minminyoonji Minmin YoonJi

YoonGi ha sido cliente de este masajista sexual por ya más de un año y sus emociónes van más allá que la simple satisfacción por sus servicios. O donde NamJoon ha empezado a enamorarse de su cliente y de la maravillosa forma en que este llega a sus orgasmos.


Érotique Interdit aux moins de 21 ans.

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Histoire courte
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Parte unica


NamJoon destiende la sábana blanca por sobre la suave superficie, procura que no haya arrugas y que esté bien lisa la tela. Coloca las almohadas y observa el resultado. Piensa cuándo fue que empezó con todo esto y han sido ya tres largos años. Los masajes sexuales jamás formaron parte de sus planes de trabajo a futuro, vaya, ni siquiera se le pasó por la mente ser un simple masajista alguna vez en su vida, pero después de haber estado desempleado por varios meses aquel trabajo en la clínica de tratamientos de belleza había sido su única opción viable. Después de eso algunos clientes le ofrecieron pagar extra si se prestaba a ciertos servicios exclusivos, una cosa llevó a otra y al final terminó por ofrecer un servicio de masajes privados en su apartamento. Su fama creció como un secreto a voces ¿Quién diría que fuera tan bueno para dar orgasmos a las personas haciendo sólo uso de sus manos y algunos juguetes? Y además de eso ¿Cómo es que nunca se imaginó que los clientes pagarán tan cuantiosas cantidades por ello?

Al principio no fue su actividad favorita en el mundo pero con el paso de los meses se acostumbró e incluso le tomó cierto gusto. Sus clientes generalmente llegaban demasiado insatisfechos e incapaces de obtener placer por su propia cuenta y él se sentía orgulloso y complacido de poder ayudarles con ello. NamJoon siempre ha creído que los orgasmos son la parte más importante de la vida de una persona y no se imagina cómo sería vivir sin poder experimentar uno siquiera. Finalmente la cama está hecha así que se dirige al baño y coloca un par de toallas limpias en la cesta de mimbre. Seca los juguetes que recién ha hervido y los desinfecta antes de colocarlos en la mesita que descansa al lado de la cama. Corre las delgadas cortinas blancas que aún permiten que los rayos del sol iluminen la habitación. Rocía un poco de aromatizante y sale del lugar cerrando la puerta tras de sí. Revisa el reloj y se asegura que aún quede tiempo suficiente para arreglarse él mismo.

Mientras se da una ducha en su baño principal piensa en el cliente que llegará en menos de una hora. Recuerda el día en que se conocieron y empezaron con su relación laboral. Min YoonGi no lucía particularmente cohibido o tímido por los servicios que estaba solicitando, todo lo contrario, parecía ser lo más normal del mundo para él.

— No pareces de los tipos que están insatisfechos sexualmente. — Dijo NamJoon en aquella primera reunión.

— No lo estoy, es sólo que no estoy interesado en mantener relaciones sexuales con desconocidos y hacerlo con compañeros o amigos siempre resulta desastroso, al menos para mí.

— ¿No te masturbas acaso?

— Lo hago, pero ya me he aburrido de eso. Así que me pareció bien probar con esto.

Definitivamente un cliente bastante particular si se lo preguntaban, y también muy atractivo, aunque eso se suponía debía resultar irrelevante, ya saben, ética y esas cosas. Por política, NamJoon jamás iba más allá de los masajes y la masturbación, ya fuese con o sin juguetes. Todo es demasiado profesional y respetuoso. Sin embargo durante los últimos meses las cosas habían cambiado, a lo largo de sus noches de soledad NamJoon no podía evitar caer en la hermosa imagen de YoonGi corriendose gloriosamente sobre su mano mientras su rostro se compunge en el más puro de los placeres. Y justo ahora NamJoon está masturbándose bajó el flujo de agua caliente escuchando a la lejanía los bellos gemidos que YoonGi hace cada que le va a visitar. Nunca antes en su vida se había sentido mínimamente atraído por alguno de sus clientes, ya fuese hombre o mujer, simplemente YoonGi era su excepción.

Una vez aliviado sale y observa sus usuales ropas para el trabajo, un pantalón de chándal blanco y una playera blanca también, como si de un enfermero se tratase. Demasiado aburrido, piensa nada más dar un vistazo, tal vez debería usar algo diferente por esta única ocasión, después de todo hoy hará algunas cosas nuevas para YoonGi. Se muerde el labio y se da cuenta que está demasiado emocionado por la sesión que tendrá lugar pronto, no es algo que no haya hecho antes ya, de hecho es un experto en ello pero si es la primera vez para YoonGi y eso, por muy extraño que parezca, le pone algo ansioso. Una última mirada al espejo y decide que está listo, ya sólo le queda la espera.

Son largos los minutos que transcurren hasta la llegada de su paciente, si es que puede llamársele así, después de todo él le auxilia en cuestiones de salud sexual ¿No?. El timbre suena y definitivamente está nervioso y no sabe por qué, han hecho esto un montón de veces de manera regular. Se apresura y abre la puerta para darle la bienvenida. Carajo, siempre ha sido guapo pero justo ahora es el hombre más atractivo sobre la faz de la tierra. YoonGi va vestido todo de negro, con pantalones y playera entallados, y una chaqueta de cuero a juego con sus botas. Simplemente es sensual y NamJoon está totalmente seguro de que YoonGi es consciente de ello.

— ¿Cómo estás? — Le saluda YoonGi con media sonrisa en el rostro mientras pasa al apartamento con total naturalidad.

— Bastante bien, no me quejo. — Responde observando a YoonGi quitarse la chaqueta y dejarla caer sobre el sofá. — ¿Una bebida? -Ofrece de inmediato en tanto se dirige a la cocina.

— Por favor.

NamJoon saca la botella de vino de la nevera, el favorito de YoonGi, lo destapa y sirve bondadoso volumen en la copa. Se la extiende a YoonGi y este la toma, entonces NamJoon se sirve. Ambos beben mientras están recargados en la isla de la cocina.

— ¿Cómo has estado en el trabajo? — Sigue NamJoon con la charla habitual de ambos.

— Me alegra que preguntes, sabes. — Dice YoonGi y esta vez sonríe bastante amplio, satisfecho consigo mismo. — ¿Recuerdas el par de libros en los que estuve trabajando este último año?

— La novela romántica y el thriller súper espectacular que editaste. Sí, los recuerdo.

— BestSellers. Ambos, éxitos de venta. — Sonríe aún más y sus ojos brillan. — Las primeras diez mil copias se agotaron y, ahora mismo, estamos preparando otro tiraje de veinte mil.

— Eso suena magnífico. — Repone sonriéndole a YoonGi mientras le felicita por sus buenas nuevas. — Trabajaste duro por ellos. Debes estar muy orgulloso.

— Realmente lo estoy, es decir, me siento en las nubes por ello.

— Me imagino que así debe ser. — Dice y YoonGi asiente.

— Sí, así que justo ahora me siento demasiado festivo y espero pasar una excelente tarde que bonifique mi dicha.

— Ten por seguro que la tendrás, YoonGi.

— Con respecto a eso. ¿Cómo vas con tu manual de técnicas? ¿Has empezado el manuscrito tan siquiera?

NamJoon ríe y bebe un sorbo de su vino.

— Realmente lo considere pero no creo que vaya a funcionar, no me siento muy capaz para escribir.

— Ya te dije, yo puedo ayudarte con ello, soy un excelente editor, lo has visto ya. -Ambos ríen. — Además el manual es sólo una idea, bien podrías escribir alguna novela erótica.

— Sí, bueno, realmente no lo sé. No creo que sea lo mío además estaría revelando los secretos de otras muchas personas que se dedican a lo mismo que yo, eso es como traición entre colegas.

— Por dios, Nam. — YoonGi deja su copa vacía en la mesa mientras se relame los labios. — Si no lo haces tú tarde o temprano alguien se va a hacer con la idea y entonces te vas a arrepentir. Creeme. Este mundo es para los que se saben aprovechar de sus oportunidades. Deberías hacerme caso.

— Me lo pensaré otro poco.

— Ganarías bastante dinero, si quisieras ya no tendrías que trabajar en esto.

— ¿Eso te conviene a ti?

YoonGi parece tomado por sorpresa, NamJoon distingue un ligero sonrojo en el blanco cutis pero pronto desaparece.

— Bueno, pensándolo bien, creo que no. — YoonGi ríe nervioso y se rasca la nuca. — No considere nuestros tratos en esa posibilidad.

— Ves, es mejor para ti que no acepte.

— Supongo. — Acepta mirándole a los ojos. — Como sea, ya que estamos en el tema, la última vez dijiste que tendrías preparado algo nuevo para esta sesión. ¿De qué se trata?

— Es algo que te gustara bastante, estoy seguro.

— ¿Algo peligroso?

— No realmente. — Niega mientras toma el par de copas vacías y las deja en el lavatrastes. — ¿Por qué no te preparas para que pronto descubras la sorpresa?

— Me gusta el misterio, Nam. — Sonríe y camina en dirección a la habitación de invitados. — Me daré prisa.

♥️

YoonGi deja que el agua caliente recorra la extensión de su cuerpo en busca de relajarse a sí mismo aunque sea sólo un poco. La primera vez que tuvo una sesión con NamJoon este le había dicho que era mejor tomar una ducha caliente antes que nada, así sus músculos estarían relajados por lo que los orgasmos serían mejores y más fáciles de obtener. Igual estaba eso de la higiene durante la práctica. Respira profundo mientras lava cada centímetro de su piel, desde las partes más obvias hasta las zonas más profundas. Otra bocanada de aire y se siente mareado. ¿Por qué está tan nervioso? Ciertamente anticipa con emoción lo que NamJoon pueda tener preparado para él esta tarde. Pero sabe que no es solamente eso. Piensa en NamJoon otra vez y repasa los minutos que han tenido después de su llegada. ¿Qué ha sido ese atuendo que se cargaba? NamJoon siempre viste ropas blancas durante sus citas. ¿Es acaso que no ha tenido tiempo para cambiarse? Posiblemente para cuando termine su limpieza NamJoon ya tenga el uniforme blanco puesto. Cuenta con ello, porque verlo en esa camisa azul cielo y los jeans oscuros entallados mientras iba descalzo ha sido demasiado para él.

Se seca a consciencia y se envuelve con la toalla de la cintura para abajo. Sale del baño y maldita sea, NamJoon lo está esperando mientras teclea distraídamente en el móvil y se está sentado en el sofá moderno de la habitación, allí junto a la cama, y aun lleva puestas las mismas ropas. YoonGi desea que ahora mismo se lo trague la tierra.

— ¿Estás listo? — Pregunta NamJoon cuando alza la mirada y encuentra a YoonGi parado a la altura de la puerta del baño, este último asiente y NamJoon deja su móvil en la pequeña cajonera al lado suyo. — Bien, me lavaré en tanto tú te recuestas.

Cada uno hace lo que corresponde, YoonGi se recuesta al borde de la cama sobre las sábanas blancas y mantiene la toalla cubriendo su espalda baja, NamJoon se lava bien hasta la altura de los brazos, seca y vuelve con YoonGi lo más pronto posible. El más joven toma asiento en el banquito que hay al lado de la cama y quita la toalla que cubre la desnudez de YoonGi, su piel parece resplandecer. NamJoon vierte aceite en las palmas de su mano y lo esparce sobre la espalda de YoonGi mientras este le mira atentamente. Frota y YoonGi parece disfrutar la sensación.

— Te sientes tenso. — Señala NamJoon mientras masajea el espacio entre los hombros y cuello de su cliente.

— Como he dicho antes, son veinte mil copias en pedido y eso es algo de trabajo.

— Con toda razón, debe ser bastante estrés.

— Vaya que lo es. — Asiente y se tensa cuando NamJoon toca dolorosamente un punto sensible.

— Es un pequeño nudo, voy a masajear con más cuidado. — Dice NamJoon sonriendo, entonces YoonGi se pierde una milésima de segundo en el par de hoyuelos que se forman durante la acción, ama ese gesto.

YoonGi espabila el pensamiento y cierra los ojos tratando de concentrarse en su respiración, duele menos si lo hace correctamente, sin embargo sigue pensando en las mejillas de quien lo está tratando y pronto pasa a la imagen de sus labios. No puede permitirse fantasear con ellos, simplemente no está bien. Tiene que distraerse pero no sabe cómo así que sólo improvisa.

— Entonces, dime. — Abre los ojos y vuelve a mirar a NamJoon quien parece escucharle atento. — ¿En qué consiste la sesión de hoy?

NamJoon sonríe divertido mientras niega suavemente y se pasa la lengua por los labios.

— Eres muy impaciente. — Dice.

— No voy a negarlo, ya me conoces.

— Definitivamente. — Vuelve a reír y le guiña un ojo al pálido. — Y es precisamente por eso que esto va a ser perfecto para ti.

— Ahora estoy más impaciente. — Sonríe. — Así que cuéntame. ¡Auch! — Se queja cuando NamJoon presiona en la espalda baja a la altura de su cintura.

— Perdona. — Le dice NamJoon a voz baja mientras se inclina sobre su oído, tan coqueto, YoonGi también ama eso. — Seré más cuidadoso.

NamJoon sigue masajeando desde los hombros hasta sus muslos, en círculos y en línea recta, YoonGi pronto empieza a sentirse bastante aliviado.

— ¿Aun duele? — Pregunta NamJoon.

— No. — Le responde YoonGi con ojos cerrados y una sonrisa. — Ya está mucho mejor, gracias.

NamJoon devuelve el gesto y sigue concentrado en su trabajo, todo en la quietud y calma de la habitación.

— Entonces. — YoonGi interrumpe el silencio. — ¿Me explicaras?

— No tienes remedio. — Dice NamJoon entre risas y se levanta directo al baño para quitarse el aceite de sus manos. — ¿Has escuchado sobre el orgasmo al límite?

— Nunca.

— ¿Y de la Privación del orgasmo?

— Tampoco. — YoonGi se levanta a medias sobre sus brazos y mira hacia donde NamJoon. — Pero eso último no me gusta para nada como suena.

— No te preocupes. Eso no lo haremos. Aunque están relacionados solo nos quedaremos con el primero por esta ocasión, si resulta que te gusta, cosa que estoy seguro pasará, entonces podremos intentar con la privación.

— Explicate antes de que empiece a preocuparme. — YoonGi bromea risueñamente cuando NamJoon sale del baño y va a por unos guantes blancos de látex, uno a uno abre los empaques individuales y se los coloca en sus manos antes de explicar pacientemente.

— Es algo así como una clase de tortura. — YoonGi abre mucho los ojos y se revuelve un poco sobre la cama, casi como listo para salir huyendo. — Tranquilo YoonGi. -NamJoon ríe divertido por su reacción. — No es nada doloroso ni mucho menos peligroso, creeme.

— Más vale que no sobrepases los límites. — Amenaza haciendo un puchero bastante gracioso. — Juro que te voy a golpear si haces algo indebido.

— Prometo que te gustará, solo confía en mí. — Sonríe a modo de tranquilizar a YoonGi, parece funcionar. — Ahora vuelve a recostarte y relajate, te seguiré explicado por lo mientras.

YoonGi obedece y cierra los ojos cuando su cara toca la suave almohada. Espía a NamJoon con los ojos entreabiertos y este toma más aceite para empezar a masajear nuevamente, está por dar inicio así que YoonGi gira el rostro al lado contrario para que NamJoon no pueda verlo.

— Algunas veces también se le conoce como orgasmo al borde. — NamJoon empieza a frotar suavemente los muslos de YoonGi haciendo círculos y presionando provocativo con sus pulgares. — El borde es cuando estimulas sexualmente a alguien a través del sexo oral, la masturbacion, el coito, o incluso con un juguete sexual, hasta que está a punto de llegar al orgasmo y te detienes justo antes de que se concrete. — Aumenta la presión entre los muslos y YoonGi jala aire mientras disfruta la sensación. — Luego de esperar un rato entre suaves caricias y dejar que la situación se enfríe un poco, se vuelve a iniciar desde cero, todo el ciclo de excitación sexual haciendo crecer el orgasmo nuevamente y cortarlo abruptamente. Sé que no suena muy atractivo al principio pero creeme, aunque es una de las experiencias más frustrantes también resulta ser una de las más increíbles de la historia. Una vez que se permite superar el límite y te entregas a esa dinámica, el orgasmo es increíblemente intenso debido a la acumulación. Es una práctica difícil, pero con un poco de esfuerzo, concentración y sobre todo voluntad, se puede dominar.

YoonGi escucha atentamente y de repente la idea no le ha parecido para nada mala, de hecho le ha gustado e incluso excitado, puede sentir perfectamente como su erección crece a cada segundo, aunque de igual forma no sabe distinguir si ha sido por su imaginación o por el delicioso masaje que está recibiendo en el interior de sus muslos y por sobre los glúteos.

— ¿Y cuando decides que es momento de parar y dejar que me corra? — YoonGi pregunta un tanto ronco.

— Cuando vea que definitivamente no puedes resistir más. — Le responde sin dejar su labor. — ¿Entonces estás de acuerdo?

YoonGi se lo piensa un momento perdido entre el delicioso placer de ser tocado en áreas altamente erógenas, con esfuerzo asiente y le da pauta a NamJoon para que continúe con lo suyo. Justo cuando YoonGi cree que no puede sentirse mejor NamJoon le pide que se de vuelta sobre su espalda, maldita sea, es la mejor parte de todas. Obedece ya completamente ruborizado, se recuesta boca arriba y su miembro erguido resalta por sobre todas las cosas. NamJoon unta lo poco que le queda de aceite en las manos y frota suavemente sobre los muslos y caderas de YoonGi rozando de vez en vez el área sensible de este, por ahora su único objetivo es estimularlo. YoonGi trata de mirar solo al techo pero es difícil así que cierra los ojos y regula lo mejor posible su respiración. De nuevo la imagen de los labios de NamJoon aparece en su mente, su imaginación le tortura, piensa en la sensación que podría ser si los besara o le besaran a él sobre su cuerpo. Tan sólo de pensar en lo bien que se sentiría su excitación crece. No debería estarse imaginando tales cosas, no hay nada entre ellos más que una relación laboral así que el hacerse ilusiones de otra cosa está sencillamente mal, aun así no puedo evitarlo aunque quiera.

♥️

— Vamos a empezar. — Susurra NamJoon y la piel se le eriza a YoonGi.

El joven moreno toma el miembro de YoonGi y deja caer una generosa cantidad de lubricante sobre él, sus manos enguantadas frotando delicadamente toda la extensión de la masculinidad de YoonGi. El pálido quiere reprimir un par de jadeos pero estos escapan a voluntad propia de su garganta. NamJoon simplemente disfruta la escena.

— Abre las piernas. — Pide con el tono más neutro posible.

YoonGi lo hace al instante sin pensarlo ni poner objeción alguna. NamJoon tiene pase libre a la entrada del mayor así que roza apenas un poco el área con su par de dedos dejando lubricante en el proceso. De nuevo YoonGi gime pero esta vez más alto, es simplemente un sonido glorioso. El pene de NamJoon comienza a ponerse duro y este se pone nervioso, es algo que simplemente no se puede permitir a sí mismo, al menos no mientras tenga a YoonGi presente. Trata de controlar sus instintos tragando saliva pesadamente. Se concentra, su trabajo es darle única y exclusivamente placer al cliente así que se apega a ello. Introduce un dedo en el ano de YoonGi y este se retuerce jadeando, dos y tres dedos más y el pálido jala aire profundamente.

— Más. — Le pide YoonGi con respiraciones entrecortadas. — Quiero más.

— Tranquilo. — Susurra a YoonGi gentilmente dando giros en el interior de este. — Tomate tu tiempo, disfrútalo.

Saca sus dedos solo para estirarse hasta la mesita que está al lado de la cama y tomar uno de los primeros juguetes. Un plug anal plateado resplandece entre sus manos, NamJoon vierte más lubricante en el y YoonGi lo observa atentamente mientras lo hace.

— Ya sabes que hacer. — Dice NamJoon a YoonGi y este asiente.

El mayor respira profundo cuando siente la fría superficie frotarse íntimamente contra él, con firmeza NamJoon lo empuja y la pieza se adentra en YoonGi.

— Ah, dios. — Gruñe YoonGi y su excitación está al cien, o al menos eso es lo que él piensa.

Aunque así la tarea le es más difícil, NamJoon deja que YoonGi mantenga las piernas flexionadas porque sabe que de este modo se siente más cómodo, y la verdad es que quiere complacerlo en la medida de todo lo posible. Masturba al pálido con mayor energía y este comienza a respirar con mucha mayor agitación, es el momento justo de hacer una pausa.

— ¿Por qué paras? — Pregunta YoonGi cuando NamJoon se levanta un momento y va hasta la cajonera sacando una caja plástica.

YoonGi observa el contenido y lo cierto es que no se le figuran en lo más mínimo lo que hay en esa caja, saben que definitivamente no son dildos ni vibradores, estos se hallan en la mesa junto suyo. NamJoon se da cuenta del interés de YoonGi por lo que sostiene así que decide que debe explicarle antes de empezar, es entonces que busca la mejor manera posible de hacerlo.

— Estos también son Plugs

— Le dice mientras toma una toallita de algodón y la moja en alcohol.

— Es demasiado largo y delgado para ser uno. — Señala YoonGi a la pieza metálica que NamJoon sostiene y empieza a desinfectar, en realidad se le asemeja más a una especie de vara o algo por el estilo.

— No es un plug anal. — NamJoon sonríe y respira profundo antes de continuar, espera que YoonGi no se asuste demasiado. — Esto, se introduce en el pene. — Observa atento y el rostro de YoonGi palidece abruptamente, la situación es tan graciosa. — Tranquilo, hay de diferentes diámetros, empezaremos con los más delgados porque es tu primera vez.

— No los quiero. — YoonGi niega de inmediato mientras siente cómo su erección pierde firmeza, definitivamente se ha asustado.

NamJoon suspira pero no pierde el brillo de su sonrisa.

— No duele, es igual que los dildos, puede ser incómodo al principio pero después juro que se siente de maravilla, y esto va ayudar a que no te corras tan rápido o inesperadamente.

— ¿Tu los has usado?

— Claro, no puedo usar cosas en mis clientes si no estoy seguro de la experiencia que les ofrezco. Y te juro que es fenomenal.

NamJoon observa en silencio mientras espera a que YoonGi le dé una respuesta, estudia su mirada y el pensamiento de estar viendo unos ojos increíblemente hermosos le golpea con fuerza. El rostro de YoonGi resulta tan bonito y su cuerpo no se queda atrás, todo el es una fina escultura digna de la más ferviente de las admiraciones. ¿YoonGi realmente será consciente de cuán hermoso luce al estar desnudo? NamJoon supone que sí, pues a diferencia de sus demás clientes el mayor desborda confianza en cada una de sus citas. Sigue en espera hasta que finalmente YoonGi pronuncia palabra.

— Supongo que puedo probar. — Sonríe con la mirada y ese gesto bien podría matar a NamJoon.

Tan intenso.

— Recuestate.

NamJoon se acerca y toma asiento al lado de YoonGi. La situación se ha enfriado un poco así que antes de proseguir vuelve con su masaje en las áreas que sabe excitan a YoonGi. Se mueve por sus caderas y cintura, pellizca un poco sus pezones y también masajea los testículos. De nuevo YoonGi está duro y de su glande se resbalan algunas gotas de su propia lubricación, perfecto. NamJoon mira fijamente y saliva, daría lo que fuera por probar aunque sea una pizca de esa esencia. Estudia el rostro de YoonGi y este cubre sus ojos con uno de sus antebrazos, su respiración está algo agitada pero aun así la regula bien mientras inhala con sus labios abiertos.

— Ahora quiero que estés lo más relajado posible. — Pide NamJoon tomando el plug en una de sus manos mientras sostiene e inclina el miembro de YoonGi con la otra. — A diferencia de otros juguetes con estos yo no lo empujo solo lo dejo 'caer' lentamente ¿De acuerdo?

— Está bien. — Responde YoonGi a voz baja sin descubrir aún su rostro.

— Bien. Respira.

YoonGi da una bocanada profunda y NamJoon sitúa la punta del plug en la uretra. El vientre de YoonGi sube y baja.

— Respira.

El plug empieza a adentrarse en YoonGi y este gime. La escena es demasiado para NamJoon, definitivamente está excitado, la boca se le hace agua y se remoja los labios mientras observa plácidamente a Yoongi removerse del puro gozo. Por su parte YoonGi enloquece por la presión que ejerce el nuevo juguete en su interior, definitivamente NamJoon tiene razón, se siente simplemente delicioso. Su esfínter se contrae y eso empuja el plug anal dándole más placer. Es lo mejor que ha probado hasta ahora y por lo que ha entendido solo es una pequeña fracción de lo que se avecina.

Cuando todo el plug se halla dentro, NamJoon lo gira un poco en busca de dilatar la zona y poder pasar al siguiente tamaño. El movimiento arranca más gemidos al mayor y NamJoon se deleita con el sonido. Va a ser una tarde bastante larga y maravillosa para YoonGi, NamJoon está seguro de que así será. Mientras mueve la pieza metálica masturba lento y suavemente a YoonGi, son varios los minutos que pasan así hasta que decide pasar al siguiente plug. Lo retira lentamente y esta vez toma una pieza metálica dos números más grandes, que además de eso tiene pequeñas ondulaciones y protuberancias.

— Estas bastante dilatado así que me saltare un número, introducire el que usaremos el resto de la sesión. — Anuncia tranquilamente y en tono pausado. — ¿De acuerdo?

— Sí. — Responde YoonGi con dificultad.

NamJoon vuelve a desinfectar la siguiente pieza y la coloca en el orificio, ahora más amplio, del glande.

— Tal vez duela un poco, nada que sea intolerable. — Avisa porque no quiere tomar por sorpresa al pálido, este parece entender y asiente silenciosamente mientras se descubre el rostro.

— Quiero ver. — Dice y NamJoon puede contemplar sus pupilas dilatadas y más oscuras, siente que empieza a perder el control de sí mismo pero no hace ni dice nada, tiene que centrarse en su trabajo.

— Aquí vamos, respira.

Es cierto lo que NamJoon le ha dicho a YoonGi, es doloroso pero fácilmente soportable, el pálido trata de observar hasta el final de la escena pero el placer que obtiene le nubla la vista imposibilitando la tarea, al final se tira de nuevo contra el colchón y gime desenfrenado, no falta mucho para que empiece a salivar pesadamente. NamJoon lo envuelve con su mano y así es como sabe que la pieza metálica ha tocado fondo. Es masturbado ágilmente por el moreno y se deshace entre gemidos y jadeos, le gusta tanto. De nuevo sus paredes se contraen sobre estimulando así su placer y más imágenes indebidas saltan a su mente. YoonGi se imagina que es NamJoon quien está dentro suyo aunque sabe que la sensación seguramente no es mínimamente cercana. Se plantea la idea de pedirle a NamJoon un trato más íntimo, tan sólo por esta ocasión pero se reprime, está mal tan siquiera considerarlo una posibilidad, así que desiste.

Se concentra en las sensaciones y el orgasmo comienza a construirse lentamente dentro de su vientre, siente las contracciones y está seguro que pronto se correrá, lo desea tanto, NamJoon sube y baja su mano alrededor suyo y es jodidamente delicioso. Ya casi llega, está a nada de eyacular, la mano se mueve más rápido y él lo agradece silenciosamente, esperando por su liberación. La fricción es constante y el gime más fuerte, y entonces... NamJoon se detiene.

— Mhh. — Gruñe YoonGi frustrado, ya estaba por correrse. — Nam…

— Lo siento. — Susurra mientras masajea su vientre y pubis. — Así es esto.

♥️

Una lágrima solitaria resbala por el rostro rojo de YoonGi mientras este sorbe por la nariz. NamJoon se ha detenido por undécima vez y YoonGi ya no soporta más la frustración, ya no sólo es deseo realmente necesita correrse. YoonGi jala de sus muñecas que permanecen atadas a la cabecera de la cama, por encima de sus hombros, NamJoon le ha atado después de que intentara retirar el plug en un desesperado intento por correrse.

— Por favor, NamJoon. — Gimotea mientras tira dolorosamente de las cuerdas. — Te lo ruego, deja que me corra. Por favor.

— Aún no vamos ni por la mitad YoonGi. — Susurra y acaricia los suaves testículos del hombre en la cama.

— Por favor, ya no resisto. — Sorbe de nuevo y muerde su labio inferior.

— Eso lo decido yo. — NamJoon sonríe amablemente sin afán de ser burlesco o maleducado, todo lo contrario, quiere dejar en claro que lo único que él busca es el más puro de los placeres para YoonGi y hacerle feliz. — Concéntrate en respirar, sé que puedes esperar un poco más.

YoonGi no pronuncia palabra y se recuesta de nuevo cerrando los ojos. Otro par de lágrimas caen cuando aprieta con fuerza pero realmente no le importa, lo único que desea con desespero es terminar ya. Presta atención a los movimientos de NamJoon y no sabe si debería empezar a odiarlo, está siendo tan cruel con él, considera la posibilidad de no cubrir el pago por el mal trato que está recibiendo. Su cuerpo sufre cuando NamJoon retira el plug anal dejándolo extremadamente vacío pero pronto obtiene cierto alivio cuando una extensión más larga y uniforme le penetra. Se escucha un clic apagado y su interior se remueve de puro gozo nuevamente. NamJoon gira, saca y mete el consolador de forma experta en YoonGi, estimula a su antojo el interior del mayor concentrándose en masajear la próstata de este. YoonGi arquea la espalda y de nuevo el orgasmo se avecina y jura que la sensación es mucho más intensa cada vez, tal vez esperar no resulte tan malo después de todo.

— Ah… sí. — Gime con el intenso placer aproximándose hasta su clímax, YoonGi asegura que esta vez obtendrá su recompensa, se remueve, gruñe y grita pidiendo por más, está por correrse, está por salir pero entonces, se detiene. — ¡No!

NamJoon retira el vibrador de su interior y observa atentamente el rostro de YoonGi. Lágrimas brotan una tras otra mientras sus labios se levantan en un desesperado puchero.

— No, no, no… — YoonGi gimotea en llanto y tira de las cuerdas. — Porfavorporfavorporfavor… No.

— Respira. — Le susurra, inclinándose un poco sobre YoonGi para acariciar su cuello y limpiar las lágrimas de su rostro.

YoonGi no deja de llorar ni de moverse, sus brazos y piernas se tensan mientras trata de tragar saliva. NamJoon por su parte no puede dejar de observar la escena, su entrepierna duele y lo único en que puede pensar desde hace ya más de media hora es qué quiere follar a YoonGi de todas las maneras habidas y por haber. Respira profundo y se controla, no puede involucrarse, no debe. Acaricia el pecho de YoonGi y da pellizcos en los pequeños pezones rosas. Se da su tiempo y en tanto lo hace sigue contemplando el bellísimo cuerpo desnudo que yace a su merced en la cama. Tantas cosas que podría hacerle, una infinidad. Toma de nuevo el vibrador y vierte otro poco de lubricante antes de penetrar de nueva cuenta. YoonGi ahoga un grito y se golpea con desespero contra la almohada, su cuerpo suda y perlas brillantes adornan su cuello, hombros y frente.

— Ah… — Es una especie de grito y suspiro por parte de YoonGi.

El pálido se muerde los labios y empuja sus piernas constantemente contra la cama. Su boca tiembla mientras sus párpados se aprietan soltando más y más llanto. NamJoon observa y procura seguir el ritmo de las penetraciones con el dildo mientras imagina que es él quien lo penetra sin piedad. Su pene duele, esta tan excitado que es consciente de estar increíblemente húmedo en el área genital. Simplemente se está volviendo loco y todo su autocontrol se está yendo por la borda. YoonGi se queja entre alaridos y finalmente sin saberlo, provoca que NamJoon pierda completamente la cordura. Está por llegar cuando de nuevo NamJoon le deja vacío, se queja un instante pero sorpresivamente siente un extraño movimiento que le obliga a abrir los ojos.

NamJoon se encuentra sobre la cama frente suyo y entre sus piernas, desabrochando a prisas el pantalón, sus manos están desnudas sin los guantes a la vista. YoonGi no sabe bien lo que está pasando hasta que contempla la increíble erección saltar al aire. Alza la mirada y se encuentra con los intensos ojos de NamJoon escrutando su desnudez con descaro, debería asustarse, lo sabe, pero contrario a eso la emoción se apodera de él y le espera ansioso y con gusto.

— No aguanto más. — Gruñe NamJoon, levantandolo por las piernas en busca de alinearse con él. — Te deseo tanto.

Sin aviso alguno NamJoon se hunde con fuerza y decisión en YoonGi, este grita y hecha la cabeza atrás con total satisfacción, sus manos se aferran a las cuerdas, NamJoon es grande y firme, caliente y suave, es mucho mejor de lo que imaginó alguna vez.

— Me gustas YoonGi. — NamJoon mueve las caderas de ambos durante su unión y susurra ronco contra el oído del pálido. — He soñado tanto con esto, eres la gloria misma, te sientes tan bien.

Las penetraciones son constantes y rítmicas, tan deliciosas y fascinantes.

— También me gustas Nam. — Gime disfrutando cada segundo. — No sabes cuánto, todo este rato no he podido dejar de fantasear con tu boca.

NamJoon sonríe travieso y busca los labios de YoonGi, jugando antes de besarle.

— ¿Mi boca? — NamJoon succiona suavemente del labio inferior de YoonGi.

— Ahh… sí. — Gime largo y sensual. — Quiero que me beses por todas partes.

NamJoon sonríe plácidamente, YoonGi no deja de moverse ni un solo instante, es tan receptivo y eso le fascina. Abandona el interior de su mayor sacándole un sonoro quejido, baja lentamente hasta el pálido cuello y deja una línea de besos por él hasta llegar al pecho

— ¿Así? — Pregunta con lujuria.

— Sí. — Suspira esbozando una ligera sonrisa, gesto que se vuelve más amplio cuando NamJoon baja otro tanto y se detiene a la altura de uno de sus pezones, muerde y saborea. — Oh, dios.

— ¿Así? — Repite sonriendo ahora un poco malicioso.

— Justo así.

NamJoon sigue bajando por su abdomen, juguetea solo un poco en el ombligo de YoonGi y sigue con su recorrido para detenerse en los muslos interiores de su amante. Besa y muerde las áreas blandas sacándole más de un ronroneo a YoonGi que se deshace debajo suyo. Sube otro poco y masajea con sus labios los testículos, alza la mirada y YoonGi tiene la cabeza echa atrás mientras respira con la boca abierta, traviesamente saca la lengua y lame por toda la extensión del pene, desde la base hasta la punta deteniéndose sólo por la presencia del plug

— ¿También así, Yoon?

— Mierda. — Gruñe extasiado, arqueando la espalda. — Sí, así.

YoonGi se pierde en cada una de las caricias y cada uno de los besos que NamJoon le regala durante su juego, cada toque no se acerca mínimamente a lo que alguna vez se imaginó, simplemente es tan bueno, lo mejor del mundo. Quiere tocar y recorrer el cuerpo de NamJoon pero sus manos siguen imposibilitadas y por más que jala solo consigue lastimarse.

— Desatame. — Pide, moviéndose más. — Dejame tocarte.

NamJoon escucha la petición y no puede resistirse, con prisa deshace el nudo de una de las muñecas y con eso tiene para que YoonGi sea libre, este baja sus brazos y sin detenerse toma el rostro de NamJoon, jalando hasta unirse en un enérgico y necesitado beso. Sus labios se mueven al compás y sólo se separan cuando es verdaderamente necesario respirar. La camisa azul es retirada a tirones y finalmente los dos se hallan desnudos. NamJoon no pide permiso y vuelve a penetrar a YoonGi. Ambos gimen y jadean mientras se besan y acarician desesperadamente. Las contracciones rodean la intimidad de NamJoon, un aviso del orgasmo aproximándose, de prisa sale y YoonGi clava sus dedos en la espalda del moreno.

— ¡Uhm! — Ahoga un grito de frustración y berrea mientras llora. — ¡Basta!

YoonGi se deshace en lágrimas y se golpea contra el hombro de NamJoon mientras se aferra a la carne de este.

— Por favor, te lo ruego. — Implora frotando su intimidad contra la de NamJoon, sin importar que siente dolor cuando mueve el plug dentro de él. — ¡Por favor, dámelo!

NamJoon le observa extasiado y sabe que YoonGi finalmente a topado su tolerancia máxima, está a punto de volverse loco, es el momento. Satisfecho, NamJoon une sus labios con YoonGi y vuelve adentrarse en la tibia y suave dulzura de este, YoonGi lo envuelve y se abraza a él con fuerza, levantando sus caderas en busca de que NamJoon de contra su placer. Las grandes manos del menor recorren la piel húmeda de YoonGi sin pudor ni vergüenza, goza de cada centímetro. Aumenta el ritmo de sus embestidas y YoonGi grita grave con el rostro hecho una obra de arte. Las contracciones crecen y NamJoon sabe que ambos están por llegar a su majestuoso éxtasis. Da con más fuerza y sucede, NamJoon rápidamente retira el plug de YoonGi y este eyacula ferozmente, el semen cae sobre ambos pechos mientras YoonGi se convulsiona entre los brazos de NamJoon, por su parte el más joven se derrama en el interior observando a YoonGi privarse de la respiración, cuenta los segundos y el orgasmo de YoonGi parece ser eterno, el resultado es simplemente declarado como exitoso.

Finalmente YoonGi recupera la respiración y su pecho sube y baja acelerado, deja caer sus brazos a los costados de su cabeza y se deja llevar por tan gratificante placer, es lo mejor que ha obtenido en toda su vida, y es todo gracias a NamJoon. Entonces se da cuenta de lo que acaba de suceder, él y NamJoon han cruzado la fina línea que separaba lo laboral de lo personal. Abre los ojos y se encuentra con NamJoon observando a su persona con complacencia, son largos los segundos y no hay ni una sola gota de arrepentimiento en esos ojos. Su corazón da un salto de alegría por tan magnífica sensación de plenitud que le invade. Extiende una mano y la posa en la mejilla del menor, NamJoon recibe dichoso el contacto y coloca su mano sobre la de YoonGi, quien le atrae suavemente para besarse lenta y sensualmente.

— Fue magnífico. — Dice YoonGi, ronco y bajo, mientras rodea el cuello de NamJoon con su brazo.

— Te dije que te gustaría. — Succiona los labios mientras se besan. — ¿Cuándo te he mentido?

— Nunca.

Y los dos dejan salir una suave risilla.

— Juro que nunca he visto orgasmos más hermosos e hipnotizantes que los tuyos, YoonGi. — Susurra NamJoon a YoonGi y lo estruja en un abrazo mientras hunde el rostro en su cuello. — Estoy enamorado de ti, perdidamente enamorado.

— Creí que era el único con ese sentimiento. — YoonGi confiesa, riendo alegremente. — Me haces tan feliz al decirlo.

Se acarician y besan por un largo rato hasta que finalmente NamJoon sale del interior de YoonGi, sin embargo permanecen unidos en un abrazo. Ambos dan la vuelta y YoonGi queda recostado en el firme pecho de NamJoon disfrutando del cálido contacto.

— Creo que terminaré aceptando tu propuesta. — Dice NamJoon después de un rato.

YoonGi alza el rostro confundido.

— Escribiré el manual, después de todo creo que ya no quiero seguir más con mis servicios.

YoonGi sonríe verdaderamente sorprendido, había estado buscando esto desde hace tanto.

— De hoy en adelante soy sólo tuyo. — Rie NamJoon mientras acaricia el rostro sonrojado de YoonGi. — Solo tuyo, Min YoonGi, en todas las formas posibles.

Unen de nuevo sus labios y continúan perdidos uno con el otro. El sentimiento es indescriptible.

— Te amo, NamJoon.

23 Mars 2021 01:47:56 6 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

A propos de l’auteur

Minmin YoonJi Soy Minmin YoonJi, ficker mexicana, ARMY desde 2018. Amo a BTS y amo escribir historias, así que he fusionado eso para traerles a ustedes lectores fanfics romanticos y llenos de drama para agitar sus suaves corazones.

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Rachel Park Rachel Park
Esto estuvo intenso 👌🤭
Rachel Park Rachel Park
Esto estuvo intenso 👌🤭
cherry boom cherry boom
Que wonito :'3
June 25, 2021, 18:07
TTalgittalgi xCxS TTalgittalgi xCxS
Sin palabras x3
April 24, 2021, 07:57
Fernanda Padilla Fernanda Padilla
Sin palabras X2
April 03, 2021, 18:01
Frid Lerman Frid Lerman
Sin palabras
March 23, 2021, 01:51
~