El día que te perdí Seguir historia

ventum Cristian Chino

Relato mas parecido a una carta que a un cuento, basado en experiencias personales mezcladas con realismo mágico.


Cuento Todo público.
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El día que te perdí

El día que te perdí una planta creció en mi cabeza...

el pequeño capullo era solido y frió, dolía mucho, justo como el dolor que sentí cuando dijiste que ya no me amabas, la ultima vez que sostuviste mi mano, tu piel tan fría como siempre mantenía frescos mis pensamientos, pero era distinto, sabia que algo había cambiado por la forma en que caminabas y por tu constante silencio, hubiera adivinado lo que pensabas solo con tu mirada, pero esos ojos que tanto adore ya no volteaban a verme, así que ¿como podría saberlo?.

después de irte y dejarme solo en la parada de autobús, sentí un escozor en la cabeza, al tocar mi cabello sentí un pequeño bulto, con mi celular tome una foto y descubrí el pequeño capullo verde, me senté, ¿que estaba pasando?, a caso no era suficiente con el dolor con el que me había quedado, volví a pensar en todo lo sucedido y comencé a llorar de nuevo, tan absorto en mis recuerdos que me olvide por completo del capullo.

se hizo tarde muy pronto, ni siquiera me fije, me dolía la cabeza y el corazón, todo lo que hubiera dado para que me abrazaras en ese momento, pero claro, ya no podía ser, ahora solo era yo y la planta.

pasaron los días, tu recuerdo no se borraba, tan unido a mi como las raíces del capullo que se hacia mas grande cada vez, quise cortarlo y lo hice, pero volvía a crecer, no había forma de quitarlo.

poco a poco me acostumbre, el capullo dejo de doler después de un tiempo, aunque lo seguía sintiendo, algunas noches no me dejaba dormir o me hacia despertar en la madrugada, lo que a su vez hacia darme cuenta que, tu ya no estabas a mi lado y lo único que abrazaba era mi almohada.

mis días ahora eran simples, la misma rutina de siempre pero sin ti en ella todo se hacia mas pesado, el capullo comenzó a abrirse, admito que era extraño, pero me daba una apariencia mas fresca, siempre me habían gustado las plantas aunque jamas pensé en ser una; comencé a darle los cuidados adecuados, mantenerla hidratada y limpia, poco a poco, sus hojas se hincharon y abrieron por completo, era una suculenta.

me di cuenta que la planta dependía de mi, me refiero a que si yo no estaba bien, la planta tampoco lo estaría, después de todo era parte de mi cuerpo, no quería que se marchitara, y aunque me costo, cambie mi rutina, ahora me preocupaba mucho mas por mi, mi alimentación, intentaba dormir bien y hacer ejercicio como solía hacer antes de que te fueras, y que deje de hacer por la falta de ganas, solo que aun si ya no estabas conmigo, tenia que hacerlo por mi.

tu recuerdo jamas se fue, y claro, la planta es un indicio de ello, pero el dolor que sentía ya no estaba y aunque te quince como a nadie, se que tu ya no a mi y eso esta bien, las cosas no siempre son como uno quiere o espera, pero hay que aprender a vivir así, y cuidar los recuerdos que fueron porque son parte de ti, así como hice florecer la planta que creció en mi cabeza el día que te perdí...

16 de Febrero de 2020 a las 22:54 1 Reporte Insertar 0
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Mael Sánchez Mael Sánchez
Hola! Me agrado tu cuento con ese detalle de realismo mágico peculiar. Considero que es creativo y original. Espero leer más relatos... Saludos!
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