aoshin-kuzunoha Aoshin Kuzunoha

El 10 de noviembre de 2016 una luz en el cielo marca el inicio de una terrible tragedia que afecta al mundo entero. Los pocos sobrevivientes deberán adaptarse a la soledad, a la incertidumbre y al encierro. Sin embargo no es tan sencillo enfrentar una situación tan extraña en la que ninguna guía o razonamiento parece funcionar. Esta es una historia de misterio y terror psicológico que se desarrolla de forma simultánea en tres lugares de la tierra. Poco a poco, desde su propia percepción descubrirán lo que sucedido aquel día y buscaran una forma para salir, de regreso, al mundo que antes conocieron.


Suspenso/Misterio No para niños menores de 13. © Todos los derechos reservados

#devilHollow #misterio #oscuridad #soledad
8
2.4mil VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Capítulo I: La ley de tránsito.

"Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche y pinto las estrellas"

Vincent Van Gogh (1853-1890).


En la autopista 38 de la costa del Caribe, cerca de Newport, Golden Coast. El 10 de noviembre de 2016 a las 2:15 pm, Rolando Baggio y su compañero Hernán Baltodano fueron testigos de la colisión de un vehículo de carga liviana contra un automóvil tipo sedan que se encontraba estacionado a un lado de la carretera.

—Aquí la patrulla 10, tenemos un 19 en la vía de Newport a Southerlake. Posible 51. Cambio.

—Comprendido, Rolando. La... —sin previo aviso la comunicación con la central de la policía de tránsito se cortó, para dar paso a un ruido estático en cada uno de los canales de la radio.

—No sirve, debe estar dañada. ¡Lo que faltaba! Al menos ya saben lo que sucedió —dijo Rolando a su compañero, mientras se detiene a un lado de la carretera.

—¿Pero qué demonios es eso? —Dijo Hernán con gran asombro, al mirar por la ventana, cuando una esfera brillante aparece en el oeste.

En ese momento, justo después de producirse el accidente y se cortara la transmisión desde la central de la policía, algo apareció en el cielo, al lado del sol. Un resplandor cegó la vista de los testigos, quienes se atrevieron a mirar hacia la luz escarlata que gira. Una onda expansiva recorrió los edificios y los hizo retumbar hasta los cimientos. Los ventanales se quebraron, se volvieron añicos y llovieron cristales sobre las avenidas, mientras inicia la tragedia. La abundante vegetación del bosque lluvioso se agitó con las ráfagas de aire que la recorrieron a una velocidad de 100 kilómetros por hora.

La patrulla, con los dos oficiales de tránsito dentro de ella, se desvió hacia la derecha y siguió arrastrándose hasta chocar contra una palmera del millar que crece en la playa de arena negra. Esto no sin antes realizar una pirueta sobre el asfalto. El vehículo saltó sobre la barrera de protección en el extremo izquierdo, tal como un deportista olímpico lo haría con una garrocha.

Tras el impacto y la caída de varios cocos sobre el cofre que cubre el motor del vehículo, algunos vacacionistas se acercaron. No solo acudieron con la intensión de socorrerlos, sino para dar una explicación a lo que acaba de suceder en el cielo. Es claro que la primera reacción de cualquier persona ante un evento inesperado es protegerse y luego entender lo que sucedió. Se trata de una conducta evolutiva, con la cual hemos sobrevivido durante tantos milenios.

—¿Están bien? —Preguntó un hombre con lentes de sol, una camisa roja con rayas blancas y dos anillos de oro en su mano derecha.

—Si, no es nada. Esta cosa nos salvó —dijo Rolando, al quitar la bolsa de aire de su rostro y abrir la puerta, para salir de la patrulla en poco tiempo.

—¿Qué fue lo que pasó en la ciudad? —Preguntó el hombre con lentes.

—Vi una luz en esa dirección —señaló Hernán hacia el oeste, tras salir del auto—, pero es difícil saber que era. Nunca vi nada igual. Brilló demasiado. Vi como un circulo que gira entre el fuego y explota. Luego la patrulla se movió hacia un lado, como si algo la golpeó desde la esquina.

—Dudo que sea solo una luz. Ese temblor... tan fuerte... debe ser una bomba o algo. Vean allá, se levantó una cortina de humo y todo —indicó una mujer de cabello negro.

—Sí. Eso de ahí tiene que ser humo. ¿Qué más puede ser? Creo que algo se estrelló en Southerlake, o lo estrellaron —dijo Rolando al pensar en un posible ataque terrorista.

—No creo que sea eso, Rolando. En aquella dirección se encuentra la ciénaga, no es la ciudad. Además es demasiado oscuro para ser humo —dijo Hernán, seguro de sus palabras.

—Entonces lo que sea que cayó provocó un incendio en el bosque, y ya. ¿Qué otra cosa puede ser? Es humo y tenemos que preguntar a alguien en la ciudad para entenderlo mejor.

—¿Ustedes tienen algún radio, transmisor o algo para preguntar? Ninguno de nuestros teléfonos funciona —aseguró un hombre sin camisa, que lleva un celular blanco en su mano.

—Si tenemos una radio en la patrulla. Teléfono, solo Hernán tiene uno.

—No tiene señal. No entra la llamada —replicó Hernán, tras revisar en la pantalla y marcar al teléfono de su esposa, para luego preocuparse por ella al no lograr contactarla.

—Probaré con la radio de la patrulla, aunque pronto llegará la policía y la ambulancia de todas formas. Será mejor que alguien vaya a ver el accidente.

—¿Cuál accidente? —Preguntó la mujer.

—Es una colisión de un camión contra un auto. Ahí al lado de la calle —indicó Hernán, sin notar lo que era evidente.

En menos de dos minutos, el sol de la tarde dio paso al atardecer y luego a la noche. El grupo de turistas y los dos oficiales se encontraban aislados, en medio de la oscuridad repentina que se propaga más rápido de lo que parece. La autopista, pese a encontrarse a escasos 3 metros de la palmera contra la que chocó la patrulla, había desaparecido para ese entonces. No se trata de la ausencia de luz, sino de algo más.

Un sonido extraño llamó la atención del hombre sin camisa, caminó un poco y se acercó a la playa, para dejar a los demás en segundo plano. Por el misterio de la desaparición de la carretera y la preocupación de los oficiales por contactar con alguien en la ciudad, no notaron como aquel hombre se alejó de ellos. La mujer de cabello negro volteó la mirada un par de veces, sin entender lo que hacía su esposo.

—¡Ya no hay agua! —Gritó el hombre sin camisa para llamar la atención de los demás, sin dejar claro a lo que se refería en ese momento.

—¡Por Dios, está seco! ¿Eso de allá son peces? —Preguntó la mujer, con asombro, tras acercarse a su esposo, mientras caminaba hacia el mar.

—¿Bajó la marea o algo así? —Preguntó Rolando, sin darle importancia, mientras entraba a la patrulla para probar con la radio y buscar una explicación a lo que sucede.

—Voy a ver de cerca —dijo la mujer, iluminando su paso con la luz del teléfono, mientras que el hombre sin camisa se quedó inmóvil en el lugar.

—Esto no me gusta. Creo que no es algo normal lo que pasó con el agua —dijo Hernán, al hombre con lentes de sol, cuando la mujer llega al lugar donde se supone que debe estar la orilla del mar.

—¡No sigas adelante, detente, Dalia! Cada vez está más oscuro.

—Será mejor que vayas por ella, Esteban. Ya no se ve —aseguró el hombre que antes llevaba lentes de sol y ahora muestra temor en su mirada.

—¡Dalia, espérame! ¿Dónde estás?

Esteban se apresuró por seguir a su esposa, entrando en el lecho marino donde antes hubo agua y ahora solo quedaban peces moribundos que luchan por regresar a su ambiente natural. La oscuridad desvaneció a los dos turistas, para dejar a los dos oficiales con el hombre de camisa roja al lado de las palmeras y la patrulla.


Continuará... (Capítulo 1 de 8).

18 de Marzo de 2020 a las 23:31 6 Reporte Insertar 4
Leer el siguiente capítulo Capítulo II: Una familia perfecta.

Comenta algo

Publica!
Ze Mario Ze Mario
Está interesante la trama, pero hay algunos fallos en la historia. Los diálogos son algo monótonos, como si solo una persona estuviera hablando consigo misma, lo que le quita realismo a la historia. Otro punto está en los tiempo narrativos: entras en pasado, e intervienes por momentos en presente, lo que le quita estética y provoca confusión a la hora de lectura. Está bueno, pero creo que podría ser incluso más simpático el guión.
April 16, 2020, 03:50

  • Aoshin Kuzunoha Aoshin Kuzunoha
    ¡Gracias por el comentario! Tendré en cuenta lo que me aconsejas en futuros relatos, para mejorar y no cometer los mismos errores. April 16, 2020, 11:52
Dece Scott Dece Scott
Muy bueno!,felicitaciones
March 19, 2020, 16:44

KN Kren0 KN Kren0
Muy bien!
March 19, 2020, 10:19

~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 8 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Más historias

James [Un oscuro secreto] James [Un oscuro sec...
Sangre de inocentes Sangre de inocentes
collar maligno collar maligno