Aquellos caminos... Seguir historia

F
Forever Dreamer


...y la pluma es lo ultimo que me quedaba de aquel misterioso ser...


Ciencia ficción Todo público.
Cuento corto
0
790 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

«Esa vez»

Recorría aquellos caminos que tantas veces había recorrido en busca de un poco de tranquilidad. Pero esta vez algo había cambiado. El viento empezó a batir con fuerza y me estaba planteando volver a casa pero no quería encontrarme con mi madre y volver a las riñas de siempre. Reuní todo el valor que me fue posible antes de seguir andando. La noche caía y unas extrañas sombras empezaron a tomar el bosque que me rodeaba. Hasta ese momento sabia donde me encontraba pero con cada paso mis temores aumentaban. ¿Es que me había perdido?, pensé.

Pasados quince minutos mis temores se confirmaron pues no tenia ni idea de donde me encontraba.

Me senté junto a un árbol demasiado verde y que me pareció destacar antes de ahogar un sollozo. Ese día cumplía diecisiete. Que buena manera de demonstrar mi madurez. Si mi madre estuviera aquí...

En ese momento la agonía ahogó mi pecho y con un sollozo mas me eche a llorar. No sabia donde me encontraba ni que podía hacer pero el miedo y las esperanzas aparecieron de golpe cuando no muy lejos escuche un sonido.

A duras penas me levante y seguí aquel sonido que poco a poco correspondí a una melodía.

Mas adelante tras unos grandes arbustos, una fuerte luz se escurría entre los huecos provocando un raro juego de luces. Al acercarme un poco mas, abrí los ojos como platos al ver lo que se encontraba delante mía.

Me acerque un poco mas y me senté a su lado a una distancia considerable para no asustarlo. Un águila yacía en el suelo con los ojos abiertos emitiendo una rara melodía. Sus ojos amarillos se posaron en mi. Fije mi vista en su plumaje el cual era de un dorado brillante y también en que era mucho mas grande que un águila normal y corriente. Reuní valor para acercarme un poco mas e intentar acariciarle pero con un gran estruendo, se levanto y desapareció apareciendo en un segundo a quince metros mas o menos. Abrí los ojos aun mas antes de fijarme en que estaba cojeando e intentaba retroceder pero en un intento de echar a volar, fracaso cayéndose al suelo. Me acerque una vez mas susurrándole que mi intención era ayudarle y esta vez no se "teletransporto".

Me arrodille a su lado dándome cuenta que era tan grande como yo al estar de rodillas y cogí un palo que había cerca y un trozo de la manga de mi camiseta. Le anude el palo a su pata con el trapo y tras hacerlo me aleje un poco para que no se asustara. El águila miro su pata y tras un instante se acerco a mi lentamente antes de posar su cabeza en mi pecho. Una gran luz ilumino todos los alrededores antes de que todo se volviera blanco. Aterrorizada me agarre al águila abrazándole del cuello y en un instante me di cuenta de que estaba de vuelta en casa pero no había ni rastro del águila. Excepto una gran pluma dorada que seria lo único que me comunicaría con aquel misterioso ser.

6 de Febrero de 2020 a las 18:29 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

Historias relacionadas