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Las alas del pez


Escenarios generales:

Departamento de Soledad: se encuentra del lado izquierdo, entrando al departamento se encuentra la sala con una mesa de centro, dos sillones individuales enfrente de la mesa y uno largo del otro lado de la mesa atrás de esto se ve un librero y una estantería con muchos adornos de arte, este departamento es un poco sombrío puesto que sólo reside una persona en ese lugar, a lado se encuentra la puerta para la cocina donde se puede ver la mesa principal y alrededor de esta dos sillas.

Pasillo:

Es un pasillo sencillo con tapete.

Departamento de Daniel: se encuentra del lado derecho, entrando al departamento se encuentra la sala con una mesa de centro, dos sillones individuales enfrente de la mesa y uno largo del otro lado de la mesa atrás se encuentra una ventana que da hacia la calle del lado izquierdo se ve un mueble con varios objetos. Hasta el fondo se puede apreciar la cocina de este departamento. El departamento de Daniel tiene un aspecto un poco más pobre que el de Soledad pero aún así está más iluminado.

ESCENA 1:

Personajes: Aurora, Daniel, Alter ego de Daniel, Ángel.

Lugar: Departamento de Daniel en México

Fábula: La noticia del embarazo de Aurora

Utilería: Sillones, mesa, bolsa, saco.

Canción: Al principio, canción romántica, antes de la pelea se quita la canción.

(En el último piso de los departamentos de la Condesa, se encontraba Daniel con su amante Aurora. Daniel la quiere hacer pasar a su cuarto, pero Aurora se detiene para decirle lo que le preocupa.)

DANIEL.- Vamos a mi cuarto, bebé.

AURORA.- Espera, te tengo que decir algo.

DANIEL.- (Impaciente) Luego, no ves que me quiero desahogar.

(Le quiere quitar el abrigo que traía puesto.)

AURORA.- (Le agarra las manos para que no lo haga.) No, Dany, espera.

(Daniel la atrae para él, la abraza por la cintura y le intenta dar un beso en la boca, Aurora al ver lo que Daniel quería hacer corre la cara hacia un lado, para que el beso impacte en su mejilla.)

DANIEL.- Ándale Aurora, mi mamá llega en una hora.

(Tras decir eso la quiere volver a besar, pero ella hace lo mismo.)

DANIEL.-Oye ya, en serio, ¿me amas o nel?

AURORA.-O sea sí pero... ¿neta sí me quieres o solo me usas?

DANIEL.- Ahh, otra vez con eso, ¿crees que si no te quisiera no estaría aquí contigo? Ya bebé, vamos, solo un beso.

(La aleja un poco de él y con preocupación le dice.)

DANIEL.- ¿Hice algo mal? ¿Fue porque te dije gorda? Te juro… te juro que eso solo fue una simple broma, de verdad no estas gorda.

AURORA.- No me importa tu broma tonta, es que neta lo que te tengo que decir es muy importante. Necesito saber que tan comprometido estás con esta relación. ¿Cuánto te importa lo nuestro?

DANIEL.- Lo suficiente.

(La abraza con más fuerzas.)

AURORA.- (Inhala profundo.) Es que en la vida no todo es sexo Daniel, también hay muchas más responsabilidades.

DANIEL.- (Sorprendido.) ¿Cómo cuáles? La escuela…

AURORA.- (Gritando.) ¡Como hacerte cargo de tu hijo!

DANIEL.- (Suelta a Aurora y da un paso hacia atrás) Achís, ¿cuál hijo?

AURORA.- Estoy embarazada.

ALTER EGO.- ¡Ha!, parece que lo caliente te quitó lo inteligente.

(Los dos se quedan callados, la cara de Daniel pasa de desconcierto a la ira).

DANIEL.- Sabía, ¡sabía que tenía que usar doble condón!

AURORA.- (Asustada por el arrebato de Daniel.) Eso no funciona, Dan.

DANIEL.- (Dice al borde del colapso.) ¿Y ahora? Sabes que tengo beca deportiva, el coach ya me dijo que la tendría durante toda la carrera. Sabes que no me puedo quedar estancado en algo como esto, aún no estoy en mi apogeo y tú muy bien lo sabes.

AURORA.- O sea ya sé, pero tú también sabes que tengo que graduarme de la prepa.

DANIEL.- Yo nunca te pedí que te embarazaras, aparte nadie me confirma que ese hijo de verdad es mío. Sabes que todavía soy un niño.

ALTER EGO.- (Sarcástico.) Si claro, un niño, eso es lo que eres, un tonto por dejar embarazada a una joven.

DANIEL.- Ya cállate. (Hacia el alter ego.)

AURORA.- (Desesperada.) ¡Dany!, no me puedes hacer esto, tú me lo prometiste, ¿no te acuerdas de todo lo que me decías?

DANIEL.- Bebé, sabes que eso lo decía para que estuvieras conmigo, pero no para más.

ALTER EGO.- (Para la escena e interactúa con el público)

(En un arrebato de ira Aurora levanta su mano con intenciones de darle una cachetada a Daniel, con ese simple acto Daniel estalla.)

DANIEL.- ¿Tú quién te crees para pegarme?, ¿sabes qué?, aquí dejamos lo nuestro, vete de mi casa

AURORA.- ¡NO!, Danny, lo siento mucho, sabes que yo nunca te pegaría, te amo demasiado. No me dejes.

DANIEL.- Ya, Aurora, deja los dramas, estas cosas no las necesito en mi vida, así que te voy a pedir que te vayas.

AURORA.- (Angustiada.) No me iré hasta que te hagas responsable.

ALTER EGO.- Te la está poniendo bastante difícil.

DANIEL.-

AURORA.-

DANIEL.-

AURORA.-

DANIEL.- Ya te lo dije, primero está mi carrera, no puedo involucrarme en estas cosas, yo voy hacer alguien en la vida, por eso no puedo quedarme estancado con un hijo.

ALTER EGO.- Entonces si no te querías involucrar en algo como esto, ¿para qué te metes en donde no te llaman? Según tú, tus competencias son primero, entonces ¿por qué meterte con esta chava?

(Daniel se queda pensando en lo que dijo su alter ego. En ese momento se da cuenta de que Aurora se le queda viendo confundida.)

AURORA.- ¿Ahora qué te pasa Daniel, porque te quedas callado?

DANIEL.- Nada, nada. Ya te dije que no me voy hacer cargo de ese niño.

AURORA.- No, cero, tú me dijiste que me amabas.

DANIEL.- Ahora no te pongas de romántica, tú muy bien sabías en lo que te metías si estabas conmigo, desde el principio te dejé muy en claro que mi carrera es más importante que cualquier otra cosa. Aquí se acaba la nuestro, cada quien por su lado.

(Agarra de la muñeca a Aurora para sacarla de su departamento.)

DANIEL.- Sal de aquí, ahora, por favor ya, ya, ya.

AURORA.- (Se zafa del agarre de Daniel, se voltea muy enojada contra él.) No me voy de aquí sin acabar con este asunto.

DANIEL.- Okay, okay, okay. Bueno, si quieres que arreglemos este asunto, pues ya, hay que tirarlo, estos casos se ven muy a menudo. Y así nos quitamos de problemas.

AURORA.- No es solo eso, ya sabes cómo es mi mamá. (Tono amenazante.) Y sabes que ella haría cualquier cosa por su hijita, así que no te sientas tan confiado en esta situación.

DANIEL.- ¿Porque le tendría miedo? ¿Qué me puede hacer?

AURORA.- Porque le diré lo que me has hecho y cuando se lo diga se va a ir contra ti…

(Se cruza de brazos y con voz retadora.)

AURORA.- O ¿no me crees capaz de hacerlo?

DANIEL.- La verdad es que no, sé que no eres lo demasiado valiente para hacer eso.

AURORA.- ¿Disculpa?

DANIEL.- Tú lo dijiste antes, me amas, y sí eso es verdad, no querrás involucrarme en un conflicto con tu madre, o ¿sí?

AURORA.- Si te casas conmigo me iré contigo sin decir ni una sola palabra.

ALTER EGO.- La idea es tentadora ¿no lo crees?, una chica guapa para ti solito.

(Daniel ignora a su alter ego y pone toda su atención hacia Aurora.)

DANIEL.- No, no. Así que te lo diré una vez más, vete de mi casa.

AURORA.- Bueno, equis, bye, pero luego no me vayas a reclamar que no te lo advertí.

(Aurora agarra sus cosas y se dirige hacia la puerta, pero antes de que salga Daniel la detiene.)

DANIEL.- No, Aurora, ya espera, para que veas que si voy hacer algo sobre este asunto, ten, te voy a dar dinero.

AURORA.- Daniel, yo no voy a matar a nadie… Por favor.

ALTER EGO.- (Para la escena e interactúa con el público).

DANIEL.- Si no te parece, entonces ya vete.

AURORA.- Okay, va… pero ahora te aguantas.

(Después de decirle eso, Aurora sale del departamento y en ese momento aparece Ángel.)

ALTER EGO.- ¿Por qué no haces nada?, detenla antes de que se vaya, haz algo de una vez.

DANIEL.- (Parado en el umbral de la puerta.) ¡Aurora espera…!

(Tras decir eso se detiene y se queda pensando preocupado.)

ALTER EGO.- Qué tonto eres, la dejaste ir.

(Daniel no le hace caso a lo que dice su alter ego.)

ÁNGEL.- ¿Ya te vas tan rápido, Aurora?

AURORA.- Tú no te metas

(Sale rápida.)

Escena 2

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel y Ángel.

Lugar: Departamento de Daniel en México

Fábula: Hablan sobre el asunto de chicas y dan a entender el asunto de Aurora.

Utilería: Sillones, mesa.

Canción: Ninguna

(Daniel y Ángel sentados en la sala del departamento de Daniel)

ÁNGEL.- Qué onda, Daniel.

DANIEL.- Qué onda, bro.

ÁNGEL.- Oye, como que ya duraste con esa morrita ¿no?

DANIEL.- No lo sé, pero creo que hasta aquí la dejamos, lo único que hace es traerme problemas innecesarios.

ALTER EGO.- Ella te trae esos problemas porque tú los ocasionas.

ÁNGEL.- ¡Ash!, ay amigo, tú te puedes dar el lujo de rechazar a cuantas mujeres quieras. Yo quisiera poder darme esos lujos, con las oportunidades que se encuentran en la escuela. Pero a mí nadie me pela, y eso que no estoy tan mal.

DANIEL.-Es que tú no sabes cómo tratarlas, debes hacerles creer que son todo para ti, que son las más guapas aunque estén feas, y así caen rendidas a tus pies; casi siempre funciona.

ÁNGEL.- Tal vez tengas razón pero yo creo que es mejor no meterse con nadie. Porque luego uno está de estúpido: ni estudias, ni trabajas, ni haces nada productiva. Oye ¿y qué pasa con tú amiga la de alado, ella es igual que las demás?

DANIEL.- Pues es una persona seria y una buena amiga. ¿Por qué preguntas?

ÁNGEL.- Porque por todo lo que me has dicho, me da a entender que te estima demasiado, para mi gusto. A parte ¿es soltera, no?

DANIEL.- ¿Qué es lo que pretendes decir?

ÁNGEL.- Yo, nada, ¿pero no dices que es muy seria?

ALTER EGO.- Ojalá y sí sepas que es lo que te esta insinuando.

(Durante la conversación Daniel empieza a pensar en lo que Ángel le estaba diciendo, al pensar en eso Daniel se pone incómodo así que decide cambiar de tema.)

DANIEL.- ¿Y qué tal vas en la escuela?

ALTER EGO.- ¿De verdad le vas a preguntar por la escuela? Qué patético.

ÁNGEL.- No me va mal. Hay una posibilidad de que me den el papel que quiero en la obra que vamos a montar.

DANIEL.- Yo creo que con la cara que tienes no vas a llegar tan lejos en actuación.

ÁNGEL.- ¿Neta tan feo soy?

DANIEL.- No eres feo. Pero a ninguna chava le has interesado. ¿Eso significa que eres feo o será otra cosa?

ÁNGEL.- Mejor no digas nada.

DANIEL.- Tranquilo, solo estoy cotorreando. Después de todo habrá una chica para ti en cualquier momento.

ÁNGEL.- Y ¿qué pasa con Aurora? Hace rato la vi salir muy enojada. ¿Se pelearon?

ALTER EGO.- Sí tan sólo él supiera lo qué pasó.

DANIEL.- No fue una pelea precisamente, lo que pasa es que… no ya, olvídalo. Es asunto de mujeres.

ALTER EGO.- Pero esta vez no es sólo asunto de ella, también es tuyo.

ÁNGEL.- (Malicioso). ¿Pero en ese caso, de que son culpables los hombres?

DANIEL.- No entiendo lo que estás diciendo.

ÁNGEL.- Ay hermano, puede que sea feo pero no soy tonto, cualquier persona entendería lo que te estoy diciendo. Solo te digo que tengas cuidado, el que juega con fuego se quema.

DANIEL.- Bueno, pues sí hay algo de eso.

ALTER EGO.- Porque de verdad sí hay algo.

ÁNGEL.- Yo sólo te digo que tengas cuidado, porque he escuchado que…

(Antes de que siga hablando Ángel, Daniel le hace una seña para que deje de hablar. Ya que en ese momento la puerta de su departamento suena puesto que Soledad había escuchado las voces de los dos jóvenes.)

Escena 3

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel, Ángel, Soledad.

Lugar: Departamento de Daniel, departamento de Soledad. (Sala.)

Fábula: Los dos jóvenes discuten sobre sus respectivas disciplinas con Soledad.

Utilería: Sillones, tazas, mesa, cigarrillos

Canción: Ninguna.

(Daniel abre la puerta y se encuentra a Soledad parada en el umbral de la puerta, Soledad se mete en el departamento de Daniel y al principio no ve a Ángel.)

SOLEDAD.-Hola Daniel, ¡Ángel, no te había visto!

DANIEL.- Buenas noches Soledad.

ÁNGEL.- Buenas noches, señorita.

SOLEDAD.- La noche es perfecta para salir, ¿no lo creen?, disculpen ¿estoy interrumpiendo algo?

DANIEL.- No interrumpe nada, solo le estaba dando unas lecciones de vida a Ángel.

SOLEDAD.- ¿Como cuáles?

DANIEL.- Sobre cómo ligar.

ÁNGEL.- ¿Ligar?, ya vio, lo inteligente que se cree.

DANIEL.- Bueno para algunas cosas bien que lo sabes.

ALTER EGO.- Pero últimamente no has hecho nada inteligente.

SOLEDAD.- Me alegro de no interrumpir nada, ¿iban a algún lado?

DANIEL.- Pues sí, a menos que… nos invite a pasar. ¿Tú que dices Ángel?

ÁNGEL.- Hermano, creo que sería mejor si…

DANIEL.- Vamos Ángel, no vayas a creer que me voy a quedar aquí para que solo me platiques de tus clases dramáticas, que son de lo único de lo que me hablas. ¿No nos invitas un café?

SOLEDAD.- Claro, vamos.

(Los tres salieron del departamento de Daniel y entran en el de Soledad. Daniel entró al departamento como si fuera su casa, mientras tanto Ángel se sentía incómodo al pasar al departamento de Soledad, los dos jóvenes se sientan en la sala mientras Soledad se encontraba parada.)

SOLEDAD.- ¿Ya habías venido, o me equivoco Ángel?

ÁNGEL.- Sí, ya había venido un par de veces.

DANIEL.- Soledad, ¿nos podría traer un poco de café?

SOLEDAD.- Claro chicos.

Escena 4

Personajes: Daniel, Ángel.

Lugar: Departamento de Soledad. (Cocina y sala)

Fábula: Los dos jóvenes discuten sobre si deben irse o no.

Utilería: Sillones, tazas, mesa, cigarrillos

Canción: Ninguna.

(Soledad se dirige hacia la cocina, los jóvenes en la sala del departamento de Soledad.)

Ángel.- (Dice en un susurro.) ¿Daniel, por qué no nos vamos?

Daniel.- (Igual que Ángel.) No. hay que quedarnos un rato más, ¿porque tienes tanta prisa?, ¿acaso hay una chica esperándote?

Ángel.- No es eso, es sólo que… (Se detiene porqué Soledad vuelve a la sala.)

Escena 5

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel, Ángel, Soledad.

Lugar: Departamento de Daniel, departamento de Soledad. (Tanto sala como la cocina)

Fábula: Los dos jóvenes discuten sobre sus respectivas disciplinas con Soledad.

Utilería: Sillones, tazas, mesa, cigarrillos

Canción: Ninguna.

SOLEDAD.- (Entra de nuevo a la sala.) Daniel, ¿entonces que me cuentas, cómo vas con las competencias?

(Les da una taza de café a cada uno.)

DANIEL.- Pues, el próximo mes vamos a competir con varios clubes. ¡Va a estar muy padre!, también un día a la semana doy quince vueltas para ser mejor que antes.

ÁNGEL.- Y a mí me dice que estoy obsesionado con el teatro…y mira, ¿usted ya está viendo cómo es él con la natación? Ya deberían encerrarte para ver si se te quita esa obsesión

SOLEDAD.- La verdad yo creo que él está como tú con el teatro, cada quien con sus manías, ya que yo también tengo las mías…

ÁNGEL.- Eso ya lo sé. Digo… es normal… que… a una persona mayor...como… usted...bueno no tan mayor…

DANIEL.- Ángel si sigues hablando la vas a regar, si yo fuera tú, me callaba.

SOLEDAD.- No te preocupes Daniel déjalo, no me molesta. ¿Yo creo que te refieres a mi colección de mis chucherías, cómo les dice Daniel, verdad, Ángel?

ÁNGEL.- Sí, eso es a lo que me refería. Lo que normalmente pasa es que este Daniel, normalmente toma las cosas de mala manera. Las cosas que usted tiene en su casa se ven bien, bueno la mayoría.

DANIEL.- Ángeles ya te dije, mientras tú hablas, yo analizo. Eso es lo que nos diferencia. ¿Sol no tienes un cigarrillo que me regales?

ALTER EGO.- Pero no siempre analizas las cosas cómo deberían.

ÁNGEL.- Eres muy confianzudo hermano, ¿él siempre es así?

SOLEDAD.- La verdad es que no es una molestia, además tú también puedes hacer lo mismo, al fin y al cabo estás en tu casa.

(Le da el cigarrillo a Daniel.)

ÁNGEL.- Gracias por la oferta, la tomaré en cuenta pero no creo que yo pueda hacer lo que él hace.

SOLEDAD.- ¿Por qué, por qué lo dices?

ÁNGEL.- Es que Daniel y yo no somos nada iguales.

SOLEDAD.- No te entiendo, ¿qué es lo que quieres decir?

DANIEL.- Cuidado con lo que dices Ángel, ya te lo dije, mientras tú hablas, yo pienso…

ÁNGEL.- Ya se dio cuenta de cómo no puedo decir nada. Todo lo que digo lo toma muy a pecho. Bueno… pero creo que él tiene razón. No tengo ni idea de cómo se me metió la idea de ser actor, si ni siquiera lo puedo hablar bien.

SOLEDAD.- Yo creo que, no te tienes que preocupar tanto por eso. Al fin y al cabo, los actores ya saben lo que van a decir antes de decirlo. A mí en lo personal me gusta tanto la natación como el teatro… creo que lo que más me gusta lo que ilusiona a los muchachos y los hace felices para seguir viviendo.

ÁNGEL.- ¿Daniel, podrías dejar de estar molestando?

DANIEL.- Creo que sí, ya que al fin y al cabo, Sol te dijo que esta también es tú casa, así que te puedes expresar cómo quieres.

SOLEDAD.- Daniel tiene razón, di lo que quieras, ese es el secreto para poder hablar. Al menos serás sincero con las demás personas. Y eso es muy importante.

ÁNGEL.- Creo… que si todos dijeran lo que piensan…

DANIEL.- Yo sé que nunca dirías nada.

ÁNGEL.- ¿Cuántas veces tendré que repetirlo? Deja de molestarme.

SOLEDAD.- No le tienes que hacer caso siempre. A Daniel le gusta bromear.

ÁNGEL.- Sí. Pero yo no le puedo encontrar el chiste. Además, yo nunca le digo nada parecido…

DANIEL.- Hasta aquí has llegado Ángel.

ALTER EGO.- Deja tranquilo a Ángel, él no tiene la culpa de nada.

SOLEDAD.- Bueno, y tú Daniel ¿y a que se debe el milagro de que fumas y tomas café?, ¿si no mal recuerdo, esto va en contra del deporte que practicas?

ÁNGEL.- Ahora que también lo pienso… ¿Esta Soledad tiene razón, esto no va en contra del entrenamiento de la natación?

DANIEL.- Creo que no los entiendo.

ALTER EGO.- No es novedad que no entiendas lo que te dicen

ÁNGEL.- Ya sé que no lo haces, ¿y usted qué piensa señorita Soledad?

SOLEDAD.- Tal vez por un antojo. ¿Por qué más sería?

ÁNGEL.- (Pensativo.) Un antojo… (Regresa al tono normal.) Pero también hay otros que se complican, ¿verdad, amigo?

DANIEL.- ¿De verdad crees que es por eso?

ÁNGEL.- Bueno… es que… como tú me dijiste…

DANIEL.- ¿No que tenías que estudiar algo para lo de tu teatrito ese? Porque por lo que veo te hace falta.

SOLEDAD.- (Dice sorprendida.) ¿De verdad estás estudiando alguna obra?

ÁNGEL.- Si… la semana pasada me dieron un papel en la obra que vamos a montar en la escuela, no es un papel muy grande. Pero después de todo por algo se empieza, a parte a mí me gusta.

SOLEDAD.- Cuando sea el estreno, no olvides en avisarme. A mí me encantaría verte. ¿Será muy pronto?

ÁNGEL.- La verdad no nos han dicho ya que esta puede ser dentro de poco como en un mes o dentro de un año. ¿Sabe algo de teatro?

SOLEDAD.- No tanto, pero lo disfruto.

ÁNGEL.- Bueno, pues en esto del teatro nada está seguro hasta que el telón se levante.

DANIEL.- Sí… y tampoco se sabe nada después.

ÁNGEL.- Tienes razón Daniel, porque si todos los del público son deportistas ni hablar.

SOLEDAD.- ¿Siempre discuten?

DANIEL.- No, nosotros no discutimos. Esto es una charla normal que siempre tienen los amigos. ¿No es cierto, Ángel?

ÁNGEL.- Sí es una plática común, ¿verdad, Ángel?

SOLEDAD.- (Ve que ellos ya se terminaron sus tazas de café.) Voy a la cocina a dejar esto.

(Se levanta agarra las tazas y se va.)

Escena 6:

Personajes: Daniel, Ángel, Alter ego.

Lugar: Departamento de Soledad. (Sala)

Fábula: Hablan sobre sí Daniel va hablar con Soledad sobre el asunto de Aurora.

Utilería: Sillones, tazas, mesa, cigarrillos

Canción: Ninguna.

ÁNGEL.- ¿Daniel, no crees que ya deberíamos irnos? De seguro la pobre ya ha de tener mucho sueño. Además, se me hace que la estamos aburriendo.

DANIEL.- Lo mejor sería que tú te fueras, tengo que platicarle lo de un asunto.

ÁNGEL.- ¿Claro lo de un ¨asunto¨?, para mí que te quieres quedar solo con ella.

DANIEL.- Sí es para un asunto y no para lo que piensas.

ALTER EGO.- Lo bueno es que esta vez sí estás diciendo la verdad.

ÁNGEL.- (Empieza a cantar en modo de broma.) Amor…amor… qué bonito es el amor…

(No acaba de decir la frase que estaba diciendo debido a que Soledad regresa a escena.)

Escena 7

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel, Ángel, Soledad.

Lugar: Departamento de Daniel, departamento de Soledad. (Tanto sala como la cocina)

Fábula: La despedida de Ángel

Utilería: Sillones, tazas, mesa, cigarrillos

Canción: Ninguna.

(En ese momento entra de nuevo Soledad a la sala, Ángel se levanta del sillón en el que estaba.)

ÁNGEL.- Gracias por la taza de café señorita. Pero lamentablemente ya me tengo que ir. Yo sí tengo que estudiar y trabajar mañana. Después nos vemos. ¿Tú te quedas verdad, Daniel?

DANIEL.- Así es, yo sí me quedo otro rato, pero es una lástima que no te puedas quedar más tiempo.

ALTER EGO.- No, Ángel, no te vayas, eres la única persona que realmente aprecio.

SOLEDAD.- Está bien no te preocupes. Ven cuando quieras, recuerda que esta también es tu casa y ya no le hagas caso a sus bromas. Sigue con lo del teatro, vale la pena luchar por lo que quieras.

ÁNGEL.- Gracias. (Tras decir y despedirse de beso, sale.) Nos vemos, Daniel.

DANIEL.- Nos vemos

Escena 8

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel y Soledad.

Lugar: Departamento de Soledad (Solo la sala)

Fábula: Discuten sobre lo de Aurora y como esto va a afectar la carrera de Daniel.

Utilería: Mesa, sillones, estantería, jarrón, cartas.

Canción: Ninguna.

SOLEDAD- (Ve que Daniel se encuentra un poco extraño.) ¿Cómo está tu mami?

DANIEL.- Ella está muy bien, gracias. ¿Me puedes pasar otro cigarro?

SOLEDAD.- ¿Otro?

DANIEL.- Sí, es que tengo un antojo.

(Soledad le da otro.)

DANIEL.- Yo sé que no debería fumar, pero, pues, una vez al año no hace daño…

(Se levanta y se dirige hacia la estantería y le muestra un jarrón.)

DANIEL.- ¿Qué haces?

SOLEDAD.- Te quería dar esto desde la otra vez pero no tuve la oportunidad. ¿No crees que es hermoso?

DANIEL.- (Agarra el jarrón.) Está cool, pero es un poco raro.

SOLEDAD.- Es que tú no lo entiendes, pero para los amantes del arte esto es muy hermoso.

DANIEL.- Tienes razón.

(Deja el jarrón en la mesa.)

SOLEDAD.- ¿Le vas a decir que yo te lo di?

DANIEL.- (Hace una pausa...) Por supuesto que sí, yo tengo completa libertad de recibir los regalos de quien quiera.

(Se recuesta más en el sillón.)

SOLEDAD.- Oye Daniel…

DANIEL.- ¿Sí, Sol?

SOLEDAD.- No estás como las otras veces que has venido. ¿Te pasa algo?

DANIEL.- ¿Por qué la pregunta?

SOLEDAD.- No sé… es que siento que algo te está preocupando. Dime de qué se trata, ¿tienes problemas con la escuela? O ¿con la natación?

ALTER EGO.- Ojalá y eso no pasará, ya que ya tienes muchos problemas con lo de Aurora.

DANIEL.- No, no, para nada.

SOLEDAD.- Entonces ¿es sobre una chica? Sí es sobre eso, tú me prometiste…

(Dice un poco celosa.)

DANIEL.- Sí es sobre eso. Te prometí que te iba a contar si me enamoraba… pero pues, todavía está muy lejos de que eso pase.

SOLEDAD.- Ya sabía, ¿la amas mucho?

DANIEL.- La verdad es que no, lo que pasa es que hay un pequeño problema en todo esto.

ALTER EGO.- Eso no es tan pequeño.

SOLEDAD.- Entonces Don Juan hace de las suyas, ehhh.

DANIEL.- Bueno, no sé qué está haciendo Don Juan, pero yo sí hice de las mías. Ella fue una ilusa… porque, bueno… se enredó conmigo y ahora… no sé cómo decirle… ahora resulta que va a tener un hijo mío.

SOLEDAD.- Ay Daniel. (Suspira), supongo que quiere formalizar la relación, ¿no?

DANIEL.- Al parecer. No tengo tiempo. Pero tal vez en el futuro cuando sea ya campeón, encuentre a una actriz o alguien famosa, con buen baro, así tal vez lo pensaría. Aparte hasta a ti te gusto, ¿verdad?

ALTER EGO.- Más creído no me podías salir.

SOLEDAD.- Tienes razón, me simpatizas y mucho. Además tú sabes que soy un poco sentimental, yo te veo como a un hermano menor.

DANIEL.- ¿Crees que seré campeón algún día?

SOLEDAD.- Yo lo creo porque tú lo crees. Y eso para mí es suficiente.

DANIEL.- ¿Estás bien?

(Antes de que Soledad reaccione, Daniel se le acerca y le da un beso en la boca.)

SOLEDAD.- Wow. (Dice impactada) Ya viste cómo mi soledad se va volando como una paloma asustada.

DANIEL.- La verdad es que no la puedo ver… pero sí escuchar.

SOLEDAD.- ¿Y cómo se llama ella?

DANIEL.- Aurora.

SOLEDAD.- Tiene un hermoso nombre, aunque este suena triste. Cuéntame algo de ella.

DANIEL.- Es una niña rica, vive en Polanco y su mamá se dedica a la política.

SOLEDAD.- ¿No crees que lo mejor sería consultarlo con tu padre? Él podría ayudarte.

DANIEL.- ¿Mi padre?... ¿Cuál padre? ¿El hombre que nos abandonó?

SOLEDAD.- Está bien. Te propongo otra idea. Yo lo voy a buscar en tu lugar. Él es cliente en la galería en la que trabajo y creo que, además me estima mucho. Yo podría hablar con él para prepararte la situación. ¿Sabes que él alguna vez me preguntó por ti?

ALTER EGO.- (Sarcástico.) Por supuesto que preguntado por el hijo que abandonó.

DANIEL.- (Sarcástico.) Jajaja, ¿preguntar por mí? Claro

SOLEDAD.- Un día él me trajo en su coche hasta aquí. Después me preguntó que si te conocía y le explique nuestra relación y se interesó.

DANIEL.- ¿Y él… no preguntó por mi madre?

SOLEDAD.- Lamentablemente no. ¿Pero si quieres?

DANIEL.- Está bien, te voy a dejar hacerlo y también voy a intentar no echarle en cara lo que hizo.

SOLEDAD.- Sí. Pero primero hablo con él aquí y tú lo esperas afuera.

DANIEL.- Sabes… con esto me siento mucho más tranquilo.

(Lentamente se va haciendo más tarde y Daniel se da cuenta de eso y decide irse a su casa.)

DANIEL.- Gracias por todo Sol, nos vemos mañana.

SOLEDAD.- Me dio mucho gusto que vinieras, cuídate.

(Daniel sale de su departamento y se dirige al suyo.)

Escena 9

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel, madre de Daniel.

Lugar: Departamento de Daniel.

Fábula:

Utilería: Sillones, chamarra, comida, mesa.

Canción: Canción tierna.

(La madre de Daniel, entra en el departamento de Daniel, y se pone a hacer la casa, mientras observa de forma tierna la chamarra que Daniel dejó en uno de los sillones de la sala. En esta transición se escucha una canción tierna. Se quita la canción cuando Daniel entra al Departamento.)

DANIEL.- (Entra al departamento.) Buenas noches, mamá.

(Su madre no contesta.)

DANIEL.-Si no me va a contestar, mejor me voy a otro lado.

MADRE.- ¿A dónde irías, al departamento de esa vecina Soledad? ¿Ella te va a dar de cenar? Por su puesto, después de estar con ella tanto tiempo, lo más razonable es que te de algo de comer.

DANIEL.-. Lo único que estábamos haciendo era hablar.

MADRE.- Ahora resulta que salió muy inocente. ¿Crees que eso me lo voy a creer? ¡Qué descarado eres, Daniel!

DANIEL.- ¡Ya le dije que no hicimos nada!, sabes algo, mejor me voy.

(Dice molesto, se dirige hacia la puerta, pero su madre lo detiene.)

MADRE.- No te vayas Daniel. Yo también tengo comida. Siéntate por favor.

(Va por la comida a la cocina y regresa con ella.)

DANIEL.- Ah, ¿crees que soy un perro? Tengo diecinueve años mamá.

ALTER EGO.- Uy, y los perros no duran tanto. (Sarcástico.)

MADRE.- (Algo desconcertada.) Tienes diecinueve años… pero han sido todos de flojera. Como dice la otra vecina los hijos de hoy en día no sirven para nada.

MADRE.- Síguele, Daniel, como si yo te importara tanto. Ni te importa tantito tu madre.

ALTER EGO.- No creo que ella sepa lo mucho te que te importa.

DANIEL.- Tal vez piensas que no me importas. Pero algún día verás cuando yo sea alguien conocido por todos, te daré todo lo que quieras.

MADRE.- En todo caso, ¿desde hace cuánto tiempo que no vas a la escuela? Me hablaron en la mañana y dicen que no has ido últimamente. ¿No piensas en acabar por lo menos tú preparatoria?

DANIEL.- Eso es cierto. No he podido asistir a la escuela.

MADRE.- ¿Por qué?, ¿tienes alguna razón válida?

DANIEL.- No me gusta ir a la escuela. Ya te lo había dicho antes, no me gustan los libros, las matemáticas, nada.

MADRE.-Entonces, ¿qué es lo que vas hacer? ¿Seguir siendo un niño de cara bonita que su mamá lo mantiene toda la vida? Sabes muy bien que yo no voy a durar tanto tiempo, y en ese momento vas a tener que hacer algo con tu vida. Entiéndelo de una vez Daniel.

DANIEL.- Tú muy bien sabes que yo pienso triunfar en natación, en lugar de…

MADRE.- Sí solo te enfocas en la natación no vas a llegar a ningún lado, pero eso no deja dinero para vivir. ¿Lo sabes, verdad?

DANIEL.- Ya verás que esto también deja muy buenos resultados.

MADRE.- Pero estoy segura que tú no vas hacer como los que sí logran sus resultados. A parte ya no voy a dejar que sigas haciendo tu voluntad, ¿me entiendes?

DANIEL.- Ya estoy demasiado grande para saber lo que hago.

ALTER EGO.- No sabes muy bien lo que haces, si es sobre las chicas.

DANIEL.- Puede que a ti no te guste mucho la carrera que elegí, porque la natación también es una carrera. Los atletas como yo, tenemos muchas cosas que varias personas quisieran tener. Lo que hacemos es poner a prueba nuestra fuerza y cuando es necesario, nos aferramos a las cosas, hasta poder llegar a la meta. ¡Y yo lo voy a alcanzar! Estaría peor, si estuviera en los antros hasta las tantas horas de la madrugada borracho, como la mayoría. (Sarcástico.) Claro, soy igualito a los demás.

MADRE.- (Irritada.) Muy bonito tu discurso ese, pero no me termina de convencer.

DANIEL.- Mamá… ya no sigas…

MADRE.- Me gustaría decirles a todas las mujeres que el amor es un fraude. Que los hombres solo nos utilizan como un pasatiempo, y que cuando ya no nos quieren, nos tiran como si fuéramos basura. ¿Y después, qué nos queda? Un hijo, que al final solo tienes dos opciones, que sea una carga o una esperanza.

DANIEL.- Mamá, ¿por qué me dices todo esto?

MADRE.- Porque es la verdad que tú no quieres afrontar.

DANIEL.- (Se voltea hacia la madre.) Mamá, tú no sabes cómo son todos los hombres.

(Tras dicho eso Daniel sale del departamento y la madre se queda sola.)

Escena 10

Personajes: Daniel, Alter ego de Daniel, Ángel.

Lugar: Pasillo.

Fábula: Ángel y Daniel hablan sobre cómo está la situación dentro de la familia de Aurora.

Utilería: Tapete

Canción: Ninguna.

(Ángel entra en escena y ve a Daniel sentado en medio del pasillo.)

ÁNGEL.- ¿Qué te pasa Daniel?

DANIEL.- Nada, es solo que mi madre no me entiende y piensa que mi carrera de nadador no es importante.

ÁNGEL.- No te preocupes amigo, todo va a estar bien. Bueno, ¿y cómo vas con lo de esa chica, Aurora, ya terminaste con ella?

DANIEL.- Ya te dije que sí… ya la terminé.

ÁNGEL.- Me alegro, pero creo que tienes saber algo. La otra vez me encontré con uno de los trabajadores de su padre y me mandó un mensaje para ti.

DANIEL.- (Sorprendido.) ¿Qué fue lo que te dijo?

ÁNGEL.- Bueno, en pocas cuentas, que te cuidaras porque de la hija de su jefe no te ibas a burlar. Creo que más o menos saben lo que pasó…

DANIEL.- No creo que sea para tanto, aparte no era para que lo fuera a contar a su familia. Sé que no la traté de la mejor manera pero no es para tanto

ÁNGEL.- Es que las mujeres no son iguales a los hombres Daniel. Cuando a una mujer le pasa esto… esta manera de actuar es natural. Yo creo que lo mejor hubiera sido, que la consolaras y después veías la mejor forma de arreglar todo.

DANIEL.- ¿Qué crees que su madre me quiera hacer…?

ALTER EGO.- Ahora si tienes miedo, ¿verdad?

Ángel.- No lo sé. Pero lo que sí sé es que es capaz de cualquier cosa. He escuchado que ella es de los altos rangos.

DANIEL.- ¿Sería capaz de…?

ALTER EGO.- Yo creo que sí.

ÁNGEL.- Si yo fuera tú, no me fiaba. Ten cuidado y más te vale que hables con ella lo más rápido que puedas. Dile algo para que se calme, y con eso harás que todo está situación se calme… ¿qué es lo que piensas hacer…?

ALTER EGO.- Esta vez estoy con tu amigo.

DANIEL.- No sé… todo esto es una sorpresa para mí. Pero dime, Ángel ¿nosotros, los hombres somos peores que las mujeres o será lo contrario?

ÁNGEL.- Yo… no lo sé.

Acto segundo

Escena 1

Personajes: Soledad, padre de Daniel,

Lugar: Departamento de Soledad

Fábula: Soledad habla sobre Daniel, con él padre de Daniel

Utilería: Sillas, mesa, cigarrillos, vasos, ¨vino¨, maletín.

Canción: Ninguna.

(A la noche siguiente. En el departamento de Soledad, se encontraba ella con el padre de Daniel.)

SOLEDAD.- Doctor Laris la verdad es que, la razón por la que está aquí. No es porque yo necesite una consulta médica, por favor tome asiento.

PADRE.- ¿Entonces de qué se trata?

SOLEDAD.- La cuestión es que no es sobre mí.

PADRE.- ¿De quién se trata?

SOLEDAD.- De Daniel.

PADRE.- Ese muchacho ya no es nadie para mí.

SOLEDAD.- Creo que en ese caso está equivocado. Lo que pasa es que él se encuentra en un problema. Yo le tengo mucho aprecio, no vaya a pensar otra cosa. Aparte de todo esto su madre no lo apoya y él no sabe a quién puede recurrir en esta situación.

PADRE.- Sol, creo que me está diciendo cosas que a mí en realidad no me importan, hace tiempo que me dejé de preocupar por Daniel.

SOLEDAD.- Pero él es un joven que necesita de ayuda.

PADRE.- ¿Cuántos años tiene?

SOLEDAD.- Diecinueve años.

PADRE.- Bueno, ya es lo suficiente grande para hacerse cargo de sus problemas…

SOLEDAD.- Pero Leonardo…

PADRE.- La cuestión aquí es que él debe hacer las cosas por mano propia, él ya está muy grande como para estar pidiendo ayuda a otras personas. Le voy a pedir de favor que no tome en cuenta los problemas de él. Lo siento pero ya me tengo que ir.

(Se va levantando de la silla.)

SOLEDAD.- (Lo jala de la muñeca para que se vuelva a sentar.) Leonardo… espere quiero ver si lo puedo convencer de que lo ayude.

PADRE.- Como quiera.

SOLEDAD.- Lo que pasa es creo que nosotros como personas mayores nuestra obligación es ayudar a los jóvenes. Para que ellos sepan hacer su camino.

PADRE.- Ay Soledad, yo no creo eso, porque para mí lo único importante es mi profesión y mis actividades personales. Cómo médico aprendí a no ser tan sentimentalista.

SOLEDAD.- No lo puedo creer, yo pensaba que los médicos eran personas que estaban entregados a hacer el bien y mire cómo me salió.

PADRE.- Lo que dice es solo lo que quieres creer pero no es la verdad. Vamos Sol, no me hables más sobre Daniel y háblame sobre ti.

SOLEDAD.- Sabes muy bien que crecí en un orfanato sin el amor de un padre, por eso para mí es muy importante.

PADRE.- ¿Como cuáles, son esas cosas?

SOLEDAD.- Las cosas artísticas. Pero no me gusta así porque así, me gustan porque cada una transmite algo diferente para la vida. Porque ellas te demuestran la importancia de estar vivos y llenos de amor.

PADRE.- Te entiendo Sol, bueno está bien. ¿Qué es lo que le pasa a Daniel? Pero tome en cuenta que lo hago como un favor para ti.

SOLEDAD.- Lo que pasa es que sus sueños de ser nadador profesional tienen un gran obstáculo y él no sabe cómo sobrellevar toda esta situación. A mí me gustaría que lo fueras a ver, para así tal vez lo ayudes.

PADRE.- Está bien lo haré, con una condición que no esté relacionado con Nicole

SOLEDAD.- No, es más serio.

PADRE.- (Riendo.) Algo más serio. ¿Algo puede ser más serio en la vida de ese muchacho?

SOLEDAD.- A mí no me debería preguntar eso. Pero vaya donde Daniel, y por favor trate de comprenderlo y dígale lo mejor.

PADRE.- Prometo hacer lo que pueda. Me lamento que la razón por la que vine haya sido por el muchacho y no por usted. Hasta pronto Soledad.

(El padre se levanta y sale del departamento de Soledad, el departamento se oscurece lentamente.)

Escena 2

Personajes: Padre de Daniel, Daniel y Alter ego.

Lugar: Departamento de Daniel.

Fábula: Daniel habla con su padre acerca del problema de Aurora.

Utilería: Sillas, mesa, maletín, reloj, cigarrillo.

Canción: Ninguna.

(El padre de Daniel, se va hacia el departamento de Daniel, donde este lo espera con la puerta abierta con una mirada recelosa.)

DANIEL.- Ah, Leonardo...

PADRE.- (Entra al departamento y deja su maletín en el suelo.) Buenas noches Daniel. Te traje una botella.

Acabo de hablar con Soledad y ella me dijo que querías hablar conmigo. ¿Qué pasa?

DANIEL.- Es verdad. Soledad me recomendó que hablara contigo.

PADRE.- ¿De qué se trata todo esto? Me parece que no es de dinero, ya que por lo que veo te está yendo muy bien, ¿no?, pero antes ¿Nicole está aquí?

DANIEL.- No está por el momento, así que no te preocupes tanto por eso, así que siéntate y relájate, por favor...

PADRE.- (Se sienta en uno de los sillones de la sala.) Bueno ¿Esto tiene que ver con tus capacidades…? ¿Es verdad que te gusta la natación? Es un buen deporte, pero hace falta que…

DANIEL.- A mí me gusta… aparte me han dicho que sí puedo llegar a ser alguien.

PADRE.- Y tú. ¿Te crees capaz de hacerlo?

DANIEL.- Yo sí lo creo. Porque por lo menos no soy una basura como tú.

PADRE.- Cálmate Daniel, ¿qué es lo que sucede?

DANIEL.- Es algo personal…

PADRE.- ¿Personal?

DANIEL.- Pues se trata con una muchacha con la que me metí.

PADRE.- Ya lo suponía, pero ¿qué?

DANIEL.- Ha habido problemas…como decir…

PADRE.-Puedes confiar en mí ...¿qué es lo que te preocupa?

DANIEL.- Lo malo es que me metí con ella. Y pues las cosas se complicaron más de lo que yo creía.

PADRE.- Ya veo cual es el problema. Entonces ¿ella quedó embarazada?

DANIEL.- ¿Qué comes que adivinas?

PADRE.- ¿Te consta que es tuyo?

DANIEL.-Me consta. ¿A poco crees que soy tan ingenuo?

ALTER EGO.- Bueno a veces si lo eres.

PADRE.- Pues no lo sé, porque esto, ni los médicos lo sabemos. Pero sí tú lo afirmas. Entonces está bien. Cuéntame más sobre esa chica. ¿Es bonita? ¿Por lo menos vale la pena?

DANIEL.- Bueno… lo que pasa es que ella no es la única.

PADRE.- Achís. Búscalas siempre guapas, qué es lo más importante. Solo que ten cuidado porque la mayoría de las mujeres solo quieren pescar marido.

DANIEL.- Tienes razón en algunas cosas, pero no todas son iguales.

PADRE.- ¿El problema es que no lo quieres tener, verdad? Sí es ese caso, mándala a ella a mí consultorio y yo me haré cargo de eso. Le doy algo y el asunto se resuelve.

DANIEL.- Lo que… pasa… es… que…

ALTER EGO.- ¿Qué ahora te arrepientes?

PADRE.- ¿Ahora piensas primero en ella? Primero estás tú, niño. ¿O será que si la quieres después de todo? Si ese no es el caso, por tu propio bien, llévala a donde se hagan cargo de ese niño.

DANIEL.- ¡Esto es muy extraño!

PADRE.- ¿Qué cosa?

DANIEL.- No lo sé, por un momento creí que te molestarías por todo esto. Y me alegra de que no te lo hayas tomado de mala manera…

PADRE.- ¿Qué quieres? No te puedo decir que lo que hiciste haya estado bien. De hombre a hombre tampoco hay manera en la que te lo pueda reprochar. Lo que hiciste es muy natural. Es normal todo esto porque te falta experiencia y claro después de todo esto, vienen las consecuencias.

DANIEL.- Lo dices muy fácil, pero hacerlo es más complicado. Tú no lo comprendes, aparte hay otro problema en medio de todo esto.

PADRE.- ¿Ahora cuál es el otro problema?

DANIEL.- Su familia, en especial su madre, ella tiene muchas influencias y creo que ya sabe lo que pasa. Y no me gusta esa situación. No tengo idea de lo que es capaz de hacer.

ALTER EGO.- Ahora sí parece que tienes miedo.

PADRE.- ¡Eso no me lo esperaba! Conque se lo fue a decir a su familia. Y ¿crees que si te pueda perjudicar en algo?

DANIEL.- No lo sé, ese es el problema. ¿Te importaría que me pasara algo?

PADRE- La verdad es que no. Solo ofrecí ayudarte con lo del bebé, pero hasta ahí llego yo. ¿Supongo que si sabes defenderte? ¿No tienes manos, nadador?

DANIEL.- Sí, naturalmente lo sé. Pero no creo que sepas que a su madre le interesa mucho el orgullo familiar, por eso creo que si le dañas su orgullo se puede volver alguien muy peligrosa. Además, yo no quisiera causarle molestias… a nadie.

ALTER EGO.- Eso lo hubieras pensado mucho mejor, antes de causar todo este drama.

PADRE.- (Pausa corta.) Pues vete lejos. Esa es la única salida que te queda. Ve a un lugar lejos por un tiempo.

(En ese momento, su madre aparece por el pasillo, al escuchar las voces del departamento se detiene para seguir escuchando.)

PADRE.- Podrías irte a otro estado como a Puebla o a otro país. Yo podría ayudarte para que no se den cuenta de que te vas.

DANIEL.- ¿Entonces lo mejor es huir? ¿Qué me vaya… y… la deje sola?

ALTER EGO.- ¿Qué, ahora te interesa abandonarla?

PADRE.- No creo que le seas muy útil. A parte, ya dijiste que no la amas. ¡Total, puedes hacer tú vida al lugar que vayas y en un tiempo se olvidan!

DANIEL.- ¿Entonces solo tengo dos opciones, verdad?

ALTER EGO.- (Sarcástico.) Que listo eres Daniel.

PADRE.- Así es, o le das la cara a este asunto o desapareces, niño y ya te dejas de preocupar por todo esto. Pero no vayas a pensar que huir es cobardía. Si te vas nadie podrá hacer nada. Al principio todos estarían enfadados pero después de todo esto se les olvidaría en un tiempo.

DANIEL.- ¿Y qué pasa con ella?

ALTER EGO.- ¿Por qué te preocupa tanto ahora?

PADRE.- ¿Te preocupa? ¿Te interesa?

(La madre al oír eso último abre la puerta violentamente y entra enfadada.)

Escena 3

Personajes: Padre de Daniel (Leonardo), Daniel, Alter ego y Madre de Daniel (Nicole.)

Lugar: Departamento de Daniel.

Fábula: Los padres de Daniel discuten sobre Daniel y sale a la luz sobre que ellos también querían abortarlo.

Utilería: Sillas, mesa, maletin, reloj.

Canción: Ninguna.

MADRE.- Daniel, ¿qué es lo que está él haciendo en mi casa?

PADRE.- Para variar, es lo que menos esperaba que pasara.

(Al ver a Nicole, Leonardo se levanta, agarra su maletín y se dirige a la puerta. Daniel al percatarse de eso lo agarra de la muñeca para que se quede.)

DANIEL.- No, no te vayas. Todavía no me dices, lo que quiero decir, no sé…

PADRE.- Yo creo que ya hemos hablado lo suficiente, maldito estorbo… solamente me traes problemas y me sale esta, quise ayudarte pero ya no puedo...

MADRE.- (Enojada.) ¡Vete ahora mismo de mi casa! ¿Viniste a quitarme a mi hijo? Para que se aleje de mí. Lo acabo de oír.

(Se lleva las manos a la cara.)

DANIEL.- Mamá, no te pongas así. Me di cuenta de que mi padre no es tan malo cómo lo habías descrito. Al contrario creo…

PADRE.-Yo, ya no tengo porqué quedarme más tiempo. Con permiso.

DANIEL.- (Con voz demandante.) No. Ahora no. Ve a mi madre y dime si tengo que abandonarlo todo.

PADRE.- Sí tienes una mejor manera de resolver esto hazla.

MADRE.- (Reaccionando.) ¿Qué es lo que pasa Daniel?

(Los dos ignoran a la madre y su padre se gira hacia Daniel.)

PADRE.- Dime Daniel, ¿la chica te ha sido infiel en algún momento? ¿Te ha pedido que te alejes de esta mujer?

MADRE.- Daniel dime que es lo que está pasando aquí.

DANIEL.- No… no es nada… mamá...nada. Creo que lo mejor es que te vayas de una vez.

PADRE.- ¿Qué te pasa Daniel, no querías mi ayuda? Por lo que veo si estás en un gran problema. ¿Tienes alguna idea en lo que tú “querido” hijo está metido? A comparación de ti, yo sí sé, estoy aquí para ayudarlo.

MADRE.- ¿Qué? ahora vienes a ayudarlo después de tanto tiempo Leonardo no me salgas con estas estupideces, ya es muy tarde para hacerlo.

(Daniel asustado se recarga en la pared más cercana que tiene.)

MADRE.- Creo que si hice mal en no hacerle caso en se consejo que me habías dado. ¿Lo recuerdas? Daniel, ¿quieres saber qué fue lo que Leonardo me dijo antes de que nacieras?

PADRE.- Ya basta, ya no sigas con esto Nicole, solo lastimaras a Daniel.

DANIEL.- No te preocupes por mí, mi mamá ya me ha dicho varias cosas sin el menor remordimiento. ¿No te había dicho que no todas las mujeres son iguales?

PADRE.- Así que, ¿lo sigues creyendo?

MADRE.- ¡Por supuesto que lo cree!

PADRE.- Entonces, Daniel ¿quieres saber la verdad por mí? Bueno pues todo es verdad. Lo que creo que no sabes es que, una de las principales razones para hacer lo que hice fue por Nicole.

DANIEL.- Pero yo creo que en realidad, se necesitan más razones para botar a un hijo. Te digo una cosa. Tal vez todavía no terminas de arrepentirte de haber hecho lo que hiciste.

MADRE.- Eso es mentira Daniel, no le creas nada de lo que este, está diciendo. Cómo te puedes imaginar…

DANIEL.- Mamá, no trates de disculparte. Ya he escuchado mucho esto para que me haga daño.

ALTER EGO.- Ay Daniel, me das tanta lastima, ni tu propia madre quiere reconocer lo que te ha hecho.

PADRE.- Ya viste, Nicole, cómo tu propio hijo está en tú contra, tanto daño le has hecho que él prefiere acercarse a un hombre que lo abandonó, que a su propia madre. Está muy claro que en esta casa no recibe el apoyo necesario.

MADRE.- ¡Quien te crees Leonardo! Vienes a mí casa, intentas ayudar a mi hijo después de tanto y ¿que ahora me enseñas a ser buena madre? ¿Qué ya aprendiste hacer buen padre? Creo que sería muy interesante que le diga a tu esposa lo que pasa.

PADRE.- Nicole te pido que no metas a una mujer que sí es honrada en este tema. Tienes que aceptar el destino que te tocó.

MADRE.- ¿Destino? El destino no es engañar y utilizar a una mujer para que cuando esta quede embarazada se desee la muerte de su hijo, eso es cobardía. Pero síguele Leonardo, síguele con tu tema de honradez que le dabas a Daniel.

PADRE.- Él mismo lo ha dicho, no entiendo su desconcierto. A diferencia de tú Nicole, yo solo pensé un instante en no tenerlo pero tú, parece que todavía quieres que no esté aquí. Se te ve el odio y el rencor, con eso solo lograrás que Daniel se aleje mucho más de ti. Y cómo quiere decir toda la verdad, dila.

MADRE.- (Enojada y desconcertada.) ¡Esas son solo palabras!

PADRE.- ¿Qué? ¿No te acuerdas que ya lo querías hacer esa tarde que lo acordamos? De seguro que si te acuerdas, no te hagas la que no sabes.

MADRE.- ¡Está bien! Si me acuerdo pero solo lo hice porque tú me amenazaste.

(Leonardo se voltea hacia Daniel.)

PADRE.- ¿Sabes Daniel, por qué ella no lo hizo?

MADRE.- No te atrevas a decirlo Leonardo. ¡Ya no inventes cosas tan despreciables!

PADRE.- No invento nada. Solo que ahora quiero que él sepa la verdad eso es todo. Ella no lo hizo porque ella creyó que así podía perder el poder exigirme responsabilidad. ¿Nicole, no te acuerdas que por eso le escribiste a mi madre?

MADRE.- ¡Mentira! Solo lo hice porque quería un nombre para mi hijo, por lo menos tenía ese derecho…

PADRE.- Lo que querías era dinero mujer.

MADRE.- (Desesperada.) Daniel no creas en nada de lo que está diciendo él. Yo te quise desde el primer momento. Él viene aquí según con la intención de ayudarte pero solo te quiere para él.

PADRE.- No me vengas con esto Nicole. Tú lo único que querías era dinero. Pero te aseguro que yo sólo pensé en tu muerte, no como ella.

MADRE.- Daniel, ¿escuchas lo que Leonardo dice? No le creas lo que este doctor de cuarta dice sobre mí.

PADRE.- Te pido respeto Nicole, por lo menos a mí nunca me han dejado como a ti.

MADRE.- ¡Te odio Leonardo! y tú Daniel también lo tienes que hacer. Vamos Daniel dile que lo odias tanto como yo.

DANIEL.- (Todavía recargado en la pared, empieza a llorar.) No… lo… haré.

(Tras decir esto Daniel, sale del departamento y se queda sentado en el pasillo sollozando. Mientras tanto en el departamento los padres se ven a los ojos, Leonardo con enojo y Nicole con desconcierto, en ese momento se apagan las luces, del departamento.)

Escena 4

Personajes: Soledad, Daniel y Alter ego.

Lugar: Pasillo y Departamento de Soledad.

Fábula: Soledad y Daniel hablan sobre que es el amor y cuál sería la mejor solución para lo del embarazo.

Utilería: “Cerveza”, copa, botella, sillones, mesa.

Canción: Canción tierna cuando Soledad abraza a Daniel.

(Daniel todavía se encuentra en el pasillo sollozando. El departamento de Soledad se ilumina, escucha un ruido afuera de su departamento y cuando se asoma ve a Daniel tirado en el pasillo, al verlo lo llama, él al darse cuenta de eso trata de disimular el llanto.)

SOLEDAD.- Daniel, ¿si hablaste con tu padre?

ALTER EGO.- Lamentablemente sí lo hizo y no le fue nada bien.

DANIEL.- Sí.

SOLEDAD.- ¿Cómo te fue? ¿Quieres tomar algo?

DANIEL.- Solo si tienes algo fuerte.

SOLEDAD.- Claro que sí, pasa Daniel no te quedes tirado en el piso.

(Los dos entran en el departamento.)

SOLEDAD.- Me sorprende que ahora quieras romper las reglas. Adelante cuéntame cómo te fue.

DANIEL.- ¿Sabes lo que yo creo? Que hay personas que no deberían haber nacido. Yo por ejemplo.

SOLEDAD.- Yo creo que todos tienen ese derecho, en especial para disfrutar el amor de las otras personas.

DANIEL.- ¿Amor? ¿El que solo es para llevar a las chavas a la cama? Ese solo sirve para tener hijos y nada más.

ALTER EGO.- En serio que si, no sabes nada.

SOLEDAD.- Daniel, ese no es amor, es solo sexo. El amor es algo maravilloso, aunque a veces te cause problemas. Porque todo lo bello necesita ser amado.

ALTER EGO.- Cómo si tú pudieras amar algo Daniel.

DANIEL.- ¿Sol, crees que algo malo pueda ser amado?

SOLEDAD.- Yo sí lo creo. ¿Pero no me vas a decir lo que te pregunté?

DANIEL.- La verdad no hubo nada interesante. Solo me di cuenta de que yo tenía razón. No le importa nadie más que él mismo.

ALTER EGO.- De tal palo, tal astilla, ¿no lo crees?

SOLEDAD.- ¿Le dijiste todo?

DANIEL.- No todo. Pero lo que me aconsejó fue algo que no es muy bueno.

SOLEDAD.- ¿Qué fue?

DANIEL.- Pues me dijo que la mandara a un consultorio y que así quedaba como antes. ¿Qué te parece?

SOLEDAD.- Pero Daniel, tú también lo llegaste a pensar, ¿no es así?

ALTER EGO.- Sol tiene razón, yo tampoco veo el porque te pones así.

DANIEL.- Tienes razón, al principio fue un arranque, pero ahora no sé…

SOLEDAD.- Y… ¿en qué quedaron?

DANIEL.- En nada en realidad, solo le dije sobre cómo esto se hizo un problema mayor por lo de su madre. Lo peor de todo es que mi mamá llegó.

SOLEDAD.- No lo puedo creer, tuvo que haber sido un desastre todo eso.

DANIEL.- Sol, ya no me preguntes por favor.

SOLEDAD.- Sé que fue duro para ti, pero tienes que tener valor.

DANIEL.- ¿Valor? Esto no es sobre el valor. Lo que necesito es apoyo. ¡Ellos quisieron matarme antes de haber nacido!

SOLEDAD.- No. No. ¡Ellos serían incapaces!

DANIEL.- Es verdad, me lo dijeron y entre ellos se echaban la culpa. Lo peor de todo es que me duele, porque a mi madre la quiero mucho.

(Soledad se para y lo abraza para que Daniel se calme.)

DANIEL.- Pero me vengo enterando de esto, esto hace que no pueda confiar en ella. Hasta creo que le tengo compasión…

SOLEDAD.- Bueno, yo no. Eso no lo merece.

DANIEL.- ¿Por qué lo dices?

SOLEDAD.- Porque ella te ha hecho menos durante toda tu vida, por eso no creo que se merece compasión. Lo siento por lo que voy a decir Daniel, pero ella no ha sabido ser una buena madre.

DANIEL.- ¡Soledad! No digas eso, después de todo es mi madre y ella tendrá sus razones para actuar como actúa.

ALTER EGO.- Me da tanta tristeza que defiendas a alguien que te trata como basura.

SOLEDAD.- Es injusto Daniel, según ella, dice que te ha dado todo pero no es cierto el amor y comprensión eso nunca te lo dará. Porqué lo único que sabe Nicole es destruir tus sueños y esperanzas.

DANIEL.- ¿La odias?

SOLEDAD.- No, solo la desprecio. Es un ser cruel y lo que a mí me duele es que te haga a ti un ser despreciable a veces. ¿Me comprendes?

DANIEL.- ¡Es que, Sol, entiéndeme, nadie me quitará el cariño que le tengo!

SOLEDAD.- NO estoy intentando hacerlo, lo único que hago es que veas tu realidad.

DANIEL.- ¿Y tú cómo sabes tanto de esto, si nunca has sido madre?

SOLEDAD.- Porque he vivido y visto muchas cosas. También porque tengo instinto para saber controlar las situaciones. Aparte, me bastas tú para cubrir el hecho de que no tengo hijos. ¿Alguna vez me has escuchado quejarme?

DANIEL.- No, ¿por qué?

SOLEDAD.- No sé, si explicártelo porque, puede ser muy sencillo o muy complicado.

DANIEL. Explícamelo, por favor.

SOLEDAD.- Está bien. Lo hago porque te quiero, te quiero por lo que representas y por lo que sufres y por las similitudes que tienes con mis libros.

DANIEL.- Creo que tenías razón, es un poco complicado de entender.

ALTER EGO.- No lo es, es solo que tú de por si no entiendes muchas cosas.

Acto tercero

Escena 1

Personajes: Aurora, Nicole.

Lugar: Departamento de Daniel.

Fábula: Aurora habla con Nicole acerca de su embarazo.

Utilería: Sillones, mesa.

Canción: De comprensión, cuando la madre le da los consejos a Aurora.

(Aurora aparece por el pasillo y toca la puerta del departamento de Daniel. En ese momento las luces se prenden, ya que la madre está en el departamento, cuando escucha que alguien toca se levante y abre la puerta.)

AURORA.- (Sorprendida.) Disculpe, señora, pero ¿se encuentra Daniel?

MADRE.- No está. ¿Para qué lo buscas, niña?

AURORA.- Lo… que...pasa es quería hablar con él. ¿Cree que se vaya a tardar mucho?

MADRE.- La verdad no lo sé. Ya tiene rato que se fue y no ha vuelto.

AURORA.- Bueno está bien. Muchas gracias.

(Empieza a llorar levemente, en ese momento se gira con la intención de irse.)

MADRE.- Oye, espera, antes de irte. ¿Por qué buscas a mi hijo?

AURORA.- Es que... no sé si… deba decirle.

(Llora más fuerte.)

MADRE.- Niña, para que te pueda ayudar.necesito que me diga ¿que fue lo que te hizo?

AURORA.- (Enojada.) ¡Me hizo daño! Él me engañó…

MADRE.- ¿Cómo que te engaño? ¿Quién eres para empezar y que tienes con mi hijo?

AURORA.- (Más calmada.) Bueno… en realidad… no somos nada como tal… pero él me obligó hacer algo que yo no quería.

MADRE.- Pero, si no son nada, ¿porque te involucraste con él?

AURORA.- Porque él me dijo que me amaba. Pero en realidad él sólo quería acostarse conmigo.

MADRE.- No. Eso no es verdad. Mi hijo nunca haría algo como eso…

AURORA.- Le juro que yo no quería. A parte yo soy una chica decente.

MADRE.- Dudo que seas tan decente como dices, porque si lo fueras no te hubieras metido con mi hijo.

AURORA.- (Enojada.) ¡Que si soy decente! Lo que pasa es que su hijo es un estúpido ególatra y solo me utilizó para su propio placer.

MADRE.- ¿Entonces si ese es el caso, porque te metes con él?

AURORA.- Por estúpida, solo por eso.

MADRE.- Entonces no solo le eches la culpa a Daniel, en ese caso tú también estuviste de calenturienta.

AURORA.- No es que sea calenturienta. Lo que pasa es que yo tengo el derecho de tener novio.

MADRE.- Tu misma lo acabas de decir. Querías un novio, pero te buscaste a un niño que solo busca pasar el rato y no algo serio.

AURORA.- Sí eso ya lo sé, pero lo que ahora quiero es que él se haga responsable por el hijo que estoy esperando.

MADRE.- (Enojada.) ¿Entonces tú eres la mojigata que causó todo este maldito problema? ¡Largo de mi casa!

AURORA.- No lo soy, no me llame así, simplemente fui un juguete nada más. Por favor déjeme quedarme para que hable con él.

MADRE.- Me das tanta lastima. Solo eres otra más en este bendito problema del amor.

AURORA.- Ya lo sé.

MADRE.- ¿Entonces qué es lo que buscas con Daniel?

AURORA.- Que se case conmigo, eso me lo debe.

MADRE.- Eres muy ilusa.

AURORA.- No me lo recuerde. Sé que lo fui, me dejé llevar por las palabras bonitas. Lo peor de todo es que mi madre me tiene amenazada.

MADRE.- ¿Cómo que amenazada?

AURORA.- Sí cómo lo escuchó, ella me dijo que si no me casaba con Daniel, nos iba hacer daño a los dos, ahorita no me quiere en la casa. Por eso me tengo que casar.

MADRE.- ¡Nunca pasará! ¿Escuchaste? Él no lo hará yo nunca dejaría que eso pasara. A parte si te casas ¿con qué dinero lo hará? Porque te recuerdo que en lo que es bueno, ese bueno para nada es para nadar.

AURORA.- El dinero no es problema yo tengo el suficiente y aun así si no lo tuviera, no tiene por qué expresarse así de Daniel.

MADRE.- Yo me puedo expresar cómo yo quiero de mi propio hijo.

AURORA.- Es una egoísta, usted solo piensa en sí misma y nunca le ha interesado Daniel, no entiendo por qué ahora actúa como si fuera la madre del año.

MADRE.- ¡Yo sí he sido buena madre! Ya he tenido suficiente de todo esto. Te voy a pedir que te vayas de esta casa.

AURORA.- (Resignada.) Está bien, me voy, pero antes, me gustaría que por lo menos este Daniel me lleve con el doctor, ya que usted no nos va a dejar casarnos.

MADRE.- ¡No! Eso nunca pasará, no voy a permitir que mates a ese niño.

AURORA.- No me puedo hacer cargo de este hijo sola.

MADRE.- Tienes que hacerlo, no tengas miedo eres capaz de hacerlo, aparte no estarás sola.

(Desde hace unos instantes Daniel ha salido del departamento de Soledad y se ha quedado escuchando las voces.)

AURORA.- Entonces, ¿Qué pasará con Daniel?

MADRE.- Lo tienes que olvidar. Él no vale la pena, aparte a él ya le tocará pagar por sus errores. En el futuro sabrás que yo tuve razón en decirte todo esto.

AURORA.- No sé… todo esto, es mucho para mí, siento que no podré.

MADRE.- Tranquila, niña, confía en ti y si lo haces, podrás salir adelante. Tienes que pensar con tranquilidad y paciencia para poder tomar la decisión correcta.

Aurora.- No es fácil pensar con claridad cuando no tengo ninguna experiencia. Pero en el fondo siento que tiene razón. Puede que se parezca a él ¿verdad? Adiós, señora. Y gracias… gracias por sus palabras.

(Aurora sale llorando. La madre la mira profundamente. Se hace la oscuridad en el departamento de Daniel.)

Escena 2

Personajes: Daniel, Alter ego y Aurora.

Lugar: En el pasillo.

Fábula: Daniel habla con Aurora, sobre qué es lo que va a pasar con el hijo que están esperando.

Utilería: Nada en especial.

Canción: Canción de desamor cuando Aurora deja a Daniel.

(A la hora de salir, Aurora se encuentra con Daniel, él al verla la toma de la muñeca.)

DANIEL.- Aurora, espera, por favor, tengo que hablar contigo.

(Se zafa del agarre de Daniel.)

AURORA.- No tenemos nada de qué hablar.

DANIEL.- De verdad, necesito decirte algo

AURORA.- Está bien, pero dilo rápido.

DANIEL.- Lo he pensado, y… he decidido que me voy a hacer responsable de nuestro hijo.

AURORA.- ¿Qué ahora te preocupa el niño? Nunca creí que al futuro campeón le diera tanta importancia a un asunto que no importa tanto.

DANIEL.- ¿Ya no te importa?

AURORA.- En eso tienes mucha razón, desde que me echaste de tu casa te empecé a olvidar.

DANIEL.- Cásate conmigo. (Se inclina en una rodilla).

AURORA.- Estás loco, Daniel. ¿Qué te pasa? Yo voy a criar al niño sola. Adiós, Daniel.

DANIEL.- (Desesperado.) No, por favor, Aurora...

Escena 3

Personajes: Daniel, mamá de Daniel y Alter ego.

Lugar: Departamento de Daniel.

Fábula: Daniel habla con su Nicole, sobre lo que está pasando.

Utilería: Burro para planchar, ropa, cesto de ropa sucia, jarrón.

Canción: Ninguna.

(Daniel entra lentamente. La madre se vuelve de espaldas y se pone a recoger piezas de ropa como disponiéndose a un trabajo doméstico.)

DANIEL.- Mamá, ¿qué fue lo que le dijiste Aurora?

MADRE.- Solo le dije la verdad. Nada de lo que me tenga que arrepentir.

(Mientras habla se entretiene en preparar la ropa para planchar.)

DANIEL.- ¿Entonces solo le dijiste tú verdad?

MADRE.- Pues no conozco que haya muchas. Quiero saber que si lo que ella me dijo es cierto. Daniel, ¿ella mentía?

(Deja de planchar.)

DANIEL.- Todo es verdad.

ALTER EGO.- Lo bueno es que ahora sí reconoces todo.

MADRE.- Pues claro, lo que hiciste fue lo mismo que hizo Leonardo. No son nada más que basura. ¿Qué vas hacer ahora? ¿A quién le vas a pedir ayuda?

DANIEL.- Es obvio que a ti no. Tú no me puedes comprender, eres un desastre como madre.

ALTER EGO.- Es chistoso que ahora te creas un hombre.

MADRE.- Cállate Daniel, a mi no me vas a faltar el respeto.

DANIEL.- Es cierto lo que digo. Tú no digas nada, porque Aurora es igual de responsable, aparte ella me quiere, me lo ha dicho.

MADRE.- Eso no es cierto Daniel, ella nunca te quiso, tal vez le gustes pero ella solo quería que estuvieras con ella por él bebe, no por nada más.

DANIEL.- Eso no es verdad… no puede ser verdad… ella vino para verme… lo que tú dices son solo mentiras.

ALTER EGO.- Es doloroso, ¿verdad? que ya no te quiere la madre de tu hijo. Pero lo peor de todo es que tú mismo te lo buscaste.

MADRE.- Es cierto que ella te estaba buscando, pero solamente fue para que cumplieras tus promesas falsas. Pero era obvio que no lo ibas hacer.

DANIEL.- ¿Tú también me crees tan inútil para no cumplir mis promesas?

ALTER EGO.- Es que como nunca lo has hecho, no me sorprende que tu mamá tampoco te tenga confianza.

MADRE.- Te conozco Daniel y sé que nunca lo harías.

DANIEL.- De verdad que no te entiendo. Me dices que me quieres pero no me tienes confianza.

MADRE.- Yo sí te quiero.

DANIEL.- Si me quisieras, me entenderías y estarías de mi parte, pero la única en este lugar que me entiende es Soledad.

MADRE.- ¿Ella sabe en lo que estás metido?

DANIEL.- Sí lo sabe, aparte ella ha sido una mejor madre que tú.

MADRE.- Ella no sabe nada, solo es una hipócrita que me quiere quitar a mi hijo. Pero vas a ver lo que le voy hacer.

DANIEL.- Lo que pasa es que está celosa de ella, porque Sol sí me ha dado cariño y comprensión, en cambio tú sólo me has traído pena y dolor.

ALTER EGO.- ¿Cómo te va a querer tu madre, sí tú también la tratas mal?

MADRE.- Es mentira yo te lo he dado todo. Ella es la que solo te quiere como bufón. De seguro ella te dio este horrible jarrón.

(Agarra el jarrón de la estantería.)

DANIEL.- Es verdad, ella me lo dio y yo lo aprecio mucho.

ALTER EGO.- Para que le dices eso.

MADRE.- Pues ahorita vas a ver lo que le espera a tu valioso regalo.

Daniel.- Es mío. No le tienes porque hacer nada.

(La madre no hace caso y sale a la azotea rápida seguida de Daniel, trata de detenerla pero ella se suelta.)

DANIEL.- ¿A dónde vas con eso?

Madre.- Déjame. Ahorita vas a ver.

(Se dirige a la puerta del departamento de Soledad y toca violentamente. Daniel la sigue.)

DANIEL.- Es mío, no tienes derecho… mi no o tienes por qué andar molestando.ñrz

MADRE.- Si ni te callas Daniel. Juro que te lo rompo en tu “bonita” cara.

ALTER EGO.- (Riendo.) A veces tu mamá me cae mejor que tú Daniel.

Escena 4

Personajes: Nicole, Soledad, Alter ego y Daniel.

Lugar: Departamento de Soledad.

Fábula: Discusión de Nicole y Soledad sobre Daniel.

Utilería: Jarrón, sillones, mesa.

Canción: Canción tierna cuando la madre se le acerca a Daniel.

(Se ilumina el departamento de Soledad, quien abre la puerta un poco desconcertada. La madre se le enfrenta.)

MADRE.- ¿Por qué le dio esto a mi hijo?

SOLEDAD.- Porque lo representa. Aparte de eso, el jarrón tiene mucho valor.

(La madre voltea a ver a Daniel y mira el vaso. Ambos la observan.)

MADRE.- Tal vez esto valga mucho dinero, aunque lo dudo. El punto es que no lo quiero en mi casa. Y si se lo devuelves a Daniel, te prometo que lo romperé.

(Soledad tomó la pieza, lo deja en la mesa de la sala y la Madre, volteando a ver a Daniel, va a regresar.)

SOLEDAD.- Nicole espera, quiero hablar contigo.

MADRE.- No tenemos nada de qué hablar.

SOLEDAD.- ¿Por qué le importa que Daniel, tenga o no tenga él jarrón en su casa?

MADRE.- Porque no se me da la regalada gana que él lo tenga. Aparte no quiero nada en mi casa que venga de ti.

SOLEDAD.- Ya es inútil que lo digas Nicole.

MADRE.- ¿Por qué lo dices?

SOLEDAD.- Porque ya le he dado algo que tú nunca le podrás quitar

MADRE.- ¿Eso qué es?

SOLEDAD.- Comprensión y amor.

MADRE.- No me salgas con esas estupideces. Pero solo se lo ha dado porque no quiere estar sola y no porque de verdad lo quiera. Reconoce tus propósitos de arpía solterona.

ALTER EGO.- Esto ya se puso bueno, ¿no lo crees Daniel?

DANIEL.- Mamá ya no sigas, es mejor que nos vayamos a casa.

SOLEDAD.- No te preocupes Daniel, creo que es mejor que hablemos de una vez.

MADRE.- Está vez concuerdo con está. Quiero hacerla entrar en razón de una vez por todas. Quiero que sepa que tú solo eres mío y que nadie te alejará de mí.

SOLEDAD.- Yo nunca te lo he querido quitar Nicole. Es solo que tú ya lo perdiste desde hace tiempo.

MADRE.- Eso no es cierto ¿O sí Daniel?

(Se vuelva a mirar a Daniel con cierta imploración en los ojos.)

DANIEL.- Tal vez en parte si sea cierto. Ya no te quiero como antes mamá. Ya no sé qué es lo que siento por ti.

MADRE.- Ya es suficiente Daniel, ya no sigues, ¿no ves que me haces daño?

(Voltea violentamente a ver a Soledad.)

MADRE.- ¡Tú eres la culpable de todo esto Soledad! Lo has envenenado al igual que a Leonardo.

DANIEL.- Mamá está Sol, no tiene la culpa de nada. Aquí la única culpable eres tú.

(Se vuelva a mirar a Daniel nuevamente.)

MADRE.- A mí no me vengas a reprochar nada Daniel, yo sí he cumplido con mí deber de ser buena madre.

DANIEL.- Eso son mentiras. Nunca lo has hecho, es cierto que me has dado comida y un hogar, pero de qué me sirve eso, cuando lo único que me dices es con odio y rencor. Ya no quiero vivir contigo. ¿Que no me querías matar antes de nacer? Pues haz de cuenta que nunca nací y con eso estarás tranquila.

ALTER EGO.- (Sarcástico.)Me encanta que ahora te hagas el hombrecito.

MADRE.- No, eso no. ¿A dónde vas a ir? ¿Con tu padre? No puedes irte con él, te odia.

(Se le acerca y lo acaricia con ternura.)

MADRE.- ¿Por qué has cambiado? ¿Por esta mujer?

DANIEL.- No, no fue por ella. Fue por todo lo que he visto, por todo lo que he oído, por todo lo que estoy sintiendo, quisiera haber tenido lo que todos tienen, pero sin problemas.

(La madre empieza a llorar suavemente.)

DANIEL.-Yo ya no quiero vivir en este infierno.

(En ese momento se oyen pasos apresurados en la escalera de entrada y aparece por la puerta del departamento Ángel, que viene todo golpeado.)

Escena 6

Personajes: Soledad, Alter ego, Ángel, Daniel y Nicole.

Lugar: Departamento de Soledad. (Sala y cocina.)

Fábula: Daniel tiene que enfrentarse a la realidad de sus acciones.

Utilería: Pañuelo, medicamento, ventana, sillones.

Canción: Sonido de disparos y voces masculinas, canción triste al final.

ÁNGEL.- (Desesperado.) ¡Daniel! ¡Daniel! ¡Daniel!

(Soledad y Daniel se voltean a ver a Ángel. Este se suelta llorando a los brazos de Daniel.)

ÁNGEL.- Daniel, la madre de Aurora ya mandó a alguien por ti. ¡Mira lo que me hicieron sus trabajadores!

ALTER EGO.- Pobre Ángel, él no se lo merecía, él no hizo nada, malo contra Aurora, no que tú Daniel si lo hiciste.

DANIEL.- (Reaccionando.) No puede ser.

(Se agarra el cabello con desesperación. Mientras tanto Soledad saca un pañuelo, le limpia la boca ensangrentada. Luego va a la cocina en busca de algo.)

ÁNGEL.- Ellos… ellos.

(La madre aparece en el umbral de la puerta, al ver a Ángel se queda quieta sin hacer ningún movimiento.)

DANIEL.- ¿Qué más te hicieron Ángel?

ÁNGEL.- Ellos me encontraron caminando por la calle y me agarraron. Me dijeron que los mandó su jefa, porque ella está realmente furiosa contigo. Me dijeron que la mamá de Aurora les dio que me agarraran primero a mí, para madarte un mensaje. No… pude defenderme.

DANIEL.- ¡Desgraciados hijos de la…!

(Vuelve Soledad con medicamento.)

ÁNGEL.- Dijeron que esto es solo una muestra de lo que te van hacer. Yo creo que la mamá de Aurora ya le hizo algo a ella.

DANIEL.- Después veré qué le pasa ella. Lo que me importa ahorita es que este bien. ¿Y dónde se quedaron? ¿Cómo te soltaste?

ÁNGEL.- No lo sé. Yo creo que andan cerca.

ALTER EGO.- Daniel yo creo que ya es tiempo de que seas un hombre y des la cara.

DANIEL.- Yo creo que esto solo se va a acabar si me les enfrento.

ÁNGEL.- A mí me pegaron con algo, pero yo creo que ellos traen armas.

(Se oyen gritos destemplados y agresivos.)

VOCES.- ¡Daniel! ¡Daniel! Sal si de verdad eres hombre. Te esperamos aquí abajo. O si quieres subimos por ti.

MADRE.- (Se le acerca rápidamente a Daniel y lo enfrenta.) Daniel no salgas. ¡No vayas a salir! ¡Te lo prohíbo!

(Daniel gira la mirada hacia Soledad.)

SOLEDAD.- (Titubea sorprendida y angustiada. Los gritos se vuelven a escuchar.) Son capaces de subir.

DANIEL.- Pues no los dejaré que suban.

(Mira hacia la calle.)

ALTER EGO.- Sé que te dije que fueras hombre pero no un estúpido.

SOLEDAD.- Danny… reflexiona por un momento…

DANIEL.- ¡No se trata de reflexionar, esos malditos quieren otra cosa!

ÁNGEL.- No les hagas caso.

(Suenan las voces de nuevo.)

MADRE.- ¿Qué les vas a decir?

DANIEL.- Que sí me casaré con la hija de su jefa.

(De forma confusa Ángel y Nicole le piden a Daniel que no vaya, Soledad en estado de shock solo puede contemplar a Daniel.)

DANIEL.-Déjenme bajar, por favor

ALTER EGO.- Daniel, no seas estúpido, tienes que entrar en razón. No hagas nada sin pensar.

MADRE.- No Daniel, ellos son unos salvajes. Deja que se vayan

DANIEL.- Mamá suéltame, yo sé que es lo que estoy haciendo.

(Daniel sale rápido de la escena. La madre se sostiene en el quicio de la puerta, desfallecida. Ángel mira a Soledad, que se encuentra inmóvil. De pronto corren hacia la cocina para poder ver a la calle, se hace un silencio por varios segundos.)

SOLEDAD.- (Con un grito.) ¡Daniel! ¡Cuidado! ¡Daniel!

(Horrorizada contempla algo. Se escucha el sonido de una bala y un grito sordo. La madre reacciona.)

Escena final

Personaje: Alter ego y Daniel.

Fábula: El alter ego le hace entrar en razón a Daniel.

Lugar: Departamento de Daniel.

Utilería: Nada en especial

Canción: Ninguna.

ALTER EGO.- ¿Ahora lo entiendes? ¿Dónde quedó tu futuro, tu familia, tus amigos. Observa el mal que has hecho, todo lo que has provocado por tus estúpidas acciones. Ve bien todo lo que hiciste, ve a Soledad consumida por la oscuridad y la desesperación. Observa a Ángel, traumado por haber visto la muerte de su mejor amigo. Mira a tu madre sola, deprimida, el único hombre que quedaba en su vida la abandonó, mira a Aurora con un hueco en el corazón que jamás podrá llenar y a tu hijo, que al final, se ha quedado sin un padre. Y todo esto, sólo para divertirte, ¿verdad? Porque de una jóven promesa, a un viejo tonto, hay un sólo paso. Al final, le cortaron las alas al pez. Esperaba más de ti, esperaba más de nosotros. Pero esto no es el clásico sermón de final, porque ahora tendrás que ver esto una y otra y otra vez…

DANIEL.- Vamos a mi cuarto, bebé.

AURORA.- No, te tengo que decir algo.

DANIEL.- ¿Qué me tienes que decir?

AURORA.- Estoy embarazada.

Cae el telón.

3 Mars 2021 02:50 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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La fin

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