Kitana y Mileena: fraternidad quebrantada Seguir historia

orejabastarda12345 Oreja Bastarda

Kitana y Mileena, ambas tan iguales y distintas a la vez...una es princesa de Edenia, otra, una asesina con lujuriosos deseos de poder. Antes de ser mortales enemigas...fueron hermanas.


Fanfiction Juegos No para niños menores de 13.

#MortalKombat-Kitana-Mileena-Blood
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Kitana y Mileena: fraternidad quebrantada

Un tiempo despues de la derrota de Shinnok en Mortal Kombat 4 y mucho antes de los eventos de Deadly Alliance...


Bosque de Edenia, medio dia.


Mileena se salpico la cara en un turbulento arroyo que se dirigia a una cascada, tanto para refrescarse como para despabilarse un poco, habia estado casi toda la noche huyendo de los escuadrones de búsqueda que casi la atrapan, las múltiples cortaduras en todo su cuerpo productos de las flechas que esquivo por los pelos eran una prueba de ello ¿Los soldados Edenianos eran verdaderamente muy buenos o ella se habia oxidado por su largo encierro de dos años en las mazmorras tras haber intentado sin exito matar a su odiada hermana? sea como sea, por fin había conseguido su tan ansiada libertad y toda gracias al imbécil de su carcelero. No fue difícil seducirlo, el hombre habría tenido fantasías con la princesa Kitana, esa es la única manera que podía explicar la facilidad con la que cayo entre sus redes, solo bastaron una par de palabras bonitas para que el guardia decidiese mandar su trabajo al demonio y acostarse con la versión grotesca de la princesa de Edenia, cosa que esta aprovecho para morderle la yugular y agarrar sus llaves mientras el cuerpo se desangraba en el mugroso suelo de esa celda.

Lo peor ya había pasado, solo necesitaba atravesar la cascada, pasar por el bosque y por lo poco que sabia del terreno, no tardaría mucho en llegar a algún pueblucho en el cual ponerse algún velo para taparse el rostro y así seducir a algún mercader o noble que la sacase lejos de Edenia, su venganza contra Kitana podía esperar, debía recobrar fuerzas y pensar de manera mas clara y menos impulsiva, haberla atacado tan directamente había sido una verdadera estupidez...no volvería a ocurrir.

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando un arma arrojadiza le rozo el rostro y se clavo en el tronco de un árbol cercano. Mileena se limpio la sangre que brotaba de su herida recién abierta en la mejilla y miro en dirección al árbol, lo que le habían arrojado era un abanico azulado.



-Kitana...

-Aquí estoy, Mileena...- kitana estaba a tan solo un metros de Mileena, ambas cruzaron miradas- rindete ahora, sabes que huir va a ser inutil...

- ¿Como me encontraste tan rápido?

-No fue difícil, tu escape fue errático y desesperado, dejaste demasiados rastros, ademas ninguno del escuadrón te conoce tanto como yo, se como piensas y como te mueves, el resto fue sencillo...

-¡Guau! la verdad que me halagas Kitana...-Mileeena empezó a pasear como si nada por la zona- ademas no pensaba que era una amenaza tan grande para Edenia como para que la mismísima hija de la reina viniese a darme caza...

- No te creas, eres MI problema, los demás no tienen porque meter la mano en el fuego en esto...

-¿Ah si? ¡Oh que noble la princesa!

-Deja de burlarte -Kitana alzo su otro abanico, en dirección a su enemiga- No estas en posición para tomarme el pelo ¿porque haces esto, Mileena? ¿sabes lo que me costo convencer a mi madre para que te perdonase la vida?

-Tu no eres la que estuvo encerrada en un calabozo durante dos años sin ver la luz del sol...- el desquiciado clon de Kitana se toco el rostro- ¿oh puede que si? no podía no intentarlo, sabes que no puedo quedarme quieta por mucho tiempo...

-Pues ya te tomaste un paseo, así que ahora rindete o esto no terminara bien...

-¿no terminara bien? si tu lo dices...¡¡QUE ASÍ SEA!!

Mileena arrojo tierra contra los ojos de su hermana, esta tiro su otro abanico por instinto, cortandole superficialmente la frente a su enloquecida hermana, pero esto no la detuvo y termina clavando sus largos y filosos dientes en el hombro. Kitana grito y retrocedió con Mileena prendida al hombro, cayendo las dos por la bajada del barranco al lado de la pequeña cascada. Rodaron y rodaron raspándose con la tierra y las piedras que se encuentraron en su camino hasta por fin estrellarse en el pequeño y poco profundo arroyo en el que desembocaba la cascada.

Kitana se reincorporo sin quitarle los ojos a su hermana, que también hacia lo mismo. sus miradas se cruzaron ¿para que seguir hablando? Kitana sabia como tendría que resolver esa situación desde que decidió ir en su búsqueda, parecía que no había otro modo de lidiar con ella, y odiaba con todo su corazón aceptar eso.

-¡KITANA!- Mileena se puso en cuatro patas y como si de un guepardo se tratase, corrió hacia su presa.

-¡MILEENA!- Mileena estaba desarmada igual que ella, pero eso no significaba que eso haría las cosas mas sencillas, sus batallas anteriores le habían enseñado a ser mas precavida.

Las antiguas hijas del emperador se enfrascaron en otra de sus incontables peleas ¿alguna vez terminarían? Kitana ya empezaba a dudarlo...




Muchos años antes de los eventos de Mortal Kombat 2
Outworld, Wastelands, anochecer.

Makoto, miembro del grupo "Rising", quedaba atónito ante la fuerza de sus dos contrincantes ¿como esas dos mujeres estaban exterminando a sus doce hombres? su general les había dicho que el campamento de los tarkatanos estaba muy lejos de los puestos de vigilancia del emperador ¿como se habían enterado de su ataque? ¿un infiltrado dentro de sus filas? posiblemente. A una de las mujeres, a pesar de tener tapado los labios, pudo reconocerla como Kitana, la hija del emperador, se sentía aterrado y hasta cierto punto halagado que ella se ocupara personalmente de su exterminio, la del otro lado no la reconocía, pero no había que ser muy listo para deducir que era su hermana gemela, pues su aspecto era idéntico a pesar de tener también cubierto la parte inferior de su rostro. Sin embargo, paradojicamente, las dos no podían ser mas distintas, mas allá de que una portara un traje azul y la otra uno morado, se las podían diferenciar por su forma de pelear: Kitana tenia una postura mas defensiva, esperando a que su enemigo la atacase para así contraatacar, ademas que prefería guardar distancia con la ayuda de sus abanicos arrojadizos, la otra por su parte, atacaba de manera rápida y agresiva, no dejando pensar a sus enemigos, quienes estaban mas ocupados bloqueando sus sais que pensando en contraatacar, parecía casi como si un Oni salido del Netherrealm estuviera controlando su cuerpo. Eran letales y se notaban que ellos eran menos que una piedra en el zapato para esas dos mujeres, no cabía duda, no iban a sobrevivir para contarlo...pero eso no afecto a Makoto, sabia que cabía esa posibilidad el día que decidió entrar en la resistencia contra el feroz imperio de Shao Khan, si iba a morir, lo haría luchando y manteniendo en alto los ideales por los que tanto había luchado que se restablecieran. Aprovecho que la hermana de Kitana estaba distraída y se lanzo contra ella empuñando su espada, Mileena no tuvo tiempo de reaccionar.
Lo ultimo que vio Makoto antes de morir fue uno de los abanicos de Kitana atravesando su pecho, no pudo siquiera llegar a tocar con su espada a la chica vestida de morado, que lucia asustada, como si no fuese mas que una chica indefensa.
-Cuida un poco mas tu espalda...- se limito a decir Kitana mientras recogía su abanico ensangrentado.
-No tenias porque ayudarme, estaba a punto de atacarlo...-respondió Mileena ciertamente molesta.
-Eso no es lo que vi...esta bien Mileena, todos cometemos errores de vez en cuando...-miro a su alrededor, los cuerpos de los rebeldes pintaban con su espesa sangre el suelo- ya hemos terminado, volvamos a casa.
Mileena asintió mientras lanzaba un breve gruñido, podia tolerar que su hermana la regañase, no era la primera vez ¿pero que ademas se compadeciese de ella como si fuese una niñita inexperta? ¿quien rayos se creía que era? la favorita de padre por supuesto, ese mero trato le hacia levantar su ego, pensaba ella.



Palacio de Shao Khan, horas despues


Las dos hijas del emperador se arrodillan ante el, que esta sentado plácidamente en su trono.
-Padre, hemos cumplido con tus ordenes...-dijeron las dos al unisono.
-Lo se, las estaba vigilando con mis cuervos espía-dirige su mirada hacia Kitana- has hecho un gran trabajo hija mia, nunca dejas de sorprenderme....
-Gracias padre, me alegra enorgullecerte...
Mileena no pudo evitar dejar salir un breve gruñido, fue automático y se arrepintió apenas lo hizo, pues su padre ahora estaba dirigiendo su atención hacia ella, mirándola con sus profundos y endemoniados ojos rojos, Mileena hizo un esfuerzo enorme para no ponerse a temblar en ese mismo instante.
-¿Tienes algo que decir, Mileena? ¿Crees que no estoy considerando algo?
-No, padre...-bajo la mirada, no se atrevía a mirarlo a los ojos
-Mas te vale, con el ridículo que hiciste hoy no tienes el derecho a reclamarme nada...
-Si, padre...lo siento...-cerro los ojos para evitar que las lagrimas le empezaran a brotar.
-Tu perdón no me sirve para nada, haz las cosas mejor o me quedare solo con Kitana ¿esta claro?...
-Si...
-Padre, no seas tan duro con ella...-Kitana abogo a favor de su hermana.
-¡silencio! ¿acaso pedí tu opinión?
-No, me disculpo...
Shao Khan se quedo en silencio durante unos minutos, mirándolas a las dos, chasqueo los dedos y al instante uno de sus huesudos esclavos entro a la sala con una bandeja llena de frutas jugosas, el emperador agarro una y la empezó a masticar, todo eso sin dejar de clavar sus atemorizantes ojos en sus retoñas.
-Tengo otra misión para ustedes...-explico Shao khan mientras seguia saboreando el exquisito manjar- Reptile me ha informado la ubicación que la base secreta de los rebeldes del grupo "Rising" se encuentra en las profundidades de Living Forest
-¿Por fin la encontró?-pregunto Kitana todavía atónita, habían combatido durante meses contra ese grupo rebelde que deseaba derrocar a Shao Khan y hacerse con el poder. Al principio no le daban una gran importancia a sus saqueos a las pequeñas bases tarkatanas, pero se arrepintieron cuando estos trataron de asesinar al emperador en su palco mientras estaba disfrutando de una pelea en el Koliseo. Su plan fallo por supuesto, pero desde ese día empezaron a verlos como una amenaza potencial, de lo poco que sabían de ellos era que su objetivo era ascender al trono para de esa forma, buscar la forma de desfusionar los reinos adheridos al Outworld, sobretodo el reino de Susanoo o en su caso, "tratar de mejorar sus deplorables condiciones actuales" según ellos.
-Si, pero fue herido antes de siquiera poder acercarse al líder, quiero que se infiltren en la noche y acaben con todos en esa base, esa ridícula resistencia debe ser aplacada ¿entendido? excepto con el líder Musashi Inoee, quiero que lo traigan ante mi, organizare una ejecución publica para el, servirá como mensaje para los tontos que osen oponerse a la paz que mi régimen les da...
-si padre, no te fallaremos-repitieron al mismo tiempo Kitana y Mileena.
-Se que no lo harán, hijas mías...se que no lo harán...
Mileena caminaba por los pasillos a un ritmo mas acelerado que el de su hermana, quien trataba de segurile el ritmo:
-¡Mileena, Mileena!-gritaba inútilmente Kitana, pues esta no le hacia caso en lo mas minimo- ¡oye, respondeme!
Cuando Kitana por fin la alcanzo, puso su mano sobre el hombro de mileena para calmarla un poco, pero esta al mínimo contacto se la aparto, se dio media vuelta y la encaro:
-¡Déjame en paz!-respondió Mileena de manera sumamente agresiva.
-¿Que te pasa? si es por lo de padre podemos charlarlo...
-¡Charlar nada! ¡Por esa compasión tuya hacia mi es que papa piensa que soy una niñita mimada!
-Solo intentaba defenderte...
-¡Pues no lo hagas! ¿me escuchas? ¡Deja de tratarme como si fuera tu aprendiz o alguien inexperta, porque no lo soy!
Kitana se quedo muda, no sabia que decir, Mileena la miraba con una cara de autentico odio mientras jadeaba tras soltar toda su ira y rencor en esas oraciones, parecía muy alterada. Permanecieron así durante unos minutos, sin saber que hacer a continuación.
-Estoy cansada...-dijo por fin Mileena mientras se daba la vuelta- cansada de que padre solo te elogie a ti por todo el trabajo que hacemos nosotras dos, estoy harta de estar siempre a tu sombra ¿me oyes? esta vez no lo voy a permitir...
-Mileena...
-No me estorbes, concéntrate en resguardar TU vida que yo haré lo mismo con la mía...
-Esta bien, mantente atenta que yo solo me ocupare de mi misma y no pienso pienso en perjudicar la misión solo para salvarte ¿te parece bien?
-Me parece perfecto....-contesto secamente Mileena, pero aunque esa era la respuesta que esperaba obtener ¿porque sentía algo decepcionada?
Living Forest, media noche.


Dos sombras femeninas se mueven en la oscuridad de manera tan rápida y sigilosa, que parece como si estuvieran fusionadas con ella misma. Los guardias que resguardan la entrada a la cueva no pudieron percibirlas hasta que el abanico de Kitana y los filosos sais de Mileena habían perforado sus cabezas. sin perder tiempo, ocultan los cuerpos en su aliada la oscuridad y entran a la base de "Rising".
Contar lo que sucede en el trayecto hacia la sala donde se encontraba el líder seria caer en lo redundante, ninguno pude frenarles el paso, poco a poco, todos los miembros de la base fueron cayendo ante estas dos mujeres fatales, ninguno se dio cuenta de que habían sido asediados hasta que las armas atravesaban sus cuerpos y los dejaban agonizando en el suelo mientras los charcos de sangre se iban esparciendo cada vez mas.
-Según el informe de Reptile, el jefe suele meditar en los jardines traseros-explico Kitana una vez ya habían despejado la base- no podemos dejar que escape, volvera a reorganizar las pocas tropas que le quedan y todo nuestro esfuerzo sera en vano ¿quedo claro, Mileena?
-Si, si, no perdamos tiempo y acabemos esto de una vez...
El Jardin trasero contrastaba mucho con el mórbido y aterrador aspecto del living Forest, el césped era fresco y suave, había un pequeño arroyo que desembocaba en una pequeña laguna pecesitos nadaban alegremente y un enorme arbol que no tenia ese aspecto perturbador de los demás, tapaba con sus largas y finas ramas, la luz de la luna, justo en esa sombra, se encontraba el lider del grupo rebelde Risinig: Musashi Inoee, un anciano de aspecto flaco y algo languido, que debia medir alrededor de un metro setenta, calvo,con una barba de una longitud bastante considerable que le llegaba hasta el cuello y vestido con un kimono blanco. Parecía estar meditando, una posición de las que las chicas podían beneficiarse, Ocultas en unos arbustos, planeaban su ataque:
-ahi esta nuestro objetivo...-susurro Kitana.
-¡pero si es un viejete!-exclamo Mileena- esto va a ser pan comido.
-No podemos confiarnos de todas maneras, debemos pensar premeditadamente, puede que las apariencias engañen...
-¡Al carajo! ¡no voy a pensar con cautela como atrapar a un anciano decrepito, papa se avergonzaría de nosotras!-con esto dicho, Mileena salio de su escondite en dirección a Musashi.
-¡Mileena, no!
Mileena ignora como de costumbre las advertencias de su hermana y camina decidida hacia su objetivo.
-¡Rindete, anciano!-Mileena se planto a unos pocos metros de Musashi, que seguia meditando sin prestarle la menor atención- todos tus hombres están muertos, solo quedas tu...
Musashi no movió un musculo, solo se limito a abrir los ojos y verla atentamente, esa mirada aunque tranquila, le parecía tan atemorizante a Mileena como la de su querido padre ¿acaso no le importaba que todos sus fieles seguidores acabaran de morir?
-¿me oyes, viejo? levántate y pon las manos en la cabeza ¿oh quieres que te la saque de cuajo?-amenazo Mileena mientras le apuntaba con sus sais y lo miraba divertidamente.
El anciano ni se inmuto ante las advertencias de Mileena, se levanto lentamente y respiro hondo y profundo.
-Asi que mis peores temores se hicieron realidad...-dijo por fin Musashi tras su largo silencio- Shao Khan ha descubierto mi escondite y ha mandado a ejecutarme a mi y a mis hombres...
-¿Así que puedes hablar? ¡que sorpresa! ¡pues si, viejo decrepito! he matado a todos tus hombres y tu seras el siguiente si no cooperas...
- Si por "cooperar" te refieres a dejarme capturar para que me ejecuten frente a una multitud, entonces no, jovencita-Musashi desvaino su Katana- Sera por la edad, pero soy terco como mula...
Mileena dejo salir una pequeña risita:
-Me alegra que no lo hagas...-Mileena se puso en posicion de batalla- tu y tu grupito nos han dado problemas por mucho tiempo, voy a gozar partiéndote la cara como no te puedes imaginar...
-Eres igual que todos los que están al servicio de Shao Khan: egocéntrica, sádica y...
Kitana aprovecho la distraccion del viejo, sale de su escondite y lanza sus mortales abanicos en dirección al torso. Musashi intercepto el ataque como si fuese un radar y esquivo las armas arrojadizas con una velocidad y presicion indignas de su avanzada edad. Los abanicos dieron la vuelta y vuelven hacia las manos de Kitana, que se poso al lado de su hermana.
-No me dijiste que venias acompañada, jovencita-dijo Musashi.
-Si, no lo dije-respondió Mileena con un tono un tanto molesto.
-¿Tu debes ser Kitana, la hija de Shao Khan, verdad?-pregunto el no tan indefenso anciano
-Si, la misma, y en nombre de Shao Khan vengo a arrestarte por tus crimenes...
-¿Crimenes? ¿Que clase de crimenes? ¿Luchar por la liberacion de nuestro reino es ahora un crimen? que tiempos locos que vivimos
-¡callate!-gruño Mileena- ¡no voy a dejar que sigas cuestionando las decisiones de mi padre, si quieres morir, que así sea!
Mileena se lanzo al ataque, Kitana la siguió, la batalla había comenzado. Musashi esquivaba y bloqueaba los ataques de sus contrincantes con su katana, Kitana y Mileena no cedían y aumentaban la fuerza y rapidez de sus movimientos, pero parecía en vano , "el anciano decrepito" no mostraba ni un ápice de cansancio ni de estar retrocediendo, y eso que eran dos contra uno. La situación parecía ridícula, pero ahí estaba Musashi, lidiando con dos de las guerreras mas letales del emperador como si no fuesen mas que meras novatas (¿habrían dejado de serlo alguna vez?). Kitana quedaba impactada con los reflejos que poseía el líder de Rising, se notaba que había pasado décadas, o quizás siglos, perfeccionando sus habilidades hasta el exprimirles todo el jugo, seguramente había sido miembro de alguna fuerza militar importante o un mercenario muy temido.
La balanza parecía estar inclinándose a favor de Musashi, las hijas del emperador ya empezaban a jadear y sus movimientos se iban haciendo cada vez mas lentos y torpes, a ese ritmo, el emperador terminaría buscando otras guerreras.
En un movimiento desesperado, Kitana lanzo sus abanicos contra Musashi, este los esquivo de la misma manera que la vez anterior, pero rápidamente la princesa continuo su ataque ensestandole una patada en el pecho, ¡por fin le habían dado un golpe! eso pareció enfadar a su rival, que abandono su postura defensiva y empezó a intentar rebanar a Kitana con su espada, los roles se habían invertido. Kitana esquivaba el mortal acero por los pelos, recibiendo varios cortes en sus brazos y rostro descubierto. Musashi trato de dar un golpe directo al cuello de Kitana, esta pudo detener el avance agarrando con ambas palmas de su mano la punta de la espada, pero eso no detuvo el lento pero ferviente penetración de Musashi que cada vez iba avanzando mas hacia el cuello de su victima.
-Fue una jugada muy tonta al atacarme de manera tan descarada-dijo Musashi mientras seguía aplicando presión desde el mango.
-¿Te parece?...
Musashi habia estado tan concentrando en Kitana que no pudo captar los abanicos que anteriormente ella habia lanzado volvían a su portadora, hiriéndole a el ambos costados del torso en el proceso. Pero antes de que si quiera pudiese procesar lo que acababa de ocurrir, los sais de Mileena impactaron en su cuerpo, uno en su hombro derecho y otro en su ojo izquierdo, eso no formaba parte del pan, pero Mileena aprovecho para aportar su granito de arena. La conmosion hizo que terminase soltando su arma.
Mientras el viejo se quitaba los sais sin siquiera soltar un leve gemido de dolor, una fatigada Kitana empuño su espada y trato de incrustarsela para así finalizar la pelea, pero para su sorpresa, Musashi no solo pudo reaccionar a su ataque, sino que también descargo el puño entero sobre su rostro. Kitana cayo al suelo, rodó unos metros y ahí tendida se quedo, un simple golpe había sido suficiente para dejarla fuera de combate o por lo menos, dejarla desorientada un rato.
-Es mi oportunidad....-pensó Mileena para sus adentros.
Teletransporto sus sais de vuelta hacia sus manos y se fue a la carga. usando su tecnica "Teleport Kick", empezó a aparecerse en los puntos ciegos donde el ojo sano de Musashi no pudiese alcanzar a ver, golpeándolo para rápidamente volver a teletransportarse y repetir el proceso. Esta artimaña parecía estar dando resultado, pero la arrogancia y el sadismo de Mileena le impidieron terminar rápidamente el combate y le dieron el tiempo suficiente al viejo maestro para que adivinara el patrón y percibiese de donde vendría el próximo movimiento.
Aun con el cansancio , un dolor atroz y un charco de sangre formándose a su alrededor, Musashi agarro a Mileena del cuello y la arrojo contra el árbol del jardin, varias hojas cayeron por el impacto, cubriendo la espalda de la chica, que había comenzado a arrastrarse por el piso para huir de aquel monstruo.
Musashi recogio su espada y se dirigio a rematar a Mileena, esta extendió una sus manos y trato de concentrarse para traer sus sais de vuelta a ella, pero su futuro ejecutor se lo impidió pisandole la mano derecha con la que pretendía realizar la acción, aulló como si fuese un animal herido.
-Por favor, piedad...-suplico Mileena con la voz entre cortada.
-¿Piedad? eso es algo que nunca pensé escuchar de una asesina de Shao Khan-apretó con mas fuerza la mano que tenia atrapada bajo su pie, el alarido de la chica retomo con mucha mas fuerza- ¿Que hay de las personas inocentes a las cuales mataste? ¿eh? esos hombres, mujeres y niños que solo se estaban disconformes con las políticas y los tratos que tu emperador les daba ¿Los escuchaste cuando te suplicaban por sus vidas?
Mileena no respondió, solo se limito a sollozar.
-Tranquila, a diferencia de ustedes, yo no disfruto haciendo esto...seré rápido...-alzo su espada, empuñándola en dirección a la espalda de la chica- ¡Esto es por mis compañeros caídos!
Mileena cerro los ojos, esperando a que todo acabase rápido, escucho como la espada atravesaba algo similar a la carne...pero ella no sintió ningún dolor. Gotas de sangre empezaban a salpicarle la cara, abrió los ojos, la imagen con la que se encontró la dejo atónita: Kitana siendo atravesada por la katana de Musashi, se había puesto en el medio y había recibido el impacto por ella.





Bosque de Edenia, aroyuelo, atardecer.


¿Cuanto tiempo habían estado peleando? ¿media hora? ¿una hora entera? si a Kitana le hubiesen dicho dos o tres, no le hubiese sorprendido, había perdido la cuenta de cuantas golpes le había embocado a su antigua hermana, ni que decir de cuantos había recibido ella de su parte. Las dos estaban sumamente fatigadas, sus movimientos ya eran torpes y algo lentos, paraban de vez en cuando para recuperar fuerzas y volver al ataque. Sus rostros estaban ensangrentados y los moretones brotaban a lo largo de todo su cuerpo, a Mileena le sorprendía que sus nudillos no le hubiesen reventado ya hace rato y mas aun que todavía pudiese seguir usándolos cuando estaban ya tan abiertos y chorreando sangre. Este ultimo encuentro había sido el mas brutal, no cabía duda, ambas estaban desatadas y ya no se iban con rodeos, nada de llaves, trampas o técnicas que habían usado en sus otros encuentros, no era una pelea entre dos expertas combatientes con un pasado turbulento, para nada, era una riña entre dos hermanas que descargaban toda su ira y frustración acumuladas durante años a través de sus desgastados y sanguinolentos puños. Mileena dejaba salir a flote el inmenso odio que tenia contra Kitana no solo por haber traicionado a su padre y haberla asesinado, sino que ademas, por haberle quitado el único motivo de su existencia. Kitana por su lado, veía en esa depravado clon suyo todo ese pasado que ansiaba borrar como esa asesina a manos de Shao Khan que mataba a todos lo que se interpusiesen en su camino pensando que era lo correcto, parecía una representación física de todos sus pecados. Pero su furia iba mas allá, ella de verdad seguía queriendo a su hermana y le dolía con el corazón tener que enfrentarse con ella una vez mas, se culpaba por como habían terminado las cosas: si tan solo no la hubiese matado en su primer encuentro, su resurrección no la hubiese dejado inestable mentalmente y quizás, hubiera podido razonar con ella y reconciliarse, volver a ser hermanas otra vez a pesar de todo lo que habían pasado, esas posibilidades actualmente se habían caso esfumado por completo y se odiaba por eso.


-¿Cuantas veces...hemos repetido este baile, Kitana?-logro preguntar Mileena entre jadeos-¿tres veces?...¿cuatro si contamos la ultima?

-¿Acaso...importa?...-Kitana se agarraba el pecho intentando respirar mejor.

-No, la verdad que no...-descargo su puño derecho sobre el mentón de su hermana- ¡La verdad que lo disfruto bastante!

Kitana le lanzo un izquierdazo, pero la fatiga y la conmosion del golpe le jugo en contra, su ataque fue lo suficientemente lento para que Mileena lo esquivara. Kitana perdió el equilibro ante su desesperado movimiento y cayo al mojado suelo, su rival no tardo nada en aprovecharse de esto y darle una patada en la cara que la hizo rodar unos metros.

-Parece que los dioses antiguos por fin se han puesto de mi lado ¡Voy a matarte a golpes!...-Mileena se acerco a Kitana y antes de que pudiera reaccionar, empezó a golpearla en la cara con mucha mas ferocidad que antes- ¡Nadie notara tu ausencia! ¡Porque voy a hacerme pasar por ti y reclamar ese trono que tanto me haz negado!

La princesa de Edenia, en medio de la lluvia de golpes, se agarro de las desgastadas ropas de Mileena y le propiciono un contundente cabezazo que le partió la nariz. Mileena se aparto de Kitana mientras bramaba y la insultaba de todas las maneras posibles.

-¡¡ZORRA ASQUEROSA!!-grito mientras se cubria la nariz, que no paraba de chorrearle sangre- ¡¡Estas muerta!! ¿me oyes? ¡¡MUERTA!!

Kitana aprovecho el ataque de locura para levantarse muy a duras penas mientras se limpiaba la sangre de su cara.

-¡¡TE VOY A DEVORAR COMPLETITA!!-Mileena gritaba tan fuerte que parecía que la garganta se le iba a desgarrar- ¡¡NO VA A QUEDAR NI UN MISERO HUESO TUY...!!

Kitana la callo de un guantazo, ya estaba harta de escucharla fanfarronear. Sin perder tiempo, le hundió su otro puño en el estomago, haciéndola vomitar sangre desde esa horrible boca tarkatana que poseía.

-¡¡MALDITA PU...!!

-¡¡CÁLLATE Y PELEA!!-Kitana volvió a pegarle en la nariz.

Esto ultimo reanimo los ánimos de pelear de mileena, quien respondió con un golpe mas fuerte, Kitana ignoro el dolor y contraataco. Intercambiaron un par de golpes mas, cada vez con menos fuerza y velocidad, apenas podían mantenerse en pie. Ambas se miraron una vez mas, estaban hecha un desastre, casi no se reconocían de lo arruinadas que se encontraban sus caras con tantos moretones e hinchazones en las mejillas y ojos.

-¿Ya tuviste....suficiente?-Kitana quería aparentar seguir con energía de sobra, pero su intento fue patético- ¿Vas a...cooperar?

- ¡No seas...ridícula!-el de Mileena fue peor.

Como si un silbato le hubiese avisado, las dos dispararon sus brazos al unisono para un ultimo asalto, los dos chocaron a la vez en la cara de la otra. Eso fue el final, cayeron desfallecidas contra el agua. Lo ultimo que vio Kitana antes de perder el conocimiento fue a uno de los escuadrones de búsqueda descendiendo por la cascada para ir en su rescate.





Living forest, base de Rising, media noche.
"...mantente atenta que yo solo me ocupare de mi misma y no pienso pienso en perjudicar la misión solo para salvarte ¿te parece bien?"
Musashi retiro la espada y dejo a Kitana caer.
-¡HERMANA!-Mileena la atrapo en sus brazos- ¡HERMANA, HERMANA!
-Mi...leena...-logro pronunciar el nombre de su hermana mientras la sangre se le escapaba por los labios.
-¡¡¿¿por que hiciste eso??!! ¡¡Te dije que yo me iba a cuidar sola, idiota!!
-Hu...ye...-esas fueron las ultimas palabras de Kitana antes de cerrar los ojos...aparentemente para siempre.
-¿Kitana?...-Mileena empezó a sacudirla para hacerla reaccionar, sin éxito alguno. Sus manos y parte de su traje habían quedado manchados del liquido carmesi que salia de su hermana- ¡¡Kitana!! ¡Responde, por favor!
Habia fantaseado varias veces con ese momento, uno en el que su odiada hermana muriera y ella por fin quedara como hija única, así obteniendo el cariño y admiración del que su padre le había privado, seguramente también convirtiéndose en la legitima heredera al trono del Outworld....entonces...¿Porque estaba triste? ¿Porque rayos estaba abrazando el cuerpo inerte de su hermana mientras gritaba su nombre como una desquiciada y lloraba? ¿Porque no estaba riendo y bailando sobre su cadáver? ¿Era por el sacrificio que su hermana había hecho por ella?......¿o quizás habían salido a flote esos sentimientos que por mucho tiempo había negado reconocer?
-Tu hermana fue muy noble al sacrificarse...-Musashi volvió a apuntarle con su arma a Mileena- pero ha sido en vano...
-¡¡HIJO DE PUTA!!
Con su mano libre, Mileena se llevo la mano a la boca y se arranco la mascarilla, dejando al descubierto sus horrorosos y desformes dientes tarkatanos, los cuales utilizo para morder profundamente el talon del viejo, este se aparto y la guerrera aprovecho esto para tomar distancia. Como si de un animal salvaje se tratase, Mileena se puso en posición de ataque a cuatro patas, mientras que sus fosas secretaban una viscosa y espesa baba.
-Eres realmente asquerosa, jovencita- Musashi de ignorar el dolor, pero sabia que si se caía al suelo, no podría volver a levantarse- se nota que eres la verdadera hija de Shao Khan...
-¡Vas a pagar por lo que hiciste!!
-¡Ven, monstruo! aquí te espero.



La batalla estaba por alcanzar su punto culmine. Estaba muy cansada, pero Mileena atacaba y se movía de una manera tan ágil y agresiva como nunca antes en toda su vida, el viejo responda de manera lenta y algo tosca por las múltiples heridas sufridas en todo el enfrentamiento, pero todavía seguía dando pelea. Musashi había logrado atinarle mas de una vez con su espada, abriéndole cortaduras considerables, pero la ira parecía funcionar como una especie de anestesia natural para la muchacha, que no detuvo sus desenfrenados ataques en ningún momento. Esa furia casi ciega no iba enfocada solo contra Musashi, sino contra ella misma: si no hubiera sido tan orgullosa y confiada para encarar directamente a su objetivo solo para contentar a su padre...quizás Kitana hubiera seguido viva. Al final, aunque odiara admitirlo, su padre estaba en lo cierto al preferir a Kitana por sobre ella, porque no era mas que una niña débil, tonta e impulsiva que se ponía a llorar cuando la situación se le salia de sus manos, su hermana tuvo que pagar con su vida ese error.
La contienda quedo zanjada la tarkatana utilizo su técnica "Ball Roll" para derribar a Musashi y hacerlo caer al suelo. Antes de que pudiera agarrar su katana, Mileena le clavo ambos sais en sus manos y las hundió hasta que se clavaron en la tierra.
-¡LARGA VIDA AL REINO DE SUSAN...!!!
Mileena no lo dejo terminar, con sus dientes le arranco la cara de cuajo, era ya demasiado tarde para razonar, había desatado su instinto tarkatano a flor de piel, se entrego de llena a esa naturaleza brutal y salvaje que durante tantos años se había esforzado en ocultar, no se tranquilizo hasta haber devorado la cabeza completa.


Desde su trono, Shao Khan miraba fascinado la escena a través de su bola de cristal, a su lado estaba su fiel hechicero y ex aprendiz Shang Tsung, que sentía lo mismo que el ante tal escena atroz. El emperador se relamió los labios mientras observaba a la monstruosa creación de Shang tsung con la boca empapada de la sangre de su enemigo, ya ni le importaba que hubieran desobedecido su orden con el tremendo espectaculo que le habia dado. Por muchos años había considerado a Mileena un experimento fallido, un plan de contingencia que esperaba nunca utilizar por lo poco que le seriviria, pero sin embargo, ahí estaba ella, luchando con un salvajismo y brutalidad que ni las bestias mas exóticas que había adquirido a lo largo de todas sus conquistas poseía, quizás se había equivocada en subestimarla. Seguía prefiriendo a Kitana por supuesto, pero en el caso de que algún día despertase del lavado de cerebro y se pusiera en su contra, Mileena podría servir como un buen remplazo...
Lo primero que vio Kitana al despertar fue el rostro de su amiga Jade con lagrimas en los ojos:
-¡Kitana, estas despierta!- Jade abrazo con fuerza a su amiga- ¡Me alegro tanto que estes bien!
-Jade, me estas...¡aplastando!
-Oh, lo siento...-Jade se distancio un poco, sin despegar la mirada de su amiga.
-¿Cuanto tiempo estuve dormida?
-Casi una semana, logramos salvarte gracias a la intervencion de Shang Tsung, es la primera vez que ese viejo verde hace algo de mi agrado.
-Ya veo...- como si se acabase de recordar algo sumamente importante, Kitana abrió los ojos como platos- ¡¡¿¿y mileena??!! ¡¿donde esta...?!
Sin decir ni una sola palabra, Jade señalo hacia una esquina de la pared, donde Mileena yacía sentada durmiendo profundamente.
-No se aparto ni un segundo de tu lado desde que te trajeron a tu habitación-dijo cuando Kitana se tranquilizo- en un momento Shang Tsung le sugirió que saliera afuera a tomar aire y Mileena casi lo arroja por la ventana.
Kitana esbozo una sonrisa ante la pequeña anécdota.
Ya pasadas unas horas, y cuando Jade ya se había marchado, Mileena despertó, lo primero que vio fue a su hermana sentada sobre la cama observando el atardecer desde la ventana.
-Kitana...-dijo mientras se quitaba las lagañas, seguía algo somnolienta.
-Hola, hermana...
-¿te sientes...bien?-pregunto Mileena mientras se reincorporaba.
-SI, eso creo...
-Bien...-se paro a unos metros de su hermana y se quedo mirándola fijamente- ni se te ocurra volver a hacer algo tan imprudente ¿me escuchaste? perjudicaste la misión, me vi obligada a matar a ese viejo decrepito...
-¿Lo mataste? ¿y que te dijo padre al respecto?
-No me dijo nada, parecía mas preocupado por tu estado....como siempre...
-Aja...
- Eres de lo peor ¿lo sabias? te pido que hagas algo y terminas haciendo lo contrario, parece a propósito ¿tanto asco te doy que ahora te crees con el derecho de vacilarme?
-No, no es eso...-Kitana no entendía nada ¿a que venia esa actitud tan hostil?.
- ¿Si claro, como no? ser la hija favorita te esta nublando el juicio...
Se produjo un breve, pero intenso silencio incomodo, Mileena desvió la mirada.
-Bueno, supongo que si ya estas bien, no tengo porque quedarme, descansa...
- ¡Espera!- Kitana la agarro de la mano, Mileena pareció sorprenderse ante ese gesto- gracias por cuidarme, hermana...
- No tienes...porque agradecerme...-Kitana noto como la mano de su hermana comenzaba a temblar.
- y lo siento por no haber cumplido mi promesa, mi cuerpo se movió por instinto y...
Mileena no pudo aguantar mas esa fachada egocéntrica y resentida que se había forzado a ponerse, abrazo a su hermana y hundió su cara en el pecho para que no la viera llorar.
-Me asustaste mucho...-logro decir Mileena entre sollozos.
-Tranquila, tranquila- Kitana envolvió a Mileena entre sus brazos- ya estoy bien, ¿no lo ves?
El llanto de su hermana no cesaba.
-vamos, vamos ¿que diría Jade si te viera?
-Cállate...
Las dos permanecieron así durante un largo rato.





Castillo de Edenia, mazmorras, una semana después del enfrentameinto entre Kitana y Mileena...



La luz que entro a su fosa cuando la pesada puerta de acero se abrió, cegó por unos momentos a Mileena, que sin embargo, reconoció quien era la que la visitaba. Kitana estaba igual o mas vendada que ella, la diferencia es que esta los podia aparentar con sus vestidos, mientras que Mileena casi que estaba cubierta todo el cuerpo por los vendajes.

-¡Oh! miren que descendió de su palacio para mezclarse con los plebeyos!-dijo Mileena juguetonamente- bueno, ¿que te trae por aquí?

-No hagas que me arrepienta de esta visita...-dijo Kitana mientras cerraba la puerta y dejaba que la oscuridad del cuarto la inundara- he venido a ver como te encuentras después de nuestro...encuentro.

-¿en serio? ¡Que amable!- respondió Mileena sarcásticamente- estoy bien, la nariz me duele como el demonio, estoy ciega de un ojo por lo inflamado que esta y no puedo mover un musculo de tantos golpes que me diste, pero !Ey, me encuentro perfectamente!...

-Tu te lo buscaste, sabes que trate de impedirlo...

-¿Y como te encuentras tu? ese ojo hinchado se te ve terrible...

-Bien...supongo, un poco adolori...

-¡Oh, espera! acabo de descubrir que...¡Me importa un comino!

Kitana suspiro, era obvio que no podía mantener una conversación minimamente formal con Mileena sin que esta se pusiera hostil, se sentía ridícula estando allí.

-Solo vine ahora porque después no tendré tiempo para hacerlo, dentro de poco me marcho de Edenia, voy a retomar la campaña contra Shao Khan, con ayuda de los Shokans la guerra se esta inclinando a nuestro favor...

-Bien por ti ¿Que quieres, que te aplauda?-Mileena estaba mucho mas cinica de lo normal.

-Solo pensé...que merecías saberlo.

Kitana dio media vuelta en dirección a la puerta.

-¿Porque...?-la pregunta de Mileena detuvo el andar de Kitana-¿Por que...sigo viva?

-No entiendo...

-¡No te hagas la estúpida conmigo, sabes muy bien a que me refiero! ¿Porque no me matas? trate de matarte una cantidad ridícula de veces, te revele mis intenciones de quitarte el trono de Edenia, mierda, hasta combatí al lado del dios Shinnok ¿Que te detiene de acabar conmigo?

-Ya te dije, tengo fe de que todavía puedas reformarte...

-¡No me salgas con esa excusa otra vez! sabes muy bien que las cosas no volverán a ser como antes Kitana, no después de lo que me hiciste...

Kitana no respondió.

-Así que vuelvo a preguntar...¿PORQUE-SIGO-VIVA? ¿Acaso te doy tanto asco que prefieres mantenerme viva para que el resto de mi existencia sea miserable? ¿es eso?

Tras un breve silencio, Kitana contesto:

-¿Acaso crees que no me pregunto lo mismo constantemente?...He intentado odiarte, Mileena, juro por los dioses antiguos que lo intente, trate de recordar las cosas que me hiciste una y otra vez para poder tomar valor y ordenar tu ejecución¿pero sabes que? cuando llega la hora de la verdad, me retracto...¿ridículo, no? menuda princesa soy...

La confesión de su antigua hermana de verdad la habían dejado sin palabras a Mileena siquiera para mofarse de ella ¿era verdad todo lo que le estaba diciendo? ¿tan idiota era para seguir queriéndola a pesar de todo?

-¿Como puedo odiarte si tu no fuiste mas que una victima toda tu vida?-prosiguió Kitana- tu no elegiste nacer con ese aspecto que te dio Shang Tsung, tu no elegiste un padre que te trataba como mas que un mero remplazo y sentía favoritismo por su otra hija, no decidiste ser asesinada por tu propia hermana y resucitar con la cordura desquebrajada...

-Kitana...

- Entiendo que me odies ¿sabes? no puedo culparte que intentes quitarme todo de lo que nunca poseíste en tu vida...

Mileena pudo notar en medio de la oscuridad, como Kitana refregaba la mano por su rostro, limpiándose lo que parecían ser lagrimas en sus ojos.

-Siento que todo haya terminado así entre nosotras...-dijo Kitana antes de abrir la puerta y marcharse.

Mileena apretó con todas sus fuerzas sus dientes y empezó a tironear de sus cadenas que la aprisionaban al musgoso suelo para zafarse, sin éxito por supuesto. La respuesta de su hermana hizo que la invadiera una alocada furia que no pudo retener.

-¡Llora todo lo que quieras, Kitana! ¡eso no cambiara nada! ¡¡¿¿Me oyes??!! ¡¡NADA!! ¡Algún día saldré de aquí y te arrepentirás por haberme dejado con vida!!

La princesa de Edenia no se molesto en responderle, sabia que eran amenazas vacías, siguió su camino hacia las escaleras sin mirar atrás.

-¡No me voy a contentarme con matarte solo a ti! ¡No, no, no! ¡JA JA JA! ¡Voy a matar a todos los que te importan! ¡Voy a devorarme las entrañas de tu amado Liu Kang! ¡Voy a violar a la furcia de Jade antes de asfixiarla frente a tus ojos! ¡JA JA JA! ¡tu madre tampoco se salvara! ¡Le arrancara la cabeza y usare su cráneo como inodoro! ¿Me escuchas? ¡JA JA JA! ¡ANSIÓ CON TODO MI CORAZÓN QUE ESE DÍA LLEGUE!!

Las carcajadas de Mileena se volvian mas histéricas y descontroladas mientras mas ahondaba en sus amenazas. Si Kitana se hubiese quedado un poco mas, habría escuchado como esa risa se iba convirtiendo lentamente en un desconsolado llanto.

-Ansió con todo mi corazón que ese día llegue...snif... Cuando por fin vea tu rostro retorciéndose hasta la muerte...snif...entonces, finalmente podre olvidar...snif... yo podre...¡¡Olvidar la razón por la que nací!!




FIN



Gracias por mi relato, si desean comentar, díganme que cosas les gustaron y que no, eso me ayudaría a seguir mejorando.

Agradecimientos especiales a D, que me ayudo contestando algunas dudas que tenia y aconsejándome un poco. Nose si le gustara mi relato, pero agradezco su ayuda de todos modos.


12 de Septiembre de 2019 a las 00:00 0 Reporte Insertar 0
Fin

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