Blossom in the Abyss Seguir historia

kuma-kuroko Kuma Kuroko

"Cuando tomaste esas flores te volviste mío, se la flor de mi oscuro abismo... Se mi reina" Mythology! AU Pairing: KookMin [Hades!Jeon Jung-Kook x Perséfone!Park Ji-Min] - NamJin - Sope - Other Advertencias: Lemon/Smut, Lenguaje Obsceno, Fluff, Mythology, Muerte de personaje, OOC Portada: Heisabetth Anterior: Wisdom of Love 1#; Dreaming Light 2# - Siguiente: Garden of Hesperides


Fanfiction Bandas/Cantantes No para niños menores de 13.

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I - Florecer en Oscuridad

Ha sido tratado como bebé por todos a su alrededor. Su sobreprotector padre Jeonghan -Deméter-, su padre Seunghyun -Zeus-, sus amigos Jin -Afrodita-, Namjoon -Atenea-, Taehyung -Dionisio-, Hoseok -Apolo-, he incluso Yoongi -Morfeo-. Todos ellos llenan la lista de ser los más amados y molestos para él ¿Creen que siempre será un niño? Si, es Jimin -Kore-*, que ni siquiera tiene un nombre propio, pero... Es estresante ¿Por qué insisten tanto en lo mismo?

Quiere dejar de ser un infante a ojos de todos. Ya ha crecido y como Namjoon le dijo una vez, el conocimiento viene de la observación. Ha estado en vigía discreta hacia ellos. Como se llevan en sus respectivas relaciones: Jin y Namjoon; Hoseok y Yoongi; incluso las conflictivas y fluctuantes relaciones de Jeonghan con Seunghyun o algún amante que desee. No es muy común porque gasta su eternidad en mantenerlo vigilado.

Puede decirse que hoy es excesivamente perseguido.

No basta con las regularmente molestas ninfas, sino que tiene a Namjoon y Jin también presentes. Solo quería tomar algunas flores que Jeonghan lleva tiempo mencionando; no iba a ser atacado o algo del estilo que justifique esta guardia excesiva.

Aun con todo no monta quejas, su padre es así. Lo respeta y lo ama. Jin le da multitud de besos de diferentes índoles e intensidades a Namjoon que realmente no da gran reacción a ello. Es obvio que ser tan público lo molesta, pero no es capaz de detener a Jin en sus muestras de excesivo y melodía cariño.

— ¿Terminaste? —miró el montonazo de flores que lleva en brazos antes de negar y seguir viendo cuales tomar.

— ¿Para qué tantas flores? —pregunta Namjoon.

—Quería caminar un poco, esto es una excusa para ello. —Jin aguantó la risa por la expresión de Namjoon ante semejante respuesta.

Hay ninfas riéndose por todo lado y con el par de dioses también hay cierto ofusque. A estas alturas ya no le cabeza una sola flor más. Miró al cielo por un instante. Despejado, bonito, fresco... Tan perfecto como siempre su padre se lo hace ver. Como un niño que no le permiten ver la realidad. Bajó la mirada y topó con algo.

Narcisos blancos.

Jin y Namjoon lo están llamando, quizá para volver ya a casa habiendo estado el tiempo suficiente. Él permaneció de pie frente a los narcisos blancos, se agachó acercando la mano. Son muy bonitos y en realidad... Desde hace mucho tiempo que quiere agarrarlos.

Los rozó con la yema de los dedos...

Lo sujetó.

Y finalmente dio un suave tirón para desprenderla.

— ¡JIMIN!

Jin es un cobarde y que todos lo tengan claros, el temblor repentino hizo que se abrazara a Namjoon hasta casi tumbarlo. Una ventisca poderosa salía del enorme agujero que se forma a medida que el temblor se intensifica. El cielo se tornó oscuro y las ninfas se escondieron pavorisadas.

De aquella grieta salió un carro llevado por grandes y fuertes caballos de pelaje negro y ojos rojos. Intimidado Jimin se quedó tan solo quieto y parado en su lugar por los pocos segundos que pudo... Pues el carro entró en marcha, los caballos pasaron a un lado y por un agarre muy fuerte acabo subido también.

Su corazón late acelerado y lo primero que atina a hacer no es removerse, ni siquiera pedir ayuda... Se aferra a quien lo sostiene, aprieta los ojos y apenas se fija en la mano que mantiene sujeta su cintura. Fue como un bajón. Al abrir nuevamente los ojos ya no estaba en ese prado lleno de flores con Namjoon, Jin y las ninfas ... Sino en un lugar oscuro, frío y que tiene un aire pesado.

Un aire de muerte que no ha sentido jamás.

— ¿Por qué luces tan asustado?

Ladeó el rostro y apreta las manos tras su espalda. El peplo que lleva puesto no ayuda mucho al frío.

— ¿Quién eres?

Hubo un breve silencio.

—Jungkook.

Jimin en su vida lo había visto. Jungkook -Hades-, es posiblemente el dios más apartado. Metido en su sitio sin molestar a nadie más. Tiene el cabello profundamente negro al igual que su vestimenta, pero sus ojos son azules y dan un brillo tan... Suave.

Tan sincero y sereno.

— ¿Por qué me trajiste?

Jungkook se acercó cauteloso y le dio un suave apretón en la diestra. Jimin no se resistió la risita que le causó el gesto tan conocido.

Jungkook se inclinó un poco para besarle en la frente y seguido susurrarle algo al oído

Es la misma voz que escuchaba en todos lados... La misma persona que parecía hacerle compañía a pesar de no poder mirarlo.

—Acompáñame.

Jimin lo siguió sin decir una palabra. No caminaron mucho en el exterior, pues entraron a un palacio enorme y lúgubre. Sus techos son altos, la iluminación tenue y colores oscuros es todo lo que alcanza a ver. Hay un silencio con suaves silbidos de viento apenas acompañados de sus pasos. Los de Jungkook fuertes y constantes. Los de Jimin suaves como si estuviese flotando.

Finalmente arribaron a una habitación. Jimin dio un par de pasos adelante con Jungkook mirándolo fijamente. El ambiente silencioso lo hace sentir que su corazón desbocado puede oírse incluso en el interior de su pecho. Es una alcoba; hay ventanas, luces rojizas y un lecho grande lleno de mantas felpudas tal ovejas. Un detalle importante... Jungkook no necesita ni duerme.

Jungkook puso las manos en los hombros de Jimin. Es un tacto muy frío. Jimin giró un poco para poder verlo.

—Este sitio es... frío—comenta un tanto perdido. La habitación da un aire a... Funeral... O boda—. Quiero ir a casa.

—Lo estás. —responde discreto.

—Pero... No entiendo... ¿Por qué? —Jungkook guardó mortal silencio, solo viéndolo—. Quiero-

—Te haré sentir en casa—asegura calmado—. No es mi intención hacerte ningún daño.

Primero lo rodeo con los brazos, lo alzó el suelo al tiempo que le da suaves besos en las rellenas mejillas del pelirosa que da risitas nerviosas. Jungkook daba tímidas caricias y una vez lo dejó en la cama notó que Jimin se puso aún más nervioso. Soltó el broche de su quitón y lo hizo a un lado sin prestar atención a donde quedó.

Jaló con lentitud el cordón que mantenía el peplo de Jimin, que como es costumbre, resbalaba totalmente de su hombro—No tengas miedo—. Con aquel último susurro finalmente le dio el primer beso en la boca. Jimin mantenía los ojos cerrados, pasó los brazos por debajo de las axilas de Jungkook y dejó las manos en la espalda pálida del otro.

El cuerpo de Jimin temblaba más a medida que Jungkook se acomodaba hasta quedar entre sus piernas. El contacto es suave y lento; el frío casi polar merma muy lentamente. Jungkook se levanta con los antebrazos a cada lado de la cabeza de Jimin y este aprieta los labios al mismo tiempo que sus ojos se cristalizan en expresión compungida.

Esto duele mucho

Un quejido de dolor, le siguió otro hasta ir mutando con lentitud a un gemido gustoso. Sus uñas arañan la espalda de Jungkook y este admira la expresión extasiada de Jimin, creada por el placer que él le genera. El cabello rosa de Jimin adquirió un matiz oscuro, alejándose del tono pastel y brillante.

Ahora roza el tono púrpura... con las raíces en un azul curioso. Disfrutaba de verlo así, cómo iba cambiando de ser el niño que tanto tiempo ha estado observando y esperando a que aceptara su rapto*.

Lo hace florecer en la oscuridad que domina...

Jimin se dio cuenta al momento de tomar a Jungkook de la cara... que ahora si tiene un nombre.

Perséfone.

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Kore: Antes de ser Perséfone, es decir, antes de estar con Hades, se la llamaba "Kore". Básicamente es niña o jovencita cosa que era antes de... aja, u know. Ella cobra el nombre "Perséfone" después de estar con Hades pues es con él con quien madura.

Rapto: Para los griegos todas las jóvenes esperaban un rapto sea figurativo o literal. Perséfone sabía perfectamente que si tomaba esas flores iba a estar aceptando a hades y es precisamente lo que quería, quería que la "raptara". Otro ejemplo de esto es Helena que fue raptada por Paris.

También está el sentido figurativo de que si tienes una pareja, te rapta de casa, porque una vez que lo hace no vas a volver, al menos no igual. Una muestra más literal de esto es la costumbre de cargar a la novia después de la boda.

8 de Octubre de 2019 a las 04:38 0 Reporte Insertar 3
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