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El nuevo mundo

Erase una vez, en cuyo lugar el tiempo ya se ha olvidado, estaba un nómada caminando por un largo desierto.Este nómada Caminaba y caminaba, su piel se agrietaba, los pies los tenía llenos de ampollas y tenía la cara arrugada. Camino hasta que se paró en un lugar de ese inmenso desierto, donde estaba lleno de tierra seca cayeron dos minúsculas gotas de agua, que fueron aumentando y aumentando. Pero esas gotas no fueron de la inmensa lluvia sino de un simple humano que llora al ver una inmensa estatua.

Aquella sí que era una estatua era gigante, magnífica y esplendorosa, pero eso eran tiempos pasados, ahora el niño al mirarla la vio media derruida, corroída y destartalada. Antes era llamada un nombre hermoso pero ahora solo era un simple trozo de hierro, la tan famosa estatua de la libertad.

El niño se enjuagó las lágrimas y volvió a caminar, caminó y caminó, encontró algunos oasis por el camino para sobrevivir pero siguió caminando. Llego muy lejos, allí vio un triángulo, era enorme pero en aquel momento estaba torcido, y medio corroído. En aquel mismo lugar donde estaba el hombre tiempo atrás se comían exquisitos manjares y la gente se defendía de una amenaza inminente unidos. Aquel lugar era bien conocido por todo el mundo, ahora ruinas del pasado que quedó atrás.

El hombre de mediana edad siguió caminando y caminando, llegó a un lugar donde había montañas, donde los políticos robaban y los traficantes llegaban, un lugar triste y sin color, donde cada niño era educado de igual forma y manera, todo con risas y sonrisas en la superficie pero sufriendo en el interior.

El anciano siguió caminando, camino y camino hasta que llegó a un lugar, un lugar donde antiguamente la gente sufría por la diversión de unos pocos, donde se podia degustar pasta de la mejor calidad o donde más adelante se pedía fortuna a cambio de monedas, donde quien floreció allí duraría por épocas tanto religiones como imperios. Allí donde todos los caminos te llevan, allí precisamente allí el hombre se lamentó, y lamentó. Lloró una y otra vez, lloró tanto que se formaron los océanos, ríos y mares, lloró hasta que el mundo se reinició. Y como último recuerdo del viejo mundo donde la gente sufría, mataba, codiciaba o anhelaba a costa de unos pocos deseos que una vez que vuelva a ocurrir lo mismo que alguien implante su voluntad para así, llevar a como dio comienzo nuestro mundo, así fue como pereció el último recuerdo del viejo mundo.

19 de Noviembre de 2019 a las 17:39 0 Reporte Insertar 0
Fin

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