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El espanto del caballo negro

-En una noche muy oscura Juan y Jacinto dos jóvenes hermanos regresaban a su casa luego de estar en una fiesta que se prolongó hasta la media noche, caminado por la calle arriba por los lados de la Plaza de Los Mangos en San Cristóbal en completa oscuridad ya que desde hace mucho tiempo atrás el servicio eléctrico brillaba por su ausencia en la ciudad, estaban muy próximo a una capilla de animas que siempre mantenía velas encendidas y se encontraba bajo un gran árbol.

Juan le dice a su hermano. -Prepárate que ya nos van a salir los guindados del árbol.

-No joda, esos eran Francisco Gómez y Gabriel Chacón, están más muertos y enterrados, fue hace sopotocientos años atrás a comienzo del siglo XX, si mal no recuerdo la fecha fue el 30 de septiembre de 1.928 cuando mandaba para la época como Presidente del Estado Táchira Eustoquio Gómez que era muy sanguinario y déspota que los mando a guindar ahí, vez que si me se la historia.

¿Aja y como fue eso..? –Pregunto Jacinto.

-Pues los guindaron con unos hierros que parecen una “S” grande como las que usan los carniceros hoy en día para colgar las piezas de las reses muertas.

-Uy que feo fue eso.

-Si los chácharos los montaron a los dos en un gran caballo negro que encontraron el campo y ves esa gran rama allá pusieron las puntas de arriba de la “S” y la punta de abajo en la quijadas de esos hombres y luego arriaron de un golpe al caballo que arranco a correr calle abajo.

-Así quedaron suspendidos en el aire hasta morir.

-Que terrible muerte fue esa.

De repente en la oscuridad resuenan los cascos de un caballo que viene corriendo a todo galope hacia la capilla no se le veían aun solo como sacaba chispas los cascos y los relinchos estrepitosos del caballo muy fuertes.

-MAMÁAA.. -Grito Jacinto que salió corriendo calle abajo.

-CORRE, CORRE JUAN. –Gritaba Jacinto.

-Nada llego a la calle 16 de un solo envión de carrera entrando a la casa con gran ruido al abrir la puerta, se despertó doña Clotilde y le arma un zaperoco que era esas horas de llegar con ese escándalo. -¿Dónde estaba Juan el menor de los dos..?, -Y lo saca a chancletazos para que vaya a buscar a Juan muchacho borracho.

-Anda a buscarlo le recrimina otra vez amenazándolos con una escoba. -Búscalo y me lo traes que a los dos les voy a poner esta escoba por las cotillas son sinvergüenzas.

-A todas estas le toca a Jacinto regresar sigilosamente por la calle hacia la capilla iba pegado a las cercas de las casas y avanzaba lentamente por la calle totalmente oscura apenas se podía observar por el reflejo de la luna llena el contorno de las casas y tan solo oía el ladrido de los perros que todavía latían cuando paso de carrera calle abajo.

-Juan, Juan lo llamaba suavemente, Juan, Juan otra vez así sucesivamente lo llamaba y no respondía nada más bien los perros ladraban más.

-Ya faltaban como 50 metros para llegar y fue cuando vio algo en la mitad y era Juan tirado en el piso y un caballo negro muy grande caracoleando y bailando solo alrededor de Juan que de vez en cuando relinchaba y resoplaba. –Hay Dios lindo perdóname ayúdame a recoger a Juan no vaya a ser el caballo del diablo que lo malograra, así estuvo rezando pero no tenía más valor de acercarse más hasta que por fin amaneció salió el sol reluciente y esplendoroso fue cuando se acercó encontrado aún desmayado a su hermano pero estaba bien el caballo no lo había hecho daño más bien lo había cuidado dando vueltos alrededor de él.

-Juan, Juan despierta unos golpecitos en la mejilla. Juan despertó. -¿Que paso? pregunto Jacinto.

-Casi nada te desmayaste del susto. Y se rieron los dos

¿Foo que huele mal..? -Pregunto Juan a Jacinto.

¡Aja..! -Tú te cagaste del susto y rieron ambos nuevamente.

-¿Y este caballo de donde salió..?, -Fue cuando le vieron una cinta azul en la crin que decía 1º Lugar de Paso Fino, Feria Internacional de San Sebastián, pues el caballo se había escapado en la noche de los corrales del parque de exposiciones y llego corriendo hasta donde ellos estaban.

Y ahora que hacemos pues vamos para la casa yo a bañarme y tú prepárate que mamá ya nos tiene preparada una reprimenda con escoba y todo por parranderos.

Bueno a dormir Max que este cuento se terminado.

#historiasdecuarentena #quedateencasa

#caballos #espantos

29 de Marzo de 2020 a las 15:53 0 Reporte Insertar 0
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