gatotortuga Valeria Bustillos

«Si el pasado no se asesina, vuelve por su dueño. Y desgraciadamente somos los elegidos para lidiar con el pasado de otros.» El equilibrio del planeta depende de los doce pilares de estabilidad que reposan en los espíritus del zodiaco Chino. Cada esfera del zodiaco es repartida a un selecto grupo, y van de generación en generación, pero algo pasó el último día que se repartieron. Kira, portadora del Dragón de fuego, y David, portador de la Serpiente de agua, se verán obligados a iniciar la búsqueda de las esferas antes de lo que habían pensado, pero la aparición de una entidad oscura conocida como la Dama de rojo entorpecerá el cumplimiento de su objetivo, obligándolos a hundirse en un sádico juego de la muerte en donde, unidos a los demás portadores espirituales, no sólo tendrán que enfrentarse a la Dama de rojo, sino también a un pasado retorcido que esconde la justificación de su enemiga. ¿Quién es ella? ¿Por qué los odia? ¿Quién asesinó a los portadores de la generación pasada? Todas esas preguntas forman el puzzle de perdición en el que tendrán que hundirse, superando los ataques de su enemiga y, sobre todo, sus problemas personales; intentos de suicidio, bullying, deudas, inseguridad, abusos, fobias, inmadureces y demás retos son los que mancharán de sangre su camino hacia la victoria o a una muerte segura a manos de la Dama de rojo. Porque ella te conoce, lector, puede verte. Todos tenemos máscaras y esa bruja ve a través de ellas. ¿Te atreverías a desafiarla? Obra registrada en safe creative bajo el código: 1812039227131


Fantaisie Épique Tout public.

#elementos #bruja #magia #aventura #poderes #suspenso #fuego #controlmental #zodiacoChino
4
3.9k VUES
En cours - Nouveau chapitre Tous les mardis
temps de lecture
AA Partager

Los elegidos

—¡Lin...! Por favor no hagas esto.

La pelinegra empezaba a adentrarse en el bosque; le dedicó una mirada furibunda al hombre detrás de ella y frunció el ceño con hostilidad. Nada de lo que él dijera la haría cambiar de opinión.

—Lin, aún tienes oportunidad de...

—Cierra la maldita boca, Shen.

El hombre apretó con fuerza la pequeña esfera azul que tenía en las manos, aún sintiendo el ardor de la herida que ella le había hecho. Se aclaró la garganta para intentar hablar pero ninguna palabra logró escapar de sus labios; se acercó a Lin.

—¡Aléjate de mí Shen! —Dio un fuerte pisotón— no lograrás convencerme con tus malditas estupideces espirituales.

—¡Lin...! Te lo repito: no hagas esto.

—No me vuelvas a llamar por ese nombre —Respiró fúrica—, nunca más.

—Por favor, piensa en lo que haces.

—Ya es muy tarde; me encargaré de pintar de sangre todos los caminos que recorra.

La pelinegra se aferró al libro que tenía entre sus manos y salió corriendo a lo más profundo del bosque, emanando aquella oscura energía que se había apoderado de ella. Shen la observó con rabia, pero su expresión seguía impasible; al fin y al cabo ella ya era un alma perdida e irrecuperable. Lo que de verdad le importaba era que su hermana Lian podría morir en cualquier momento sino se apuraba, así que giró sobre sus talones para dirigirse a la casa.

—¡Lian, aquí estoy!

En el suelo de la vivienda yacía una joven de ojos claros, con la mirada perdida en un punto incierto; vacía. Estaba casi al borde de la muerte, pero Shen se apresuró a buscar una manera de devolverle lo que Lin le había intentado quitar. Envolvió la esfera en una cinta a modo de collar y se la puso a Lian en el cuello. La joven reaccionó al instante, pudiendo volver a respirar con normalidad y ser consciente de sus propios pensamientos.

—Lian... —El hombre le tocó el hombro— ¿estás bien?

—Es... —Tomó aire— bien...

La joven de ojos claros lloraba abrazándose a sí misma para contener las emociones reprimidas. Pequeñas gotas de lluvia empezaron a descender del cielo, como si el clima también quisiese compadecer su causa. Lian se limpió la humedad en los ojos y abrazó a su hermano, aferrándose a él como el único pilar que tenía.

—Ay... Shen —Gimoteó—... e-ella lo hizo, e-ella...

Su hermano la silenció.

—No pienses en eso Lian —Juntó sus frentes, mientras acariciaba el cabello color menta de la joven—, sólo no lo recuerdes.

Sus palabras sólo servían para aumentar el llanto de la muchacha.

—Sabes que debes mantenerte tranquila.

Ella asintió.

—No vamos a dejar que ella cumpla con sus amenazas ¿está claro?

Lian tragó saliva para deshacer el nudo en su garganta.

—No... —Sorbió su nariz— no la dejaremos; hay que encontrarlos.

—Pero... ¿cómo?

—Debemos buscar por toda China, en algún lado tiene que estar Shen.

—Y... ¿si ella los encuentra primero?

—No —Lian negó con la cabeza, mirando al horizonte firmemente—. No dejaremos que ella los encuentre primero, no permitiéremos que siga pintando su camino de sangre.

—Los elegidos de los espíritus más fuertes del planeta tendrán el poder suficiente para acabar con ella...



24 Août 2020 22:01:02 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
2
Lire le chapitre suivant Capítulo I: El inicio de la búsqueda

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 40 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!