jose-rodriguez-ramos1524344520 Jose Rodriguez Ramos

En las salvajes tierras de Lestresh. Una civilizacion manda sobre las demas. La vegetacion es abundante y peligrosa, pero pronto algo llegara al planeta, unos exploradores que no son de ese mundo ¿Vendran con buenas intenciones?


Fantaisie Épique Déconseillé aux moins de 13 ans.

#fiction #love #drama #accion #violence #aventura #suspenso #tragedia #solidaridad #381 #codicia #ambicion
0
46 VUES
Terminé
temps de lecture
AA Partager

Capítulo 1. La vida de una Thushei

Letresh, el tercera planeta más alejado del sol, donde la vegetación es basta e inmensa, con árboles tan grandes como un edificio, abundan animales salvajes de todos tamaños y de gran diversidad. Viven unas criaturas llamadas Thushei. Y esta es la historia de su comienzo.

Una Thushei adulta trepa por un árbol con sus pequeñas garras, en su espalda lleva una mochila hecha con pieles, la cual con tiene una pequeña cantidad de fruta recogida de los alrededores. El sol se estaba poniendo, la fresca pero agradable lluvia nocturna se comenzaba a sentir, la Thushei de nombre Phaáe debía llegar a su hogar antes de que la lluvia la alcanzara y le fuera más difícil subir por el árbol, se imaginó a ella misma recostada en su cama hecha de sus antiguas presas, disfrutando de unos bocadillos antes de dormir; deseaba clavarle los dientes. Al llegar casi a la cima, logro divisar la puerta de su hogar, sujeto con firmeza la corteza del árbol con su mano derecha mientras que con la izquierda abría la puerta y se metía dentro del árbol; hogar dulce hogar. Su casa era algo grande para ser solo una habitante, la primera habitación yacían sus trofeos y armas de cacería puestas en las paredes, además de unas herramientas por si deseaba crear nuevos cuartos, en la segunda habitación se encuentra su cama en una esquina y del lado opuesto a esta hay una ventana con cortinas de madera cortada cuidadosamente, Phaáe dejo con cuidado su mochila aun lado de su cama mientras se acostaba, se pasó la mano por el cabello, moviendo sus rastas naturales hacia atrás y así mirar por la ventana. La lluvia no tardo más de unos minutos en caer, como era costumbre de cada noche, arreciendo con fuerza por unos minutos y luego lloviendo débilmente por unas horas. Un espectáculo que ella disfrutaba ver , más si tenía bocadillos, agarro una pequeña fruta con forma esférica de color verdoso, abrió su boca, mostrando una fila de sus afilados dientes con sus dos colmillos superiores y sobresalientes que utilizo para morder la acida fruta con suma facilidad.

El día siguiente Phaáe se había levantado temprano, la luz del sol pasaba por su ventana, iluminando su piel morena, sintiendo incluso como algo de esta calidez atravesaba su exoesqueleto, ella agarro su arco y flechas, miro por un momento su gancho y cuerda, sonrió al agarrarlos también. Abrió la puerta de su casa, miro hacia abajo, una gran caída, una vista impresionante de la selva, seres alados volando a la lejanía y las grandes bestias que a esa distancia podía taparlas con un solo dedo. Phaáe se dejó caer de espalda, sintiendo la calidez del aire pasar por su piel, miro hacia las ramas que paso en su caída, tiro de su gancho y este logro aferrarse de una rama, cuando la cuerda se tensó, Phaáe ya había sujetado esta con ambas manos mientras corría por la corteza del árbol, comenzó a reír a carcajadas mientras descendía hasta tierra firme. Pensó en la pereza que sería volver a por la cuerda y enrollarla pero sabía que valía la pena hacer ese viaje…cada cierto tiempo.

La Thushei sujetaba firmemente su arco, la humedad y el calor se sentían con más intensidad. Escuchaba a los animales rugir, la vegetación espesa y las frutas provenientes de estas seguramente serian protegidas por bestias territoriales.

La Thushei camino lenta y sigilosamente, hoy deseaba algo de carne, por lo que sería toda una aventura evitar ser devorada por sus presas. A las pocas horas de estar caminando, diviso una criatura parecida a un oso pero con el lomo cubierto de espinas, cerca de un acantilado, este parecía comer del árbol situado en la orilla del acantilado. Phaáe agarro una flecha, tenso el arco, apuntando al animal, respiro profundamente, sosteniendo la respiración, en eso vio como una flecha caía directamente en la cabeza de la bestia, Phaáe bajo su arco mientras observaba con disgusto a otra Thushei saliendo de la espesa vegetación y yendo por su presa, sujeto firmemente la flecha, pensando en lo fácil que sería derribar a su competencia, un tiro limpio, aquella ladrona no se había dado cuenta de su presencia y el botín seria solo suyo. Phaáe suspiro, relajando los músculos, suspiro mientras se alejaba sigilosamente a buscar una nueva presa, una parte de ella le reclamaba por no conseguir su botín, pero ella simplemente la ignoraba, esa parte de ella ya la había dejado atrás.

24 Mars 2021 04:39:07 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
0
Lire le chapitre suivant Capítulo 2. La vida en el exilio

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 41 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!

La galaxia Tharkorius
La galaxia Tharkorius

Un universo con nuevas especies, estilos de gobierno, formas de pensar. Con cada historia enriqueciendo mas este universo. Este es mi proyecto mas ambicioso, en el cual cualquiera puede añadir sus historias basadas en este mismo universo. En savoir plus La galaxia Tharkorius.

Histoires en lien