El último demonio Seguir historia

C
César Andrés Ramírez Herrera


Un corto relato, el final. Un faro en la noche mas oscura. Una pizca de Poe y lo desconocido a lo Lovecraft. Gracias por anticipado.


Suspenso/Misterio Todo público.
Cuento corto
1
436 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

El último demonio

Lo vi en mis pesadillas, sueños de la nada. Estuve frente a eso, aquello siniestro de un rojo escarlata tan vivo y tan muerto a la vez, lo miré horrorizado. Lo peor fue cuando oí esos gritos de mujer, y la blanca luz cegadora atravesó la cerradura, buscó mis ojos, era un fino haz brillante, blanco azulado. Caí de rodillas ante la puerta sangrienta que se movía, como un corazón late, un corazón en hipos de terror incontrolables.


Yo, al final mudo…, con mi rostro desfigurado por el terror, rodeado de fría oscuridad.


Ed, ya has muerto— dijo la voz carrasposa, profunda desde el otro lado. Respiró sibilante. —Ven. La puerta… mira a través de ella.

Con sonido seco “clap” se abrió el cerrojo, una llave desde el otro lado, el ruido indiscutible del giro del único “clap”, rompió como rama seca el silencio llano.


***~***


Con salto y lágrimas en el rostro desencajado, debido a horrendos sueños, desperté. El sonido de mosquitos siendo achicharrados en la lámpara a gas, el silbato de la tetera me avisó del agua ya hervida, la sacudida del sillón en donde me había dormido, la madera crujiente y todo eso entre mezclado, con ese gran rayo, que cruzó por los cielos e iluminó, fue lo más parecido a un flash de una fotografía, una cámara antigua que encandiló mis ojos, aquella noche de nubarrones negros, sin estrellas que le acompañasen.


Entonces, entre aquellos desvaríos recordé mi nuevo trabajo. Cuidador de un viejo faro en costas rocosas y afiladas. Debía estar atento al mantenimiento del foco guiador entre la espesa niebla marina, también de algún navío perdido, uno fantasma con solo cadáveres en su cubierta. Sonreí, entumido por el hielo de la estancia. Fallé, el sueño me llevó a territorios extraños y lúgubres, en consecuencia fue lo suficiente, para invitar a la oscuridad una vez ya despierto.


Aquella lumbre gigante, erguida como una vela gris en la noche más negra jamás vista, se alzaba con ojos de búho, criatura incapaz de pegar pestaña, ahora muerta sin luz en su único ojo guiador.


Entre pequeñas, olvidadas islas, apartadas de civilización. Lugares rebosantes de tradiciones, supersticiones y demás extrañezas.


Recordé, también el olor pestilente de alcohol en mis vestiduras. La botella de ron, rodó lejos desde el sillón en donde yacía tirado, como una masa inerte. Un dolor de cabeza y la visión borrosa, algo confundido por las pesadillas. Entonces a mi memoria vino de golpe, “La puerta pintada en rojo”.


Me puse en pie con linterna en mano y caminé hacia lo alto del faro. Sentí el corazón agitado, y la persecución en mis talones en cada escalón arriba. Ese algo invisible, pegado a mi espalda, un frío inquietante. Subí, y cada un dos por tres miré por sobre mis hombros, derecha e izquierda. Nada, no había nada ahí atrás, pero aquello era hielo, un algo…, el sueño de la misteriosa puerta que latía como corazón aterrado. Quizás.


Mis manos estaban húmedas aún…, aún con sangre. Entonces recordé el hacha a un costado del sillón, una masa de cabellos rubios manchados en los bordes afilados, la vocecita burlona de algo escondido entre los rincones negruzcos del lugar, —Ed, hazlo…, —burlona e insidiosa melodía de voz, como una bruja carrasposa y de sibilante estertor. –Ed, pero si ya lo has hecho, no fue algo desafiante de convencer… ¿no?.


Lugares rebosantes de tradiciones, supersticiones y demás extrañezas.

Lugares rebosantes de tradiciones, supersticiones y demás extrañezas

Lugares rebosantes de tradiciones, supersticiones y demás extrañezas


Eso fue lo que escuché, un espejo de mi propia voz. Y —Es lugar de antiguos demonios. Recordé la voz del viejo pueblerino, campesino estúpido…, ya no tanto. Ya no tanto.


Entonces, dije —Lorraine.


—respondió la voz.


—Mi pequeña…—tartamudeé.


17 de Septiembre de 2019 a las 21:50 0 Reporte Insertar 0
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~