roxylightfire Roxy Lightfire

Las ciudades del mundo se desmoronan, los grandes monumentos caen... Nathan Slogar y Aeder Vulcan comenzarán a investigar unos extraños sucesos que comenzaron a desarrollarse en su ciudad natal. La causa, la desaparición de un elemento que compone la materia de los edificios. ¿A qué se deberá esa desaparición? El viaje hasta la cuna donde nace ese material no será nada fácil. ¿Llegarán a tiempo antes de que todas las ciudades del mundo desaparezcan?


Fantaisie Tout public.
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I

...No pienses en el pasado, pues eso es historia.

El mundo tuvo que tomar difíciles decisiones tras muchas batallas, desacuerdos entre grandes líderes que llevaron a la población a la desgracia y así sucesivamente a lo largo de los años que han visto amanecer estas tierras...

El empobrecimiento, cada vez más marcado de las poblaciones, no dejaba diferencias entre unas clases y otras. Esto llegó a producir grandes revueltas de la población quedando por fin sin líder.

Pero el hombre es ambicioso, busca el poder a toda costa y una vez más la historia se repitió.

Nuevas clases sociales surgieron. El pueblo sufría, el poderoso ordenaba y la tierra lloraba. Los humildes oraban por un cambio que nunca llegaba. Daba igual la religión, el sufrimiento era peor cada día.

Hasta que la naturaleza dijo basta.

Los océanos se elevaron, la tierra tembló, el viento resonó en cada rincón de las ciudades. Aquellas gentes asustadas suplicaron por protección, pero ya era demasiado tarde.

Encontraron su propia aniquilación...

Aeder dio un largo suspiro cerrando el libro, pasó lentamente su mano derecha sobre la envejecida portada, recorriendo con sus dedos aquel título en relieve con letras en un dorado que había perdido su brillo original: “ Leyendas y Profecías de Aunknar”.

Aquel libro, de procedencia incierta, la había acompañado desde que era una niña y cada vez que se encontraba insegura de algo, leía alguna de sus páginas. Ese extraño libro parecía tener siempre la respuesta a cualquier pregunta que suscitase su miedo.

En su interior, Aeder una y otra vez se repetía a sí misma que debía ser una coincidencia, ya que lo había leído tantas veces que lo había interiorizado y sabía dónde tenía que buscar. Le debía ser innato.

Apoyando el libro sobre una mesa de escritorio, ya desgastada por el tiempo, se reclinó sobre su silla y se quedó mirando hacia el libro unos instantes más mientras la luz del sol caía sobre este por la cristalera que se situaba en el techo del ático.

Y una vez más, como cada vez que lo leía, las mismas preguntas aparecían en su cabeza, como martillos y campanas repicando sin cesar. ¿Cómo el mundo había entrado en tal decadencia? ¿Realmente somos los causantes de todas las catástrofes que le han sucedido a este mundo? Sus pensamientos se detuvieron al instante, pues alguien llamó inesperadamente a la puerta del ático.

-¿Hola?¿Aeder? ¿Estás ahí? Soy yo, Nathan- los golpes en la puerta volvieron a sonar insistentes.

Aeder se levantó de la silla tan rápido como le fue posible. Había estado tan absorta leyendo el libro que se le había olvidado por completo que había quedado con Nathan. Miró el pequeño reloj que tenía colgado junto a la estantería, donde tenía algunos de los libros más preciados para ella, abriendo los ojos de par en par, asustándose por la hora: las cinco Aknar. Se había pasado toda la mañana leyendo el libro sin comer.

Sin dudarlo ni un segundo, cogió su chaqueta y se dirigió a la puerta, abriéndola de golpe. Frente a ella, un chico de cabello corto, de un color casi achocolatado que contrastaba con sus ojos verdosos, de mediana estatura la esperaba en la puerta.

- Lo lamento mucho Nathan, no me di cuenta de lo tarde que es.

Nathan extendió una bolsa hacia Aeder:

-Y como de costumbre no habrás comido ¿verdad?.

Aeder suspiró resignada:

-Me conoces demasiado bien…- cogió la bolsa sin decir nada más mientras se reía.

-Los años de estar esperándote ya me hacen un maestro.

Aeder cerró la puerta y comenzaron a caminar.

Nathan era el mejor amigo de Aeder. Se habían conocido estudiando la Historia del mundo de Magner y siguieron trabajando juntos en algunos estudios aunque después Aeder decidió especializarse en lo que antiguamente se conocía como Arqueología algo que hoy solo una rama de expertos o de gente suicida se atrevían a escoger ya que en Magner, estudiar lo que se conoce como “pasado” tenía numerosos contras sin nombrar los numeroso peligros, el más señalado, era la desaparición.

Mientras tanto, Nathan se dedicó al periodismo, ganándose un sólido puesto en la única empresa del distrito de la ciudad, Amphea.

Mientras Nathan no paraba de hablar en el camino sobre lo bien que le iba en su trabajo y de lo que iba hacer en las próximas jornadas, Aeder comía sumida en sus pensamientos.

Empezó a vagar por la historia, recordando aquel hombre ambicioso que quiso que las horas llevasen su nombre hace… ¿5 mil años?

-Pero me estás escuchando?

Aeder volvió de su trance:

-Si, perdona, es que está muy bueno esto que me has traído ¿Qué es?.

- Lo de siempre-Nathan miró a Aeder algo molesto- Últimamente parece que no te interesa nada de lo que te cuento.

- No es que no me interese, es que siempre cuentas lo mismo.

En ese momento, entre Nathan y Aeder se creó un silencio incómodo, tan solo roto por las palabras de Nathan y el sonido de las olas que golpeaban las aceras.

-¿Qué quieres decir?

-Nathan, te has acostumbrado tanto a tu trabajo que has olvidado en el lugar dónde nos conocimos y lo que realmente te gusta.

- No, no lo he olvidado, por eso acepté este puesto de trabajo.

- ¿Realmente es así Nathan? Tus últimas columnas solo hablan de personas de altos cargos que hacen el bien- Aeder hizo mucho énfasis en esa última palabra- para Magner ciertamente ¿te crees tus propias palabras?

- ¿Me estás llamando embustero? -Nathan se detuvo en mitad del camino, enfurecido.

Aeder se paró frente a él, apenas inexpresiva:

- No, te estoy diciendo que te has creído su cuento. Hace años hubieras entendido perfectamente mis palabras, pero se ve que tantos años en Amphea han hecho que te intoxiques.

-Sabes que sigo luchando por la causa, ese fue otro motivo por el que acepté el puesto.

-Si es así, demuéstramelo.

- ¿Cómo pretendes que te lo demuestre?

Aeder emprendió su caminar lentamente sin decirle una palabra a Nathan mientras él volvía a hablar de manera encolerizada:

-¿Me estás escuchando?

-¿Quieres andar?- gritó Aeder.

Pareció que Nathan por fin entendió el mensaje y comenzó a calmarse poco a poco mientras la seguía en silencio.

-He estado leyendo el libro.

- Vaya que novedad.

- Callate. Parece que en ese libro y en otros siguen un mismo patrón. Cada cierto tiempo, algo ocurre que provoca una catástrofe en Aunknar.

- Eso solo son leyendas Aeder.

- Está bien, tú dices que solo son leyendas, yo digo que algo está por llegar. Quiero que investigues conmigo. Si yo gano, puede que me reconsideren en el estudio de Arqueología, si ganas tú, tendrás una bonita columna para Amphea. ¿Hay trato?

Nathan se quedó callado, pensativo:

-¿Cuánto tiempo llevas trabajando en esto?

- No lo recuerdo.

Realmente era una soberana estupidez. Aeder sabía perfectamente que Nathan había pasado tanto tiempo inmerso en aquel lugar que no aceptaría y si lo hacía le pondría trabas en cada paso que daba sin embargo había un problema con el que no contó cuando empezó a leer aquellos libros...Si comenzaba a indagar y embarcarse en algo más grande, no podría hacerlo sola, pues el peligro que corría era enorme. Necesitaba a alguien en quien confiar- o al menos hasta cierto punto- para poder llegar hasta el final.

Nathan se mantuvo callado por un largo tiempo más hasta que finalmente suspiró negando con la cabeza:

- Esto puede hundir mi carrera...

-Perfecto entonces.

-Estas como una cabra Aeder, ¿Lo sabes?

-Me lo han dicho muchas veces, aunque de ti nunca lo había escuchado.

-¿Cuándo empezamos?

-Mañana, a las ocho Akplur.

-De acuerdo, nos vemos en el ático.

Nathan y Aeder se dirigieron en direcciones opuestas caminando tranquilamente al atardecer.

3 Février 2021 00:00:11 3 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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À suivre…

A propos de l’auteur

Roxy Lightfire Graduada en Historia del Arte por la Universidad de Murcia (2018). Amante de la poesía y los relatos fantásticos comienza su andadura en la escritura en año 2015 donde queda finalista un concurso de poesía con el título "Embriagado por Eros". Actualmente, de la mano de Universo de Letras, su primer libro de narración fantástica ve la luz. Crónicas de Angeath: El despertar de la magia.

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Triste Mancebo [REI] Triste Mancebo [REI]
Magnífico capítulo. Destaco la facilidad de descripción, es enorme y grandiosa. Me parece de muy alto nivel descriptivo, a pesar de lo corto que fue (quedé queriendo leer más jaja). Me maravilló ese uso inicial sorpresivo de la cursiva... felicitaciones por eso, da perfecto sentido de que la joven estaba leyendo ese fragmento inicial. Respecto a la ortografía tengo varias críticas constructivas: -Hay una parte, la primera en que hay un diálogo en que sale dice: ¿Hola?¿Aeder?... Creo que debe separar ambas preguntas con un espacio. También, como recomendación, después de la palabra Nathan, donde dice "los golpes volvieron a sonar insistentes", un "sus golpes volvían a sonar de manera insistente" poseería una descripción más clara y perteneciente al personaje que dialoga en el reglón. -Hay una parte posterior que dice: "había olvidado por completo que se había quedado con Nathan", en ella se repite dos veces el "había", produciendo redundancia. En la misma parte: "que se había quedado con Nathan", me confundí, ya que de primera pensé que faltaban palabras, algo así como "que se había quedado (de juntar) con Nathan, pero luego, también lo interpreté como que "se había quedado en casa con Nathan", sin embargo, si así fuera, creo que igual requiere una revisión y modificación para un entendimiento más claro de qué es lo que se trata de expresar en esa parte (simple opinión). -En a parte que dice: "-Y como de costumbre no habrás comido ¿verdad?", sugeriría un "-Y como de costumbre no habrás comido... ¿Verdad?", eso hace terminar la idea a la primera frase, dando un descanso intermedio. -En la parte: "cogió la bolsa sin decir nada más mientras se reía." se requiere un descanso, puede ser de dos maneras: "cogió la bolsa, sin decir nada más mientras se reía." o bien "cogió la bolsa sin decir nada más, mientras se reía... para mí la segunda es más conveniente, pues da un perfecto descanso intermedio. -En la parte que dice: "y siguieron trabajando juntos estudios aunque..." se requiere una puntuación, ya sea coma o punto seguido, entre "estudios" y aunque". También se requiere una puntuación en el "después", yo le colocaría una coma, dejándolo: "y siguieron trabajando juntos, aunque después, Aeder...", pues así sigue la idea sin tener que modificar el "aunque". -Se requiere puntuación de descanso después de la palabra Arqueología, puede ser una coma o bien, un punto y coma... yo le colocaría punto y coma. -Se requiere modificación en la parte plural de; "solo una rama de expertos o gente suicida se atrevían a escoger", correspondiendo al singular de: "solo una rama de expertos o gente suicida se atrevía a escoger". -Se requiere puntuación de descanso en la parte que dice: "se atrevía a escoger ya que en Magner...", siendo sugerible el: "se atrevía a escoger, ya que en Magner..." -Puntuación obligada en la palabra "pasado" que está entre comillas, en lugar de: "estudiar lo que se conoce como "pasado" tenía numerosos...", se sugiere un: "estudiar lo que se conoce como "pasado", tenía numerosos..." -La parte que dice: "tenía numerosos contras sin nombrar los numerosos peligros", requiere puntuación de descanso, después de "numerosos contras", quedando como: "tenía numerosos contras, sin nombrar..." -La parte que dice: "tenía numerosos contras sin nombrar los numeroso peligros...", tiene falta final de la "S", y además, se sugiere modificar la palabra, ya que al repetirse dos veces, se genera redundancia. -En la parte que dice: "¿5 mil años?", se sugiere cambiar a: "¿cinco mil años?" -En la parte que dice: "-Si, perdona, es que...", se sugiere poner acento, ya que es un sí de afirmación, no de preposición, quedando en: "-Sí, perdona, es que..." -En la parte que dice: "-¿Realmente es así Nathan?", se requiere una coma intermedia entre el "así" y "Nathan", quedando: "-¿Realmente es así, Nathan?" En cuanto a ortotipografía, solo sugerirle que use el "−" en lugar del "-" para los diálogos. Está muy genial su historia, la voy a ir siguiendo, espero le haya ayudado en algo mis observaciones. Recuerde que mientras más perfecta la gramática, más rápido va a revisión su historia. Suerte!
February 07, 2021, 07:09

  • Triste Mancebo [REI] Triste Mancebo [REI]
    De nada, sí, nadie es totalmente sabio en esto, y hay que irnos apoyando para mejorar. Lo haré siempre en la medida que pueda. Está muy interesante su relato. Ahora voy por la parte dos ;) February 07, 2021, 17:08
  • Roxy  Lightfire Roxy Lightfire
    Muchas gracias por sus comentarios ☺️ Se lo agradezco muchísimo. Siempre es bueno mejorar para seguir creciendo, mil gracias ❤️ February 07, 2021, 09:30
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