INNER BEAUTY Seguir historia

u1579756688 Kim Jisoo Jinju

—¡Tu me importas y demasiado! —exclamo Dong Jun mientras sujetaba mi mano. —No lo creo. —Por favor... perdóname, ¿si? Mi corazón comenzó a palpitar rápidamente y mis lagrimas cayeron una por una. Rápidamente me desperté de ese sueño tan absurdo. Claro estaba que eso no sucedería, a el no le importo, ademas el siempre me ignora. Nunca sucederá nada de lo que sueño, imagino o pienso. ¿Por que? ¿por que sigo esperando a que el me quiera? ¿acaso soy una masoquista? ¿por que a pesar de como me trata lo amo?


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Capitulo I. Autoestima

Mi cuerpo temblaba en medio de la fría neblina del invierno, mis mejillas estaban rojas, mis ojos estaban llenos de lágrimas que aún seguían contenidas, que por consiguiente mojarían mis mejillas cayendo poco a poco una por una y justo frente a mi estaban Kim Dong Jun, el chico más popular y apuesto de la preparatoria, el sueño hecho realidad de cualquier chica o al menos eso era para mí.

—Lo siento. Pero no puedo estar con una chica tan fea como tu —dijo apartando mi mano de su mano.

Deje que mi cuerpo cayera lentamente hasta tocar la nieve que yacía en el suelo, mis lagrimas ya no pudieron contenerse más, llore por varias horas hasta que mis ojos quedaron secos. Mi padre me encontró tirada en ese piso, mientras que el frío recorría todo mi cuerpo hasta el punto de no poder mover ni siquiera un dedo, mi padre inmediatamente me cargo en sus brazos y llorando me llevo hasta el hospital.

Esa fue la primera nevada del año, la primera vez que me rechazaron, la primera vez que mi autoestima decayó, mi primera vez sintiéndome demasiado inferior y es que, si realmente me observaba bien, no tengo ningún dote físico, no tengo nada a lo que se le pueda llamar especial. Ni siquiera tengo amigos, como creía que Dong Jun podía fijarse en mi habiendo tantas chicas muy bonitas.

Esos recuerdos permanecen en mi mente recordándome una y otra vez que no lograre disfrutar de un noviazgo o salidas con amigos como mis compañeros lo hacen o como cualquier estudiante. Sin embargo, aún tengo a alguien que me quiere y me apoya, el cual es mi padre, mi mayor amor.

—¡So-Yeon baja! ¡La cena ya está! —grito mi padre desde la planta baja.

Baje inmediatamente, me lave mis manos y me senté en el comedor.

—Papa, no era necesario que hicieras la cena. Yo podía haberla hecho.

—Mocosa, soy tu padre. ¿No te puedo consentir siquiera un momento? —dijo con una sonrisa en los labios.

Yo solo le di una falsa sonrisa. No estaba de buen humor, toda la tarde estuve llorando y.... tratando de comprender demasiadas cosas que quería dejar en el pasado, pero no podía.

—¿Por qué llorabas? —pregunto mi padre.

—No quiero hablar al respecto.

Termino la cena y me dirigí hasta mi habitación, tomé mi teléfono y vi la hora, era demasiado noche y estaba tan agotada por haber llorado que decidí dormir.

Después de haber dormido tantas horas me levante para ir a la preparatoria, pues yo estaba aun a unos meses de terminar, llegue hasta mi lugar y mi banca no estaba ahí y como era de esperarse los chicos del salón la sacaron para fastidiarme.

Salí a buscar mi butaca, pero cuando regrese el maestro no me dejo ingresar al aula por lo que me quede fuera hasta que el maestro se retiró. Continúe con mis clases hasta la hora de salida.

Una vez acabadas todas mis clases decidí buscar alguna universidad en la cual ingresar y no fue tan difícil ya que tenía una opción y esa era la Universidad de Seúl. Así que me fui y pedí informes.

De regreso a casa me subí al metro y me senté al lado de un hombre ya de edad, el cual no estaba muy bien vestido, al parecer carecía de muchas cosas. Baje 30 minutos después y el hombre a mi lado también bajo, lo cual no se me hizo raro ya que otros bajaron. Lo extraño fue cuando salí de la estación, había caminado ya 2 cuadras y el hombre venia detrás de mí. Algo en mi me decía corre y eso hizo, pero no funciono de nada ya que el hombre corrió detrás de mí y me atrapo, caí inconsciente al piso.

—¿Estás bien? —pregunto una voz masculina.

Traté de levantarme del piso, pero no pude del todo, ese hombre me tomo por la espalda y me levanto.

—¿Estás bien? —pregunto nuevamente.

—Oh, sí. Eso creo.

—¿Te acompaño a tu casa? —dijo con un semblante preocupado.

—No es necesario. Gracias por ayudarme.

—¿Puedes darme tu número? —pregunto entregándome su teléfono.

—¡Oh! —exclame sorprendida.

—No malinterpretes. Solo quiero saber si llegas bien a tu casa.

Intercambié número con él y me dirigí a paso veloz hasta mi casa. Mi padre aun no llegaba de la fiscalía, así que eso era algo bueno, ya que no tendría que preocupar a mi padre.

"Bip... bip... bip"

—¿Hola?

—¿Llegaste bien a tu casa?

—Oh. Si. Llegue bien.

—Me alegra. ¡Cuídate!

Meses después...

Después de tantos meses este es el primer día en el que iré a la Universidad de Seúl. Estoy tan nerviosa y emocionada. Deseo poder tener amigas esta vez.

Me apresuré y salí de casa corriendo para tomar el bus, en cuestión de un cuarto de hora ya estaba en la entrada. Acomodé mi cabello y me dirigí hasta mi aula. En ella solo había 5 chicas y 2 hombres, al parecer no había llegado tarde como acostumbraba en la secundaria.

—¡Hola! —dije con entusiasmo a 2 chicas detrás de mí.

—¿Tú quién eres? —pregunto una chica muy bonita la cual tenía su cabello teñido de azul.

—Me llamo Kang So-Yeon. ¿Puedo juntarme con ustedes?

—Si quieres —dijo una chica muy hermosa que estaba al lado de la chica de azul.

—¿Como se llaman ustedes?

— Soy Baek Hye-Ri —dijo la castaña.

—Soy Lee Mi-Soo —dijo la chica de cabello azul.

Después de haber hecho amigas comenzaron las clases y posteriormente nuestra hora libre llego, ellas salieron antes que yo, pero las logre alcanzar en los comedores. Ellas tomaron su bandeja de comida y yo también y me senté a un lado de Mi-Soo.

—¿Cuál es el lugar que más concurren? —pregunte, pero ambas me ignoraron y siguieron platicando entre ambas. —Perdón... ¿me escucharon —ellas continuaron sin mirarme—.

Me quedé en silencio y comencé a comer. Estaba a punto de terminar de comer cuando me percate de que las chicas ya no estaban. Me giré para ver a los alrededores, pero no lo conseguí, sin embargo, al voltear de reojo puedo jurar que vi a Dong Jun recibiendo su bandeja de comida.

Ahora observe a todos los lados, pero para encontrar con mi mirada a Dong Jun. Se que es una locura que el pudiese estar aquí, ya que el presumía que estudiaría la universidad en el extranjero.

Las clases terminaron y salí de la universidad. Mis supuestas nuevas amigas todo el día se olvidaron de mí, ni siquiera me dijeron palabra alguna.

—¡Olvídalo!, Mejor llévame a ver una película, ¿sí? —dijo una chica muy bonita, la cual tomaba la mano de Dong-Jun.

23 de Enero de 2020 a las 05:43 0 Reporte Insertar 1
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