kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

El arte es definido de muchas maneras, a veces puede ser encontrado en los cielos y paisajes, en el óleo, tal vez en artículos refinados o un barrios no muy habitados. Pero para Jeon Jungkook el arte yacía frente a él cada mañana. Algo prohibido pero que amaba. ⸙͎۪۫KookTae ⸙͎۪۫Historia 100% mía ⸙͎۪۫One Shot


Fanfiction Interdit aux moins de 18 ans.

#romance #amor #hermanos #arte #jungkook #kookv #taehyung #vottom #kooktae #musa
Histoire courte
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⸙͎۪۫Única Parte⸙͎۪۫

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El arte es definido de muchas maneras, a veces puede ser encontrado en los cielos y paisajes, en el óleo, tal vez en artículos refinados o un barrios no muy habitados. Pero para Jeon Jungkook el arte yacía frente a él cada mañana. Algo prohibido pero que amaba.


Mechones castaños alborotado, piernas largas y torneadas, piel de miel que brillaba con las luces del sol cada primavera, pecho plano y nariz respingada, labios rosas y manos delgadas, ojos cafés y largas pestañas. Un sistema solar en su ser, el sol en la sonrisa, la luna en su mirada, Venus en su espalda baja, Marte en su entrepierna, Neptuno a sus pies y Mercurio ardiente en los mechones castaños,miles de estrellas chocando en el y formando figuras especiales por la piel dorada. Así era el arte para Jungkook, todo lo que conformaba a Taehyung lo era para el.


Una lástima que cuando el precioso arte despertaba, sonreía de manera especial para decir esas palabras tan hirientes que lograban impactar en el azabache embelesado.


— Buenos días hermano.— dijo somnoliento, frotó sus ojos y se sentó mirando a su alrededor.— Siento mucho haberme quedado dormido aquí, pero cada que te ayudo con tus cuadros terminó tan cansado. — estiró los brazos. — Prometo ayudarte a levantar todo en un rato.


Jungkook miró a su hermano menor tronar su cuello, el sonido como galletas triturándose pasó a segundo plano al ver la delgada silueta bajo la prenda prestada. Su camisa favorita, el color crema cubriendo hasta los muslos regordetes, los botones superiores desprendiéndose, dejando ver la tierna piel. Lo que daría por aventar el apellido por la ventana y pegar sus belfos justo por encima de donde estaba el corazón de su hermano.


Le trataría con amor, sería cuidadoso, como un gran pintor cogería sus manos como la herramienta para plasmar caricias dulces sobre la tez morena, los belfos pintarían de rojo pequeñas secciones para demostrar que él había besado, y si era afortunado, culminaría su obra con su cuerpo ardiente invadiendo aquel espacio reducido donde cientos de hombres enloquecieron por llegar.


— No te preocupes.— se obligó a decir y desviar sus pensamientos pecaminosos. — Mi casa está siempre disponible para ti. — cambio su mirada a la habitación donde noche tras noche imaginaba que huía con el menor a un lugar donde pudiera amarlo en libertad, sin nada de por medio.


Taehyung estiró su cuerpo, incluso sus pies, separó sus deditos y una vez se sintió listo, saltó del colchón cálido, del rico aroma a colonia Calvin Klein, y de el sentimiento que se mezclaba cada que en esa casa estaba. Su cuerpo sensible por los sueños mágicos donde besaba a su hermano, miles de mariposas papaloteando en su interior al imaginar los cálidos belfos colisionando contra los suyos. Con vergüenza por imaginar eso bajó su cabeza y caminó a donde debía estar su ropa regada. El amplio sillón en una esquina cerca del buró donde su hermano guardaba sus cosas personales, siempre había tenido curiosidad del porque mantenía ese mueble con candado. Cogió sus shorts de tela blanca y los coloco, no se quitaría la prenda de su hermano por nada del mundo, aun deseaba mantener la suave tela y el aroma en su piel.


En silencio desayunaron, entre bajas miradas y sonidos de cubiertos. Mientras Jungkook anhelaba aventar el contenido sobre la firme mesa que le separaba del menor, tomarlo y probar los labios que tanto deseaba, por otro lado Taehyung jugaba en su mente a imaginar que el amor no tiene porque ser juzgado, él amaba a esa persona que llevaba su sangre tanto como dos parejas normales, no había maldad en el sentimiento, solo el detalle de compartir padres, pero no podían culparle, era culpa del mayor por siempre llamar su atención, por llamarlo por las noches y hacerlo posar, por cubrir su cuerpo cuando fingía no poder más, o cuando lo abrazaba en las noches frías y sentía los belfos impactar en su nuca. Negó con su cabeza buscando borrar todo, miró a su hermano listo para salir de dudas.


— Kookie. —dijo en voz baja. La mirada del mayor no tardó en posarse sobre el castaño. — ¿Porque nunca me dejas ver que guardas en el mueble de tu habitación?.


Jungkook trago duro, ¿porque? simple, porque si él llegara a ver lo que guardaba jamás volvería a verle de la misma forma. ¿Cómo explicarle que dentro de ese buró de madera había cientos de dibujos suyos? Que los óleos eran incontables, técnicas distintas pero la misma persona, Taehyung en una tarde de veranos con tonos pasteles, Taehyung en invierno con acuarelas grises, Taehyung sonriendo con la técnica de puntillismo, Taehyung de espaldas y sin prendas, su mayor deseo plasmado en el papel.


Nervioso por ser descubierto, pasó una mano por su cabello largo y oscuro, revolvió un poco los cabellos, miró a su hermano antes de responder.


— Nada importante. — pincho con el tenedor un trozo de su pan francés.


—Si no es importante ¿porque tiene llave?. — vio al mayor apretar la mandíbula. —Kookie. —insistió.


— Te digo que nada. Desayuna rápido, debo dejarte en casa o mamá pensara que te estoy llevando por el mal camino.


La madre de ambos siempre había sido demasiado sobre protectora con el menor, Jungkook era mayor por 7 años. Aunque ahora Taehyung tenía 18 años, seguía siendo el bebé de la señora Jeon, se preocupaba por donde pasaba las noches si no llegaba justo antes de las 10 de la noche, y si su otro hijo llamaba para indicar que con él dormiría, exigía que su pequeño fuera dejado antes de las doce de mediodía.


— No quiero ir a casa, Kookie. —puchereo y recargo su cuerpo contra la mesa, inflando sus mofletes y frunciendo los labios. Por debajo de la mesa mecía sus pies cubiertos con las calcetas.


El mayor olvido su nerviosismo por ser descubierto, ver la tierna carita le impulsó a brincar de su asiento, con cuidado levantó al menor y lo elevo por su hombro.


— Vamos, necesitas una ducha y luego a casa.


Taehyung pataleo mientras reía, su vista estaba en el piso de cerámica blanco, sentía que la sangre se acumulaba en su cabeza, el hombro de su hermano impactaba contra su abdomen plano, las manos grandes de su hermano sostenían parte de sus piernas y caderas. La piel de las palmas no era suave como imaginaba, las duras mancuernas debían ser las culpables de que las manos de Jungkook fueran rasposas. No importaba, nada valía mas que sentir cómo era llevado en brazos por su hermano.


El cuerpo moreno fue dejado en la habitación, Jungkook le dejó solo para que el menor tomara una ducha y como cada ocasión, cumpliera con devolverlo a su hogar. Aún recordaba los ojos acuosos de Taehyung cuando se fue de su casa, necesitaba poner distancia entre los dos, no podía seguir escapando por las noches de su habitación para ir con el menor,buscando excusas para tenerle cerca, y evitando que alguien robara su corazón.


Mientras Taehyung enjabonaba su cuerpo y se relajaba con la agua tibia, al otro lado Jungkook caminaba en círculos, sus manos picando por entrar. Al final salió del lugar con la excusa de ir por algo de pan. El moreno salió encontrando el lugar vacío. Suspiro decepcionado, aún envuelto en la toalla camino al buró.


— ¿Que oculta Kookie?.— pregunta hacia la nada. Busco con que poder abrir el mueble. — ¡Bingo!.— corrió a su mochila y cogió la carpeta con sus papeles, sacó el clip que sostenía las hojas en orden. Se agachó y abrió el clip hasta dejarlo como un palillo, introdujo la punta y movió hasta que salió un sonido de "click". Estaba abierto. Sus manos temblaron al levantarse, inhalo y con ambas palmas abrió el mueble.


No esperaba que estuviera lleno de papeles, eran pinturas, bocetos, dibujos. Cogió unos, y ojeo el contenido. Era el. Todos. Desde su rostro sonriente hasta su cuerpo desnudo. Su torso perfectamente dibujado, los glúteos descubiertos, incluso estaba ese lunar en ese lugar. Trago duro, así que ese era el secreto de su hermano. Un sentimiento se expandió por su cuerpo. No podía negar que sentía felicidad de ser la musa principal del artista en la familia. Cuantas noches Jungkook se debió desvelar plasmando su rostro, los lunares, los gestos. Eran perfectos. Tomaba uno tras otro, su corazón golpeando contra el pecho, no hubo obra de arte que no admirara. La que llamó su atención era una donde estaba recostado, su mirada hacia enfrente, usaba la camisa de Jungkook sin nada en sus piernas, el collar que le había regalado por su cumpleaños número 18 colgaba de su cuello y su cabello revuelto, era tan real, podía jurar que era una gran fotógrafa y no pintura. Todo era perfecto. Hasta que la puerta se abrió, lista para volverlo a la realidad.


— Puedo explicarlo.— fue lo primero que dijo Jungkook al ver que su sucio secreto había sido descubierto. Taehyung tenía sus dibujos en sus manos, específicamente el último que había pintado. Estaba acabado. Ya se imaginaba siendo atacado por el menor. Cerró sus ojos esperando los gritos y cachetadas. Pero no llegaron. En lugar de lo esperado, Taehyung camino hacia el mayor aún con el dibujo en manos.


— ¿Que significa todo esto?.— estaba frente a su hermano. Su mirada hacia arriba esperando las respuestas. En su pecho pegado el papel,esperando su corazón alocado no fuera a delatarlo.


— Tae, yo... — el menor mordía su labio mientras esperaba una respuesta. No sabía que decir, en su mente gritaba que callara, pero su corazón pedía decir la verdad. No quería callar más.— Yo te amo.— confesó. Bajo un poco su cabeza y su cabello tapó su frente. — Pero no de la manera que piensas.— iba a decir todo. — Te amo de la manera en que nuestros padres se aman, te amo tanto como para recordar cada lunar de tu cuerpo, aunque hace más de 10 años que no te veo desnudo, recuerdo todo. Te amo tanto que he aprendido tus gestos, tus reacciones. — sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón holgado apretaban la tela, sus pies tratando de mantenerse firmes.— No sabia que se podía amar de forma tan intensa, hasta que me vi a las dos de la madrugada huyendo de mi habitación para ir a la tuya y velar tus sueños. Se que esta mal, se que es asqueroso desearte, pero ya no puedo más. Te amo demasiado Jeon Taehyung.


El castaño abrió su boca, no esperaba escuchar tal confesión, no de esa magnitud. Sintió que el piso se movía y que debía aferrarse con fuerza a la cerámica blanca. Apretó más el papel a su pecho y soltó el aire que contenía. Su Jungkook le amaba de la misma forma que el. No sabía que decir, y aunque supiera, no podía hablar. Las palabras se adoraban en su garganta. Tantos años soñando ser correspondido de la misma manera, ignorando los llamados de la sangre, por fin pasaba.


— Por favor di algo.— pidió el mayor.— Lo que sea. — tenía miedo, pero se acercó más al menor. Taehyung posó sus enormes ojos en su hermano. No necesitaba hablar para incitar.— Por favor.— se pegó más, haciendo la distancia tan corta, agachó su cabeza para chocar con la contraria.


— K~kookie.— dijo casi en un suspiro. Las manos de su hermano cayeron a su cintura, aunque dio dos pasos hacia la pared, el no las quitó. Su cuerpo chocó con el duro concreto, la toalla amortiguando el golpe.


Ambos estaban acabados, estaban rindiéndose ante el deseo, ante el sentimiento y el amor. Jungkook tenía acorralado al menor esperando una respuesta, al no obtenerla, se aventuró a pegar sus labios a la quijada, dejó un beso y se separó para ver al chico de miel apretar sus ojos y abrir su boca con un pez, sonrió.


— Dime que pare o seguiré.— indicó apretando la tez en la cintura, sus manos rasposa sintiendo la toalla de felpa en vez de la suavidad de la piel de miel.

No hubo respuesta más clara por parte de Taehyung que el silencio. El mayor trago duro y sin esperar más, subió sus manos al rostro que amaba pintar, sus labios chocando con los contrario. El menor soltó el papel para pegar sus palmas a la cintura de su hermano y chupar los labios. Como dos locas luchaban por entrar en la cavidad bucal. Una batalla de lenguas que iba a terminar por romper los estigmas familiares.


Vencido por los belfos inexpertos de Taehyung, Jungkook se separó aún sin creer lo que estaba pasando. Acarició los mofletes calientes, cada que su hermano se sonrojara esa área ardía en conjunto de sus sentimientos. Bajo la vista a la toalla que cubría el cuerpo perfecto. Tantos años trazando e imaginando la piel desnuda, las pecas en la espalda formándose galaxias más preciosas, se dedicaría a nombrar cada estrella. A besar desde Neptuno hasta Mercurio. Con cautela pasó la mano por encima del pecho, recibiendo un gemido agudo por parte del castaño.


— Hazlo.— pidió el menor, al sentir las manos pasar por sus pezones parados, no pudo evitar sentir un cosquilleo desde su pelvis hasta su pecho. Quería ser probado por el contrario.


El Jeon mayor vio a su dulce castaño llevar sus manos a la tela afelpada y dejarla caer, resbalando por la suave piel dorada hasta impactar en el suelo. El cuerpo de Taehyung era mil veces mejor que en sus pinturas, nada podía compararse, no existía técnica o artista que pudiera imitar la belleza que emanaba. Abrió su boca como idiota, bloqueo varias veces, y si no fuera por los dedos de Tae sobre sus brazos, seguiría pensando que está soñando.


— ¡Por Dios! Eres perfecto.— dijo el mayor antes de como un predador asentarse al menor. No había parte de la piel tersa que no deseara besar.


Jungkook estaba seguro que vendería su alma al diablo por tener de esa forma a su hermano. Su cuerpo acariciaba sin parar, su boca como imán en la contraria. De un segundo a otro lo tenía levanto entre sus brazos, las piernas doradas apretando su cadera, los brazos delgados enrollados en su cuello. Su erección dentro del amplio pantalón ya comenzaba a notarse. Taehyung no podía controlarse, su cuerpo exigía cada vez más. Sintió al mayor moverse hacia el amplio colchón, las sábanas azules recibieron su espalda, encima suyo el causante del dolor en su entrepierna.


La saliva intercambiada, el sudor que se formaba por la fricción, como dos enamorados se tocaban, un tacto suave, delicado. Los cuerpos yacían desnudos entregando todo. Los amantes prohibidos estaban a nada de olvidar que algo más que su amor los unía. Para hacerse el amor no había necesidad de saber tipo de sangre, apellidos o algo más.


Taehyung estaba cumpliendo sus fantasías al sentir a Jungkook abrir su entrada para que su cuerpo se adaptara a su amor. Embestidas moderadas, y a la vez desesperadas, no había palabras más perfectas que los te amo soñando por la habitación. No importaba nada, ni las llamadas de la madre angustiada por no tener a su criatura en casa. Por fin estaban donde deseaban.


— Te amo Taehyung, te amo tanto. — gemía contra los labios de su hermano, su cuerpo vibrante a nada de explotar en la entrada apretada.


El menor no deseaba cerrar sus ojos, quería ver como el ser que amaba llegaba a su cúspide gracias a él. Quería decir las palabras que tanto tiempo picaron en su garganta. Los sentimientos sucios que me hicieron avergonzarse cuando por las madrugadas se cambiaba de prendas al haber soñado ser tomado justo como ahora.


— También te amo Jungkook.— liberación al dejar fluir las palabras y bendición que se ajustara a su potente orgasmo al sentir el toque especial en su dulce punto. Quiso decir más pero su cuerpo vibrando le impidió continuar.


— Si mi amor, si. Yo quiero ser el único que te haga esto.— hablo excitado al ver como el castaño se liberaba, la cavidad que lo recibía apretó y su pene erecto sintió la mejor sensación, llevándolo a derramar su esencia en el cálido interior.


Después de culminar el acto donde se entregaron en cuerpo. El mayor sostuvo la figura entre sus brazos, dejo el cuerpo cansado sobre su pecho y besos los cabellos castaños. Su mano acarició la espalda desnuda hasta llegar a la curva perfecta que minutos atrás pudo probar.


— Creo que perdí la cabeza.— hablo el mayor, Taehyung levantó su cabeza del pecho para ver a su hermano.— Te hice el amor, siento que esto es un sueño y quiero quedarme aquí atrapado contigo.— el menor sonrió, se acercó y besó los labios.


— También quiero quedarme así contigo. Eres lo que siempre desee Jungkook. — suspiro.— Siento que mi destino está en ti. Tal vez no sea lo correcto, pero eres lo que me hace feliz, tantas veces llegué aquí deseando que esto pasara y hoy que se lo que tu sientes por mi, no quiero parar.— escaló por el gran cuerpo, sostuvo el rostro y beso a su amante.


— Entonces, ven conmigo. Tengo unos ahorros de unos cuadros y Namjoon me propuso un trabajo en Paris, el pago es bueno y podríamos vivir cómodamente. — paso unos mechones rebeldes por detrás dela oreja.— Puedo pagar tus estudios, se que quieres aprender diseño.


— Kookie, pero ¿qué le diremos a nuestros padres?.


— No tienen porque saber todo mi amor. — acarició los cachetes. — Dime que si, por favor ven conmigo, te prometo que nada te faltara.


— ¿Seguro que quieres llevarme a París? Allá debe haber muchos chicos y chicas hermosos. — hizo un puchero.— Podrás pintarlos y te olvidaras de mi.


— Jamás mi amor. Tú siempre serás mi musa, la única persona que quiero plasmar, el dueño de mi corazón, mis pinceles, mi todo. Jeon Taehyung ¿aceptas a este humilde pintor dispuesto a capturar cada parte de ti?.


— Acepto, con una condición condición.— mordió su labio.


— La que sea por ti.


— Hazme otra vez el amor.


Como un hombre decidido a complacer a su musa en todo lo pedido, se lanzó para acariciar la piel morena, Jungkook está dispuesto a olvidar las llamadas de su madre, a ignorar la sangre, a iniciar de cero en otro país, si solo así podía estar junto a Taehyung. No importaba el lazo, si el sentimiento era mayor.


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29 Août 2020 20:32:57 7 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
47
La fin

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••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎•• ホぁ !estas entrando a un sitio de pornoche. ⠀⠀⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⠀ →Sweek: kookie_7 →Ao3: kookiered_7 →Wattpad: GgukSeven

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ludwing takigawa ludwing takigawa
Me encanto :((( me encanta tu forma de narrar👉👈
January 04, 2021, 06:25
🎀Anaís 🎀 🎀Anaís 🎀
Yo no lo dicho pero, de todos tus os, este es mi favorito. Lo amo demasiado y nunca lo voy a soltar. Desde la primera vez que lo leí, ya lo he releído unas 30 veces por lo menos.
November 13, 2020, 05:48

Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Woow.... me encanto jjajaja
September 08, 2020, 02:38
Sathma Vargas Sathma Vargas
Me esperaba todo menos esto, lo amé
September 07, 2020, 04:40
CA Caro AnPa
Que arte
August 31, 2020, 17:14
JTkim01 JTkim01
Hermoso 😔✌💜
August 30, 2020, 01:22
~