Déjà Sentì Seguir historia

cristhcarsab1576155782 Cristhian Cardenas

El poder de la mente es increíble, tanto que muchas veces influenciada por energías superiores, te hace vivir experiencias que te ayudan a ver el mundo de forma diferente y aceptar sucesos dolorosos de tu vida.


Cuento Todo público.
Cuento corto
0
465 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Déjà Sentì!

Era una noche un poco diferente a las demás, lo sentía en el ambiente, lo sentía en mi cuerpo, sentía una extraña energía deambulando por el entorno de mi habitación; pero no le preste mucha atención a esa sensación, ya que lleva un tiempo sintiendo extrañas sensaciones en todo mí ser. Era muy reciente la ruptura amorosa que había sufrido, la herida estaba a flor de piel y el tiempo no había hecho su trabajo aún; sentía la soledad respirándome en la nunca; no era ese tipo soledad que necesitamos todos los seres humanos de vez en cuando para encontrarnos con nosotros mismos; no era una soledad reconfortante lo que sentía; todo lo contrario, era una soledad visceral. Llevaba más de dos años viviendo con esta chica, y después de este tiempo las costumbres se quedan impregnadas en tu ADN; después de todo somos seres regidos por costumbres. Por esta razón no me sentía a plenitud las últimas semanas y quizás este estado de ánimo propicio lo que estaba por vivir; ahora estoy seguro de que fue eso, ya que mi mente me castigaba constantemente con recuerdos muy vívidos y no dejaba de pensar y pensar en cómo se había terminado todo, en un abrir y cerrar de ojos; la relatividad escupiéndome en la cara.

Todo sucedió muy rápido, estaba recostado en la cama viendo hacia la nada y escuchando mi música, tratando de no pensar tanto, cosa que era imposible de hacer; cuando sonó una canción que me recodaba mucho a ella; cerré los ojos por un segundo y cuando los abrí nuevamente, había una pequeña luciérnaga merodeando en la habitación, me sorprendí muchísimo, no entendía como había llegado hasta allí; después vi otra, y otra y otra…. En cuestión de segundos no había una, si no un centenar de luciérnagas volando, su luz se hacia a cada instante mas y mas potente, hasta que llego el punto en que simplemente me cegó, me envolvió y me transporto a otra dimensión, una dimensión conocida, una dimensión ya vivida, era como si hubiera viajado en el tiempo dentro de mi cabeza; estaba sintiendo a plenitud un recuerdo lejano, un bonito recuerdo al lado de esta chica que ya no estaba a mi lado; todo era real, era malditamente imposible sentir lo que estaba sintiendo en ese momento; podía tocarla, podía sentir su aroma, podía verla… era real !!!. No entendía absolutamente nada; esto que estaba viviendo me llenaba de tantos sentimientos que me aferre a ello con toda la fuerza de mi ser; era asombroso, era maravilloso estar viviendo esta experiencia de esta forma tan vívida; tenia los sentimientos a flote, podía sentir cada espasmo de su respiración en cada poro de mi piel; tenia mis cinco sentidos expresándose en su máxima magnitud.

La abrace; la abrace con tanta fuerza, que pensé por un instante que me fundía con su cuerpo, pero no podía evitar abrazarla de esa forma, haciéndole sentir toda la falta y lo tanto que la había extrañado; la bese y mi corazón casi explota en el momento que nuestros labios se unían en un solo, haciendo que esté latiera con un frenesí asombroso; estaba por perder el conocimiento, me sentía embriagado de sentimientos; todo era muy brillante, tanto que parecía que absolutamente todo estuviera formado por diamantes que proporcionaban un brillo indescriptible. Y de la misma forma que la luz incandescente de las luciérnagas me había transportado a ese recuerdo, el brillo de los diamantes me devolvía a la realidad. Y aunque todo paso tan rápido el momento en que estuvo en mis brazos, el momento que nuestros labios se unieron en uno, fue simplemente eterno.

Al regresar a la realidad, puede constatar que realmente no había pasado ni un minuto, la canción solo había avanzado unas estrofas nada más; pero algo había cambiado rotundamente en mí, esta experiencia me había hecho entender realmente que ella se había ido para siempre, que no podía seguir atado a sus recuerdos, que no podía seguir extrañándola, que nuestros caminos se habían separado definitivamente. Pero no me sentía triste, todo lo contrario, sentía una sensación de alivio que no había sentido en los últimos meses, una motivación que dibujaba una sonrisa en mi cara. Además, retumbaba en mi cabeza la reflexión de una querida amiga, con la cual había hablado tanto sobre este tema y la cual me había ayudado bastante en este tortuoso viaje, que es la superación y aceptación de que una relación ha llegado a su fin. Esta amiga es ese tipo de persona que te encuentras de casualidad en la vida y te sorprendes al ver como puedes hablar de tantos temas y tanto tiempo con una persona; como si siempre hubiera algo que contar, algo que comunicar; es el tipo de conexión que solo logras con ciertas personas, es amistad en su estado más puro. La reflexión que estaba tan vívida como la experiencia que acababa de experimentar hacía referencia… “a que cada persona era como una pieza de un gran rompecabezas; y nuestra pieza se va moldeando de acuerdo con las experiencias vividas y la forma que ves tu realidad; dependiendo del molde que tengas en cierto momento de tu vida, te vas acoplando con ciertas personas, vas formando relaciones, ya sean amorosas o de amistad según la forma que tenga tu pieza; pero al seguir avanzando en la vida, vas mutando, vas cambiando tu forma de ver la vida, por lo tanto tu pieza se va ajustando a esto, y te vas alejando de personas que creíste que estarían toda la vida; pero así como te alejas de personas importantes, te vas acoplando con nuevas formas de vida, nuevas formas de pensar y por supuesto con personas que te sorprenden y envuelven con su personalidad. Sencillamente tienes que ser consciente que nada es para siempre, que todo es efímero, que estarás mutando constantemente y tienes que aprender a adaptarte a estos cambios”. Que gran reflexión, profunda y muy real. Y con la experiencia que acaba de vivir me ayudo a entenderla mejor, que no podía seguir viviendo de recuerdos, que, aunque esta chica hubiera sido importante en mi vida, nuestra forma de ver la vida y nuestro ser había mutado tanto que sencillamente no se podía seguir forzando algo que era inevitable… la separación; nuestros caminos se tenían que separar, cada uno tenía un destino diferente.

Unos días luego de la experiencia que había vivido, investigue acerca de este suceso y encontré que era un tipo de déjà vu, denominado déjà sentì el cual es un extraño juego mental propiciado por alguna extraña energía del universo, que te hace rememorar un recuerdo escondido en tu mente… al fin al cabo el destino sabe como juega sus cartas y ahora lo tengo mas que claro.


23 de Enero de 2020 a las 16:24 0 Reporte Insertar 1
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

Historias relacionadas