Inseguridad Dolorosa Seguir historia

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Una corta historia de amor, inseguridad y superación En un deprimente 14 de febrero, la vida del protagonista podría dar un giro, pero para ello, ha de superarse a sí mismo y a sus propios demonios personales.


Romance Suspenso romántico Todo público.

#inseguridad #romance-a-distancia #258
Cuento corto
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14 de Febrero

Ser amado. Cada vez que pienso en eso, ella aparece en mi espalda, jamás le he llegado a dar una cara, pero siempre está ahí cuando debo tomar una decisión.
Ella, es la manifestación de mis inseguridades, miedo, soledad; algo que alguien tan aislado como yo siempre tuvo. Verás, no soy alguien que salga mucho, ni de muchos amigos. Desde pequeño, muy pequeño, he sido solitario. Yo soy culpable de mi aislamiento, y el resto del mundo también...

Oooh, 14 de febrero..., qué fecha tan deprimente, ver a quienes se aman pulular por toda la ciudad. Cuando fui a la tienda, una pareja iba bien pegadita, tomados de las manos. "¿Qué se..., sentirá...?, tener a alguien que te ama..." pensé, y entonces, su voz apareció de nuevo. Me insultó y desmoronó, con cada susurro sentía como si un pedazo de mi cayese al piso y se volviera polvo. Hasta que escuché mi nombre, la de la tienda me llamaba, hice mis compras y regresé a casa.

Me encerré en mi habitación y tomé mi celular.
Hacía un tiempo me topé con una persona en internet, hablábamos por horas y horas sin parar, por chat, llamada. Me hacía sentir tan bien, tan especial, tan pero tan especial que al mirarme al espejo, mi inseguridad se escondía.

"¡Amor!, así lo llaman." me dije.

Estaba decidido, ese 14 de febrero, a media noche, le diría "¡Te amo!".

Me mandaron un recado, ir a la carnicería y comprar algunas cosas para el almuerzo. Bueno, igual debía matar tiempo en lo que mi personita especial se conectaba, después de todo, no era de mi mismo país.

Salí de casa, y mientras caminaba por una plaza que estaba de camino, observé a una pareja leyendo una novela de misterio juntos, atrapados en su mundo, en su burbuja impenetrable. ¿Yo me volvería así?, ¿pasaría horas frente a una pantalla, con tal de sentir que alguien me ama?

"No te aceptará, lo sabes, seguro hay mejores, no le mereces, ¿acaso quieres eso para esa persona que tanto amas?, tú, un perro con pintas de vagabundo que jamás ha besado, que jamás ha amado de verdad, ¡qué nunca cumplirá sus sueños!" con esas palabras me atormentaba ella. Eran como estacas ardientes que se clavaban en mi pecho, era como si mi corazón empezara a sangrar lágrimas. Le dije que callara, pero, fui muy débil como para detenerla...

Llegué a la carnicería, y mientras cortaban la carne, pagaba, y regresaba a casa, en todo momento pasaron dos cosas, que ella nunca se calló, y que tuve que aguantar mis lágrimas por miedo a que alguien me preguntara "¿Qué le pasa?", o peor aún, que nadie se percatara de mis lágrimas, a nadie le importase, me haría sentir muy perdido, más aislado. Pero, me gusta que no me vean, ser el centro de atención es aterrador, después de todo, alguien como yo..., uhg, ya parezco mis inseguridades.

Estaba tirado en mi cama, leyendo un libro aburridísimo y súper famoso..., qué mal gusto tenía la gente de la antigüedad, sería más divertido tirarle ese libro a un político corrupto.

En eso, escuché un sonido provenir de mi celular, tenía un mensaje de aquella persona que tanto amo.

-Hola.- Dijo.
-Hola.- Le respondí nervioso.
-¿Cómo estás, dormiste bien anoche?- Preguntó.
-Sí, sí, dormí genial
Y estoy bien.- Le respondí
-¿Hoy no tuviste clases?, no pensé me fueras a responder.
-Falté porque me sentía mal.
-Oww, pobrecito :c
-Jeje...

Hablamos unas cuantas horas sin parar, ya se había hecho de noche sin darme cuenta.
Mis inseguridades no se aparecieron hasta que quien amo tanto se estaba por ir a dormir. Debía decirle lo que sentía, lo necesitaba, si no era hoy nunca me atrevería.

Pero mientras tecleaba, mis manos empezaron temblar, mis inseguridades habían agarrados con fuerza mis dedos, no aguanté más y empecé a llorar.

-¿Hay algo que me quieras decir?, hoy estás raro...- Me preguntó.
-¡No!, no es nada- Le respondí con cobardía.- ¿Y tú tienes algo que confesar?
-Mmm, nada, simplemente te quería dar las gracias, por pasar tiempo con alguien como yo.- Dijo, con inseguridad..., quizás estábamos en la misma posición.
-¿Alguien como tú?, tan buena persona e inteligente querrás decir.- Me animé a responderle.

Mis inseguridades me rodeaban, esperando a que yo intentara un movimiento, o alguna maniobra de conquista.

-Y debo confesar algo...- Le dije, y entonces mis inseguridades clavaron sus garras en mi pecho, apretando con sus frías manos mi corazón.
-¿Qué?
-Te amo- Logré exclamar, luchando contra mi mismo, enfrentándome a todo.- Quiero pedirte que seamos novios, siempre me has gustado.

Hubo un incómodo silencio de unos minutos, el hecho de tal vez haberle asustado me hizo echarme a llorar más.


Tú también me gustas.

Fin.

24 de Enero de 2020 a las 20:58 0 Reporte Insertar 1
Fin

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