El abrigo de mamá Seguir historia

nancy-cruz1553831740 Nancy Cruz

Los niños aprenden de lo que observan, en esta historia los dos pequeños Kilian y Armida aprenderán a superar adversidades que nunca se imaginaron vivir, su madre les inculcara valores que atesoraran toda su vida, ella siempre guiara sus pasitos para caminar firmes en el camino de la vida y su padre les dejara la receta de la felicidad.


Inspiracional Todo público.

#drama #cuento
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Un recuerdo inolvidable

Fue el invierno más frio de la época, nostalgia por todos lados porque navidad se acercaba, todos corrían por sus comprar de cada año, ropa, zapatos, la despensa y por su puesto los regalos, un caos en la ciudad, quizá la época más conmovedora del año; estas fechas para muchos eran las mas importantes porque la familia se reunía para convivir. Para algunos estar cerca era un privilegio que no podían gozar todos los días y la familia de Damir no se quedaba atrás, para ellos noche buena no era solo un día mas era un día para compartir con sus vecinos así que ellos también se preparaban para este día. Este hombre era el más generoso de la colonia, tenía una esposa muy amable y servicial ella se encargaba de recolectar ropa con sus conocidos para regalar a los menos afortunados, también tenía a sus hermosos hijos, eran unos niños encantadores Armida de 4 años y Kilian que apenas cumplió 7 años, muy educados por cierto. Cada año la familia de Damir hacía eventos de caridad en los parques y claro Armida y Kilian ayudaban en la tarea. Ambos personalmente se encargaban de repartir tortas a las personas, todos pasaban un momento maravilloso, todo estaba programado para el día 24 de diciembre justo a las 6 de la tarde, las sonrisas de los ancianos y los ojos llorosos de los hambrientos, era lo más conmovedor que podía verse en ese momento, el amor de esa familia a si a las demás personas era algo increíble, algo fascinante e inspirador.

24 de diciembre de 1987, Muy temprano la familia se había levantado a desayunar, todos estaban muy felices, ese día Damir había pedido un día de sus vacaciones, así que con su ayuda empezaron con los preparativos.

-¡Padre yo envolveré los regalos para los niños!, Así será sorpresa y no verán el regalo, ya quiero ver cuándo abran sus regalos, seguro que estarán muy felices. –Exclamo Kilian muy emocionado.

- Yo también padre, ayudaré a envolver los regalos, pero yo envuelvo el de las niñas, así podre poner en práctica mis habilidades de hacer moños, mami me enseñó como envolverlos ¿!Si, papi puedo!?.

-¡Hash! Como dices de las niñas, si todos los regalos deben llevar moño para que se vea bonito ¿No es así padre? –dijo Kilian.

-Claro que si todos los regalos deben llevar moño, con la cinta que se compro debe ser suficiente, entonces, ya está decidido. Cariño los niños envolverán los regalos y yo te ayudare con la comida.


Mientras la familia desayunaba muy armoniosamente se dividían el trabajo, para terminar rápidamente entre Armida y Kilian limpiaban la casa, a pesar de ser pequeños podían ayudar con pequeñas tareas, para Damir sus hijos eran el motor de su vida, amaba tanto a sus pequeños, gozaba en verlos felices y claro su hermosa esposa también formaba parte de su mundo, con su hermosa sonrisa cautivaba su corazón, el suspiro de su felicidad rodeaba cada rincón de su hogar.


Eran la 1 de la tarde y se sentía un olor muy agradable y apetitoso, los manjares deliciosos de esa época, por ahora ya estaba listo el pollo para la ensalada y para las torras que invitarían a sus vecinos Mariel la esposa de Damir había cocinado sopa para el almuerzo aprovechando el caldo de pollo, con un toque de limón y unas tostadas para acompañar el caldo, pepino picado y guacamole, salsa de tomate y un poco de pollo deshebrado este platillo era tan simple pero delicioso, a los niños les encantaba tanto que siempre querían repetir. Con la ayuda de Damir hacer la cena era pan comido, el siempre los complacía con sus habilidades culinarias, en realidad él trabajaba como cocinero en un restaurante y por ello tenía conocimiento en muchas recetas que con tan solo el olor ¡mmm! se te hacia agua la boca.

Justo a las 5 de la tarde todo estaba preparado, la comida, los regalos; ya estaban listos para el momento esperado, acompañado de sus amigos la tarea era bastante fácil, justo ahora se dirigía camino al parque que se encontraba a unas cuantas esquinas de su casa, ahí es donde todo se desarrollaría; los amigos tanto de Damir como de Mariel les ayudaban a llevar las cosas y ellos armaron una obra para los niños de su colonia así lo hacían cada año y terminando el evento, que era aproximadamente a las 8 de la noche todos irían a la casa de Damir a festejar.

–¡papá mirá!, ahí está un anciano que contrabajo camina, ¿podría llevarle una torta? – Dijo Kilian.

– ¡mmm! Bueno está bien pero muy rápido. –Le respondió Damir

–¡Claro! soy tan veloz como un correcaminos, ya lo sabes, ¡Número uno en las carreras! –Con mucho entusiasmo dijo kilian mientras tomaba una torta y un vaso de chocolate para el anciano.

–Señor, mi familia hizo estas tortas y chocolate caliente para nuestros vecinos, para que no espere tanto le traje una, aquí tiene señor.

–Que amable niño, muchas gracias, con mi edad ya no podría avanzar más rápido, y con tanta gente alrededor como podría yo llegar hasta allá, pero tu mi niño has hecho bien y Dios bendecirá tu vida.

–No, hay de que señor, que pase una buena noche, ahora volveré a mi puesto para ayudar a mi hermanita.

–¡Espera pequeño!, Podrías ayudarme a llegar a la esquina, ahí tomaré un taxi para irme, ya sabes que es noche buena, mi hija me mando dinero para ir a visitarla, siempre paso por aquí antes de irme fui afortunado de encontrarte.

–Claro señor, vamos pronto. –Algo indeciso Kilian decidió acompañar al señor.


Entre tanta gente que se reunía, su padre ya no podía verlo, preocupado por el tiempo que había pasado decidió buscarlo, pero sin antes dar un paso estaba de vuelta. ¡ains! Suspiro.


–Hijo Tardaste mucho, no dejare que lleves mas tortas a nadie recuerda que debes ayudar a tu hermana, ella aún es muy pequeña, que ella reparta las tortas y tú el chocolate para que sea más fácil, mientras tu mamá y yo repartimos de este lado a los adultos.

–Si padre – Kilian asintió con la cabeza.

–Vecinos, si pudieran hacer dos filas, una de niños donde mis hijos estarán entregando sus tortas, y posteriormente pueden pasar a sentarse de este lado para una pequeña obra que hemos preparado para ustedes.

Este año, Damir no hizo bien los cálculos puesto ya habían pasado de las 8:00, y todavía le faltaba repartir los regalos, pero la risa de los niños no paraba, todos estaban complacidos y la obra era muy interesante y conmovedora, trataba de un hombre pobre que solo tenia dinero pero no tenía amor, en donde dos de sus amigos le regalaron un preciado tesoro su tiempo y su aprecio, este hombre era muy avaro, pero después de una lección, se volvió el hombre más cómico y mas alegre de todos, cantaba y bailaba, hacia gestos graciosos y repartía dulces a los niños, aprendió a montar una pequeña bicicleta y también aprendió a sonreír, esta historia era bastante graciosa, ¡Ah es verdad! también aprendió a cocinar con la ayuda de una de sus amigas, este día realmente fue el mejor de todos y para los hijos de Damir quedaría por siempre en sus corazones.

–Vecinos, me complace tenerlos reunidos aquí para un agradable momento, y esta noche como cada año, les deseamos a todos bendición, espero que todos estén muy felices, Dios nos ha bendecido y queremos compartir esta bendición con todos ustedes y sin más que decir ¡Ha llegado el momento de los regalos!, así que niños hagan una fila, mamas y papas otra fila, para que podamos entregar un pequeño detalle a todos ustedes. –Mientras Damir daba las últimas palabras de despedida, ya los niños y Mariel habían preparado los regalos.

La multitud apasionada rápidamente hizo una fila, pero las personas este año era mayor, y Damir temía que los regalos no alcanzaran para todos, sin embargo, gracias a que sus amigos llevaron algunos obsequios a completaron el número y no falto ninguno por recibir regalo, solo una anciana que estaba sentada con su nieta; mientras ella temblaba de frio, acobijaba a su nieta con una toalla. Al verlo Mariel se acercó a la anciana y le dijo:

–Señora, porque no se acercó en la fila, ya hemos repartido todos los regalos y a usted por lo que veo no le toco.

–¡Hay mi hija! No pude pararme porque mi nieta se ha quedado dormida y la verdad no he querido despertarla, antes de llegar al parque ella lloraba mucho, hace dos días su padre ha venido a verme a mi casa, y me la ha dejado, dijo que volvería por ella, pero sin poder negarme me ha complicado con este asunto, ella extraña mucho a su padre y ahora que se ha dormido pacíficamente no he querido despertarla. –respondió aquella anciana.

–Pero señora hace mucho frio y usted no tiene ni un abrigo que la caliente. –dijo Mariel.

–Discúlpeme, se que es mucho pedir, pero no tengo como irme a mi casa y no quiero que la niña se enfermé, ¿Usted me podría ayudar con la niña?, solo para traerla a mi casa, ya soy muy anciana y no tengo fuerzas para levantarla. –Con la esperanza de recibir ayuda de Mariel, la anciana expulsó su petición.

–Claro que si señora, mi esposo y yo podemos llevarla hasta su casa, pero antes tenga mi abrigo para que no se vaya a enfermar, ¡y no me replique! porque no aceptare un no por respuesta, yo soy joven y fuerte por lo que en este momento usted lo necesita más que yo.


Cargando a la niña, Mariel le conto a su esposo el asunto, y acepto llevar a la anciana a su casa, pero con la condición que cenaran en su casa, puesto que sus amigos estaban esperándolos se apresuraron a subir las cosas. 9:35 y al fin llegaron a su casa, convivieron con sus amigos y la anciana que apenas acaban de conocer.


1:00 de la mañana y apenas despedían a sus invitados, la nieta de la anciana ni con el ruido de las risas se había despertado, Kilian y Armida estaban muy preocupados por ella, y al notarlo la mama les dijo que estaba muy cansada por lo que se había dormido profundamente. Acostaron a los niños pero ellos no querían quedarse solos, por lo que Damir no tuvo más opción que llevarlos, así que emprendieron el viaje, la anciana vivía en un pueblo, ni siquiera cerca del lugar donde había llegado, por lo que Damir muy desconcertado dijo:

–Usted vive un poco retirado de la ciudad señora, ¿Cómo es que dejo que se le hiciera tarde?

– Es verdad, mi casa es algo lejos, fui a ese lugar con el fin de buscar al padre de la niña, yo la verdad soy muy anciana y la niña es mucha carga para una anciana como yo, apenas tiene 7 años, no sé qué debo hacer, estuve investigando y unos conocidos de mi hijo, dijeron que lo veían por ese parque bebiendo, por eso fui con la esperanza de encontrarlo. –Entre sollozos la anciana contaba su historia, que a decir verdad era muy triste tanto para ellos dos como para los niños que en el trayecto se habían quedado dormidos.

–¡Aquí es! Pueden dejarnos aquí, siento mucho haberlos molestado, ustedes además de estar ajetreados el día de hoy, fui a importunar su noche, en verdad lo lamento y espero que no tengan ningún rencor hacia esta anciana.

–Ninguna molestia, es un placer para nosotros poder ayudar, pase buenas noches, y en verdad espero que su hijo aparezca pronto, entre tanto acepte este pequeño obsequio de nuestra parte espero que le sea de utilidad. –dijo Mariel.

–Muchas gracias señora, en verdad no sé cómo pagarles, ustedes han hecho tanto por mi hoy, bueno ya no les quito más su tiempo, vuelvan pronto a descansar, ¡A sí! Casi lo olvido, su abrigo.

–No se moleste también se lo obsequio, mire yo tengo otro, así que no se preocupe más, entre y descanse, nosotros nos pasamos a retirar.


A la mañana siguiente el cansancio no les dejo escuchar a sus hijos que desde muy temprano se habían despertado para estrenar los obsequios que recibieron, a Kilian le obsequiaron un trenecito por lo que estaba muy ocupado armándolo y a su hermana Armida le regalaron una casita con sus accesorios, ambos estaban encantados con sus obsequios, después de jugar un buen rato sus pancitas no les dejaron continuar jugando por lo que Kilian propuso despertar a sus padres para desayunar.

–Armida vamos a despertar a papá y mamá, ya han dormido mucho, que te parece si les hacemos cosquillas para despertarlos.

–¡Clap! Aplaudió con alegría, ¡vamos! Pero shhhh, despacito para que no nos escuchen. –dijo Armida con emoción.


Estos pequeños traviesos lograron su cometido las risas en la habitación se dejaban escuchar en toda la casa, no parecía que nada malo les pudiera sucederles


10 de Enero de 2020 a las 00:28 0 Reporte Insertar 0
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