yunsinai Giangel Avendaño

James no creía en la amistad hasta que conoció a Ethan en un campamento, dos de los tres meses bastaron para que Ethan le mostrara a James que se podía tener amigos de manera sincera mientras le demostraba de igual manera que sus sentimientos eran totalmente reales. Siendo treinta y uno de diciembre y con casi todos los amigos reunidos en casa de Ethan, éste le pediría un "Deseo de medianoche" a James, sin saber si el castaño se lo cumpliría o lo rechazaría.


LGBT+ Tout public.

#romance #campamento #gay #lesbian #findeaño
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Capítulo único

Dos meses de campamento bastaron para que James se diera cuenta que le gustaba Ethan, su chicoColgate, así le había apodado puesto el pelinegro no dejaba de sonreír para casi cualquier cosa; sólo lo había podido ver molesto unas pocas veces y eso era porque se metían con las personas que le importaban.


James y Ethan se hicieron cercanos, eran amigos e incluso Ethan le demostró a James que si se podía tener amigos sinceros, aunque algunos viviesen lejos; ese año y tres meses después del campamento, se reunían todos en casa de Ethan; el padre de éste estaba de acuerdo con que pasaran treinta y uno junto a ellos.


Por lo que todos se pusieron de acuerdo para llegar el treinta a la casa de Ethan, encontrándose todos en la estación del tren; Jay, Liz, Sue, James e incluso Anna, estaban todos reunidos esperando el tren que los llevaría. Para ellos cinco era una pena que los demás chicos no hubieran aceptado pero entendían que era un día con el que se pasaba en familia; de los cinco, solo Sue era la que llevaba una buena relación con su madre, en cambio los otros no y por ello usaron como excusa aquella reunión para alejarse de sus familias.


Consigo llevaban algunas comidas y dulces, otro—Jay—llevaba el alcohol porque:"No hay fiesta ni celebración sin alcohol", eso había dicho durante la planeación para el reencuentro y James llevaba un par de regalos que había conseguido para todos e incluso para el padre de Ethan con el cual se llevaba bien y mismo regalos que mantenía pegado a su pecho para evitar que sus amigos tomaran alguno.


—Vamos James, danos una pista de lo que llevas allí—Insistió Sue haciéndole expresiones que según ella, eran adorables.


—No Sue, ya te dije que debes esperar a mañana para abrirlo—Volvió a repetir James como disco rayado.


—Ya basta Sue, deja en paz a James, ya te dijo que no te dirá—Pidió Liz mientras apoyaba la cabeza en el hombro de Anna.


Para todos fue una verdadera sorpresa que Anna, quien es una rubia bastante tímida, terminara siendo pareja de Liz quien fue su compañera de cabaña y por supuesto, todos quedaron sorprendidos cuando ésta última confesó dos días antes de que terminara el campamento que le gustaba Anna y que no lo había dicho por miedo a ser juzgada, teniendo Ethan que recordarle que eran sus amigos e incluso confesándole que era gay y que le gustaba James con éste último estando a su lado, lo siguiente solo fue un momento divertido puesto que James no sabía dónde meter la cabeza y queriendo golpear a Ethan por seguirlo diciendo como si nada.


El tren se detuvo en la parada donde ellos se quedaban y bajaron de este para dirigirse hacia las escaleras con James protegiendo aún la mochila con los regalos, Sue era bastante insistente y no dudaba que le fuera a quitar la mochila para ver los regalos o al menos el suyo.


—¿De verdad esperas que espere hasta mañana?—Cuestionó Sue mientras salían de la estación del tren y James asintió a su pregunta.—¿Estás loco? ¡No puedo!—Exclamó alterada y volteó hacia Jay. —¡Jay dile lo que pasó con la última sorpresa que me tenías!


—Hombre, no hay forma de hacerla esperar, en serio —Confirmó Jay mientras negaba.—Le tenía una sorpresa por nuestro aniversario y la sorpresa se fue por un tubo porque no se queda tranquila, quiere andar averiguando todo y molesta.


—Igual no la dejaré ver o se quedará sin regalo—Amenazó James con bastante seriedad observando la dirección que le había enviado Ethan.—Esperemos un taxi porque no sé llegar.


—Pero-


—¿No has ido antes a la casa de Ethan?—Interrumpió Liz antes de que Sue protestara.


—No, la conozco por fuera y un poco por dentro porque una vez haciendo video llamada con Ethan, me la mostró pero esta es la primera vez que voy—Respondió James viendo a la morena a su lado.


—Oh, las sorpresas que se lleva uno—Comentó Liz bastante sorprendida.

James asintió y abrió la puerta de los asientos de atrás para que las chicas se subieran y así subirse luego, Jay iba adelante, James fue el que dio la dirección y en poco tiempo el auto se puso en marcha hacia la dirección indicada. Las chicas iban conversando sobre lo que podían hacer en casa de Ethan mientras que los chicos escuchaban en silencio, no era como si ellos tuvieran alguna idea para aportar pero si llegasen a preguntarles, tendrían que darles alguna para no quedar mal con ninguna.


Media hora después, el taxi se detuvo frente a la casa indicada y entre todos pusieron dinero para pagar el viaje, se bajaron y cerraron con cuidado las puertas para dirigirse hacia la puerta azul, la única puerta de color por lo que habían notado, por lo que se les era difícil llegar a confundirla. Tocaron el timbre y esperaron luego de escuchar un corto"voy"de parte de una voz que solo James reconoció como el padre de Ethan, Liam y una vez que el hombre abrió sólo reconoció a James, saludándolo bastante alegre.


James saludó de la misma manera y presentó a sus amigos para que el hombre pudiera reconocerlos mejor, siendo que Ethan ya había hablado antes de todos ellos; entraron a la casa y lo primero que notaron fue que no había nada navideño en aquel lugar y mientras más avanzaban, más confirmaban que no había decoración en aquella casa porque las guirnaldas sobre el umbral de las puertas no podían llamarse decoración y cuando vieron a Ethan, éste sabía el porqué de sus expresiones.


—Hay una buena excusa para la falta de decoraciones navideñas—Comentó Ethan a modo de saludo.—Bienvenidos a mi casa.


—Más vale que si la haya—Respondió Sue tratando de aprovechar para quitarle la mochila a James.—Te la sostengo para que saludes a Ethan.


—No es necesario, suelta—Respondió James alejándose de la castaña.


—¿Por qué quieres su mochila?—Cuestionó Ethan sin entender mientras se acercaba a las otras dos chicas para saludarlas.


—James trajo regalos para todos y Sue no puede esperarse hasta mañana, así que trata de quitarle la mochila a James para ver ya su regalo—Respondió Jay saludando a Ethan.


—Oh, Sue deja en paz a James—Pidió Ethan yendo a saludar a ambos castaños que seguían discutiendo por la mochila.—Vamos, deben tener hambre.


Ethan arrastró consigo a Sue para que dejara en paz a James y sonrió bastante contento de tener a sus amigos allí pero sobretodo a James, habían muchos planes tanto para ese día como para el día siguiente, muchos más para el día siguiente. James agradeció que se la llevara y comenzó a seguir al pelinegro junto a los otros pero se detuvo al escuchar que lo llamaban, era el señor Liam y guiado por su curiosidad, se le acercó.


—Deja aquí la mochila, es mi oficina y ya le dije a Ethan que nadie podía entrar aquí—Le ofreció el hombre.


—¿De verdad no le importa?—Cuestionó James bastante contento de no pasar los dos días con la mochila encima para protegerla.


—Por supuesto, te debe ser incómodo estar pendiente de ella todo el rato—Respondió Liam con una sonrisa.


James supo que la sonrisaColgatede Ethan era por su padre, en esos momentos lo confirmaba; entró al lugar y dejó la mochila con los regalos dentro de la oficina y la otra que llevaba con su ropa la mantuvo consigo, salió de la oficina y volvió a agradecer para dirigirse junto a Liam hacia el comedor, viendo a Ethan discutir con Sue sobre las decoraciones de navidad mientras los demás solo se reían por la situación.


—Bueno ya, vamos a comer—Anunció Liam deteniendo toda la discusión y los demás le agradecieron por haber callado a esos dos.


—¿Y la mochila con los regalos?—Cuestionó Sue cuando vio a James sentarse al lado se Ethan.


—Escondida, para que no se te ocurra quitármela—Respondió James con simpleza mientras alzaba los hombros.


—¿Mi padre?—Cuestionó Ethan por lo bajo hacia James quien asintió levemente.—Así que por eso te atrasaste, me parece bien; me alegra que se lleve bien con su futuro yerno.


James se sonrojó por aquella última oración y sin ningún tipo de culpa, golpeó el abdomen ajeno antes de re-acomodarse y ubicarse en otra silla, no creía que sus padres lo fueran a aceptar y aunque le gustaba Ethan no era tan valiente como para decírselo de manera tan directa como el pelinegro lo hacía, para él era un poco imposible y hasta vergonzoso, aunque nada podía ser más vergonzoso que las veces en las que Sue los encontró durmiendo juntos.


La comida fue bastante bien luego de un par de burlas hacia Ethan y hacia el sonrojo que tenía James, los amigos de estos dos se hacían una idea de lo que Ethan pudo haberle dicho al castaño; habían pasado tres meses alrededor de ambos y sabían que James seguía siendo alguien tímido, quizá no al mismo nivel que Anna pero si un poco menos que ella, así que los cuatro habían planeado juntarlos al día siguiente sin saber que Ethan planeaba usar su deseo de medianoche con James y agradecía que su padre se llevara bien de antemano con él.


Habían decidido—Sue—decorar un poco, quizá no con un árbol de navidad porque a esas alturas ya no era necesario pero aquella casa necesitaba más que solo guirnaldas decorando en umbral de las puertas, había dicho Sue y Ethan simplemente asintió de acuerdo por el simple hecho de que la mujer tenía un libro en la mano y sinceramente no quería quedar comoRodolfo el reno, aunque combinaría con la temática del mes; igual no quería andar con el dolor palpitando en su bello rostro. Así que, con Ethan cambiado y las mochilas de los otros en las habitaciones correspondientes donde dormirían esos dos días, salieron de casa con Liam detrás de ellos ya que era el que los iba a llevar al centro comercial.


—Compraremos luces, coronas de navidad, algunos tapetes y forros para cojines—Comentó Sue haciendo la lista en su mano con un bolígrafo que nadie supo de dónde lo sacó.—¿Algo más?


—Leña para encender la chimenea—Agregó Anna quien notó la misma en la casa ajena.


—¡Es verdad! Ya ni recordaba que teníamos chimenea—Comentó Ethan con sorpresa.


—Eso es porque desde hace tres años que no la encendemos—Le recordó Liam a su hijo sin quitar la mirada del camino.


—No ha estado haciendo demasiado frío, así que no hubo porque encenderla—Comentó de nuevo Ethan mientras alzaba los hombros.


—Entonces nada más, creo—Comentó Sue con una mueca sobre los labios y vio hacia Ethan dispuesta a cuestionar.—¿Por qué no hay decoraciones de navidad en su casa?


—¿Huh? Eso es porque cuando mi madre falleció, me volví un poco, demasiado loco y boté todo lo referente a la navidad—Respondió Ethan con la mirada perdida en algún punto inexistente al otro lado de la ventana.—En ese entonces y los años siguientes no quise celebrar aquellas festividades que a mi madre solía gustarle.


—¿Qué cambió este año?—Cuestionó James por primera vez desde que se subieron al auto.


—Cambió, muchas cosas cambiaron este año James—Respondió Ethan asomando una sonrisa sobre sus labios.—Te conocí, hice nuevos amigos y pasé unos excelentes tres meses de campamento, además; ustedes están aquí acompañándonos.


Luego de aquella respuesta todos se quedaron en silencio y sonriendo bastante contentos y de acuerdo con sus palabras, ese año había sido realmente bueno y se volvió mejor durante los tres meses de campamento, no podían pedir nada más para ese año pero si podían pedir que para el año siguiente fuera igual de bueno e incluso mucho mejor. Bajaron del auto una vez que llegaron al centro comercial, Liam iba junto a ellos puesto iba a comprar algunos regalos sorpresa para todos y teniendo en cuenta que no debía decirle nada a Sue o terminaría como James, escondiéndolos y huyéndole a la chica. Por ello decidió no actuar se manera sospechosa y simplemente los siguió, compraría dichos regalos mientras iban caminando de tienda en tienda, separándose de vez en cuando si veía algo que fuera del gusto de los amigos de su hijo.


—¡Encontré las luces!—Anunció Liz bastante contenta desde el otro lado de la tienda.—¡Todo está por distintos pasillos!


—Vale, pero deja los gritos que estás llamando la atención—Pidió Jay mientras llegaban todos hacia el pasillo indicado.—Definitivamente es el pasillo de las luces.


—Agradece que no estén todas encendidas—Comentó Anna llegando hacia donde su pareja.—Ven, tienes demasiada alegría recorriéndote.


—Mejor no la juntemos mucho con Sue o no saldremos nunca de esta tienda hacia las otras—Aconsejó James quien se encontraba a un lado de Ethan y de Jay quienes asintieron de acuerdo.—Por cierto, ¿Y Sue?


Todos cayeron en cuenta que ya se les había perdido la chica, así que comenzaron a separarse para buscarla, era más rápido encontrar un niño que encontrarla a ella y minutos después cuando la encontraron, ya estaba en la caja pagando unas luces y algunas decoraciones que no sabían de dónde las había tomado.


—Hay que comprar una correa de esas que se les pone a los perros—Ofreció Ethan mientras todos asentían de acuerdo.


—¿Un perro? ¿Tienes uno?—Cuestionó Sue llegando a ellos bastante curiosa.—¡Hay que comprarle ropita!


—La correa es para ti, es para que no te pierdas y no tengo perro—Respondió Ethan comenzando a huirle cuando vio la expresión ajena cambiar a una molesta y no quiso que lo que sea que compró se lo estampara en el rostro.


—¡Te voy a lanzar de este piso hacia abajo Ethan, ven aquí!—Exigió Sue siguiéndolo bastante molesta por el comentario ajeno.


—Aquí vamos—Comentó Jay con un suspiro y yendo detrás de los otros dos junto a los otros.—Son un par de niños, no parecen mayores de edad.


—Estoy de acuerdo—Agregó James con las manos en los bolsillos de la chaqueta térmica que llevaba encima.—Al menos se les irá el frío.


—¿Tienes frío?—Cuestionó Liz quien no había notado que James andaba casi castañeando sus dientes.


—¿Tú no?—Cuestionó James de regreso mientras los veía a todos negar.—Supongo que a mí me afecta más.


—Aww pobrecito, hay que abrazarlo para que deje se castañear los dientes—Comentó Anna viendo de igual manera a James.


Dicho y hecho, las chicas se soltaron de su agarre para abrazar al castaño para brindarle un poco de calor y éste, aunque estaba avergonzado, les agradecía a ambas por la ayuda con su frío; solía pasarla bastante mal todos los diciembres por el frío, que si bien no le gustaba el calor, tampoco le gustaba el frío extremo y menos cuando su cuerpo era quien lo resentía de aquella manera. No sólo tenía una chaqueta si no que debajo de esta tenía tres suéteres, más su camisa manga larga y aún así tenía frío.


—¿Por qué lo abrazan?—Cuestionó Sue cuando los vio llegar a la entrada de la tienda mientras sostenía a Ethan de la oreja.


—Tiene frío y no nos dijo, tampoco nos dimos cuenta hasta ahora—Respondió Liz frotando un poco la espalda del castaño.—Veamos si conseguimos una bufanda que ponerle.


—¿Y el padre de Ethan dónde está?—Cuestionó Anna cuando no vio al hombre detrás de ellos.


—Oh, es verdad. No vimos cuando se separó de nosotros, que extraño—Comentó Jay sosteniendo a Sue para que dejara a Ethan libre y le hizo una señal en silencio para que fuera con James.—Bueno, supongo que luego nos alcanzará, sigamos comprando y procura no separarte de nosotros.


Ethan dejó a Sue quejarse con Jay para acercarse rápidamente a James y sonreír hacia las chicas quienes se hicieron a un lado para que pudiera colocarse detrás del chico y abrazarlo contra su cuerpo, no le importaba caminar de aquella manera con tal de que James no pasara más frío. Y así mismo como sucedió en la primera tienda, Sue terminó perdiéndose junto a Jay y los demás terminaron buscándolos, para la tercera tienda encontraron a Liam con un par de bolsas en las manos y supieron que el hombre se había desviado un poco para comprar algunas cosas en una panadería dentro del centro comercial y así fue como siguieron con las compras hasta terminar con estas.


—¿Ya podemos regresar a la casa de Ethan?—Cuestionó James quien ya estaba con menos frío gracias a Ethan, pero igual ya quería descansar.


—Aún no, vamos por un chocolate caliente luego de comprar la bufanda para ponértela—Respondió Anna mientras lo veía.


James suspiró con pesar, él ya estaba más tranquilo con el frío, no había porqué comprar la bufanda y se los hizo saber pero fue olímpicamente ignorado, Ethan tan solo se reía, iba callado y bastante contento de que James no le haya dado todavía un golpe por la cercanía, así que se hizo la idea de que el chico de verdad estaba sufriendo por el frío y se dio cuenta que había escogido bien su regalo de navidad.


—¿La quieres con los colores de navidad?—Cuestionó Liz mientras Jay detenía a Sue de comprarla a su manera.


—No, es mejor de colores neutros porque la puedo usar los próximos meses—Respondió James viendo de manera entretenida la pelea de Sue con Jay.—Estás muy callado y no es propio de ti, Ethan.


—Sólo disfruto el abrazarte mientras me dejes antes de que me termines alejando—Respondió Ethan apoyando el mentón en la cabeza ajena al ser unos centímetros más alto.


—Idiota—Murmuró James, sonrojándose por las palabras ajenas.


Ethan simplemente siguió sonriendo sin importarle el insulto y luego de que compraran la bufanda, Liz se la acomodó en el cuello a James para luego caminar todos hacia una de las cafeterías, comprarían el chocolate caliente para llevar y quizá un par de dulces también, debían llegar temprano antes de que comenzara a nevar y se les dificultara llegar a la casa. Casi todos pidieron su chocolate con toppings diferentes:


James se lo pidió con malvaviscos y canela.

Ethan se lo pidió con menta.

Sue se lo pidió con pedazos de nueces y chispas de colores.

Jay y Liam se lo pidieron solo.

Anna se lo pidió con chispas de colores y malvaviscos.

Y Liz se lo pidió con canela y almendras.


Estaban consientes de que habían personas viéndolos con extrañeza por como pidieron su chocolate, siendo que los únicos"normales"en el grupo eran Jay y Liam, aún así no les importó en lo más mínimo y aparte pidieron unas galletas y varios pedazos de pastel de chocolate con frutas del bosque, pagaron entre todos como habían estado haciendo luego de la tercera tienda porque presentían que si Sue seguía gastando dinero de aquella manera, Chloe—la madre de Sue—los llamaría para que la detuvieran antes de que quedara en bancarrota.


Con los chocolates calientes y demás consigo se fueron hacia el auto, las bolsas colgaban en brazos de todos de manera que ninguno quedaba con los brazos vacíos, todas las bolsas las acomodaron en el maletero del auto y se acomodaron en los asientos de manera un poco diferente a como llegaron, en esa ocasión James iba adelante con Ethan que seguía sin soltarlo y el castaño iba bastante tranquilo, dándole pequeños sorbos a su chocolate mientras sostenía el de Liam quien no podía manejar y sostener el vaso al mismo tiempo, así que una vez que tuvieron el cinturón puestos, el auto se puso en marcha hacia la casa.


—Llegamos decorando-


¡No!


Exclamaron los demás al escuchar que Sue los iba a poner a decorar sin siquiera descansar, ninguno sabía de dónde sacaba tanta energía y ellos no tenían ni ganas de seguir de pie ni mucho menos decorar toda la casa como tenía planeado hacer Sue.


—¿Cómo que no?—Cuestionó Sue viéndolos bastante seria.


—Vamos a llegar y descansar—Respondió Jay quien era el único que le tenía paciencia a su novia.—Tu cuerpo y tú deben asimilar que nos hiciste caminar por casi todo el centro comercial para hacer las compras y estamos cansados.


—Eso no es nada, en el campamento los puse a hacer mucho más—Comentó Sue en respuesta como si no le fueran dicho nada.


—Nosotros no tenemos que pagar que seas un monstruo y que tengas la energía de un niño pequeño—Comentó Liz sin importarle si molestaba o no a Sue.


El resto del camino se basó en Sue discutiendo con Liz mientras Anna y Jay vigilaban que no fueran a agarrarse por los cabellos mientras Ethan las ignoraba, estaba más al pendiente de James que iba a su lado y todavía seguía sin apartarlo, su deseo de navidad se estaba cumpliendo en esos momentos y quizá su deseo de medianoche del día siguiente podría ser cumplido también, sonrió amplio y bastante contento con la idea.


—ChicoColgate—Murmuró James al ver a Ethan de reojo.


—¿Y ahora por qué te molesta mi sonrisa?—Cuestionó Ethan sintiéndose un poco atacado.


—No me molesta, pero ese es tu apodo—Respondió James alzando los hombros y rió bastante divertido.—Tú y tu papá pueden trabajar paraColgate.


—¿Yo por qué?—Cuestionó Liam al saberse incluido en la conversación.


—Porque usted y Ethan sonríen igual de amplio—Respondió James viendo al hombre con una sonrisa sobre sus labios.


—Oh, para el año siguiente buscaré trabajo entonces como modelo paraColgate—Comentó Liam de manera divertida.


James asintió levemente de acuerdo con sus palabras y comentándole que lo apoyaba, terminaron ambos riéndose y llamando la atención de los cuatro que estaban en los asientos traseros quienes no estaban acostumbrados a escuchar a James reír, tampoco lo veían sonreír mucho puesto el castaño era demasiado serio por lo que esos momentos valían oro, al menos para ellos.


Tenían sabido que James no se llevaba demasiado bien con sus padres y por ello fue el primero en aceptar pasar fin de año en casa de Ethan con ellos presentes, presentían que la seriedad de James era culpa de sus padres como el hecho de que viviera con la nariz enterrada en los libros; en esos momentos les sorprendía que tuviera en la diestra uno de esos tantos libros y la excusa de que llevaba dos vasos de chocolate no era válida porque no cargaba el libro en ningún lado, al menos no un lado visible porque no podían saber si debajo de ese poco de capas de ropa llevaba un libro y esperaban que no, que no fuera tan extremo como se lo imaginaban.


Una vez que llegaron a la casa iban todos en silencio, James le había entregado su chocolate caliente correspondiente a Liam y éste había abierto la puerta principal para que entraran luego de tomar las bolsas del maletero, los primero pequeños copos ya habían comenzado a caer pero ellos no se preocupaban puesto ya estaban en la casa de los Lee, pero al llegar allí olvidaron un pequeño detalle.


—¡La madera para la chimenea!—Exclamó Sue una vez que dejaron las bolsas en el sillón y se fijó en la chimenea.—¡Se nos olvidó!


—Bueno, ya no nos vamos a regresar—Comentó Ethan restándole importancia al asunto.


Yo quería ver la chimenea encendida—Murmuró James junto a Anna y ambos suspiraron al mismo tiempo.


—Bueno, vamos a descansar antes de que Sue nos ponga a trabajar con la decoración—Comentó Jay yendo directo hacia el comedor para colocar los postres encima de la mesa.


Todos estuvieron de acuerdo con Jay y lo siguieron para acomodarse en las sillas, casi todos se encontraban quitándose los suéteres menos James que seguía con sus capas de suéteres y chaqueta, aunque la casa tenía encendido el calefactor, él aún así sentía frío y así se quedaría hasta entrar en calor; fue lo que se dijo. Se comenzó a tomar su chocolate con calma, estaba tibio por lo que si quería tomárselo de un solo trago podía hacerlo pero él quería disfrutarlo y dejar los malvaviscos para el final, aunque algunos pudieron haberse derretido, no le importaba.


Dos horas después, todos se encontraban decorando con todo lo que habían comprado, Sue les indicaba dónde y cómo colocar todo mientras ella colocaba los forros a los cojines de los sillones, además de colocar los tapetes junto a Liz. James llevaba media hora sin la mitad de sus capas de ropa, así que podía moverse con más facilidad y una vez que terminaron, encendieron las luces justo a tiempo ya que había anochecido, no se habían dado cuenta que habían pasado mucho tiempo afuera y mucho tiempo decorando, pero había valido la pena o eso es lo que pensaba la mayoría.


Para la cena, Jay y James se ofrecieron a ayudar a Liam mientras los demás buscaban una forma de encender la chimenea, Ethan había recordado que había visto madera en alguna parte de la casa y se habían puesto a buscarla, si llegaban a encontrarla Anna y James serían los más felices de tener la chimenea encendida, por ello Ethan no descansaría hasta asegurarse de que los dichosos troncos estaban allí y mientras, en la cocina los tres hombres se habían dividido las tareas para preparar más rápido la cena para todos y la cocina era lo suficientemente grande como para que los tres pudieran estar allí sin estar chocando con los demás.


Y cuando la cena estuvo lista, todos se encontraban en la mesa con su plato de comida y los acompañantes a los lados, se desearon"buen provecho"y comenzaron a comer, Ethan y las chicas no habían podido conseguir los troncos y se sentían un poco frustrados por eso, pero James ya tenía una idea para encender la chimenea sin necesidad de usar los troncos, le había preguntado a Liam si había carbón y periódico, para su suerte; eso si había en casa, así que le pidió ambas cosas para luego de terminar de cenar y esa sería su sorpresa de esa noche para sus amigos antes de que se fueran a dormir.


•••••


A la mañana siguiente, el primero en despertar había sido Ethan quien se vio atrapado entre su cama y otro cuerpo que se encontraba casi encima suyo y supo que era James, era el único al que le había ofrecido dormir consigo si llegaba a darle mucho frío en la noche, así que el que lo tenga ahora encima lo hacía feliz; aunque se sentía un poco sofocado por el calor y es que él no solía tener tanto frío en las noches de diciembre, por ello es que seguía durmiendo solo en bóxer. Ethan trató moverse con cuidado para no despertar a James pero fue inútil ya que, cuando se levantó de la cama para dirigirse al baño, lo escuchó.


—¿A dónde vas?—Cuestionó James más dormido que despierto.


—Al baño, vuelve a dormir que ya regreso.


Respondió Ethan viéndolo asentir y acomodarse en la cama bajo las cobijas, había notado que la pijama ajena constaba de la camisa manga larga, un mono y un suéter, supuso que era uno de los tantos que había estado llevando el día anterior; se metió al baño a vaciar la vejiga, ya era treinta y uno y estaba bastante contento, su padre parecía bastante contento de tener que pasar año nuevo acompañados y no solo ellos dos, así que estaba agradecido con sus amigos por la reunión, se lavó las manos y aprovechó para cepillarse los dientes, y lavarse el rostro; secándose luego para volver a salir. Se metió a la cama de nuevo, acomodando las cobijas y abrazando a James quien no tardó en acurrucarse de vuelta, buscando el calor ajeno para evitar la temperatura tan alta y así fue como ambos se volvieron a dormir.


Dos horas después, ya casi todos se encontraban despiertos y en la mesa dispuestos a desayunar pero faltaban Ethan y James quienes al parecer seguían dormidos, Jay les comentó que al despertar no vio a James en la cama donde se había acostado el día anterior y Sue le preguntó a Liam la ubicación de la habitación de Ethan y apenas el señor respondió, todos salieron corriendo para confirmar sus sospechas de esos dos durmiendo juntos como en el campamento y sin siquiera tocar la puerta, Sue entró a la habitación con una sonrisa complacida.


—Lo sabía—Comentó en alto.


—Era obvio, si dormían juntos en la cama del campamento, también lo harían aquí que están bajo un techo conocido—Comentó Liz sacando una foto de los otros dos dormidos.—Soy fan de ellos, ya no sé cuántas fotos le envié a Ethan de ellos dos cuando estaban muy juntos o de esta manera en el campamento, pero esta va para la colección.


—Bueno, ya durmieron demasiado y tengo hambre—Anunció Sue y los otros se taparon los oídos al saber lo que se venía.—¡A levantarse que es hora de desayunar y se quedarán sin comida!


Y como si de resortes se trataran, ambos chicos se levantaron de la cama sin siquiera terminar de despertarse, Ethan buscaba a tientas un pantalón y una camisa mientras James buscaba a ciegas la puerta sin importarle ir en pijamas hasta que ambos se detuvieron al escuchar a Sue reír y fue cuando abrieron bien los ojos; las chicas llevaban las manos tapándoles el rostro pero habían visto lo suficiente como para poder reírse de los otros dos.


—Eres una desgraciada Sue—Se quejó Ethan terminándose de vestir y bostezó mientras se estiraba.


—Definitivamente yo no te extrañé estos últimos meses—Confesó James de manera sincera, sentándose en la orilla de la cama.


—Ay no sean quejicas y vamos a desayunar que tengo hambre—Respondió Sue restándole importancia a los comentarios ajenos.


James estuvo por ignorarla y volverse a meter bajo las cobijas hacerse bolita pero recordó que la última vez que desobedeció, Sue se devolvió a arrastrarlo por un pie hacia el comedor y no quería eso, así que se levantó para salir de la habitación de Ethan con éste detrás suyo mientas murmuraba lo mucho que odiaba que su amiga fuera de esa manera y no supiera como despertarlos con más decencia y James no pudo estar más de acuerdo con todas aquellas palabras. Llegaron al comedor y saludaron a Liam, notando que llevaba ropa de salir y no pijama como ellos.


—¿Papá saliste?—Cuestionó Ethan al hombre una vez que se sentaron todos frente a la mesa.


—Si, salí temprano para buscar algunas cosas para la comida de hoy y los troncos para la chimenea—Respondió Liam comiéndose con tranquilidad sus huevos.


—Al menos con los troncos no nos ahogaremos todos con el humo del papel al quemarse—Comentó James sintiéndose aún bastante culpable por casi llenar la casa de humo negro, había sido muy mala idea mezclar tanto carbón con bolas de periódico.


—Te dijimos que no te preocuparas ya por eso, fue un accidente y ninguno sabía que eso iba a pasar, así que deja de culparte—Regañó Ethan al castaño a su lado.


—Pero-


—Pero nada, ahora come—Interrumpió Ethan de vuelta.


James asintió sin decir nada más, aún así en silencio se seguiría culpando y aunque no lo supiera, sus amigos lo sabían; así que debían buscar una forma que se sintiera menos culpable con respecto a lo sucedido, pero sería luego de desayunar porque ninguno podía pensar con el estómago vacío y así fue que en silencio todos volvieron a comer, dejando como único sonido de fondo el de los cubiertos chocar con los platos y el de los vasos al ser colocados en la mesa.


Al terminar de comer, las chicas se ofrecieron a lavar los trastes para que los hombres se hiciesen cargo de la chimenea, esperan conseguir dos cosas con la chimenea encendida: uno, que James dejara de sentirse culpable y dos, que el calor de la misma lograra quitarle el frío a James. Anoche antes de dormirse le habían tomado la temperatura para asegurarse que no se había enfermado pero su temperatura estaba bien, así que descartaron una posible gripe. Frente a la chimenea estaban: Liam, Ethan y Jay, James había decidido que no estaría de vuelta frente a la chimenea, no quería volver a llenar la casa de humo; por ello Ethan decidió usar de vuelta el truco de James, colocando luego los troncos encima del papel cuando este comenzó a arder y le mostró a James que ningún humo los ahogaría esta vez.


—Ya sé que me equivoqué al no esperar los troncos, Ethan—Comentó James desde el sillón con los brazos cruzados para protegerse del frío.


—No quise decir eso, James—Respondió Ethan con el ceño fruncido, aún a veces se preguntaba cómo es que le gustaba aquel chico testarudo, pero no es como que siempre le molestara.


—James, tu truco funcionó sólo había que acomodar mejor el papel con el carbón—Comentó Liam quien movía los troncos para que el castaño dejara de sentirse culpable.


James frunció el ceño sin poder refutar al señor de la misma forma en la que lo había hecho con su hijo puesto sus padres, con todo lo que le hacían, le habían enseñado modales y a no refutarles a los mayores, por ello se quedó callado viendo hacia la llama que se había formado ya dentro de la chimenea y poco a poco la casa comenzó a tomar el calorcito que la chimenea entregaba. Para sorpresa de todos, James se había quitado la chaqueta y los tres suéteres que no sabían que tenían, ni siquiera Ethan se había dado cuenta cuándo se los puso. Todos se acomodaron frente a la chimenea, algunos estaban en la alfombra frente a los sillones y los demás en los sillones, Ethan mantenía junto a su pecho a James quien tenía la cabeza en el hombro del pelinegro disfrutando la cercanía e incluso dormitándose en el proceso.


—Es una buena temperatura ¿Verdad, James?—Cuestionó Liz volteando hacia el castaño y alzó las cejas.—Esta dormido.


—Claro y si Ethan lo tiene abrazado de esa forma, creo que no hay forma que no esté dormido—Comentó Sue de manera divertida sin importarle avergonzar al contrario.


Ethan simplemente las ignoró y siguió abrazando a James, escuchando a su padre reír y sintiéndose traicionado por el hombre también; éste último ya sabía sobre el gusto que tenía su hijo hacia los de su mismo género y aunque en un principio no lo aceptó con el tiempo lo hizo ya que había decidido apoyarlo en todo lo que su hijo decidiera, al menos en las cosas con sentido. Y por ende, fue el primero en enterarse de que su hijo estaba enamorado del castaño entre sus brazos y había notado que éste también gustaba de su hijo pero no era muy expresivo como lo era Ethan, él mismo dio su visto bueno a su hijo si aquello terminaba en una relación; le caía bien James y se lo había dicho una vez al chico.


Todo se volvió a quedar en silencio, disfrutando de la compañía del otro hasta que Sue rompió el silencio, iniciando una conversación donde poco a poco entraron todos, sabían que era cuestión de tiempo para que la chica hablara ya que no sabía mantenerse callada, así que simplemente hablaron del campamento y algunas anécdotas que le contaron a Liam, quien a pesar de estar trabajando desde casa les prestaba atención y se burlaba de su hijo junto a los amigos de éste. Contaban acerca de James y las veces que el castaño los había sorprendido, sobretodo el día que lo vieron jugar o mejor dicho, descargar su molestia contra el tubo del arco de fútbol con una pelota y sin camisa, Jay recordó que ese día incluso Ethan babeaba por ver a James de esa manera.


Anna fue la que se dio cuenta de que James estaba despierto y escuchando todo mientras mantenía los ojos cerrados, el castaño estaba sonrojado por aquellos recuerdos que nombraban y haciéndole una señal a su novia, esta se dio cuenta de lo mismo y poco a pocos casi todos se enteraron de que James estaba despierto. El único sin saber era Ethan y por ello siguieron molestando con aquellos recuerdos de los dos juntos.


—¿Recuerdan la vez que James se quedó en la enfermería y Ethan había pensando que era otro secuestro?—Cuestionó Sue de manera divertida viendo hacia los dos chicos.


—Ethan llegó a la cabaña donde nos reuníamos a exigir el paradero de su lindo James y nos amenazó de que si era otro secuestro iba a encender la cabaña con nosotros dentro—Respondió Jay de manera divertida.


—Ya cállense, bola de idiotas—Exigió Ethan sintiéndose sonrojado hasta las orejas.


Todos los otros rieron y carcajearon al ver a James levantarse del sillón para huir hacia las habitaciones, solo entonces Ethan se dio cuenta de que James había escuchado aquello, sentía vergüenza pero sabía que el castaño debía saber aquello tarde o temprano, aún así se levantó a buscarlo para ver si se había molestado.


•••••


Las horas pasaron realmente rápidas luego de que Ethan volviera a la sala con un muy avergonzado James, decidieron cambiar de tema y entre aquellas charlas seguidas cayeron en cuenta de que iba a ser hora de la cena, se habían saltado la hora de la merienda pero ya la tendrían luego, así que las chicas propusieron que ellas cocinarían y ellos lavarían los trastes, un pequeño cambio a como se hizo en la mañana. Habían tomado incluso una siesta frente a la chimenea y quizá por eso no se dieron cuenta de la hora hasta ese momento, sus estómagos exigían comida pero podían aguantar a que la comida estuviera lista.


Se podía ver a James usando camiseta por la temperatura dentro de la casa y Ethan parecía encantando con aquel cambio, tanto que era molestado por Jay mientras James se iba a buscar su mochila con los regalos, los daría luego de la cena junto con Liam quien le comentó a James que también le tenía unos regalos preparados para todos y James prometió no decirle a Sue acerca de los regalos. Ambos eran cómplices y una vez que acomodaron los regalos en las habitaciones de todos, volvieron a la sala actuando como un par de cómplices que eran; aquello llamó la atención de Ethan y de Jay quienes no sabían de qué trataban aquellas sonrisas plasmadas en el rostro de los recién llegados y aún así cuando cuestionaron no se les dijo nada.


Aunque Ethan se sintiera contento con la idea de aquellos dos llevándose bien, sentía cierta envidia y James lo notó por lo que se lo llevó a la habitación justo como lo planeó con el padre de éste, lo hizo acomodarse en su cama y le extendió el regalo, al menos uno de ellos.


—Ábrelo—Pidió, sintiéndose un poco ansioso y nervioso.


—¿Está bien que lo abra sin los demás con nosotros?—Cuestionó Ethan con la curiosidad carcomiéndole.


—Si, de todas formas es la mitad del regalo—Respondió James a punto de lanzarse por la ventana solo para huirle a la reacción ajena.


Ethan asintió y sin más, quitó el listón rojo de la caja y lo primero que notó era que eran notas, las tomó todas y comenzó a leer una por una en el orden en el que estaban, cada nota era lo que James pensaba de él, sus sentimientos plasmados en unas frases cortas pero las últimas notas lo terminaron encantando.


"Y aunque no soy bueno expresándome en persona..."


"Quiero que sepas..."—A ese punto Ethan estaba desesperándose pero siguió leyendo.


"Que me gustas, chico Colgate."


James aguantaba la respiración en cuanto lo vio llegar a la ultima nota, no sabía qué podría estar pasando por su mente en esos momentos y la expresión ajena no le ayudaba demasiado, Ethan tenía su expresión bastante en blanco, estuvo por retractarse mientras se levantaba de la cama, tal vez era solo un juego para el pelinegro, su mente comenzó a pensar lo que no y mientras recogía sus cosas, Ethan se despertó de su sorpresa para abrazarlo bastante contento pero quedó sorprendido cuando fue separado sin siquiera ser mirado.


—¿James? ¿Qué sucede?—Cuestionó Ethan rodeándolo para poder verlo y se sorprendió al verlo llorar.—¡Hey! ¿Qué pasó?


—¡Si sólo soy un juego para ti debiste decírmelo idiota!—Gritó James saliendo de la habitación para encerrarse en otra.


—¿Un juego? No estoy entendiendo—Respondió Ethan yendo detrás de James, tocando la puerta.—James sal de allí, por favor.


—¡No! ¡Eres un idiota!—Siguió gritando el castaño.


Los demás quienes habían escuchado los gritos se acercaron a ver qué sucedía y vieron a Ethan tratar de entrar a la habitación continua a la suya donde se suponía que James debió haber usado junto a Jay pero solo el último fue quien la utilizó. Sue se le acercó a Ethan a preguntar lo sucedido y éste le explicó casi todo, guardándose el hecho de haber recibido primero su regalo y terminó con un zape en la cabeza.


—Estás idiota definitivamente—Confirmó Sue con seriedad y suspiró para tocar suave la puerta.—¿James, me abres la puerta? ¿Podemos hablar?


James se lo pensó y luego abrió la puerta para que Sue pasara, cerrando la puerta rápidamente para dejar a los otros afuera pero sobretodo a Ethan mientras los demás veían con seriedad al pelinegro y negaron para volver a sus quehaceres dejando que Sue se hiciera cargo de James y de resolver el problema que Ethan ocasionó. Luego de que Sue le explicara a James lo sucedido con el silencio de Ethan, ambos salieron pero James seguía molesto con Ethan por haberlo asustado de aquella manera, por lo que, como castigo siguió ignorándolo por todo el resto de la noche.


Durante la cena James se había sentado junto a Sue para evitar que Ethan le hablara y luego cuando les tocó lavar los trastes sucedió igual, Jay eran quien se encontraba de intermediario entre los dos chicos para evitar que Ethan llegara al nuevo año con un ojo morado hecho por James y ambos sabían que el chico tenía un buen derechazo. Al terminar volvieron a la sala, siendo que James terminó sobre la alfombra mientras Liam sacaba un juego de mesa para que todos se entretuvieran y sacó además algunas botanas, colocando la radio para que se pudieran enterar de la llegada del año nuevo y poder festejar.


Durante el juego, en algún punto de este, Ethan y James se unieron para acabar con Sue y Jay ya que los otros ya habían perdido, así que para hacer más emoción Sue terminó apostando mientras James aceptaba, ni Jay ni Ethan tuvieron voz para negarse a la decisión de esos dos puesto conocían lo competitivos que eran, así que siguieron dándolo todo hasta que ambos quedaron en empate al haber sido asustados por las campanas que sonaban en la radio, anunciando que las familias debían reunirse para comenzar a contar hacia atrás para recibir el año nuevo.


Tanto James como Sue maldijeron al tipo de la radio por hacerlos perder y culparon también al juego porque:"Jodido jenga, no sabe mantenerse equilibrado"y los demás terminaron riéndose, se reunieron frente a la chimenea dando gracias por el buen año que pasaron, por el hecho de haber hecho nuevas amistades y por aún mantener las anteriores, se dieron las gracias por estar allí y poder vivir otro año gozando de buena salud, Ethan aprovechó también para declarársele, de nuevo, a Jame frente a todo y comentarle a su padre que tendría un yerno bastante bonito, Liam solo terminó riéndose puesto el sonrojo de James combinaba con los forros de los cojines de los sillones.


—Bienvenido a la familia Lee, James—Comentó Liam con sinceridad hacia el castaño, sonriéndole igual de amplio que su hijo.


—Ay por los Dioses, trágame tierra—Murmuró James bastante avergonzado.—Gracias señor Liam.


—Ya puedes decirme suegro o sólo Liam, James—Comentó Liam bastante divertido.


Los demás terminaron riéndose al ver al castaño bajar el rostro con las orejas y mejillas sonrojadas por el pedido del hombre, no estaba todavía preparado para decirle suegro y Liam lo entendía así que no presionó por aquello. En poco tiempo la cuenta regresiva comenzó y ellos contaron junto con las demás personas hasta que llegaron a uno y las campanas volvieron a escucharse, comenzando a celebrar entre ellos y darse el"feliz año"entre todos, en un abrazo grupal antes de comenzar con el individual.


Más temprano que tarde, Sue corrió a buscar unas pequeñas hojas de muérdago y llegó a tiempo para cuando Ethan estaba abrazando a James y le pidió a su novio que colocara las hojas sobre la cabeza de ambos, una vez hecho, se aclaró la garganta llamando la atención de los nuevos novios y señaló el muérdago sobre sus cabezas, todos conocían la tradición de cuando dicho muérdago estaban sobre sus cabezas y con todo lo sonrojado, e incluso avergonzado; Ethan se acercó a James y cumplió su deseo de medianoche, lo besó como había estado esperando hacer desde hacía meses atrás.

18 Avril 2021 14:08:06 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

Giangel Avendaño 23 años, escritora desde los 15, mis historias varían en temáticas, escribo mayormente fanfic de anime y kpop por comodidad.

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