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mr_riz_rhymer Riz Rhymer

Desde que el Diablo me dio esta marca, mi vida cambió. Tras cumplir sus encargos, ahora puedo utilizar el poder que me transfirió para lo que yo quiera, ya sea para beneficio público o propio. Durante la universidad, la vida comenzó a ser un poco más fastidiosa, teniendo que lidiar con otros como yo en mi misma facultad, con mis problemas sociales humanos y demoníacos y con el hecho de que varios demonios quieren matarme por el hecho de ser amigo del ser del inframundo """más famoso, poderoso y temido en la tierra"""", y sí, lo pongo entre muchas comillas por algo.


Ficción adolescente Sólo para mayores de 18.

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Prólogo


Sí, lo sé. Esta no es la típica historia que empieza con una frase cliché, como "en un mundo donde...", o "hace mucho tiempo...", aunque supongo que usar un estilo casual y "espontaneo" como este tampoco está fuera de la zona cliché.


Esta historia, más bien, empieza con un muchacho de diecisiete años, a punto de cumplir la mayoría de edad. Como me da pereza escribir toda la historia de fondo, lo resumo: de la nada, un demonio se le presentó en la noche de su cumpleaños y le ofreció poderes a cambio de que empeñara su alma. Sí, que la empeñara, no que la vendiera. Podía recuperarla si traía como pago las almas de otros a cambio. Cinco individuos, para ser preciso.


¿Que qué poderes le dio? Bueno, le dio uno solo: el poder controlar el tiempo unidireccionalmente; la habilidad de congelar, ralentizar y adelantar el flujo temporal hacia adelante, nunca hacia atrás. Es el poder demoníaco más estúpido del universo, lo sé, pero bueno, ese era el don que el demonio le ofreció. El muchacho aceptó, y entonces el demonio marcó, con un extraño y estrambótico avambrazo de metal al rojo vivo, un patrón de cadenas por todo su brazo, terminando en un preciso y detallado reloj análogo.


La cicatriz sanó al instamte, y las marcas de quemadura se quedaron, pero las agujas del reloj se movían conforme el tiempo pasaba.


"Haz lo que quieras con el reloj después de terminar tu tarea. Solo te advierto que, si le dices a alguien sobre esto, yo mismo te arrancaré el brazo. Obviamente no te mataré. Yo soy un demonio, no un monstruo."

Y se preguntarán cómo sé qué fue lo que el demonio le dijo al muchacho, si este tenía prohibido decirlo. Bien, pues eso es porque el muchacho soy yo.


Mi nombre es Lucifer Hernandez, y soy aquel a quien en el inframundo conocen como el Atemporal.


Recibí mis poderes, ciertamente, de un demonio, curiosamente llamado Diablo, que dice él que es el más poderoso y temido de todos los demonios. Yo lo dudo mucho. He ido con él al infierno para ayudarle con una que otra cosa ahí abajo, y doy fe y legalidad de que él es como el típico niño al que todos molestan en la escuela. Yo lo entendí cuando lo vi por primera vez en esas circunstancias, porque yo también fui víctima de bravucones hasta la preparatoria, cuandi recibí su poder.


Ahora... ahora tengo treinta años, y cumplí mi trato con mi demonio hace cuatro ya mucho tiempo. Vivo en la Ciudad de México con Diablo y mi mejor amigo, JuanPa. Este, como muchos imaginaron, no pudo ver a mi amigo infernal hasta que este se apareció frente a él, puesto que él no tenía relación directa alguna con el mundo debajo del nuestro, debido a que ningún demonio lo había llamado ni se había aparecido frente a él. Creo que solo a unos pocos en el mundo nos ha pasado. Hay al menos cuatro en México, en mi misma ciudad.


No nos llevamos muy bien que digamos. Uno fue dotado por su demonio, con el poder de controlar mentes débiles; a otro su demonio le dio el poder de abrir portales entre su mundo y el nuestro para moverse más rápido; al tercero su compañero del inframundo lo dotó con la habilidad de materializar objetos de la nada, siempre y cuando el usuario ya los haya tocado antes y sepa dónde están, y por último, yo; el chico humano qué recibió el poder demoníaco más extraño e inesperado de todos.


Sí, sería el más genial si pudiera RETROCEDER en el tiempo, pero parece que a Diablo le dio miedo darme ese poder, así que lo omitió.


En fin, soy un joven en sus tempranos veintes, recién graduado de la universidad y en busca de un empleo. Lo que me han ofrecido es un puesto de medio tiempo en un OXXO(para los gringos, es como un 7 Eleven pero en rojo y amarillo).


Sí, ya sé. Ya sé que quieren la historia de las cinco almas a cambio de la mía, pero no. Esa es una historia que contaré otro día. Esta será la historia de mi vida con el poder del Diablo.


Cabe mencionar que todo lo anterior fue escrito por mi yo actual desde la perspectiva de mi yo entre mis veinte y veintitrés. Es para darle sabor a la narración.


Ahora sí, viene la parte contada en primera persona en pasado, narrativa más común de una historia donde el narrador es el uno de los personajes principales.


Comenzamos:

3 de Abril de 2020 a las 21:33 0 Reporte Insertar 1
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