Vaina Seguir historia

zweistunden Zwei Balcazar

La humanidad se enfrenta a tal vez el mayor enemigo en su historia, desde la tierra a emergido un agujero el cual pronostica el fin del mundo, solo los héroes humanos conocidos como los espadas tienen el poder y la obligación de acabar con la amenaza, pero esta no es su historia. Esta es la historia de una Vaina, un esclavo que sirve a los espadas el cual se une a este conflicto de forma involuntaria, viéndose obligado a combatir por el mundo.


Fantasía Épico No para niños menores de 13.
2
295 VISITAS
En progreso
tiempo de lectura
AA Compartir

Capitulo 1: Lluvia de hojas

Las espadas han acompañado al ser humano desde tiempos antiguos, pero no las de metal o acero, sino aquellas personas que se le han denominado con el nombre de "espadas", humanos capaces de superar sus propios limites, convirtiéndose así la mayoría en leyendas y cuentos contados a los niños, con estas también existen las "vainas", los "herreros", entre otros denominados a personas relacionados a las espadas. La capital humana es una ciudad amurallada, a pesar de no quedar casi criaturas mitológicas en las cercanías, pero es aquí donde viven las familias de los espadas, habiendo llegado a una era superior, donde las maquinas trabajan para el hombre y les facilitan la existencia.

El hombre a vencido a la oscuridad, creando luz artificial la cual llena los rincones de cada calle y edificio, a vencido los horrores de la tierra antigua, con la ayuda de los espadas, toda especie problemática del pasado ha vuelto por donde ha llegado, y así finalmente la humanidad descansa en los presentes tiempos de paz. En la actualidad las conocidas familias de héroes siguen manteniendo sus tradiciones, entrenar a sus descendientes para convertirlos en dignos herederos de su legado, y aquí es donde entra One, hija de una de las familias principales dentro de los espadas, y con ella su vaina, Meryll.

Por tradición las vainas jamas reciben nombres, son instrumentos de los espadas, y por ello inferiores que un ser humano cualquiera, pero al igual que un muro de una casa o un animal, son cuidados y mantenidos por sus dueños a cambio de seguridad.

Los hogares de estas familias legendarias se hayan en lo mas alto de la ciudad, con enormes castillos como hogares, y entre uno de los pasillos de un castillo se encuentra One y Meryll. Ella es una chica joven de gustos simples, con un abrigo largo, la cual siempre carga con una bufanda color rojizo, y a su lado esta su vaina, un joven de su misma edad el cual viste de forma similar a la de ella, aunque este carga en su brazo un muy largo guante, y una venda en sus ojos.

Hace mucho tiempo que la humanidad a disfrutado de la paz traída por los héroes del pasado, pero en este día todo eso acabara de golpe, o con una explosión. Cerca de un pueblo a emergido un agujero desde la tierra, trayendo consigo muerte y la destrucción de sus alrededores, aunque nadie sabe en realidad que horrores podría este desastre traer consigo, las fuerzas militares se adentran hacia la zona en cuestión, montando alrededor del orificio campamentos y bloques defensivos dispuestos a detener cualquier cosa que salga de este, pero nada ocurre en las semanas desde que este apareció.

Aunque hubiera tiempo para seguir esperando, la humanidad tiene que pasar a la ofensiva e investigar lo acontecimientos que ocurren dentro de aquella anormalidad. Primero se enviaron soldados comunes, de ellos volvieron unos pocos, y todos los sobrevivientes alucinaban acerca de la destrucción de este mundo, luego fue enviado un espada acompañado de un grupo de soldados, pero esta vez solo volvió con vida un soldado, remarcando las palabras de sus antecesores.

La destrucción de este mundo se acerca, y pareciese que solo las antiguas familias pueden hacer frente al peligro que acecha bajo tierra, por ello la humanidad ha movilizado a un gran numero de espadas para investigar y acabar con la amenaza de una vez por todas, este es el plan llamado "Lluvia de hojas".

Aunque no todo el mundo esta de acuerdo con el plan.

-¡Esto es simplemente estúpido, enviar ese numero de nosotros podría significar un ataque suicida como con el anterior espada!

-Cálmate, de entre las palabras coherentes que decían los supervivientes no parecía haber un ente que matase de forma automática, según estos hay un monstruo mitológico.

-¿¡Y tu les creerás a esos pobres diablos!?, ¡estaban dementes cuando volvieron!

-Puedes que tengas razón, pero no podemos hacer nada con ello, es una orden del gobernador y de los altos mandos.

La opinión de algunas personas claramente demuestra el miedo que existe a lo desconocido de la situación. Aunque el plan es simple, la falta de información del territorio pone nerviosos a cualquiera, la inseguridad de que hay allí debajo o de lo que causara en las personas solo causa incertidumbre y terror entre los mas paranoicos. Aun así hay quienes prefieren pensar en lo mejor.

-No pasa nada, dudo mucho que haya algo lo suficientemente aterrador para derrotar a nuestros números, ademas, seguro que el primer espada enviado sigue con vida, debe estar explorando hasta que consiga información relevante del enemigo.

-Demasiado positivismo, pero es bueno pensarlo de esa manera.

-¿Que pasa Meryll?, ¡si tienes miedo de la misión deberías decirlo de una buena vez!- dice One en un tono burlón mientras golpea en el hombro a su compañero.

-No temo de la misión, temo mas de lo que dirán los demás cuando descubran que yo también iré..., las vainas no deberían ser permitidas en la misión.

-No me quiero repetir, pero no pasa nada, seguro que otros espadas también llevan a sus vainas consigo, ademas no creo que se pongan a discutir por algo de tan poca importancia- al terminar la frase acelera el paso, ambos se encuentran en las calles de la ciudad, camino al campamento alrededor del gran orificio.

Miles de personas despiden en la entrada a diversos héroes conocidos, todos ellos parecen acostumbrados al aprecio del pueblo, aunque hay quienes mantienen la duda en sus rostros.

Al llegar hasta el campamento, Meryll no puede evitar sentir las miradas de los demás encima suya, algunas de curiosidad pero otras muestran desprecio, pues a pesar de todo, las vainas son esclavos de los espadas. Entrando en una tienda de campaña, One es detenida por un espada veterano.

-No se que intentas, pero no deberías haber traído a esa vaina hasta aquí, sera mejor que te expliques niña- dice un hombre mayor con una armadura envuelta en una larga capa que le oculta.

-Padre, Meryll no causara problemas, ademas ya probo que es capaz como un soldado, aunque no sea un espada no viene mal tener mas números en nuestras filas, ¿verdad?.

-Te hemos dado suficiente libertad, incluso te permitimos ponerle nombre y mantenerlo después de lo que hizo, pero esto es otro tema, ten claro que no tendrá nuestra protección cuando bajemos, si llega a estar en peligro nadie ira en su ayuda.

-Lo se, lo se, pero el tema del nombre ya es un tema pagado, y aceptare completamente que nadie le protegerá ademas de mi, así que, ¿supongo que tengo el permiso verdad?

-Como sea, en todo caso no eres la única espada que ha traído a su vaina,las condiciones son iguales para todos, no lo olvides.

Con el asunto acabado, ambos se dirigen a su tienda de campaña correspondiente, a la espera de las ordenes para partir hacia lo profundo del mundo.

-Seguramente muera allí abajo, ¿lo sabe cierto?- pregunta Meryll mientras se le es cambiada las vendas de sus ojos por otra.

-No vas a morir, por ti es que soy una espada en cualquier caso, te protegeré usando lo que me enseñaste- ambos mantienen el silencio, One mira las vendas y los ojos quemados de Meryll, ambos ahora casi completamente blancos y sin brillo.

-Deberías dejar de mirarlos de esa manera tan melancólica, soy tu vaina, es normal que estas cosas pasen, ademas fue mi decisión ayudarte en primer lugar.

-Tienes razón..., es momento de descansar, ve y duerme en esa cama, yo ire en esta.

La luz del día empieza a caer, faroles se encienden fuera de las tiendas de campaña, alumbrando el camino y los alrededores. Todo cae en silencio, solo quedan los guardias que mantienen su vigilancia sobre el agujero, preparados para cualquier inconveniente.




19 de Noviembre de 2019 a las 04:00 0 Reporte Insertar 2
Leer el siguiente capítulo Capitulo 2: El otro lado

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 8 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión