Cuento corto
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Calidez, y lágrimas.

Entonces, mientras ella se iba, yo de repente sentí miedo... corrí hasta ella, y la abracé por detrás.

Mi pecho chocó suavemente con su espalda, y se quedaron pegados los dos; unos instantes fueron lo necesario para que empiece a sentir la calidez de su cuerpo, era como si yo fuera el que estuviese siendo abrazado: me sentía en casa, seguro.

Empecé a sentir sus latidos como si fueran los míos, como si tuviéramos una sola alma, como si pudiese entenderla (y ella a mí, recíprocamente) completamente solo abrazándola.

Apoyé mi cuello (pero no completamente) en su hombro derecho, e incliné mi rostro, para poder verla.

-Perdón... - dije yo - perdón...

Me sentía como un imbécil, lágrimas escapaban de mis ojos, camino a mi mentón y caían al piso, enfrente suyo. Apenas y podía hablar, tartamudeaba como nunca antes; tenía miedo... no quería que me dejase...

-No te vayas, por favor...

Sonaba desesperado, como si alguien me estuviese persiguiendo para asesinarme, y yo quisiese morir con alguien a lado mío en mis últimos momentos.

Ella se sorprendió un poco cuando la abracé, al principio estaba algo tensa, pero luego se calmó (se podía sentir al tacto, y también a través del sentido de entendimiento recíproco, tal vez) y se dejó abrazar.

Se podía ver en su cara una mirada melancólica, que me evitaba a mí.

En donde estábamos no pasaba casi nadie, era un pasillo pequeño que conectaba con la calle de su casa; por mas desesperado que esté, nunca crearía una escena en público, sería injusto para ella.

-La cagaste... y lo sabés - me dijo, una lágrima suya conoció el suelo.

-Sí... - dije yo, no tenía excusa, y aunque la tuviese no importaría, no la usaría - lo sé.

Aflojé un poco mis brazos, y la dejé ir.

Ella se dio la vuelta, y me dio un abrazo... de alguna forma, sentí que este no era uno de reconciliación... también sentí que era el último que me daba.

No podía ver bien lo que había enfrente mío gracias a las lágrimas que se acumulaban en mis ojos.

-Perdón, pero no podemos seguir así... - me dijo, entre sollozos

-Bueno - logré decir, aún con el dolor insoportable que uno siente en la garganta al aguantar las ganas de llorar.

Ella dejó de abrazarme, y se dio la vuelta rápidamente y se fue. Me quedé parado, mirando al frente como un idiota, y luego me di la vuelta y me fui.

Todo a mi alrededor se veía un poco gris, no podía llegar a entender lo que la gente decía, ni podía llegar a darle sentido a lo que veía; lo mejor que podía hacer era mirar el suelo y concentrarme en caminar.

Intenté no pensar camino a casa, pero era inútil, cada cosa que veía a mi alrededor (aunque sabía que me dolería, no podía detenerme de desviar mi mirada) me recordaba a un muy lejano "nosotros".

Tenía un nudo en la garganta.

Y unos días después, uno en mi cuello.

Adiós, perdón.

5 de Abril de 2020 a las 02:36 5 Reporte Insertar 2
Fin

Conoce al autor

Marcelo Ayala solo un chico de 17 años que hace música, y al parecer también escribe.

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Esthela M.C. Esthela M.C.
Buenas, Marcelo. Para haber sido tu primer aporte en esta, tan grandiosa plataforma, lo has hecho muy bien. Sin embargo, fomento a que sigas escudriñando, independientemente del género que elijas. La práctica hace al maestro. Sé constante. ánimos.
April 29, 2020, 04:47

  • Marcelo Ayala Marcelo Ayala
    muchísimas gracias por el comentario, Esthela. no sabes lo mucho que me alegra un acto tan simple como el de que alguien comente algo que he hecho! aprecio mucho tus palabras, y sin duda las practicaré. que tengas un buen día o noche, en dondequiera que estés! April 29, 2020, 04:56
Proséf Chetai Proséf Chetai
Hola, Marcelo. Saludos. Por lo general leo y comento aquellos textos que muestran algún prospecto. En cuanto a mejorar; siempre estamos en esa ruta. Por lo demás, tienes idea para escribir y ciertamente es una decisión tuya si la cultivas o no. Eso no quiere decir que el relato no tenga futuro. Casi todo es perfectible en este mundo. Ánimo.
April 20, 2020, 15:17
Proséf Chetai Proséf Chetai
Hola Marcelo. Esta es una buena historia que podrías desarrollar más a futuro. Me agradó la frase:"Una lágrima suya conoció el suelo". Quizás si nos cuentas como se llegó a esa situación y al final lo que sucedió hasta llegar el nudo al cuello. Creo que así tendrás una obra más interesante. Ánimo.
April 05, 2020, 11:40

  • Marcelo Ayala Marcelo Ayala
    hola! primero que nada muchas gracias por comentar, eres la primera persona que tiene la capacidad de proclamarse comentador de historias mías, y seguro eso debe significar algo! en cuanto a lo de "desarrollar más a futuro": la verdad (que no sirve de excusa para las fallas que pueda tener, eso es simplemente cosa mía; mejoraré con el tiempo, estoy bastante seguro) es que tomé esto más como una practica, y no pienso seguirla ni agregar nada más. y aunque no fuese practica, pienso que por ahora no quiero escribir mucho romance (aunque tenga cosas guardadas que me faltan subir, que son acerca de romance) pero sin duda alguna tomaré tus consejos en cuenta para futuros proyectos. muchas gracias por tomarte el tiempo de leer, lo aprecio mucho! April 05, 2020, 14:59
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