minniejaeger Minnie Jaegger

Jackson y Jojo han sido mejores amigos desde que tienen uso de consciencia, y a tal grado es su amistad que cuando Jackson le dijo que dejaría Hong Kong para mudarse a Corea, Jojo empaco sus maletas y se fue con él. Años después, pese a los sentimientos de fraternidad que Jojo jura tener hacia Jackson, este definitivamente no puede seguir negando lo que siempre ha sentido por ella. ¿Hasta cuándo va a seguir aplacando su corazón? Por otra parte, Jojo ha batallado contra la depresión por años, que se encuentra perdida en el tiempo sin sueños ni expectativas. Lo único que entiende con exactitud que no sabe que hacer por su cuenta sin Jackson. Pero, ¿realmente es lealtad y amistad lo que siente por él o es algo más que lo niega a reconocer? ¿Qué sucederá entre ellos cuando todo comience a cambiar? "—No sé porque esta pasando esto entre nosotros, Jackson, pero tiene que parar, o de lo contrario no podremos seguir siendo amigos. —Hace años no quiero ser solo tu amigo, Jojo."


Fanfiction Groupes/Chanteurs Interdit aux moins de 18 ans.

#love #amistad #fanfic #depresion #amigos #dependencia #got7 #mejoresamigos #youngjae #jaebum #yugyeom #bambam #mark #jinyoung #almasgemelas #jackson #jacksonwang #teamwang #ahgase
2
2.9k VUES
En cours - Nouveau chapitre Tous les dimanches
temps de lecture
AA Partager

00

Jackson la observo incrédulo después de que terminara de sentenciar su futura convivencia dentro de tres meses. Se quedo callado unos segundos hasta que una carcajada floro desde su garganta, parecía que le habían contado un chiste buenísimo porque no dejo de reírse hasta unos segundos después.


Estaban en la habitación de Jojo donde los posters de The Beatles, Sonata Ártica y Stratovarius intercalaban uno de otro, y lo primero que pensó la chica, mientras le daba tiempo al sujeto para asimilarlo, es que definitivamente iba a llevárselos consigo junto a sus vinillos.


—No seas ridícula —suspiro tras unas buenas carcajadas, sonriendo como si le agradeciera por hacerlo reír así. —Tu madre no va a dejarte.


La pelinegra levanto las cejas en alto, aceptando el reto impuesto. Incorporándose, se acerco a la puerta y la abrió.


—¡Marilyn, me voy a vivir con Jackson a Corea!


La escucho reírse desde la habitación continua junto a unos horribles sonidos malos de perro juguetón que hacia su novio de turno. Jiaer y Jojo compartieron una mueca de asco.


—¡Esta bien, cariño!


Cerro de un portazo y subió más el volumen de Sonata Ártica para opacar a la feliz pareja. Unos segundos y ya era suficiente para tener pesadillas esta noche.


Se enfrento con el castaño en una batalla de miradas en la que podría determinar todo o nada. No estaba en sus planes dejar que las personas que amaba siguieran escapándose de sus manos sin poder hacer nada, y ciertamente no tenía nada más que perder que a Jackson y a su madre, y entre ellos dos era claro a quién iba a elegir.


—Estás loca —mascullo el chico, meneando la cabeza—¿Con que vas a mantenerte? ¿A qué universidad iras? Los exámenes...


—Puedo trabajar allí, de todas formas no tengo idea de que estudiar —se encogió de hombros, desinteresada.


—¿Y la psicóloga?


—Conseguiré una en Corea. Lo mismo con la psiquiatra.


—Pero tu vida aquí...—la observo, le costaba tomarla con seriedad—No seas tan impulsiva, Jojo. No tienes que dejar toda tu vida aquí por mí.


—Tu estas dejando toda tu vida aquí por ti y nadie te lo ha reprochado. Bueno, tus padres sí, pero ni al caso—se volvieron a sentar en la cama, cruzando las piernas y estirando un brazo para tomar una revista.


—Pero es mi vida, no la de alguien más —replico, acercándose a la cama y sentándose en el borde. Lo sintió mirarla intensamente, pero negó encontrarse con sus ojos. —Sabes por qué me voy.


Claro que lo sabía, lo sabía perfectamente. Jackson Wang era hijo de dos grandes atletas. Su padre era entrenador del equipo nacional de esgrima y su madre había sido una acróbata gimnasta. Como toda una familia de deportistas, esperaban que Jackson siguiese sus pasos. Gano muchos premios por sus habilidades en el esgrima, estudiaba en una buena universidad y era querido y admirado por muchos. Pero Jiaer ya no quería vivir el sueño de otros, prefería aventurarse a una tierra desconocida para buscar el suyo y creía que Corea del Sur era el lugar indicado. Recién la semana pasada se atrevió a decirles a sus padres que había dejado la universidad hace meses y quería ir a vivir a otro país. Esto no resulto nada bien, pues le echaron de casa y desde ese entonces dormía en el sillón de Jojo


Se quedaron en silencio por un breve momento hasta que hablo.


—No sabes coreano.


—Claro que si. Mi papa es coreano. No hablare demasiado fluido, pero me defiendo bastante. ¿Y tu?


—Aprendo rápido.


—Bueno, yo también.


Jiaer siguió negando con la cabeza. Jojo inspiro profundo y tuvo que retener el aire para no dejarse consumir por la ansiedad. En su vida había perdido montones de personas, desde su padre que la abandonó, su madre siendo una eterna adolescente irresponsable hasta su mejor amiga y su ex novio viviendo su reciente romance en Shanghái. Jackson siempre fue ancla, su cable a tierra. Para él podía ser una broma o un impulso estúpido, pero no se daba una idea de cuan dependiente era Jojo de él. Podrían irse todos al diablo, menos Jiaer Wang.


Termino por sonreírle, acariciándole el cabello con cariño. No lo miro, todavía seguía centrada en la revista que sostenía en mis manos, pero no podía prestarle atención. De reojo, vio que se acomodaba la espalda sobre la pared y estiraba las piernas, palmeando sobre ellas.


—Queda tiempo, no te apresures.


No contesto, prefirió recostarse en su regazo mientras dejaba que le acariciara el cuero cabelludo con ternura.


No recuerda cuando conoció a Jiaer, solo que cuando llego al mundo un niño de tres años la esperaba y eso fue todo. Vivían a un departamento de distancia y sus madres frecuentaban para merendar o beber vino, preferentemente lo último. Convivieron por años uno con el otro, incluso cuando su padre los abandono y su madre se fugo mes entero sin ella, la familia Wang la cuido y fue Jackson quien la contuvo todo ese tiempo, y lo haría por los años posteriores ante las crisis de la muchacha.


Su mente se bloqueo sin poder hacerse la idea de concebir una vida sin la compañía de su mejor amigo. Jojo era consciente que su dependencia hacia Jackson resultaba ser casi enfermiza, pero su vida estaba tan vacía y triste que con su partida le arrebataría lo poco de alegría que le quedaba.


—No quiero estar sin ti, Jackjack.


Jackson sonrió ante el apodo cariñoso, aun acariciándole.


—Yo tampoco quiero separarme de ti, pero debo irme.


—Lo sé —suspiro angustiada. ¿Qué haría sin él? —Por eso voy a irme contigo.


No le contesto. Jiaer entendía que el lazo que construyo con Jojo era fuerte e indescriptible, y cierta parte de él temía dejarla sola. Si no se fue antes fue por ella. La estabilidad mental y emocional de Jojo era una ruleta rusa, que incluso los medicamentos no eran milagrosos si ella no ponía de su parte. No bastaba con antidepresivos y ansiolíticos si no luchaba contra sus demonios, y ciertamente existieron más de una situación en que casi se deja vencer por esto.


Le recorrió un escalofríos por toda la espalda de solo recordar el momento crítico de hace unos meses atrás, llevando una mano hacia la espalda de la chica y apretó el agarre con fuerza, con miedo.


—¿Realmente quieres venir conmigo a Corea? —pregunto esta vez con seriedad, sin bromas de por medio.


—Corea, Japón, Singapur hasta Cancún. Donde te plazca, yo voy.


Tiro suavemente de ella, insistiéndole en que se incorpore. Jojo se levanto de su regazo y apoyo sus manos sobre la cama, aun sin distanciarse de él. Al cruzar miradas, una pequeña sonrisa se formo en los labios de ella, contagiándolo a él. Jackson se la llevaría con él.


Se acomodo nuevamente, pero esta vez en sus brazos y ocultando su cabeza en su pecho, suspirando de alivio. Le acarició el largo de su cabello mientras su ritmo cardiaco comenzaba a elevarse. No importara cuanto tiempo pasara, siempre que Jojo estaba en sus brazos el corazón de Jackson se volvía loco de frenesí como la primera vez que lo hizo. Era difícil amarla sin poder siquiera decírselo, porque solo bastaba una simple declaración para que Jojo lo aceptara de por vida, pero no por amor, sino porque su apego era tan grande que ella lo aceptaría sin más.


Les esperaba montones de cosas nuevas en Corea, y Jackson deseo que el que Jojo sanara fuera una de ellas.


.

.

.

Hola! Primero que nada, si llegaste hasta aquí, muchas gracias ♥ Como verán, este fic trata problemas de depresión, dependencia emocional y trastornos alimenticios, y otros temas que tocare a base de mi experiencia. Ninguno de estos serán tratados para glorificarlos ni tampoco para desvalorizarlos.

Los capítulos se irán alternando desde el punto de vista de Jackson y de Jojo para dar a conocer ambas perspectivas.

Espero que lo disfruten de la misma manera que yo disfrutaré escribiendo el fic.

Saludos!! Minnie.



21 Août 2020 03:55:25 0 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
1
Lire le chapitre suivant 01

Commentez quelque chose

Publier!
Il n’y a aucun commentaire pour le moment. Soyez le premier à donner votre avis!
~

Comment se passe votre lecture?

Il reste encore 3 chapitres restants de cette histoire.
Pour continuer votre lecture, veuillez vous connecter ou créer un compte. Gratuit!