moonlovesmin 𝓂𝑜𝑜𝓃

El Guerrero dragón Kim YuGyeom sigue acostumbrándose a su nueva relación. Aquella donde se encuentra con dos hombres. Ama a HyungSik, el ex líder de los Guerreros del dragón y JiMin, el Shifter zorro juguetón, pero YuGyeom temía ser el sujeta velas, y sus temores los están empezando a notar los hombres que ama. Park JiMin sabía que HyungSik estaba acoplado con los dos, y luego JiMin se encontró amando a YuGyeom también. Ahora él necesitaba demostrarle a YuGyeom que él es un igual en su relación y tan importante que si se marchara, nada sería lo mismo. HyungSik no puede soportar el pensamiento de estar separado de ninguno de los dos. Trató con eso antes, y casi lo destruyó. Cuando un viejo acosador vuelve al castillo con la intención de llevarse a JiMin, YuGyeom y HyungSik trabajarán juntos para encontrar a su pareja, antes de perder la pieza clave de su relación para siempre.


Fanfiction Bandas/Cantantes No para niños menores de 13.

#dragones #lobos #jimin #omegaverse #yugyeom #hyungsik
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Kim YuGyeom todavía se estaba acostumbrando al hecho de que él estaba en una relación de tres vías. En su mayor parte, él todavía no podía creer que eso estaba sucediendo. Siempre había pensado que encontraría a un compañero y que los dos vivirían felices para siempre después y toda esa basura romántica. Durante mucho tiempo esperó que, por algún milagro, HyungSik sería su compañero, pero él no había hecho nada sobre esa esperanza o el amor que sentía por el hombre, ya que HyungSik había sido su superior en aquel momento.

El hombre había sido el Segundo al mando de todo el Clan y el Líder de los guerreros del dragón que eran los encargados de mantener la paz dentro del Clan, así como la protección de las fuerzas exteriores que querían encontrar el castillo que fue tallado en la Black Mountain.

Entonces HyungSik encontró a alguien con quien acoplarse, Park JiMin, y YuGyeom había intentado con todas sus fuerzas sentirse feliz por el hombre, pero no podía. Por lo menos, había pensado así.

Mucho había ocurrido desde la muerte y resurrección de JiMin. El antiguo dragón tenía un único poder que ni siquiera estaba escrito en los viejos textos de la biblioteca. Realmente era un hombre increíble. Él ya ni siquiera era un dragón. Ahora era un Shifter zorro, y YuGyeom a veces le miraba y no podía evitar sino entender por qué lo amaba HyungSik tanto. Simplemente era único y especial.

YuGyeom... Bien, él era un guerrero capaz, pero no era nada parecido a JiMin. En un momento de su vida, nunca le habría molestado. Había estado feliz y cómodo con quién era, y ahora todo lo que podía hacer era comparar las diferencias entre él y el Shifter zorro.

Le había tocado el premio gordo, porque ahora YuGyeom estaba con HyungSik y JiMin.

Cuando JiMin había sido asesinado, YuGyeom se aseguró de ir con HyungSik en su búsqueda de venganza. Había estado tan aterrado de que HyungSik acabaría haciendo algo que conseguiría que le mataran, tal vez a propósito, que él no podía permitir dejar al dragón mayor fuera de su vista.

Al principio la relación que habían iniciado había sido solamente sexual. YuGyeom no pudo contenerse. Había estado tan desesperado por estar con HyungSik y HyungSik quería la comodidad de un cuerpo caliente en ausencia de JiMin.

Había sido un error, pero YuGyeom se había permitido tener esperanzas. Esperaba que su presencia permitiría a HyungSik sanar, y que HyungSik le elegiría porque YuGyeom sería capaz de curarlo de alguna manera.

Fue tan estúpido.

Cuando ambos descubrieron que JiMin todavía estaba vivo, YuGyeom no mantuvo ningún resentimiento contra HyungSik por querer estar con el hombre que había amado. YuGyeom había estado a punto de llorar ese día, sin embargo, era algo que no había hecho hacía años. Ver al hombre que amaba a un metro de distancia con otra persona había sido lo peor que había vivido en su vida, pero aún dejarlo ir sin decir nada. No lloró, no rogó, ni siquiera le dijo a JiMin lo que había ocurrido mientras él estaba ausente.

Demonios, había estado completamente sorprendido cuando descubrió que HyungSik había dicho a JiMin todo lo que había pasado.

Y entonces las cosas realmente habían dado un giro de 180 grados cuando JiMin se enteró de que HyungSik realmente tenía sentimientos por YuGyeom. YuGyeom se había quedado de piedra. Él había sospechado lo mismo, teniendo en cuenta la manera en que HyungSik lo miró después de que rompió su relación con él.

Luego JiMin dio un paso más y dio en el clavo en cuanto a lo que eran los problemas en su relación.

HyungSik no podía olvidarse de YuGyeom porque se había acoplado con él. Cuando había pensado que JiMin había muerto, una parte de él se abrió para permitir que eso sucediera una segunda vez.

No sólo JiMin tenía un poder único, sino que era un genio para pensar algo como eso, también. Su solución era que él y YuGyeom debían estar con HyungSik, que sería la solución que mantendría a todos felices y juntos, porque no importaba lo que hicieran, no importaba qué escenario eligiera HyungSik donde él podría elegir sólo uno, siempre iba a sentir que dejaba un pedazo de su corazón y JiMin no quería eso.

De una manera extraña, estaba funcionando. Estaban juntos, los tres. Demonios, incluso compartían una cama la mayoría de las noches.

Pero YuGyeom no podía evitar tener la sensación interior de que esto sólo iba a ser temporal, por lo menos para él. No podía prever por cuánto tiempo, y estaba simplemente feliz de que él hubiera conseguido el tiempo que tuvo con HyungSik.

Era el sujeta velas, y muy pronto, HyungSik iba a darse cuenta de que él en realidad no se había acoplado con YuGyeom, que era todo un gran error, y querría estar exclusivamente con JiMin.

Tal vez fue por eso que YuGyeom no iba a la cama esa noche.

HyungSik estaba volviendo al ritmo regular de las cosas con su trabajo con los otros guerreros. Ya no era su Líder, pero realmente ayudó a la moral de los otros dragones tener a su ex líder nuevamente entre sus filas. Su turno estaba durando mucho tiempo esta noche y YuGyeom había visto el programa. HyungSik iba a volar alrededor del castillo, buscando amenazas con los otros hasta el amanecer.

Eso significó dejar solos a YuGyeom y JiMin. En la actualidad, YuGyeom estaba fuera de la habitación que había comenzado a compartir con los dos hombres. JiMin estaba dentro, durmiendo tranquilamente en la gran cama, que era lo suficiente grande para dar cabida a un máximo de diez guerreros dragón, los dos guerreros y un Shifter zorro podían dormir cómodamente. Estaba tranquilo, y él mismo dijo que estaba allí solo velando los pasillos. No estaba de turno, pero había peligros que podrían estar acechando, incluso en su propia casa.

JiMin había sido secuestrado dentro de esas paredes, después de todo. Así fue como él había muerto. Era ruin, pero también era la mejor excusa. YuGyeom sólo le diría eso si a alguien pasaba y le preguntaba qué estaba haciendo, él estaba protegiendo a JiMin.

Que era lo que estaba haciendo, pero eso no le hacía parecer menos cretino. Sobre todo, porque nunca fue a la cama con JiMin en absoluto.

Esta era la parte que hizo sentirse torpe a YuGyeom. A pesar de que él había besado a JiMin, le folló y le abrazó durante la noche las últimas veces cuando compartieron una cama, juntos, nunca hizo ninguna de esas cosas a menos que HyungSik estuviera en la habitación con él. De alguna manera, YuGyeom comenzó a pensar que en esta relación que implicó a tres personas, le estaba prohibido tocar a JiMin a menos que HyungSik estuviera allí para presenciarlo.

Como si la presencia del hombre le diera una especie de permiso tácito o algo así.

YuGyeom no se atrevía a entrar en esa habitación y subir a la cama, a pesar de que ya era de madrugada y estaba cansado, estaba completamente hecho polvo. Pero se sentía incómodo tocar a JiMin cuando HyungSik no estaba alrededor. Él sabía que era ridículo, pero no podía evitarlo. Era lo que sentía acerca de la situación.

Frotó su mano sobre su cara para ahuyentar el sueño, y entonces él bostezó. No había nadie en el pasillo, y él no se atrevía a sacar su teléfono, Tablet o incluso un libro allí para entretenerse, ya que nadie se tomaría en serio que estaba protegiendo a JiMin.

Y él lo tomaba en serio.

La puerta se abrió detrás de él y él giró su cabeza cuando apareció el cabello rubio pálido de JiMin y los ojos llenos todavía de sueño.

―¿YuGyeom?

―Estoy aquí.―dijo YuGyeom, aunque JiMin ya lo había visto para ese momento.

JiMin avanzaba con un par de pantalones cortos y una camiseta con el logo de un zorro rojo. Como una broma, todos habían estado comprando todo tipo de mierda que tenía un símbolo de zorro. Incluso tenía unos animales de peluche de zorros que llevaba a la cama con él. YuGyeom incluso le había dado uno. Afortunadamente, JiMin parecía aceptarlo como una broma, y había aceptado cada presente que había recibido felizmente.

―Es 1:30 de la mañana. ¿No... no vienes a la cama?

Fue adorable la forma en que JiMin frotó sus ojos soñolientos. Era guapísimo. Eran momentos como ese cuando YuGyeom entendía porqué HyungSik había caído tan perdidamente enamorado por el chico. A veces YuGyeom no sabía si su propia atracción por JiMin era un subproducto de estar acoplado a un hombre que también estaba acoplado a JiMin. Por otra parte, si lo relación de tres vías fue un error, entonces no tenía idea de lo que causaría que mirara a JiMin con tanta admiración.

Se estaba distrayendo... No conseguía centrarse.

―¿YuGyeom?―Preguntó JiMin.

Cierto, no tenía que distraerse. No cuando él estaba protegiendo al chico.

―No, voy a permanecer aquí. Asegurándome de que nada intenta entrar o algo.

Utilizó esa excusa una o dos veces cada vez que uno de los guerreros que caminaron por el pasillo lo notó. Él lo había hecho tanto que ahora, cuando Jackson o KiHyun o quien lo viera, ni siquiera le preguntaban ya. Ellos sólo asintieron con la cabeza, como si YuGyeom estuviera de guardia con ellos.

Por supuesto, los guerreros no se habían dado de cuenta que YuGyeom sólo lo hacía eso las noches que HyungSik estaba ausente. YuGyeom había utilizado la excusa de proteger tanto ahora, sin embargo, que empezaba a ser demasiado obvio que estaba evitando a JiMin.

JiMin parecía tan inseguro ahora que YuGyeom no sabía qué decir al chico para que se sintiera mejor.

―Sabes, puedes venir adentro y descansar. Los otros guerreros están patrullando el castillo, y es raro dormir solo, ¿sabes?

Los ojos de YuGyeom se ensancharon un poco. Una cosa era que JiMin le preguntara si YuGyeom vendría a la cama o no. Solo había una cama en la habitación, después de todo. Era algo totalmente diferente que le pidiera que le acompañara a la cama.

Eso fue directo.

JiMin estaba tratando de llevar a YuGyeom a la cama con él. Fue más que una simple invitación y mucho mejor también.

JiMin estaba intentando llevarlo a la cama.

Pero HyungSik no estaba allí, y YuGyeom no podía apartar la idea de que, a pesar de que los tres estaban juntos, JiMin estaba fuera de los límites. No era suyo para tocarlo cuando quisiera. JiMin era de HyungSik y nadie más, y no quería molestar al otro dragón. Su mayor temor era que HyungSik volviera de su turno y viera a los dos durmiendo juntos en la misma cama y luego se enfureciera, sintiéndose traicionado por YuGyeom y que le pediría que se marchara.

El peligro era demasiado grande para correr el riesgo. YuGyeom quería mantener a ambos hombres, pero para hacer eso, él pensó que era mejor quedarse a distancia. Por lo menos parte del tiempo.

―No te preocupes por mí. Estaré bien aquí.―dijo YuGyeom.―Ve a dormir un poco. Estaré bien.

La mirada en la cara de JiMin era ilegible. No dijo ni una palabra. A YuGyeom le pareció ver decepción, pero también un indicio de aceptación. JiMin sabía lo que estaba sucediendo. El hombre era más inteligente que él, y no se dejó engañar por las estúpidas excusas de YuGyeom.

El hombre más pequeño no dijo nada, volvió a la oscuridad de la habitación, cerrando suavemente la puerta tras él.

Dios, era el más grande imbécil.

La peor parte de todo era que sabía que él sólo estaba creando lo que temía. Haciendo caso omiso de JiMin, por tener tanto miedo sobre todo lo que sentía, sabía que era sólo cuestión de tiempo antes de que HyungSik y JiMin se dieran cuenta de que era mejor que estuviera fuera de su pequeño círculo, y entonces volverían a ser una relación de dos.

Y tal vez eso fuera lo mejor.

Joder.

YuGyeom se quedó clavado al suelo, justo donde estaba, asustado con la idea de no poder estar con HyungSik o JiMin. Incluso trató de convencerse a sí mismo para superar esa paranoia que tenía sobre los dos hombres, entrar en esa habitación, quitarse las botas y la chaqueta de cuero y subirse a la cama para conseguir algo de sueño reparador.

Era bienvenido ahí, lo sabía. JiMin no lo apartaría... había dejado más que claro que lo quería ahí. Así que ¿por qué no podía mover sus putos pies?

Debió quedarse dormido, apoyado contra la pared con los brazos cruzados, lo que probó el fantástico protector que era, durmiendo en el trabajo... porque lo siguiente que supo, fue que HyungSik sacudía suavemente su hombro.

YuGyeom no sabía que era HyungSik hasta que uno de sus cuchillos estaba desenvainado y casi había rajado el cuello del hombre.

Su cerebro se encontró con quién estaba delante de él y lo que estaba haciendo justo a tiempo para detenerse a sí mismo. El filo de la hoja estaba tan cerca de la piel de HyungSik, pero el otro hombre no se inmutó. Ni siquiera levantó la mano para bloquear el ataque, como si hubiera sabido que YuGyeom podría detenerse por su cuenta y no necesitaba ningún tipo de ayuda.

―¿Una pesadilla?

YuGyeom dejó escapar un profundo suspiro, guardando su cuchillo.

―Joder, HyungSik, podrías haber intentado esquivarlo, ¿sabes?

―No serías un guerrero si tus reflejos fueran malos.―dijo HyungSik.―¿Protegiendo a JiMin otra vez?

―Sí.―dijo YuGyeom y frotó sus ojos.―¿Has salido pronto? ¿Qué hora es?

―Nunca salgo del trabajo pronto. El sol saldrá totalmente en diez minutos.

―¿Qué?―preguntó YuGyeom, y comprobó su reloj antes de mirar por el pasillo. Había pensado que el suave brillo fue producto de las luces eléctricas y algunas antorchas antiguas que estaban dispersas a través de los pasillos.

No.

Era la luz del sol que empezaba a escurrirse a través de las ventanas, y la luz se reflejaba sobre las paredes de piedra.

El castillo estaba formado en su mayoría de mármol negro, pero había bastante rojos y verdes y azules brillantes en las paredes para evitar que el ónix absorbiera completamente la luz y evitaba que se reflejara.

YuGyeom gimió.

―Soy un guardia de mierda.

―No, no lo eres. Eres el mejor.―dijo HyungSik.

Escuchar algo como eso del hombre mayor lo significaba absolutamente todo para él. HyungSik podía parecer que estaba en sus treinta y pocos, pero tenía casi noventa años. Él tenía mucha experiencia en su currículum, más que YuGyeom a los cincuenta y siete años que tenía.

―Venga, quiero dormir un poco. JiMin no es muy madrugador de todos modos, y te ves cansado.―dijo HyungSik, y abrió la puerta de su habitación compartida suavemente, para no molestar al chico que dormía dentro.

YuGyeom suspiró. Eso fue exactamente lo que quería oír. Quería que HyungSik le diera permiso para escalar en esa cómoda cama y dormir un poco.

Era patético, de verdad.

Se preguntaba qué pensarían HyungSik y JiMin de él si supieran lo que estaba pasando por su cabeza, en vez de sólo intuirlo.

―Suena genial. Estoy molido.―dijo YuGyeom.

Él y HyungSik fueron lo más silenciosamente posible a medida que se desnudaban y fueron al baño. HyungSik se cepilló los dientes sin encender más luces y YuGyeom hizo lo mismo desde que su boca empezaba a tener un sabor desagradable por haber dormido durante tanto tiempo.

JiMin era como una luz en la oscuridad en medio de esa gran cama, sosteniendo uno de los zorros de peluche que HyungSik le había dado, pero las pesadillas de los malos momentos habían hecho que los sonidos extraños le despertaran. A veces parecía que podía dormir en cualquier sitio. Otras veces, los suaves susurros le despertaban de golpe, buscando con los ojos llenos de miedo a su alrededor por cualquier intruso que quisiera hacerle daño.

Las pocas veces que YuGyeom había compartido una cama con JiMin, sin HyungSik en la misma, se había quedado acariciando la espalda del chico y lo consolaba hasta que dejaba de temblar y el miedo cesaba. Esos episodios fueron la única razón por la que YuGyeom había compartido una cama con JiMin cuando HyungSik no estaba alrededor, y siempre le dijo a HyungSik sobre las pesadillas a la mañana siguiente.

Como si necesitara explicar la buena razón que tenía para hacer algo así. Sin embargo, JiMin no había estado removiéndose y dando vueltas últimamente, así que no había ninguna razón para que YuGyeom le acariciara mientras le abrazaba o le consolara.

―¿Cuándo va a volver HyungSik?―JiMin siempre hacía la misma pregunta, incitando a YuGyeom para comprobar el tiempo que le faltaba a HyungSik para acabar el turno.

Muy probablemente fue el comienzo de todo. JiMin no quería decir nada con eso, YuGyeom lo sabía, pero demonios, él todavía no podía evitarlo, incluso cuando JiMin lo abrazó para sentirse a salvo, que era a HyungSik al que realmente quería.

YuGyeom era amigo de JiMin y lo que estaban haciendo... no había manera de que pudiera durar para siempre.

La peor parte de todo era que él ya había comenzado a practicar sus reacciones, lo que haría cuando ambos hombres finalmente vinieran a él y revelaran que eso, simplemente, no funcionaba. Estaría lo más calmado posible, asentiría con la cabeza y aceptaría la situación por lo que era antes de recoger su mierda y dejar a los dos hombres solos para que tuvieran su vida juntos.

Rompería el corazón de YuGyeom tener que dejar una segunda vez a HyungSik, pero ahora sería dos veces peor, porque perdería a JiMin junto a HyungSik. Él aún no podía precisar exactamente cuándo comenzó a sentirse tan conectado con el Shifter zorro, pero ahora estaba allí, y no podía ignorar cuánto le dolería cuando él no pudiera tener eso.

Subió a la cama. Porque JiMin estaba en el centro, parecía que tenía sentido que YuGyeom subiera, por un lado, y HyungSik por el otro. Los que significaba que YuGyeom se acurrucaría detrás del Shifter zorro, poniendo la espalda de JiMin contra su pecho y le abrazaría con un suspiro, mientras HyungSik se pondría de frente a JiMin.

JiMin abrió los ojos y levantó su cabeza cuando HyungSik alcanzó alrededor de él, abrazando a JiMin y a YuGyeom.

―Sólo somos nosotros.―dijo HyungSik suavemente, ya cerrando los ojos.―Vuelve a dormir.

JiMin suspiró, y era extraño que YuGyeom pudiera simplemente sentir el alivio del joven cuando colocó su cabeza sobre la almohada encontrando una posición cómoda.

Y entonces fue perfecto. Al igual que ellos, el suave resplandor de luz de sol que trató de entrar a través de las cortinas, todo era perfecto. El brazo de HyungSik estaba alrededor de JiMin y YuGyeom y YuGyeom fue capaz de cambiar un poco más al joven en sus brazos.

El olor del cabello de JiMin, que todavía tenía algo del champú de la ducha de la noche anterior, protegido y a salvo, y fue capaz de caer en un sueño más fácil.

All the love, x.

30 de Marzo de 2020 a las 19:15 0 Reporte Insertar 0
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