25 de julio Seguir historia

paulstonem Ani Stonem

Una historia sobre lo que podría haber sido, o lo que seguro nunca será, según se mire.


Historias de vida Todo público.

#accidente #coincidencias #sueños #relatobreve #relato
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25.07.13

Es veinticinco de julio

y sé que te has llevado en este tren todos los recuerdos que, con mucha seguridad, ya no viviremos. Nuestro primer beso bajo un almendro, nuestra primera risa incontrolada después de salir corriendo de la tienda porque se te ha olvidado la cartera y no nos llega con las monedas de mi bolsillo, nuestro primer helado de agosto, nuestra primera comida en lo alto de una colina con una cesta de picnic escuchando canciones alegres de fondo, nuestro primer concierto de una banda de amigos tuyos, nuestra primera vez mirándonos a los ojos, nuestro perro peludo que te fastidiará tanto sacar a pasear los días de lluvia, nuestra casa llena de niños impertinentes a los que gritar perdiendo los nervios, nuestros derbis gritándonos el uno al otro lo que el árbitro roba y ayuda, la casa de vacaciones en Edimburgo con el Rolls Royce color chocolate aparcado en la puerta, las notas en la nevera que te recuerdan todo lo que se te olvida, los libros que llenarán nuestras estanterías, el color de las paredes que tanto nos ha costado elegir, las pobres amenazas de ponerle final cada vez que nos enfademos, las tardes de película y manta cuando fuera hace frío, los largos paseos por el camino de la carretera hasta que te diga mil y una veces que quiero parar porque estoy cansada, las palmas que daré cantándote una copla a mí manera mientras te ríes de mí, los cargadores del teléfono que tendremos que comprar porque siempre pillas el cable con el cajón de la mesilla, las canciones que nos dedicaremos en un mensaje cada día al llegar al trabajo, el abrazo que nos daremos cuando alguien se vaya de nuestro lado, las pilas de la calculadora que gastaremos contabilizando la economía del hogar, las cortinas de la oficina que bajaremos para estar más solos, las peleas en ciento cuarenta caracteres, las fotos de ese viaje a Londres para que mi madre las comente con sarcasmo, el corte de pelo a los años setenta porque la peluquera se ha pasado con la tijera que a mí me hará llorar y a ti te encantará, las cervezas en la peña de tu equipo porque dan buenas tapas, las películas de rockeros que no te gustan y a mí me chiflan, el baile de fin de curso donde nos proclamarán los reyes del curso, el despertarnos del mismo sueño sonriéndonos el uno al otro, conducir horas hasta la casa de la playa aunque sólo aprovechemos unos rayos de sol, las sábanas arrugadas sin cambiar durante días, el polo que quemaré con la plancha y que era tu favorito, olvidarnos de comprar la comida del pájaro y de las tortugas, reír sin parar porque se gastará la espuma de afeitar y te quedarás a medias, las luces de Nueva York en aquel viaje que detestarás porque perderemos tu pasaporte, el sentimiento de que tendremos que estar separados por trabajo, la secretaria de la que desconfiaré y por la que lloraré en silencio, las reuniones con la profesora del pequeño porque se porta mal en el colegio, el miedo a perdernos por esa enfermedad que nos hará preguntarnos lo que es la vida, el tirar de ti porque estás cansado y te ahogan en el trabajo, las cuentas que se nos amontonan otra vez y que nos harán apañarnos, los lamentos porque a nuestro alrededor las cosas están difíciles, el abrazo debajo del reloj de la puerta del sol un día cualquiera de marzo, la sonrisa del pequeño el día que hace ese concurso de ciencias en el que le hemos ayudado, la despedida fatal del perro que tanto quisimos, el disco de mi cantante favorito que me decepciona y tú te alegras porque lo odiabas, la décima, nuestro peor árbol de navidad raquítico y sin vida que nos hace reír, el proyecto de nuestra vida que nos obliga a cambiar de ciudad, ese paseo largo y callado en el que no tenemos ya nada que decirnos, ese sentimiento de querer luchar por algo que no tiene sentido, la rutina que hará que no me arregle y que ya no me veas guapa, beberse una botella de champan para recordar un montón de momentos felices que nos han traído hasta este lugar, el primer novio de la niña que hará que sufras por dentro, mi sonrisa que te templa los días en los que estás nervioso, la primera champions que cambiará mi vida, la música que nos parecerá horrible y que no comprenderemos nunca, una noche de hipo después de salir con tus colegas, decepcionarnos pensando que nada es como antes, el primer estallido impetuoso por no entendernos, la primera amenaza de divorcio, la primera noche que dormirás en el sofá, el recuerdo de todo lo que hemos conseguido, el chalé con piscina y barbacoa que siempre soñaste para invitar a tus amigos un sábado de primavera, mis clases de guitarra para cumplir el sueño de ser una estrella de rock, pedirnos perdón por lo tontos que fuimos, amarnos hasta la mañana siguiente sin contar los minutos que faltan para que salga el sol, besarnos bajo unas ramas de muérdago cualquier día de navidad y elegir un perfume el uno al otro para regalárnoslo, el balón de fútbol que nos acompañará de estantería en estantería, el trofeo de mus que ganamos en ese torneo por parejas, los mandos rotos de la consola que se amontonan en un cajón aunque me enfada, que me vengas a buscar a la gasolinera porque la tarjeta de crédito no me funciona y reposté antes de pagar, perder el hilo de la conversación cuando ponen en la tele algo que llama tu atención, la tortilla de patatas sin sal que nos hará poner una cara horrible, una canción de Oasis para amenizar las tareas de los niños, el abollón del coche que te hace tanta gracia recordar porque era yo quien conducía, el nuevo estadio al que ir, las ganas de querer tirarte por el balcón cada vez que crees que tienes la razón, el viaje que tendrás que hacer por trabajo y que me recordará cuánto te echo de menos y la falta que me haces en casa, las noches que saldré con las chicas que darán vía libre a tus pachangas de póker en la mesa de la cocina con tus colegas, el entrenador de turno que compararás contigo cada vez que hay partido, la segunda vez que nos miremos a los ojos sabiendo que todo esto es para siempre, los perdones por no haber actuado bien contigo, las veces que me recordarás que soy lo más bonito que tienes delante y que no puede ser que haya otra, que yo me lo crea y me sienta guapa, las veces que te echo el flequillo hacia un lado porque me gusta demasiado mirarte a los ojos, las muchas veces que me dirás que no te mire tan fijamente cuando me hablas pero que no puedo evitar, los fondos de pantalla con fotos de las vacaciones, aquel polvazo que echamos en el coche porque no fuimos capaces de esperar hasta llegar a casa, las risas que me harás sacar cada vez que me propongas una de tus perversiones, la falta de costumbre, el libro que nos hará felices para siempre, las clases de alemán que dejaremos por imposibles, sonreír pensando en un futuro no muy lejano donde te conviertas en el superhéroe que me salvará de todas las situaciones de peligro, las amenazas a un jefe abusivo y controlador, el teclado nuevo que tendrás que regalarme porque en este ya no funcione la R, la pijada que se me antojará y que no tendrás más remedio que comprar, las noches frías en un salón con chimenea mientras jugamos al monopoly todos juntos, las maletas en la puerta porque me han contado que te ves con otra, reírte de mí porque es mentira, que me jures que siempre seré la única en tu vida, llenar la garrafa de aceite usado de la freidora y que se nos vuelque por toda la encimera, llenarte los bolsillos de chucherías cuando vamos al cine, nuestra manía de hablar en clave delante de desconocidos que no nos gustan, que te enfades por aquel mensaje que leíste en mi whatsapp y que te hizo pensar lo peor, sentir que tengo que recuperarte y saber que voy a conseguirlo porque tu sonrisilla tímida te delata, hacerte creer durante años que fuiste tú el que me conquistó aunque los dos sabemos que fui yo quien te buscaba, las mañanas en las que te mire y parezca que has rejuvenecido diez años y me hagan pensar en nuestro primer beso debajo de un almendro… Los recuerdos de toda una vida que podrían suceder. Los que te has llevado a Santiago, para siempre, al subirte en ese tren. Y sin embargo… nunca te vi en persona.

No te he conocido.

5 de Octubre de 2019 a las 18:19 1 Reporte Insertar 1
Fin

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Ani Stonem No soy un chico, a pesar de mi nick y mi foto de perfil. No soy adolescente tampoco. Me llamo Ani. Hace mucho que escribo. También dibujo. Te encantará leerme :D

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Francisco Rivera Francisco Rivera
Ani Stonem, relato entrañable de lo pasado imaginado...Tienes los detalles de vida en común pero en solitaria y verdadera soledad. Me gustó, Te invito, a su vez, a conocer lo que también escribo y a que, si te parece, dejes comentarios. Saludo cordial.
13 de Octubre de 2019 a las 09:49
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