ihoam Ihoam Díaz

Compendio de descripciones e historia de las diferentes regiones, naciones, continentes y de Zhakyon en general. Este libro funciona como una forma directa de enseñar el mundo en el que transcurren otras obras narrativas del autor, ampliando el contexto del worldbuilding que ha creado, enriqueciendo la experiencia de lectura. La información que se puede encontrar aquí será de carácter ilustrativo, teniendo como único objetivo enseñar de forma parcial la historia y cultura de cada lugar descrito.


Fantaisie Médiévale Déconseillé aux moins de 13 ans. © Todos los derechos reservados.

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Zhakyon

"No soy más que un esclavo bajo la caprichosa corriente del tiempo, y aún así, a pesar de ser alguien que dejó su humanidad hace ya tanto tiempo, no puedo dejar de sorprenderme con este mundo cambiante y conflictivo..."


Drueim, el Mago Eterno.



La Creación

En el comienzo no había nada. La Gran Oscuridad, insondable e infinita, era lo único que llenaba el todo; una nada absoluta, fría y silenciosa, hogar de penumbra, oscuridad y sombras. Sin embargo, en un momento dado, ese vacío absoluto se desgarró, siendo atravesado por una fuerte luz que comenzó a tomar el lugar de esa ausencia colosal.


La Gran Oscuridad tembló. Desde lo más profundo del inmutable vacío la realidad se cubrió con la bendición de la Luz Prístina, chocando violentamente con la reinante nada total.


El caos inundó el espacio, la Lid de los Astros, la primer batalla que existió, fue un titánico choque entre las dos fuerzas primigenias y opuestas que se disputaban el control de la realidad. No se sabe en tiempo mortal cuánto duró el primero de todos los conflictos, pero de esa danza desenfrenada entre luz y oscuridad materia y energía aparecían en el espacio.


La Lid poco a poco fue menguando, logrando que el caos encontrara el equilibrio, quedando ambas fuerzas en un estado de letargo y paz. La Gran Oscuridad cesó sus intentos por erradicar a su opuesto, dejando que en la infinidad del espacio se diera pie a la creación. La Luz Prístina tomó una nueva forma, dejando su naturaleza de fuerza primigenia y renaciendo en materia, apareciendo así las primeras estrellas.


La nada se llenó entonces de los heraldos de la luz, millones de estrellas llenaron el todo, resplandeciendo con fuerza para hacer de la realidad un lugar de luz en medio de la más grande de las sombras. Con las estrellas tomando lugar en el todo, el polvo residual de la Lid comenzó a flotar hasta ellas, girando alrededor de los resplandecientes heraldos, empezando así la etapa de la Formanza.


El cosmos tomó forma de la mano de las estrellas incandescentes, guardianas de la creación. Con el tiempo lo mundos fueron apareciendo, primero en fuego y roca, y después tomando formas más bellas, siguiendo siempre la guía de la estrella madre a la cual daban vueltas desde el primer instante.


Zhakyon, como muchos otros mundos, nació del polvo de la Lid y fue moldeado por el Sol, flotando en mitad del inmenso abismo durmiente, una creación entre millones gracias al equilibro que mantienen los astros incandescentes como heraldos y reencarnación física de la salvaje e incontenible fuerza creadora.


Ahora, en mitad del océano de astros, Zhakyon brilla en el espacio, siempre bendecido por el calor de su estrella madre. Milenios después de la Formanza al mundo le fue dado el don de la vida, albergando en su interior seres compuestos por polvo y luz, un regalo que pocas estrellas dan a sus hijos de agua y piedra.



Nearon y la Guerra de los Ancestros

El mayor continente de Zhakyon ha sido el escenario de los mayores hechos y culturas que han estado presentes en el mundo. Nearon es un enorme continente, variopinto y extenso, en dónde se ha desarrollado toda la historia que se recopila en las grandes bibliotecas.


Nearon es una gran masa de tierra, delimitada por el Mar de Tormentas y el Mar Glacial al norte, el Mar de Colores al este, el Mar de Penumbra al oeste y el Océano del Pesar al sur. Es un continente lleno de paisajes diversos y ricos, gozando de todo tipo de biomas que van desde desiertos de dunas, pasando por regiones montañosas, hasta selvas frondosas.


Pero su historia fue marcada hace mil años por una guerra despiadada entre los tres grandes reinos que en aquel entonces dominaban el rumbo del mundo. Este conflicto, conocido como la Guerra de los Ancestros, fue un escenario caótico y lleno de horror, un hito de tal aberración que casi lleva a la destrucción del continente entero, erradicando a las tres grandes culturas que estaban en guerra, haciendo que su recuerdo se esfumara del mundo, desapareciendo sus nombres por siempre.


Los sobrevivientes de semejante caos prefirieron dejar atrás ese oscuro capitulo que los marcaba con sangre y tragedia, decidiendo así tomar el camino del olvido, renaciendo de cero y descartando y desechando cualquier cosa que les pudiera rememorar el pasado antes de la gran guerra.


Sin embargo, sobre la tierra en el centro del continente, las Tierras Malditas son una cicatriz que no se ha borrado de la faz de Nearon. Aquella región de tierra muerta, maleficios y restos de magia maligna es resultado de una atroz empresa bélica que, aunque olvidada y relegada a leyendas ambiguas, ha marcado la tierra y también a los hombres de todo Nearon.


Los siglos han pasado desde aquel apocalíptico episodio de Zhakyon, y de los restos y despojos de los extintos reinos del conflicto han surgido nuevas y poderosas naciones que han marcado el nuevo curso de la historia del mundo.


La fe fuerte e inquebrantable de los Reinos de la Luz le devolvió la esperanza a los hombres del occidente. El Ejército Invencible de Laowen ha mantenido las fronteras de su reino en constante expansión. En Adrika los eruditos e ingenieros han mostrado inventos salidos de la más brillante imaginación. Las caravanas y rutas mercantes del desierto mueven y conectan el mundo, todas llegando a la rica e inmortal Quarell. Las leyendas de los hombres malditos de Freld siguen atemorizando a quien las escucha de los bardos y cuenteros. En los puertos de Thendadus siempre se busca alguna oportunidad entre sus comerciantes y piratas. Y en la aislada península de Ibearon la sed de conocimiento mueve ese deseo interminable por entender el universo.


El continente ha renacido de las cenizas de un pasado borrado por la misma mano del hombre, dejando en el olvido los siglos de historia antes de la gran guerra, llenando mil años de historia con todo tipo de historias protagonizadas por sus actuales veintiocho naciones. El tiempo sigue su curso, y Nearon sigue siendo la cuna de las mayores culturas e historias de Zhakyon.



Descubrimiento de Ahgemoth

Más allá del Mar de Colores el reino de Adrika descubrió un nuevo mundo. Los eruditos de Adrika teorizaban la existencia de un nuevo continente traspasando los límites del Mar se Colores, y tras varias expediciones fallidas, y con la suerte de su lado, los marinos del reino llegaron a tierra firme después de una fuerte tormenta en la inmensidad del océano.


Tierra Nueva fue como se le conoció al nuevo continente, una masa de tierra de menor tamaño que Nearon pero con paisajes completamente desconocidos para los exploradores adrikanos. Tras unas semanas de indagación se toparon con personas extrañas, nativos de aquel lugar que no tardaron en rechazar la invasión de los foráneos.


Ahgemoth estuvo separada de Nearon y su influencia por una barrera natural de tormentas y un mar agitado. Los navegantes del este del continente siempre relataban historias de como demonios del mar hacían imposible ir más allá de las cálidas aguas del Mar de Colores, haciendo que Ahgemoth estuviese siempre aislada del resto de Zhakyon.


Al regresar a Adrika la noticia del descubrimiento salió de las fronteras del país y se esparció por todo el continente, empezando así una carrera por la conquista de Tierra Nueva.


Los primeros en zarpar fueron navegantes del misterioso reino de Ibearon, después le siguió Lannet y Phyon en una alianza para construir colonias. Laowen se unió al poco tiempo. Por último Odessa y Thendadus obtuvieron la precisa información para navegar las turbias aguas y asentaron también sus colonias.


Pero el deseo expansionista de las naciones nearences se ha visto frenado por los pueblos nativos del nuevo continente. Pueblos ajenos a toda la historia de esos invasores extranjeros se han mantenido firmes, defendiendo sus fronteras e impidiendo el avance de las colonias por su territorio en los veinte años que llevan luchando desde la llegada de los primeros exploradores.


Los caciques y zipas de los reinos nativos se han unido en una fuerte alianza en pos de expulsar al invasor de sus tierras ancestrales. Así mismo, las rencillas entre los reinos de las colonias han generado un nuevo conflicto por territorio, resultando en varios frentes de batalla la carrera expansionista de estas naciones del viejo mundo.


Ahgemoth es un misterio que están desvelando a la fuerza. Tierras que ya tenían dueño están siendo reclamadas por reyes y líderes ajenos a los siglos de historia de la que aún no se conoce nada por causa del conflicto. Pero una cosa es segura, el futuro de Tierra Nueva no será fácil de tomar por mano extranjera, solo el tiempo revelará si la ambición superará a los nativos protectores de su tierra.

15 Août 2020 01:15:08 1 Rapport Incorporer Suivre l’histoire
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Ihoam Díaz Ihoam Díaz
Para quienes leen desde el móvil: Me disculpo de antemano si ven problemas con las imágenes, pero al leer desde la app la multimedia puede no funcionar correctamente, sin embargo desde la web en el ordenador se ve perfectamente.
August 16, 2020, 05:10
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