rebelde Brenn Paizmunzer

Fue ese amor de niños, al parecer mágico, ese amor inocente, a escondidas de los adultos que los podrían regañar. Al crecer tomaron caminos diferentes, desistiendo de la magia, intentando madurar, quisieron comprender que era imposible y dejarlo pasar. Han pasado tantos años, se volvieron a encontrar, se miraron a los ojos y rieron sin parar, comprendiendo, que no fue nunca cosa de niños, que la magia sigue igual. Esas charlas tan profundas, absoluta sinceridad, los secretos mas ocultos, llevaron a recordar....


Romance Suspenso romántico No para niños menores de 13.
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Lazos de familia

En medio de lío que está niña vivía por el hecho de ser la mayor de una familia numerosa, aparece una tía, en realidad era una prima de Esther su madre.

Según ellas se criaron juntas y aunque se soportaban muy poco, su amor era incondicional, pero realmente no tenían lazo sanguíneo.

¡La tía loca llego! advertía Sol, se escucha un poco cruel pero era con mucho cariño, esta mujer iba seguido a preguntar si algo hacía falta, a acosar los niños con besos y salía al raje cómo que siempre olvidaba algo, dejando en el aire la promesa de que algún día volvería con tiempo y traería a su pequeña hija de la edad de Sol para jugar.

En realidad la tía le había comentado, que tenía cuatro primos, pero que el más grande hacía su vida y los otros más chicos, vivían en una ciudad cercana con el padre, de todos modos tenía esperanza que cuando tenga su casita los iba a traer.

Una tarde Sol se encontraba jugando con una vecina y empezó a escuchar los gritos de su madre para que vaya, seguro, sin duda llegó la tía loca, porque era en ese instante que su mamá encontraba una excusa y hacía que ella atienda

-nunca entendía porque una niña de 14 años debía soportar a una persona que no conocía, si la madre no aguantaba a la pesada porque no cortaba esa relación y punto; seguramente porque se sentía en deuda, la madre de Ana era muy amiga de la abuela de sol, una enfermera, cuando trabajaba de noche ella cuidaba de sus hijas entonces es un embole…

Carmen abuela de Sol y Olga eran amigas excelentes desde niñas; por eso Esther mamá de Sol y Ana hija de Olga eran como primas, lo que obvio termina en qué Sol debía conocer a Mica como prima, no tenía nada en contra pero debido a la insistencia de la tía loca no tenía interés

¡No te mandas sola, no haces lo que querés! así que anda saluda tu tía decile que estoy descompuesta y que en un rato la atiendo, y no te preocupes que si todavía no la trajo, ya no va a traer tu prima, esas fueron las palabras de Esther a su hija que volvió con mala gana de jugar.

8 de Abril de 2020 a las 06:06 0 Reporte Insertar 1
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