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Siete de septiembre

Posiblemente hoy también es cumpleaños de alguíen más. ¡Feliz cumpleaños!

Listo, que venga la historia ¿Por qué me vida a pesar de ser buena regularmente, se convierte en una mierda en esta fecha? La respuesta es “no sé”, así que partamos de la premisa <<El Siete de Septiembre pasan cosas malas>>.

Solo tengo veinte años, así que será rápido. El primer cumpleaños que recuerdo, ah vaya mierda, ese día fue una fiesta en casa de mis abuelos, acabó pronto porque, gracias a que a mi estupida prima, (que en esta historia se llamará “Gorda estupida” ) se le hizo fácil aventarme el pastel en mi cara de seis años, no pasó mucho tiempo para que me pusiera a llorar escondido en un sillón, me encontrará mi madre y nos fuéramos, y nadie le dijo nada a la gorda estupida, ni un buen putazo le dieron


El próximo en la lista, 07/09/ 2009 esté también fue rápido, un día antes a la hora de la comida, mi madre había hecho tacos de Tinga (pollo desherbado con jitomate básicamente) y a mí nunca me ha gustado el jitomate, por lo que no quise comerlo, bueno, no lo tomo tan bien mi padre, después de la golpiza que hace característico a mi padre, me dijo “Si no te comes eso no habrá cumpleaños“ así que aquí acabo el relato de este cumpleaños, ni un regalo, ni una tarjeta, ¡NADA! sólo me felicitó mi madre, ah que buenos recuerdos...

Me gustaría aclarar que no soy una persona interesada, a mí me importa en lo más mínimo el valor de lo material, pero quién no anhela recibir algún regalo en su décimo cumpleaños?


Los próximos cinco cumpleaños siguientes fueron lo mismo:

ºjuntas el no tener amigos

ºle añades un poco de “Quedarse en casa todo el día

esperar a que algo malo suceda


...y finalmente la magia ocurre, un precioso día de mierda, nada que haga memorable el día, busco en mis recuerdos, en mis fotos, no hay absolutamente nada que haga especial ese día, lo único que ha salvado mis cumpleaños es que mi madre siempre me ha hecho algún pastelito.

A manera de ejemplo, posiblemente cuando cumplí doce años (no recuerdo realmente en qué cumpleaños fue) mi madre pidió montones de pizza, nachos, hizo gelatinas etc, yo muy contento lleve la Xbox al comedor para jugar con todos mis invitados (“amigos“ de la primaria, el vecindario etc,) creo que todos hemos sentido la emoción de esperar a los invitados, ya saben, estar cerca de la puerta, asomarse por la ventana, etc.

Pero, también todos hemos sentido como la emoción se vuelve intriga, desesperanza, tristeza y tal vez enojo, al pasar las horas, al ir corriendo a la puerta cada que escuchaba un coche, risas etc, todo para pensar que sólo se habían retrasado mis amigos, ja, debía ser eso, no podía ser que no fuera a ir nadie. ¡Oh sorpresa! Ni un solo hijo de puta fue a jugar Xbox y comer pizza.

En este punto me sentí peor por mi madre, todo su esfuerzo se fue a la mierda.


Ahora vamos en mi cumpleaños número dieciséis

¿Por qué separar este de los demás? Porque en su momento pensé que sería el cumpleaños que habría de marcar la historia de mis cumpleaños, ahora me digo a mí mismo que fui un completo ingenuo.

Casi acababa de entrar a segundo año en la preparatoria, conocí a una chica “K” era nueva en el grupo, nos hicimos amigos rápidamente y una cosa llevo a la otra, me gustaba mucho y se suponía que yo a ella también, el día de mi cumpleaños había una caja con un gran listón azul, y uno turquesa, muy bien hecho el moño, ERA EL PRIMER REGALO QUE RECIBÍA DE ALGUIEN QUÉ NO FUERA DE MI FAMILIA, 16 chocolates y una playera ¿Que estaba pasando? ¿Podría ser que se alinearan las estrellas y por primera vez tuviera un gran cumpleaños?

Mmm, yo creo que no! saliendo de clases se fue a su casa, yo a la mía, de nuevo se fue la oportunidad de pasar el día con alguien y tener un gran cumpleaños, pero hasta aquí aún habría sido un buen cumpleaños, de no ser porque “K” se fue besando todo el camino con mi “mejor amigo“ en un corto viaje escolar que sucedió poco después.


Cumpleaños número 17, nada especial, se siguió el protocolo de “Un precioso día de mierda” de hace algunos párrafos, sólo que antes de cumplir los diecisiete perdí la virginidad.

Pasamos a la otra cara de la moneda, al entrar a la universidad conocí a una gran chica “A” en mi cumpleaños me invitó a comer, fue un día muy feliz porque además ella me gustaba.


Cumplí 19 años y para ese entonces éramos novios, me la pasaba muy bien con ella, en mi cumpleaños me dio un día muy bonito, comimos, partimos pastel, creo que lo hicimos, en fin, un gran cumpleaños, algo que rompía el molde, hasta que se llegó mi próximo Cumpleaños.


07/09/2019 , de regreso a la mierda a la que estaba acostumbrado, hoy en mi familia sólo mi madre me quiere, y también yo, solo a ella. ”A” termina conmigo, me quedo en casa, acostado, derrotado, viendo anime o alguna mierda en la ¡pad, tratando de sacar de mi cabeza que me habían terminado, nada funciona, su recuerdo sigue ahí, encuentro esta página y me pongo a relatar la historia del día que más odio, siete de septiembre.



A día de hoy ya tengo bastantes buenos amigos, pero no tengo ganas ni fuerzas de celebrar.


M.A| 07/09


7 de Septiembre de 2019 a las 21:42 0 Reporte Insertar 1
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