaMbIRD
Jaja no entendi ;_;
May 11, 2021, 07:04
~