ponyopon Ponyo PON

Elían Collins es atrapado por unos tipos para ser un objeto sexual de una organización que lo humilla y trata como una mascota. Entre lágrimas y violencia, Elían encuentra que la única forma de sobrevivir es haciendo lo posible por obedecer a sus captores. Ya no tiene salida, ni la policía lo ayudará. Esta condenado. Esta no es una historia de amor. Adv. Violencia. Fetiches. BDSM. Sumisión. Dominación. Filias. Pérdida de la cordura. Psicológico. Humillación. Mpreg. Leer bajo tu responsabilidad. No apoyo ninguno de los temas impuestos en la historia.


LGBT+ Interdit aux moins de 21 ans.

#bdsm #suspenso #psicológico #violencia #original #angst #violación #fetiches #filias #mind-break #parafilias-extremas #badending
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1. Capítulo

Elían Collins, un muchacho común como cualquier otro, estudiante de un colegio público; independiente tras el abandono de sus padres, con un pequeño empleo que le alcanza para lo necesario.

Todos lo saben, él es un chico lindo, bondadoso, algo miedoso y de cuerpo esbelto, con un color de cabello único y una mirada compasiva, así como una sonrisa demasiado hermosa.

Nadie supo cómo sucedió, como pasó o por qué fue, solo supieron que un día ese hermoso chico desapareció de la faz de la tierra.

Docentes, compañeros y su pareja lo buscaron durante varios días, fueron donde la policía dando resultados negativos.

No había cuerpo, no estaba muerto y tampoco aparecía, nadie lo sabía, lo tomaron como un desafortunado caso más, una víctima del secuestro y la extorsión.

La policía, inútil como sospechosa del propio delito.

Secuaces de lo que deberían estar en contra.

Ningún familiar llora o se desespera, solo ignora el hecho tras el susto del momento.

Su pareja insiste, busca y persigue a quienes cree conocer que saben sobre su pequeño amor. Nadie responde.

Compañeros, docentes y amigos lo abandonan, lloran su desaparición, pero nada pueden hacer, solo son jóvenes que no se pueden mover.

Y es cuando dejan de buscar.

La policía sabe lo que pasó, e ignoran la situación, no hay madre que grite o lloré por encontrar a su bebé, así que no hay nada que hacer, no hay fuerza mayor que los lleve a investigar más.

Mejor es no involucrarse y sin insistencia, se deja ir.

Lamentable...

Era tan joven...

📷

El pánico recorre todo su cuerpo cuando se ve presentado frente a un hombre alto, moreno y ancho, que observa desde el sofá rojo en el cual está sentado.

Cruza su pierna y apoya su codo en el lateral del sofá mientras su mejilla reposa gentilmente en su puño.

—Desnúdenlo —

Dicta, el joven se sobresalta al escuchar la orden y como las personas a su alrededor obedecen como perros entrenados, ante tanta gente no puede hacer demasiado, está amarrado de manos y pies, además, puede observar en los tipos una pistola en sus cinturones.

Desamarran sus manos, pero sostienen sus muñecas en caso de que el muchacho decidiera revelarse como había sucedido al inicio del secuestro en el cual tuvieron que golpearlo.

Le retiran la camiseta, más bien, la rompen al verla dificultosa de sacar y el chico lo lamenta.

Vuelven a amarrar sus manos, pero con estas al frente suyo y en el suelo, colocan un pie en la soga del medio para que no pueda levantarlas.

Lo ponen en cuatro, y el pie de otro tipo termina en su cabeza haciéndolo agacharse golpeándose contra el suelo en el proceso. El joven solo se limita a llorar sintiendo el escozor en su nariz tras el golpe.

Van retirándole el short que portaba, sus zapatos y medias se habían perdido apenas intentó batallar así que no había problema alguno con esas prendas.

Se asusta cuando el bóxer es bajado.

— ¡No! —

Un golpe resuena, un látigo había caído en su muslo haciéndole arder y próximamente esa zona se torna de color rojo por el impacto.

—Cállate pequeña mierda —

Menciona el tipo que tiene el látigo en la mano mirándolo desde arriba con desprecio.

Prosiguen a retirarle el bóxer dejándolo desnudo totalmente, pues toda joyería o detalle que tuviera el muchacho fue prácticamente robado por los captores, que en sí habían sido ladrones contratados que aprovecharon la oportunidad.

Unas manos fueron a los glúteos del menor abriéndolos exhibiendo su entrada, haciendo que el pelirrojo se sobresaltara y empezara a patear dándole un certero golpe en la quijada al hombre que había estado tocándolo.

—Bola de inútiles... no pueden controlar a un simple chiquillo —

Habló con clara molestia el hombre del sofá, quien movía su pie de manera impaciente viendo al chico en el suelo que tenía muchos ánimos de pelear por su vida.

Los secuaces al escuchar la reprimenda de su jefe pusieron más empeño en su trabajo, debían hacerlo bien si es que no querían morir.

Amarraron las piernas del muchacho y colocaron la soga del medio amarrada a un gancho metálico del suelo prohibiéndole movimiento.

La presión en la cabeza del muchacho fue más fuerte haciéndole soltar quejidos de dolor.

Su jefe gruñó en molestia harto de los sonidos que emitía su nueva posesión.

—Traigan la mordaza —

Habló uno siendo la orden acogida de inmediato.

La mordaza terminó en la boca del menor, la cual poseía una bola, la que apretaba con sus dientes y provocaba que empezara a salivar debido a dicho impedimento.

Alzaron su rostro sosteniendo sus mejillas con fuerza. El hombre desde su posición empezó a inspeccionarlo con detalle y finalmente sonrió.

—Él nos traerá a los que necesitamos, nos servirá de mucha ayuda —

Comentó para levantarse de donde estaba y agacharse a la altura del muchacho para verlo más de cerca.

—Pero vamos a tener que disciplinarlo, no puede andar con clientes si piensa golpearlos en la entrepierna cada que tiene oportunidad —

Se levantó para caminar hacia la parte de atrás del menor donde tomó los glúteos de este abriéndolos e inspeccionando.

Paso un dedo por alrededor con cuidado viendo como este se dilataba muy apenas, metió un dedo sacando un quejido fuerte de parte del menor que se retorció en el lugar tensando todo su cuerpo y sollozando.

El mayor solo sacó su dedo.

—Bien, es virgen, llévenlo a mi cuarto —

Se acomodó la corbata incorporándose y caminando de vuelta al frente viendo el rostro de su nueva mascota.

—Ah, antes que nada, soy Deimian Baker, no te molestes en presentarte, se mucho sobre ti, por eso estas aquí —

Le dio un par de palmadas en la mejilla algo duras para retirarse del lugar.

Lo agarraron una vez lo desataron del suelo y llevaron arrastrando hacia un cuarto extraño donde había una cama grande y muchas cosas alrededor apenas visibles por la escases de luz.

Cambiaron las sogas por esposas tanto en los pies como en las manos, dejando que la cadena de en medio sea un poco más larga y el muchacho pudiera moverse un poco o siquiera caminar en pasos cortos.

Lo agarraron del cabello arrastrándolo por el lugar mientras el muchacho trataba de caminar sin poder realmente, tropezando y haciendo que los demás se burlaran de él.

Lo empujaron hasta la ducha haciendo que su cuerpo chocara con el frío piso de baldosa.

—Báñenlo y prepárenlo, nada de charlas, les estamos vigilando —

En un gruñido el hombre se retiró del lugar tras la amenaza.

Varias personas que ya estaban dentro del cuarto de baño, tomaron al muchacho que apenas y podía mantenerse debido al maltrato recibido.

—Pobre criatura —

Mencionó en un susurro una mujer mientras con ayuda de otra persona lo colocaban en el agua de la tina.

—M-Mirt... —

El muchacho sollozó ese nombre a medida que sentía el ardor en su cuerpo debido al jabón y la esponja pasar por sus heridas.

Él había sido un chico de pocos problemas, por lo que los golpes eran impactantes en su piel sensible e inexperta.

Se retorció un par de veces haciendo a las señoras detenerse unos breves momentos y proseguir bañándolo.

Cuando la ducha acabó lo fueron llevando desnudo y mojado a otro lugar, pues eran las ordenes que les habían dado, todo bajo una amenaza constante.

En medio de dicha habitación había una camilla, lo amarraron boca abajo, las manos arriba y cada una hacia un lado y sus piernas dobladas y amarradas de forma en que su trasero resaltara y dejara a la vista su entrada perfectamente.

— ¿Alguna vez has probado el cream pie? Ah, obviamente no —

Señalo uno de los tipos que estaban ahí casi con burla, mientras sacaba una jeringa sin aguja.

—Esto va a ser divertido —

El muchacho palideció, no le gustaba lo que veía, ni como aquel hombre parecía sonreírle.

¿En dónde había terminado?

📷

Hai!

¡Primera historia original! Yey

IMPORTANTE:

Esta historia presenta una trama oscura, explícita y con variedad de temas sensibles no aptos para toda edad, no contiene romance sano ni un final del todo feliz, así que desde este capítulo te pido pienses bien si seguirlo o dejarlo hasta aquí. Existen temas de parafilias, desde las más suaves hasta las más desagradables, así como muertes, mpreg (male pregnant), violencia física y psicológica, violación no consensuada, tortura, etc.

Evita los malos comentarios, las advertencias están para leerse, si existe algún mal intencionado intervendré inmediatamente a ver si se llega a un acuerdo, en caso de que no, se procede al bloqueo.

Se aceptan las críticas constructivas siempre y cuando sean manteniendo el respeto. Así mismo se agradece los votos, las añadidas, las leídas y los siempre aceptados comentarios!

Dicho esto, ¡nos veremos en otro capítulo! Bai!

4 Décembre 2020 20:02:20 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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