daavidr David Ramírez

Medio borracho y en una ciudad que no conocía, empecé a replantearme mi vida. Las decisiones que había hecho no me gustaron hasta entonces, y decidí cambiar. Por esas calles empezó una búsqueda por el sentido, cuando mi ánimo no me permitía si quiera pensar.


Romance Contemporáneo Todo público.

#nocturno #noche #ciudad #reflexión #amor
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Alegoría

Salí de aquella discoteca. El humo me había dejado saturado, y estaba ya cansado de bailar. Me despedí de ella y me fui, no sin antes decirle un comentario desatinado antes de mi retirada.


Cuando paso por un par de cuadras, me encuentro con una especie de conjuntos residenciales que dan a un supermercado, todo ello a 2 calles de la vía principal del barrio. Repaso mi camisa, miro a los adoquines del piso y a los carros, suspiro, y empiezo a pensar:


Vivir aquí tiene que ser algo bastante bonito, me da bastante aura de confort y cómo no, si ya he entrado a una de estas bellas casas. Piénsalo; tienes casa y supermercado cerca, por no hablar de que, a dos cuadras, puedes tomar un bus hacia cualquiera de los municipios aledaños para ver a alguien.


Una familia aquí deberá vivir conforme. No será un lugar perfecto; habrá frío y los ruidos de los vecinos se oirán a cada rato, pero en general, creo que sería un buen lugar para compartir en familia, no precisamente el camino que estoy siguiendo al meterme en estas fiestas.


Tengo la camisa arrugada y miedo de que me asalten. Ando solo y no puedo esperar llegar a casa, además de tener un evidente gusto a ron en la boca. Es que siempre es lo mismo, ¿por qué me torturo así? aquí va la misma charla de siempre: aquella que siempre entiendo, pero que nunca sigo.


O bueno; no es que no la siga nunca. De vez en cuando me gusta ser un poco más de mi faceta seria, y evidentemente, logro buenos resultados... pero no soy yo. No del todo, por lo menos: me hacen falta estos momentos de volverme loco de vez en cuando, y es algo que no pienso quitarme de ninguna manera.


Aunque sí debería hacerme más caso. No debería meterme en relaciones que me generen líos, y si llego a escribir esto, no se lo recomendaría a nadie, precisamente porque hay líos. ¿Qué será lo que me estoy negando de tanto vivir en estas mentiras? Supongo que si lo supiera, cambiaría.


Muchas veces, critico a las personas porque usan aquellas relaciones como un sesgo de confirmación. Tienen una creencia fatalista acerca de las relaciones, se juntan con gente de esas características, se dañan y confirman sus sospechas, todas sesgadas. Cada vez que pienso en que debería dejarlo, se me viene esta idea más a la mente, y creo que no debería negarme a explorar estos pensamientos: es por una vida mejor, es por mí.


A ver. ¿Qué estaré ocultando? Creo que tengo una idea. Es el hecho de que no logro que nadie me comprenda al 100% como para contarle todas estas historias, cosa que me hace desconfiar mucho (incluso lo hablaba con ella; las ironías de la vida). Y tiene sentido, porque siempre me he quejado de que "todo el mundo sabe hablar de amor, pero muy poquitos quererse", como diría mi artista favorito. Tal vez, si no creyera que todo el mundo me va a traicionar, podría confiar en los demás.


El inconveniente es que vengo de una traición. Bueno, no es tan reciente, pero me sigue doliendo mucho.


Debería cambiar.


Quiero hacerlo, pero me es complicado. Cada día lucho con esos pensamientos pero siempre pierdo la batalla, presa de mis inseguridades. Pareciera como si lo que hubiera sufrido fuese la gran cosa, pero nada de eso. Lo complicado es que esa actitud me ayuda. Algunas personas prefieren mentiras dulces a verdades amargas, y ya han sido tantos los conflictos en los que me he metido, que paso de decir lo que yo considero "verdad".


Entonces, ¿qué hago? Esas amantes de la mentira no me convienen, pero no puedo quitármelas de encima, así como no puedo quitar a mi antojo las personas de los grupos en los que me rodeo. Creo que si cambio de grupo voy a estar igual de incomprendido que siempre, viendo que he intentado esta solución unas 5 o 6 veces, todas sin resultado a largo plazo.


Otra solución interesante sería el tener la madurez para salir con dichas personas que quiero, sin los grupos. Lo voy a intentar, pero siento que no va a salir bien.


Me quedé ahí suspirando tenue, y caminando a partes iguales. Cabizbajo, me empecé a fijar en las rayitas del andén, y a jugar a no pisar las líneas de forma disimulada. Duré bastante porque, en el barrio donde vivo, hay baldosas grandes. Ya cuando me dí cuenta de la estación de policía que queda a dos cuadras de mi casa, me volví a sumergir de la pena.


Siempre me pasa lo mismo. Cuando llego a una solución, cambio bruscamente de tema; por eso no mejoro. Ya tengo una solución, cierto; pero falta desarrollarla. Ver sus pros y sus contras, mirar cómo hacer para que no piensen que es una cita y lo más importante: tener el valor para hablarles de temas normales con confianza.


No me entiendo a veces. ¿Por qué pienso que es tan raro? Sí puede que sea extraño, pero por Dios; no es el fin del mundo. A parte, si quiero estar con las personas que quiero, eso es lo que tengo que hacer. Es muy simple.


Es como ahorita que estoy abriendo la puerta. Si me detengo a pensar en que coloqué la llave mal, la voy a acomodar de tal manera que, al intentar abrir, no pueda... justo como acaba de pasar. Pero cuando estoy pensando en otras cosas, la puerta se abre sola, como si no quisiera interrumpirme.

Supongo que lo pensaré. Ahora mismo estoy demasiado cansado, y creo que me voy a dormir, que ya me hace bastante falta.


En ese momento, miro mi teléfono y se me para el corazón.


Qué bien, me envió un mensaje. Voy a preguntarle si llegó bien a la casa, pero antes, voy por un par de cervezas.

25 de Mayo de 2020 a las 01:10 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

David Ramírez Me fascinan los relatos cortos, las mini novelas y los poemas (más que todo de romance). Si tu eres así de apasionado, cómo estaría de bien que te pasaras por mis textos. Por último, procura reseñar mis textos contándome qué te parecieron: no sabes como me sentaría de bien leerte. Publico relatos todos los lunes, para ver si así se pasa mejor la semana.

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