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Contenido valioso si está interesado en la historia, la filosofía, el agnosticismo, los aspectos estéticos subliminales, religiones ancestrales, hedonismo, misantropía, narcisismo... Y todo lo bueno que ofrece una historia de ciencia ficción con personajes que practican el vampirismo. Alto contenido de metafísica y el arte del individualismo. Si te gustan los cuentos sobre semidioses, el tiempo transcurrido y el ocultismo. Sigue leyendo a continuación.⤵️


Ciencia ficción Sólo para mayores de 18.

#horror #relato #memorias #histórico #gótico #vamp #esóterico #agnosticismo
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Mácula

Cada crepúsculo me levanto envuelta en el mismo pesar, este es eterno como los siglos que mi mórbida piel ha soportado.

Apartada de los que más quiero, me quisieron y que ahora están muertos.

Aunque sus almas divagan en compañía del que persiste en levantarse.

Soy inmortal. Camino por la senda del mal, pues extermino saciandome con cada una de mis victimas. Pero aún albergo mi esencia humana, ya que una vez yo también fui una mortal.

Me llamo Gabriela, y permite que te deleite con mi historia..


Mi relato comienza con un aldea situada en una pequeña zona hoy olvidada entre los frondosos y húmedos bosques gallegos del siglo XIII.

Mi vida antes de ser inmortal transcurría entre mis hermanos, eramos cinco. El mediano, Tael, murió con siete años de tuberculosis pues siempre fue muy enfermizo y no conseguimos ningún remedio para salvarlo.

Mi madre llegó abortar muchas veces, utilizando remedios ya que era la curandera del pueblo.

Traté de ayudar a mis padres trabajando en la tierra para sustentarnos y pagar los impuestos con verduras. Una vida corta y monótona alumbrada por la luz del Sol.

Las noches eran entregadas al reposo y a menudo subía al reino de Morfeo. En aquel lugar, los días pasaban pesadamente y sin nuevas.

Estábamos lejos de los focos bélicos de la reconquista cristiana.

Nuestro señor era un Conde que nuestra gente y los campesinos de las lindes de su territorio nunca habían visto, ni a él ni a su séquito. Aunque bien se sabía donde vivía para entregarle lo que le debían a cambio: protección.

Se hablaban cosas extrañas sobre ellos. Afirmaban haber visto visiones que se repetían cada cierto tiempo, visiones acerca de figuras ricamente ataviadas con armadura, evidentemente sólo podían morar en la casa del Conde.

Pero estos rumores poco importaban a la plebe pasado el abrigo de la hoguera compartida en vulgares tertulias. Pues poco exigía su señor.


Aquella noche sufría insomnio, así que me levanté de mi cama provista de un saco de paja y me dirigí al bosque, como también era la costumbre de mi madre.

Me volvía hacia mis pasos cada poco, me entretenía viendo el sendero que mis pies helados dibujaban. Continué hasta el lugar donde mi voluntad parecía carecer de determinación. Miré a mi alrededor, estaba sumida en un letargo. Recuerdo como sufría pequeñas sacudidas a causa del frío, como aturdía todo mi ser.

En aquel instante algo me abrazó, al principio no sabía que era pero parecía humano. Alcé débilmente la vista y supe que no lo era.

Tenía unos hermosos rasgos jóvenes, por la comisura de sus labios asomaban afilados dientes y sus ojos profundamente hipnóticos no parecían de este mundo.

Diez anillos de plata en los dedos. El Ankh egipcio como una estrella brillaba en su pecho.

Sus manos me acariciaron aunque no apaciguaba el frío que sentía.

" Gabriela no tengas miedo. " Estas palabras entraron mi cabeza sin ser pronunciadas. Sentí como las puntas de sus dientes se clavaban en mi y todo se sumió en un extraño sueño.

Hubo intercambio, los sentidos se agudizaron. Apartó su muñeca de mi boca.

Lo último que llegué a pensar es que iba a desangrarme y perdí el conocimiento.

Fui trasladada al castillo y tras recuperarme ya no volví a ser la misma.

Era como una abominable familia perfectamente estructurada donde sabía que me convenía estar aunque fuese furtivamente.

El castillo del Conde a Feira era en realidad un auténtico cubil de vampiros.

Recibí suntuosos regalos de bienvenida. Aún conservo un anillo en el indice de la mano derecha, una lanzadera de la época.

Me dijeron que era fruto de un capricho poco común, ya que yo sólo procedía del pueblo llano y que además nunca se había presentado una novicia tan joven en el castillo.

Armando a Feira era inasequible incluso entre los propios vampiros, era uno de los más antiguos y poco más se sabía de él.

La jerarquía que se extendía alrededor del señor feudal era poco atendida por naturaleza. Sólo los siervos se trataban como tales, ya que eran los únicos humanos que por allí rondaban.

Durante los tiempos venideros aprendí alimentarme fuera de los dominios y a contener la sed.

¿El Conde a Feira era acaso mi creador? Nadie llegó afirmármelo, sólo decían que esperara el momento.


Una noche al ver el suelo repleto de cadáveres desbastados por los los de mi propia especie en una supuesta rifiega nocturna contra el enemigo, esto no era más que carne para el matadero.

Entonces comprendí que no sólo nos podíamos alimentar de sangre inyectada directamente desde el corazón de la víctima, sino también de cadáveres con el elixir retenido.

La carne no se digería bien en estado de putrefacción, por tanto supuse que no éramos demonios sino bestias hambrientas después e la cacería.

Ver aquella escena, un grupo de inmundos abalanzándose sobre un único cuerpo marcado por el sadismo y el estigma,despojándolo brutalmente el metal de sus miembros y mordiéndoselos.

El banquete compartido se encontraba a escasos metros de mi presencia. Mis ojos no se apartaron, tampoco pretendí hacerlo. Fue en aquel instante cuando alzaron la mirada esos ojos que desde un principio me hicieron suya. Apartándose el pelo de ellos, se limitaron a observarme con aparente curiosidad.

Me mostró con un rápido movimiento, la cabeza de ese funesto moribundo, agarrándolo por la nuca se la arranco hábilmente del cuello.

Su despiadada mano la lanzó hacia mis pies y alcanzó el suelo con un horrible sonido. La inevitable sombra de la muerte bajo mis pies.

Mi instinto vampírico necesitaba saciarse pero en vez de eso, alcé la voz al Cielo inmisericorde.

" Si escuchas mi plegarias es porque en realidad existes como supremo señor sentado y entonces también verás la desolación. Dime. Exijo una respuesta. ¿Porqué permites que exista un depredador preexistente en quitarles la vida a estas ya desalmadas criaturas? ¡Sólo castigas y condenas a tu creación.! "

Sangrientas lágrimas se desplegaron.

" Pero no soy la única que se lamenta, agudos llantos oiremos de las gargantas humanas por los muertos que yacen hoy aquí. "

" No reces a ese dios sordo y mudo. " Armando se me acercó.

" Yo lo adoro en silencio con mi ejemplo" Me dijo con palabras audibles.

" Él no te responderá ya más, sin embargo si me preguntas dirígete a mi orgullosa. Ya que me perteneces y soy tu creador. "

Me besó los labios con consuelo.

" ¿Quién es en verdad mi creador? " dije.

" Soy Djeser, el hijo de los Milenios. Hijo del protector de la estrella de Nhuba, quién ama y envidia la vida ajena. Es necesario que consuma estas vidas, soy hijo del que obsesionado con el poder entra en contacto contigo. "

" Y porqué yo.." respondí.

" La delicada y dulce vida que fluía por tus venas me embriagó y resistí la tentación de dejarte en el bosque al desamparo de las bestias. "

"Gabriela, tú eres especial. Cuando te sentí, experimenté una premonición. Consumiste el pesar que me recorría las venas aquella noche. "

"Como todos, no soy la culminación de nada, sufro y aprendo. No soy quien era, eso lo he aprendido de ti. Te está vedado volver para avisar a tu madre. "

" Y yo debo comprenderlo. " asss

" Por tu bien y mi orgullo. Esta es la vida que fluye sin cesar. " dijo mostrando sus manos ensangrentadas.

" Mientras haya amor y cosas que amar, hazlo y no sufras. Bebamos pues, hermana. " Djeser concluyo aquí.


Porque es la esencia humana lo que mora en mi y permanecerá hasta que el destino o el curso de los Cielos decidan lo contrario.







1 de Mayo de 2020 a las 16:15 0 Reporte Insertar Seguir historia
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