u1579756688 Kim Jisoo Jinju

Kora es una chica valiente e inteligente. Pero no es capaz de creer en aquello que nunca ha visto. Sin embargo todo eso cambia al verse involucrada con personas que no conoce en el escuadrón de Tareas Especiales (el cual trata de resolver los casos más raros que pueden suceder y no tienen lógica). Al explicarle de que se trata su nuevo puesto de trabajo, ella cree que ellos están locos. Tratar casos donde se ven involucrados hombres invisvles, demonios, angeles de la muerte, fantasmas, entre otros. Es demasiado para ella. ¿Cómo logrará sobrellevar la situación? ¿Surgirá algún romance con alguno de sus compañeros?


Drama Todo público.

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Capitulo I

Gire mi mano derecha y mi motocicleta Ducati acelero. La curva era los suficientemente abierta para permitírmelo. El frió aire de la mañana lleno mis pulmones, haciéndome sentir viva. "¡No hay nada mejor que un paseo en moto y la satisfacción de haber resuelto otro caso!". Con la leve presión de mi pie izquierdo, pase de cambio y tome la salida de la autopista para entrar a la ciudad. Hacia 3 años que había comprado mi querida Ducati negra. Dos años después de haber entrado a la fuerza de policía. Y hablando de números, el día anterior había resuelto el sexto homicidio en ese año. ¡Y apenas estábamos en abril!

Para una ciudad mediana del noroeste del pacifico, la cosa no estaba tan mal. Estacione mi motocicleta frente a la estación de policía y me quite el casco. Una vez que había atado a mi querida "bebe", me dirigí caminando hasta la estación.

Cuando estaba a medio camino, oí una voz ronca a mi izquierda. Al mirar en esa dirección, vi a un hombre que vivía en la calle.

—Por favor, señorita, ¿tiene alguna moneda que le sobre? —dijo aquel hombre, el cual tenia sus harapos un tanto rotos y su piel no se encontraba del todo limpia.

Metí mi mano en mi bolso y empecé a hurgar.

—Bueno... No es mucho, pero aquí tiene.

Le di un puñado de billetes de un dólar y algunas monedas. El hombre me mostró una sonrisa sin dientes y tomo el dinero.

—Oh, muchas gracias, señorita. ¡Que tenga un día extraordinario!

Le sonreí y seguí caminando hacia la estación de policía. Me gustaba ayudar a los que lo necesitaban.

Me senté en mi escritorio apenas llegue, bebí un trago de mi café y el jefe, John, se acerco a mi.

—Kora, te quiero en mi oficina. Ahora.

Por supuesto, como siempre, John parecía incapaz de sonreír o de decir "por favor".Suspire, me lleve mi taza y lo seguí. "Buenos días para usted también, señor comisario. He tenido un fin de semana estupendo, gracias por preguntar". Entonces , mientras entraba a su intimidante oficina, un pensamiento obscuro me azoto. "¿Estaré metida en algún lió?¿Habre hecho algo malo? O... O quizá por fin vaya a ascenderme... ¡¿Sera el ascenso que me merezco?!

—Seras trasladada a una nueva división, Kora. A partir de hoy trabajaras en el sótano.

Boquiabierta lo mire.

—¿En el sótano?¿Hay una división que trabaja en el sótano?

—Si. Es la división de tareas especiales. Su trabajo es confidencial, ya que trabajan casos... Poco comunes. Te quiero allí ahora mismo. Vacia tu escritorio y habla directamente con Dylan, el director de la división de Tareas Especiales.

Mi mente funcionaba a toda velocidad, intentando entender lo que estaba pasando.Todo era tan repentino. Tan inesperado. "¿División de Tareas Especiales?¿Y a que se refiere con "casos poco comunes"?"

—Un momento, señor... ¿por que me transfiere? Acabo de cerrar el sexto caso de homicidio del año... Y en 4 meses...

Sabia que era de mal gusto hablar bien de mi propio trabajo, pero los momentos desesperados requieren medidas desesperadas. Una transferencia a una división secreta que trabajaba en un sótano tenia el potencial de destruir el futuro de mi carrera.

—Lo se, detective, y por eso mismo te quiero allí. Les esta costando resolver sus casos y necesitan tu ayuda. ¡Ahora vete!¡Te están esperando!

El jefe ladro esa ultima parte y frunció el ceño. Sentí una mezcla de orgullo por su reconocimiento de mi trabajo y de indignación por sus malos modales. Aunque ya estaba mas que acostumbrada a la falta de tacto de John, por supuesto. Pero me fastidiaba que la gente me diera ordenes... ¡Prefería ser mi propia jefe, por supuesto!

—Esta bien. Recogeré mis cosas y bajare.

Mi respuesta fue cortante, pero no lo suficiente para ser percibida como descortés. Llene mi bolso con las cosas de mi escritorio y me metí en el ascensor que llevaba al sótano. El sótano era un espacio grande repleto de cubículos de paredes bajas. En uno de los costados había una mesa larga rectangular rodeada de sillas.Sentados en esas sillas había 5 hombres que no reconocí. El mas viejo, que tenia la mirada mas amable de todos ellos, se puso de pie y sonrió al verme. Los otros simplemente me miraron.

—Ah, tu debes de ser Kora, ¿no? ¡Buenos días y bienvenida a la división de Tareas Especiales.

El hombre señalo un cubículo cercano con un escritorio vació.

—Por favor, deja tus cosas en tu escritorio y ven a sentarte con nosotros. Te pondremos al día.

"Bueno, al menos es mas amable y cortes que John..."

Deje mis cosas y volví a la mesa. Manteniendo mi postura lo mas rígida y profesional que pude, me senté en una de las sillas.La silla estaba entre un hombre de cabello rubio que me sonreía y un hombre de ojos marrones y mirada fiera. Frente a mi estaba Dylan, que había vuelto a sentarse, y, junto a el, un joven de aspecto tímido y amable... Sin embargo, en el otro extremo de la mesa, un hombre de mirada gris me miraba con desprecio. Intimidante, tal vez... Pero no para mi. Hay muchos adjetivos para describirme, pero nadie que pueda llamarme cobarde. Inteligente, competente, experta en ciencias y matemática, guerrera tenaz... Todos esos adjetivos me describían mejor. Lo mire a los ojos sin pestañear. Incluso incline levemente la cabeza para que me entendiera que no me daba miedo.

"¿Que problema tiene? !¿No quiere trabajar conmigo porque soy mujer?! ¿Cree que puede hacer lo que quiera porque es guapo y malhumorado? ¡Ugh! Los demás también son guapos, pero ninguno me mira como si le diera asco. Aunque este que tengo al lado... Aparece la clase de persona que te atraviesa con un cuchillo sin pensarlo 2 veces... ¡Vaya!"

—Bueno, Kora, me alegra que ahora formes parte de la división de Tareas Especiales —señalo al joven tímido que estaba junto a el—. Este es Charlie, nuestro asistente administrativo y encargado de la oficina —señalo al hombre sonriente de cabellos rubios que estaba a mi derecha—. Este es Riley, y el que esta a tu izquierda es Finn.

Mis ojos pasaron de los brillantes ojos azules de Riley a los intensos ojos marrones de Finn. Finalmente Dylan señalo al hombre que cabello negro que me miraba con desprecio.

—Y este es Cole. Oh, y yo soy Dylan, aunque creo que ya lo sabias. Muy bien. Es hora de que te cuente que hacemos aquí abajo... Y que tipo de casos investigamos. También...

Antes de que Dylan pudiera seguir, Cole se puso de pie y dio un golpe a la mesa.

—¡No puedo hacer esto! ¡No si ella va a ser parte del equipo!

Entonces, Cole se fue encaminado furioso hacia el ascensor. Su reacción me sorprendió al principio, pero rápidamente me hizo enfurecer. "¡¿Habla en serio?! ¡¿Que demonios le pasa?!"

Ignorando las palabras de los demás, que me sugerían que no lo hiciera caso, corrí detrás de Cole. Antes de que las puertas del ascensor terminaran de cerrarse, metí el pie y las detuve. Cole arqueo las cejas, sorprendido. Me metí en el ascensor con el. Sin embargo, cuando la puerta se cerro detrás de mi, el rostro de Cole volvió a tener la misma expresión de repulsión de antes. Esta vez, yo también lo mire con asco y me cruce de brazos.

—¿Que demonios te pasa conmigo? ¿Que es lo que te molesta de mi? ¡¿Por que diablos pones esa cara de estar oliendo mierda?!

Levante el dedo indice y lo puse delante de su cara. ¡Ya no soportaba su cara de idiota maleducado! Sus ojos se abrieron un poco mas. Mis modales directos parecieron pillarlo por sorpresa. Entonces la puerta se abrió detrás de mi. Cole, rompiendo contacto visual, sacudió la cabeza y se bajo del ascensor.

"¡Oh,no! ¡No te libraras de mi tan fácilmente!"

Cole atravesó la puerta principal y salio a la calle. Lo seguí pisandole los talones. A pesar de que sus piernas eran mas largas que las mías, me las apañe para alcanzarlo.

—Ni siquiera te atreves a decírmelo a la cara, ¿eh? ¿Es porque soy mujer, imbécil...?

Entonces, Cole se detuvo y se dio la vuelta para enfrentarme.

—Mira, no soy un machista descerebrado como pareces creer —Cole frunció el ceño. Su expresión aun contenían el mismo desprecio de antes—. Digo, es cierto, tiene que ver con que seas mujer, pero no es por lo que tu crees.

"Esta bien... ¡¿Eh?!". Me acerque a el y entrecerré los ojos. Podía oler su perfume. Era una mezcla de jabon de flores y menta."Bueno, tal vez sea un imbécil malhumorado e irrespetuoso, pero huele bien... Y esos ojos... ¡Dios santo, Kora! ¡Deja de pensar en estas estupideces!"

—¿Y que demonios se supone que significa eso? Quiero saber en este preciso instante cual es tu problema conmigo.

Di un paso adelante. Ahora, apenas unos pocos centímetros nos separaban. Durante un instante, sus ojos recorrieron mi cuerpo de arriba a abajo. Me pareció ver una leve mueca de aprobación. Entonces sus labios se curvaron.

—No tengo por que explicarte nada. Es asunto mio.

Se quito algunos mechones de pelo negro de la cara y volvió a mirarme a los ojos de forma desafiante. "¡¿Crees que eres mas terco que yo?! Muy bien Cole-de-Tareas-Especiales... ¡No tienes idea de con quien te estas metiendo!". Mantuve la mirada sin moverme un milímetro.

—Esta bien. Respetare tu privacidad. Y talvez —tal vez— te de el beneficio de la duda y te crea cuando dices que no actúas así por que eres una rata sexista.

Luego de decir eso, le lance una mirada de hielo y puse mi dedo indice sobre su pecho.

—Pero te lo advierto, Cole: si no me tratas con respeto, como tratarías a cualquier otro compañero... Y si dejas que esta actitud de niño malcriado afecte nuestro trabajo... Entonces desearas no haber nacido. ¿Entendido?

Le di un empujón con mi dedo. Incrédulo, Cole me miro boquiabierto. "Creo que lo he dejado sin palabras... ¡Ja!". Entonces me di la media vuelta y regrese a la estación de policía. No fue necesario darme vuelta para confirmar lo que sabia: Cole caminaba detrás de mi... Con la cabeza gacha. Unos minutos después, los dos estábamos sentados de nuevo alrededor de la mesa del sótano.

Dylan, Riley, Finn y Charlie nos miraron con curiosidad. Cole no abrió la boca, así que decidí hablar yo.

—Perdón por ese pequeño... Interludio. ¿De que hablábamos Dylan?

—Oh, si. Le contaba que nuestra división es muy especial. Nos encargamos de los casos mas únicos y raros. Riley y yo fundamos esta división hace 3 años después de una serie de asesinatos... Bueno... Sobrenaturales.

—Así es. Como la policía no sabia como trabajar estos extraños incidentes sobrenaturales... ¡Bueno, creamos esta división! —dijo Riley.

Los mire y arquee las cejas. Estaban completamente locos, por supuesto. Y yo allí, atrapada con ellos...

"¡Wow! ¿John me elige justo a mi para trabajar con estos catetos supersticiosos? ¡Dudo que en toda la fuerza de policía haya un detective menos creyente en estas estupideces que yo!"

—Vaaaale. ¿Puedes darme un ejemplo de algún caso sobrenatural?

Intente no sonreír burlonamente al pronunciar la palabra "sobrenatural", pero no lo logre. Exasperado. Cole puso los ojos en blanco. Finn me miro y frunció el ceño. Riley y Charlie, en cambio, sonrieron con comprensión.

—Bueno, al principio de este año tuvimos un caso que involucraba a un ser alado.

Arquee una ceja y mire a mi alrededor, incrédula.

—Ja. ¿Un ser alado? ¿No seria alguien con un ala delta o un loco disfrazado?

—No, lo que dice es cierto, Kora. Era una mujer con alas... ¡Como alas de ángel, pero negras!

Riley hablaba con entusiasmo. Era obvio que se creía todas esas estupideces que estaba diciendo.

—Mato a 3 personas y luego desapareció. Nunca... Eh... Nunca logramos atraparla —continuo hablando Riley.

Un silencio sombrío lleno el sótano.

—Lo lamento. Yo también odio no poder resolver un caso —me enderece en mi asiento—. Pero tengo que ser honesta con ustedes: no creo en lo paranormal.

—Oh, eso cambiara pronto, muy pronto...

Sorprendida, mire a Finn. "¡Habla! ¡Es un milagro! ¿Pero a que se refiere con eso?". Antes de que pudiera preguntarle, Dylan me interrumpió.

—Vamos, chicos, no agobiemos a la nueva. Aprenderás todo lo que tienes que saber a su debido tiempo, Kora —Dylan se puso de pie—. Ahora te dejare instalarte y te mostrare el sistema online de Tareas Especiales y todo eso.

Dylan paso las siguientes horas mostrándome el resto del sótano y enseñándome a usar los sistemas informáticos. Justo cuando estaba ingresando a la red "especial" y pensando en que comería, Riley apareció.

—Oye, Kora, he venido a pedirte que comas conmigo. ¡Como eres nueva en nuestra división, puedo enseñarte como funciona esta excéntrica unidad y contarte algunos de sus secretos!

Sus ojos de un profundo azul parecías llenos de energía. "Hmm... Seria útil saber un poco mejor como funciona todo por aquí, y tampoco estaría mal salir un rato de este sótano".

—Oh, eres muy amable, Riley, pero creo que pediré algo y comeré aquí.

—¡No hay problema novata! ¡Quizá otro día!

Después de decir eso, Riley se metió en el ascensor y se fue.

"Hubiera sido agradable, pero después de tantos cambios me gustaría pasar un rato a solas".

Pedí mi plato favorito de comida tailandesa y lo comí sola en mi escritorio. Me puse a revisar antiguos casos de la división, pero era difícil concentrarme cuando no me creía la mitad de lo que decían los expedientes. Las horas pasaron sin que sucediera nada interesante. Yo estaba sentada frente a mi escritorio, mirando el vació.

"Quizá si no hay casos nuevos, lo que es probable ya que los anteriores son puras tonterías, John quizás me deje regresar arriba".

Como si el universo obrara en mi contra, en ese momento Dylan salio de su oficina y nos llamo.

—¡Atento todo el mundo!¡Tenemos un caso nuevo!

Me acerque a Dylan, que estaba de pie junto a una pantalla. Charlie, Cole, Finn y Riley ya estaban allí. Abrí la carpeta que Dylan me dio y que los demás ya estaban examinando.

—Todavía no le he echado un vistazo. Veamos que extraño incidente ha sucedido esta vez...

Todos nos quedamos en silencio ojeando los detalles del caso. ¡Las fotos eran horrendas! ¿Y los detalles? ¡Los detalles desafiaban toda lógica!

5 de Abril de 2020 a las 23:58 0 Reporte Insertar 0
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