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El último adiós

Durante todo el día no había parado por un segundo de llover, la lluvia era tanta que creí que cancelarían todo, sin embargo antes de la hora de inicio de la ceremonia la lluvia decidió detenerse; el día era triste y no sólo por la lluvia si no por el hecho de que estaba asistiendo al funeral de mi mejor amigo, ahora mientras me pongo mi traje negro y me alisto para salir no dejo de recordar el día de su muerte, recuerdo cada detalle.
Me siento culpable, todo eso era mi culpa, si tan solo hubiera llegado a casa temprano ese día, si tan solo hubiera estado ahí con él las cosas habrían sido diferentes y de seguro seguiría vivo.
La ceremonia inició, no había muchas personas pero estaban todos los que lo conocían, incluso muchos compañeros viajaron para poder estar aquí para brindar el pésame y apoyar a los familiares, yo me encontraba en mi mundo, mi mente recreaba una vez mas su último día.


Ese día también se encontraba lluvioso y hacia frio, ese día tenia clases hasta tarde y pase en la escuela la mayor parte del día, faltaban 10 minutos para las 8 pm cuando el maestro nos dejó salir ya que la lluvia había decidido parar y caminé hacia la casa en la que vivía junto con Leonardo, mi mejor amigo de la infancia, ambos habíamos tenido una semana difícil así que prometimos que en cuanto mis clases terminaran tendríamos un maratón de películas y cocinaría una rica cena; durante las clases aproveché para descargar las películas favoritas de Leo, ya que sabía que no se encontraba muy bien debido a todo el estrés de la semana y quería mejorar su ánimo.


Durante el camino hacia la casa repasé mentalmente los materiales que necesitaba para poder cocinar y trataba de hacer memoria para recordar que faltaba, decidí no confiar mucho en mi memoria y me dirigí hacia el supermercado que se encontraba a unas cuadras de distancia para comprar todo el material, en cuanto entré la lluvia volvió aun mas fuerte así que hice las compras con tranquilidad esperando a que el agua se calmara para poder salir.
Después de aproximadamente 1 hora el agua se calmó y fui corriendo a casa para evitar quedar atrapado en medio del aguacero.

- Ya volví -grité en cuanto llegue, al entrar me pareció extraño que todo estuviera oscuro y en silencio, encendí las luces a mi paso, deje las cosas en la cocina, me dirigí a la habitación de Leo y toqué la puerta- hey, ¿Estas dormido?- no hubo respuesta

-Ahh supongo que esta cansado, lo dejaré dormir un poco-


Fui a la cocina y guardé las cosas dejando afuera los materiales para la cena y me dirigí una vez mas a la habitación de mi amigo y toque dos veces la puerta - Leo, despierta, prometiste ayudarme con la cena- no hubo respuesta, en la casa teníamos la regla de no entrar a la habitación del otro sin pedir permiso antes a menos de que fuera una emergencia, sin embargo decidí ignorarla y entrar.


- Vamos leo, arriba, debías esperarme despierto para ayudarme a preparar la cena, vamos haré tu comida favorita- dije al mismo tiempo que encendía la luz pero al hacerlo me lleve una gran sorpresa, su habitación se encontraba hecha un caos, libros, libretas y demás hojas se encontraban en el piso y mi amigo acostado en su cama
- Hey viejo, ¿que rayos le pasó a tu habitación?- dije dándole un golpe en el brazo, pero él ni se movió, en ese momento supe que algo andaba mal, así que lo moví para tratar de despertarlo, pero fue en vano, tomé su pulso y era demasiado débil, casi inexistente, en ese momento perdí el control, sin pensarlo ya le había hablado a una ambulancia y estaba esperando a que llegara, todo era tan extraño, mi mente no podía procesar lo que estaba pasando, estaba fuera de mi, no controlaba mis acciones y todo era como si estuviera viendo un video en cámara lenta, tardó menos de 10 minutos en llegar la ambulancia pero me pareció una eternidad, subí a la ambulancia con él, no podía creer lo que estaba pasando, llegando al hospital los doctores se lo llevaron y me quedé en la sala de espera, una enfermera se acercó me entregó un sobre, no escuche lo que dijo, solo asentí y lo tomé.
En el sobre estaba escrito: "Por favor leer"
Estaba tan preocupado, nervioso y fuera de mi que no supe en que momento abrí el sobre, o saque la hoja que había en su interior hasta que estuvo frente a mi.

Comencé a leer

"Hola a quien sea que este leyendo esto les quiero contar mi historia, mi nombre es Leonardo Gamez todos me conocen como "Leo" tengo 19 años, no tengo muchos amigos solo compañeros de clase, la escuela queda muy lejos de mi casa así que con mi vecino y mejor amigo nos mudamos a una casa mucho más cerca, sin embargo nada es lo que creía.
Me recuerdo hace unos años, estaba tan emocionado el primer día de clases al escuchar el plan de estudios, las clases que iba a tener, las actividades extra, los grupos a los que podía unirme, los beneficios y todo lo que podía hacer, todo se veía tan maravilloso, pero ahora que el tiempo ha pasado me doy cuenta que fui un idiota por tragarme esa mentira.
Conforme pasaron los meses me di cuenta la verdad a la mayoría de los maestros les importa un comino enseñarte ellos nunca se paran al frente a explicar la clase, la mecánica era sencilla, teníamos que leer el tema antes de cada clase y en cuanto el maestro entraba al salón elegía un numero al azar para que pasara y explicaba la clase mientas él se sentaba a ver e interrumpía solo para hacer preguntas, también estaban las materias de "relleno" aquellas que no hacían más que pedir que leyeras y junto con eso muchas tareas y trabajos que los maestros se niegan a explicar como hacerlos y terminan poniéndose exigentes bajando calificación por no hacerlos como quieren o por faltar nos cualquier detalle que no sabíamos si quiera que tenía que llevar ¿Cómo rayos se suponía que íbamos a saberlo? ¿Leyendo la mente de los maestros ?
Y no sólo eso también pasar horas estudiando, haciendo apuntes para ver los exámenes y descubrir que las preguntas están confusas y a pesar de ser se opción múltiple las respuestas son parecidas para confundirnos o vienen varias respuestas posibles y cuando reclamas te dicen que debiste haber elegido "la más correcta", sin embargo no sólo es eso lo que me molesta, también está el hecho que preguntan cosas que ni siquiera están en el libro base, todo para que les vaya mal a los alumnos y tenga que darles mas dinero para poder recuperar la materia, todo esto me parece demasiado injusto, ¿en serio el dinero vale tanto? ¿Acaso no les importa bajar el autoestima y la confianza de los estudiantes, hasta hacerlos creer que no valen nada solo para sacarles dinero?
No puedo más con esto, se que lo que voy a hacer no tiene ningún sentido pero eso la única salida para mi, la escuela y los maestros han logrado destruir mi autoestima, mis esperanzas y casi aplastan mis sueños, así que espero que todos me perdonen pero no se que mas hacer.
Descansaré para siempre y no molestare a nadie, no tendré que estudiar más, no sufriré y no haré que más personas sufran por mi culpa.

Luis, se que serás el primero en leer esta carta, pero no puedo saber bien así que si alguien mas esta leyendo esto les pido que vayan a mi casa, busquen a mi amigo Luis y le entreguen esto.


Amigo... lo siento, te pido perdón por todo lo que te voy a hacer pasar por mi muerte, espero no dejarte un trauma, eres una gran persona y se que podrás soportar todo esto más que yo, por favor no comentas mis mismos errores, ánimo amigo, gracias por cuidarme, hacerme compañía y apoyarme, se que nunca notaste como me sentía en verdad o que fuera capaz de hacer algo como esto pero no es algo repentino esto llevo un tiempo planeando solo que no me había atrevido hasta ahora, pero no es tu culpa, traté de ocultar todo bastante bien para no causarte problemas, así que no te culpes, perdón por dejarte solo, nos volveremos a encontrar un día amigo.

Para ti mamá, se que tu serás la siguiente en leer así que me quiero disculpar, siempre me has presionado para obtener buenas notas y ser un estudiante ejemplar pero te he decepcionado y eso es algo que no puedo soportar, se todo lo que has tenido que trabajar y todo lo que has sacrificado para darme la oportunidad de estudiar así que lo lamento, lamento no ser el hijo que te gustaría que fuera, lamento haberme ido, y no tener más fuerzas para estudiar, pero lo que debes de saber es que me esforcé, aunque varias de mis calificaciones no lo reflejen, di todo lo que tenía en la escuela, ahora no estés triste mira el lado bueno ya no tendrás que gastar más, podrás tomarte unas vacaciones, un tiempo para descansar, te amo mamá y te extrañaré


Atte: Leo"

Cuando terminé la carta mis mejillas estaban empapadas por mis lágrimas al igual que la carta, no podía creer lo que acababa de leer, no podía ser verdad, arrugué la carta y la lancé, levanté la vista cuando alguien tocó mi hombro, era un doctor.

- Dígame que mi amigo esta bien, dígame que pudo salvarlo, por favor- le dije con los ojos llenos de lágrimas, aún con la esperanza de que él estuviera bien

- Lo siento mucho hicimos todo lo que pudimos.......-


Esas pocas palabras aun sin terminar que muy apenas alcancé a escuchar, fueron suficientes para hacerme perder completamente el control de mis emociones. Comencé a gritar, golpear y tirar cualquier cosa que se encontrara a mi pasó, mientras las lagrimas caían por mis mejillas; habia personas tratando de detenerme pero lograba esquivarlas o liberarme de su amarre, no se cuanto tiempo estuve así pero lograron detenerme entre 3 personas y una de ellas me inyecto algo en mi brazo que me hizo perder el conocimiento.

29 de Noviembre de 2019 a las 06:08 0 Reporte Insertar 1
Fin

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